Aquí esta otro capítulo, que me salió más largo de lo que pensé
Era un viernes por la tarde, la luz carmesí emitida por el sol bañaba a la ciudad. El distrito comercial estaba lleno de vida, gracias a las voces de los vendedores que trataban de vender lo último de su mercancía y las amas de casa que trataba de conseguir los ingredientes para la cena al mejor precio que pudieran conseguir.
En medio de esa fiesta se encontraba un joven que usaba el uniforme masculino de la preparatoria sakura, llevaba un sujetador de cabello aparentemente hecho de metal que recogía su cabello en una cola de caballo y dejaba dos largos mechones de su negra cabellera caer sobre su pecho. En su mano izquierda tenía una bolsa de mercado con productos varios y, en la derecha su celular en el cual revisaba un mensaje.
"mi madre no tiene consideración alguna conmigo…" leía el mensaje "tener que comprar los ingredientes de la cena después de clases… que fastidio" decía Akihito desanimado.
"Al menos solo falta una cosa más" decía para después dirigirse hacia una tienda en la que estaba un hombre enorme y musculoso atendiendo.
"buenos tardes, samurái-kun" lo saludo energéticamente mientras colocaba lo último que quedaba de pescado sobre el hielo en los estantes.
samurái-kun era el apodo que Akihito se había ganado con la gente de su vecindario, gracias al cambio de peinado que le había dado el regalo de Yui.
"buenas, viejo pescador" le devolvió el saludo igual, con las mismas energías "dame medio kilo de lo mejor que tengas"
"que te parece este amigo, todavía está fresco" sostenía un atún de medio kilo que todavía se movía como recién salido del mar.
"genial, me llevo ese"
El viejo pescador se dirigió hacia una tabla de picar que tenía un poco lejos de los pescados de muestra, para poder preparar la orden. De detrás de él salió una pequeña niña de alrededor de 10 años con un vestido de una pieza y el cabello corto y negro, que reaccionaba tímidamente ante Akihito.
"Yuki-chan, ¿has sido una buena niña?" preguntó Akihito mientras le acariciaba la cabeza haciendo que la tímida niña le devolviera una cálida sonrisa.
"como siempre mi Yuki disfruta tenerte aquí" decía el pescador mientras seguía trabajando el pescado. "Por qué no adelantamos las cosas y firmas un contrato conmigo para que te cases con mi hija" decía el viejo para después soltar una estrepitosa risa, por su lado la pequeña tapaba su sonrojado rostro con sus pequeñas manos.
"oi, no regales a tu hija a alguien como yo" dijo con un tono sarcástico.
"déjate de tonterías niño" dijo con un tono de enojo "tal vez para los que te juzgaron en ese entonces no hayas sido nada más que otra de las escorias de la sociedad, pero para todos los que te conocemos creemos que hiciste lo correcto" suavizando su tono de voz "hombres como tú no aparecen todo el tiempo" dijo mientras ponía el pescado en una bolsa para luego dárselo a Akihito.
"gracias viejo" dijo con una leve sonrisa en su rostro.
"no te olvides de estos" lo detuvo el pescador para darle unos tres boletos de color azul.
"¿ha?, no sabía que había una rifa" dijo tomando los boletos.
"inténtalo, tal vez ganes el primer premio"
"nos vemos viejo pescador, Yuki-chan" se despedía dándoles la espalda con un gesto de su mano.
Cerca a la salida del distrito comercial, había un pequeño puesto en donde un pequeño hombre con aberturas atendía la rifa.
Akihito se acerco hacia el puesto y entrego los boletos recién adquiridos, el pequeño hombre los recibió y lo saludo con familiaridad.
"buena suerte, samurái-kun"
"tengo tres intentos, será mejor que consiga algo" decía él mientras ponía su mano derecha sobre la manija que controlaba la ruleta de la rifa.
Akihito giro la manija con todas sus fuerzas, después de unos segundos se detuvo en seco y una pequeña esfera de color blanco calló en la bandeja que se encontraba debajo de la ruleta.
"premio de consolación, un pañuelo desechable" declaro el hombre de aberturas.
"aun no termino" gruño enérgicamente
En el segundo intento hizo todo lo contrario y giro la manija con lentitud, al detenerse la esfera en esa ocasión volvió a ser una de color blanco.
"premio de consolación, un pañuelo desechable" repitió otra vez el encargado.
"la última oportunidad" gritó.
Esta vez mescló las dos técnicas anteriores, al inicio giro la manija con todas sus fuerzas y a toda velocidad pero en vez de detenerse en seco lo hizo lentamente. Al detenerse la ruleta, para satisfacción de Akihito no salió otra esfera blanca sino una de color dorado.
"¡genial!" grito él satisfecho con el resultado.
"¿Qué gané?"
"segundo premio, dos entradas para el nuevo parque de diversiones tierra mágica" anuncio el encargado mientras sonaba una campana llamando la atención de los demás compradores.
Tomó las entradas y las puso en el bolsillo de su pantalón y, se retiro sin antes despedirse cordialmente del encargado con aberturas.
Las clases habían terminado, Azusa estaba ocupada con la limpieza del salón así que Akihito fue solo al salón del club. Entro por la puerta y notó que era el único que se encontraba ahí.
"por el momento es bueno que no haya nadie…" dijo mientras dejaba su mochila y el estuche de su bajo cerca a la mesa en la que acostumbraban tomar el té.
"tendré tiempo para pensar que hacer con estas" dijo mientras se acostaba sobre la única banca que había en el salón y sacaba las entradas de su bolsillo.
Echado en la banca, Akihito cerró los ojos y se puso a pensar en qué hacer con los boletos.
"(sería muy triste ir solo y mucho más ir con alguien de la familia…)"
"(… eso me deja solo con mis amigos y los miembros del club…)"
"(… ir con Touma sería una tortura, no tengo ni idea de cómo hablarle y no creo que aguante todo el día con Tetsuya…)"
"(…ahora solo quedan los miembros del club…)"
"(…pero tal vez no debería hacerlo, después de todo si solo invito a una de ellas podría crear un malentendido…)"
"(…además no creo tener el valor para invitar a una chica…)" pensó sintiendo lastima de sí mismo.
"(Después de todo solo podría decirle algo como…)"
"te gustaría ir mañana conmigo al nuevo parque de diversiones" dijo esta vez en voz alta extendiendo las entradas que tenía en su mano pero aun con los ojos cerrados.
"me encantaría" respondió una voz familiar.
Cuando Akihito abrió los ojos se encontró de cara con Mugi quien extendía su mano para alcanzar una de las entradas.
"(no me di cuenta que Kotobuki-sempai entro al salón)" pensó algo sorprendido.
"¿a qué hora deberíamos encontrarnos?" pregunto demostrando su emoción.
"(rayos, se ve muy feliz, no creo que pueda decirle que no esperaba que estuviera enfrente mío)"
"que tal mañana a las 11 p.m." sugirió él.
"de acuerdo" tomándose unos minutos para pensar "supongo que es una cita" menciono casualmente.
"¿¡cita!" dijo nervioso.
"no es una cita cuando un chico y una chica salen a divertirse los dos solos" dijo expresando su duda
"supongo que tienes razón" dijo Akihito más calmado ahora que sabía que el significado que le dio su sempai a la palabra cita era diferente al que él tenía.
Unas horas habían pasado y todos los miembros del club ya se encontraban en sus actividades habituales (por habituales me refiero a simplemente tomar té, comer pasteles y pasar el tiempo)
"¡escúchenme todos!" proclamó Ritsu con una fuerte voz.
Al instante todos le prestaron atención
"mañana es domingo, y para nosotros los torturados estudiantes, es el único día en el cual se nos permite disfrutar de la vida, así que, que dicen únanse a mí para que juntos disfrutemos ese maravilloso día" proclamó ella con los mismos gestos que lo haría un padre en la iglesia.
"si quieres pedirnos que salgamos todos juntos mañana solo dilo, no tienes que ser tan dramática" intervino Mio sin darle mucha importancia a los extravagantes comentarios de su amiga.
"jajaja, solo pensé que así sería más divertido" decía Ritsu riéndose.
"y bien, que me dicen" dijo ella entusiasmada.
"estoy libre" dijo Mio prestándole más atención al libro que leía que a la ruidosa Ritsu.
"yo también" agregó Azusa mientras afinaba su guitarra.
"podría ir si me dejan traer a Ui" declaró Yui.
"Por supuesto, Ui-chan también es bienvenida" contestó alegremente Ritsu y, esta vez dirigiéndose a la Tecladista.
"¿Qué hay de ti Mugi?"
"lo siento pero ya hice planes" decía ella mientras se llenaba otra taza de té.
"es una lástima, ¿pero de qué tipo?" pregunto Ritsu con curiosidad.
"tengo una cita" proclamó Mugi alegremente.
Hubo silencio por unos segundos.
"¡EHHHHHHHHHHHHHHHHH!" gritaron las cuatros chicas al unísono, mientras por su lado Akihito se atoraba con el té que acaba de tomar.
"(tengo un mal, presentimiento)" pensó él.
Se paró sin que nadie se diera cuenta y parándose en la punta de los pies, para hacer menos ruido, se dirigió hacia la puerta.
"vamos dinos de quien se trata" preguntaba Ritsu muy entusiasmada.
"tengo que decir, siento curiosidad" admitió Azusa.
"¿lo conocemos?" pregunto Mio.
"vamos Mugi-chan no nos mantengas en suspenso" decía entusiasmada Yui.
"es Akihito-san"
Akihito ya se encontraba en la puerta, ya la tenía entre abierta, cuando escucho surgir su nombre en la conversación.
"(estaba tan cerca, tan cerca)" se lamentaba él mientras contenía las lagrimas.
Antes de que pudiera emplear la huida sintió como dos manos lo sujetaban de las muñecas. En la derecha se encontraba Ritsu.
"¿a dónde vas Akihito-kun?, cuando todo se puesto emocionante" dijo Ritsu con una diabólica sonrisa y unos ojos que resplandecían.
"Ritsu-sempai, das miedo" dijo nervioso.
Sintiendo un presión más fuerte en su brazo izquierdo, volteo hacia ese lado y vio que lo sujeta Azusa. Ella tenía en su rostro, una sonrisa perfecta pero la parte verdaderamente aterradora era que a pesar de su sonrisa sus manos temblaban con gran fuerza.
"pensándolo bien, Azusa-san me da más miedo" dijo Akihito antes de ser arrastrado hacia la mesa en la que solían tomar té.
Mio llevo a Mugi a fuera del salón del club y le entregó un libro.
"Sawako-sensei me lo prestó, ¿podrías devolverlo?"
"no hay problema, ya regreso" dijo Mugi antes de irse lentamente.
El ambiente del club de música ligera había cambiado. Las cortinas estaban cerradas no dejando ni un solo halo de luz. Akihito se encontraba sentado en esta oscuridad, solamente escuchaba los murmullos de los demás miembros y sus esporádicos movimientos.
La luz volvió momentáneamente cuando Mio abrió la puerta para volver a ingresar al salón. Pasaron unos segundos en la oscuridad hasta que una luz dio directamente a los ojos de Akihito segándolo momentáneamente.
"me has decepcionado, Akihito-kun" decía Ritsu con una voz tranquila mientras apuntaba al rostro de su Kohai con una linterna.
"y pensar que todo este tiempo ibas tras Mugi" continuo ella
"yo pensé que te inclinarías por Mio-chan" dijo cambiando la voz tranquila por una burlona.
Aun con la poca iluminación que había, Akihito pudo escuchar como un objeto (posiblemente un libro) caía sobre Ritsu, ya que ella libero un pequeño quejido.
"no es momento para bromear" dijo Mio en un tono serio.
"¿Cuáles son tus intenciones?" preguntó Mio manteniendo su tono serio, era esta vez ella quien sostenía la linterna
"veras…" trato de decir él
"(¿Por qué me preocupo…)"
"(no he hecho nada malo, si lo explico, todo irá bien… eso espero)" pensó Akihito para tranquilizarse.
"todo es un mal entendido" comenzó a decir él con una voz tranquila "lo que pasó fue que me gane estas entradas en una rifa, después por aparentemente un error mío, invite a Kotobuki-sempai a ir conmigo" manteniendo una cara seria, cosa que era difícil cuando te apunta con una linterna en la cara, continuo "pero no tengo ninguna mala intención "
Por unos instantes reinó el silencio, pero acabo cuando de repente se apagó la linterna y se volvieron a correr las cortinas dejando una vez más entrar al sol.
"yo les había dicho que Inuhito-kun es una buena persona" dijo Yui defendiendo a su Kohai.
Las otras tres chicas en el salón hicieron una exagerada venia ante él
"lo sentimos mucho" dijeron en coro.
"¿Qué está pasando?" preguntó él realmente confundido
Mio fue la primera en levantar la cabeza.
"en realidad esperábamos que dieras ese tipo de respuesta" dijo ella.
"¿entonces desde un principio confiaban en mí?"
Las cuatro chicas asintieron al mismo tiempo.
"jajaja…jaja" balbuceo Akihito mientras se desplomaba sobre la silla en al que hace unos instantes estaba sentado. Pero sintió como si un gran peso hubiera salido su cuerpo.
Ya a la mañana siguiente, Akihito esperaba sentado en una banca en un parque, que tenía varios juegos para niños. A pesar que el sol brillaba en lo alto, las corrientes de aire daban una ligera sensación de frio, por lo cual Akihito llevaba una chaqueta negra delgada, bajo ella una camiseta azul oscura y unos jeans de un azul más claro.
A pesar que el malentendido con los demás miembros del club había terminado bien, Akihito aun tenía dudas por lo que pudiera pasar ese día.
"aunque estoy seguro que solo es una salida entre amigos… no deja de ser en esencia una cita" suspiro al terminar de decir esto y con aun una cara preocupada continuo.
"espero que salga todo bien"
FLASHBACK
El sábado en la tarde después del interrogatorio al cual fue sujeto por los demás miembros del club. Akihito decidió llamar a un viejo amigo para poder pedir consejo.
Dentro de una cafetería sentada junto a la ventana Tetsuya esperaba, con sus rojos cabellos en punta y su habitual sonrisa que mayormente molestaba a Akihito.
Una vez Akihito se sentó en frente de él, lo primero que notó fue su cabello.
"¿Qué sucede con ese peinado Akihito?"
"solo cambien un poco mi imagen"
"bueno… por el celular sonabas muy preocupado, así que, dime que sucede"
"la verdad… "decía Akihito algo nervioso" tengo algo así como… una cita"
"¡AL FIN!" grito tan fuerte que todos en la cafetería voltearon a verlos.
"oi, ¿Qué sucede con esa reacción?" preguntó genuinamente sorprendido.
"ya te estabas demorando… y bien, ¿con cuál de las chicas de tu club iras? Preguntaba Tetsuya con tanta curiosidad (malicia) como la de Ritsu.
"Ah…" trató de comenzar a hablar Akihito, pero Tetsuya lo interrumpió.
"dime, dime, acaso es la pequeña de dos coletas… o tal vez la del cabello castaño y diadema amarilla, yo te veo mejor con esa chica elegante, ya sabes la chica que tiene un cabello tan largo y negro como el tuyo…"
Tetsuya hubiera continuado pero un golpe en seco dado por su amigo lo dejo sentado en su asiento sobando su cabeza.
"no sé porque pero realmente me fastidia que hables así de ellas" dijo Akihito denotando el enojo en sus ojos.
"jajaja… me disculpo por eso" decía él mientras trataba de calmar el dolor de su cabeza. Una vez pasado el dolor le pregunto a Akihito.
"¿Qué quieres de mi?
"tenía que preguntarte, ya que tienes más experiencia, ¿Qué se supone que haga en una cita?"
A los ojos de Tetsuya, Akihito se veía nervioso hasta cierto punto desesperado y aunque la reacción normal de un buen amigo seria aconsejarlo la reacción de él fue todo lo contrario.
"jajajajajaja" se rio estrepitosamente.
"oi, no estoy bromeando aquí"
"lo sé, lo sé" trató de calmarse Tetsuya "pero el pensar que el gran Ookami-sama de la secundaria nanyou estuviera nervioso por una chica.
"te he dicho que no vuelvas a llamarme así" dijo en un tono serio sin mostrar ni siquiera un rastro del buen humor de Tetsuya"
"lo siento, lo olvide" dijo Tetsuya ya completamente calmado " ¿pero por qué dices que tengo experiencia?"
"por que como tú te metiste con las novias de otros, tuvimos problemas con otras secundarias, o te has olvidado de los incidentes con onigarashi, o benihara o que tal Akehisa estoy seguro que todo eso fue tu culpa" decía Akihito recuperando el sentido del humor.
"no puedes culparme por eso, fue la culpa de esos tontos que no supieron que darles a sus chicas" dijo Tetsuya como una broma y entre risas, pero a diferencia de lo que uno esperaría Akihito se unió en su risa.
Cuando los dos al fin se calmaron, Tetsuya tomó la palabra
"pero dejando las bromas, creo que lo más importante en una cita, es que los dos se diviertan tanto como puedan y, que disfruten la compañía del otro"
FIN FLASHBACK
Habiendo pasado varios minutos desde que comenzó en a esperar en el parque, Akihito se preocupaba por no ver a su sempai.
"ya son las 11:20" dijo después de revisar la hora en su celular.
"Akihito-san" escucho una voz familiar que lo llamaba.
Cuando subió la mirada vio que Mugi estaba a unos pasos de él, el tiempo que tomó para que ella llegara hasta su Kohai, le di tiempo a este para poder verla detalladamente.
Mugi llevaba un vestido blanco de una pieza que en la zona del cuello tenía una hilera de rombos de color azul con un fondo rojo, el largo del vestido no era mucho por lo cual hacia posible ver sus blancas piernas y, para protegerse del frio un suéter sin cerrar de color verde limón, en sus manos llevaba una canasta para día de campo.
"lamento llegar tarde" dijo Mugi una vez haber llegado hasta Akihito.
Akihito no contestó de inmediato, había quedado anonadado por ver a su sempai en esas ropas.
"¿esperaste mucho?" preguntó la sempai de los cabellos dorados.
"no… recién acabo de llegar" dijo Akihito recuperando la capacidad de hablar
"ya deberíamos irnos" dijo Akihito tratando de no mirar demasiado a su sempai.
Llegaron a la entrada principal del parque, un arco gigantesco con las palabrastierra mágica grabas daban la bienvenida a los visitantes. Dentro del parque todo parecían estar llenos de vida, el lugar estaba repleto de familias con hijos, los niños corrían de un lado al otro disfrutando su tiempo en el parque, mientras que los padres parecían no tener descanso ya que tenían que velar por la seguridad de sus hijos. Aparte de las familias, el publico dominante de ese día serian las parejas jóvenes que tomadas de las manos paseaban alegremente disfrutando la primavera de sus vidas.
A solo unos minutos de haber ingresado, Mugi detuvo a Akihito tomándolo por la manga de su chaqueta.
"¿podríamos tomarnos de las manos?" le sugirió inocentemente
"porque…" respondió algo nervios
"estamos en una cita, ¿no es normal que no tomemos las manos?" dijo ella ofreciéndole su mano.
"s-s-supongo que tienes razón" dijo tomando la mano de su sempai.
"(no tengo ningún motivo para negarme, ¿no?)" Pensó él
Seguían caminando, esta vez tomados de las manos, Akihito no podía evitar que varios pensamientos surjan en su cabeza.
"(la mano de Kotobuki-sempai es muy cálida)"
"(¿por que habrá querido que nos tomemos las manos?)"
"(dijo que porque era una cita debíamos hacerlo)"
"(¿lo estará tomando como una verdadera cita?)"
Akihito fue devuelto a la realidad, cuando las mascotas del lugar saltaron enfrente de ellos. Un oso de color azul que usaba un corbata verde y un oso de color amarillo con un moño rosado en la cabeza hicieron aparición.
"bienvenidos sean a Tierra mágica" anuncio el oso azul
"mi nombre es toppy "se presentaba alegremente el oso azul
"yo soy chappy" decía el oso amarillo con una voz femenina.
"mira, mira toppy" decía chappy señalando las manos de los dos jóvenes.
"oh, una pareja" decía entusiasmado "¿no se ven bien juntos chappy?"
"tienes razón, tienes razón" decía chappy mientras asentía con fuerza.
"ya que son una pareja les tenemos un regalo especial" dijo el oso azul. Al decir esto le dio una señal a su compañera y esta saco una cámara.
"nuestro regalo para ustedes es una foto de este momento juntos" anuncio felizmente chappy.
"no es necesario…" trató de negarse cortésmente a la propuesta de la pareja de esos.
"hagámoslo Akihito-san, podría ser divertido" decía Mugi quien parecía estar disfrutando el momento.
Para tener una mejor escena se dirigieron hacia una de las zonas verdes que tenía el parque. Una vez ahí chappy hizo que Mugi y Akihito se colocaran debajo de un gran árbol. Toppy por su lado era quin iba a tomar la foto.
Cuando estaba a punto de tomar la foto, chappy los detuvo
"qué clase de pareja son" gritaba chappy algo molesta "tienen que mostrar el amor que se tienen" proclamo como si fuera una orden.
"(que le pasa a esta trabajadora)" pensaba Akihito.
"déjenselo todo a chappy, me encargare que tengan una foto inolvidable" decía el oso amarillo para después a acomodarlos a los dos en una pose la satisficiera. La pose final fue la siguiente.
Mugi sentada debajo del árbol mientras que Akihito sentado a su lado la abrazaba por atrás. A pesar de la situación Mugi se veía muy tranquila a diferencia de su kohai que su cara parecía estar tan roja como la luz de un semáforo.
Después de tomar la foto los dos volvieron a ponerse en sus posiciones originales, para escuchar las palabras finales de los dos osos.
"esta foto es grandiosa" proclamaba el oso azul mientras le entregaba la foto a Akihito
"espero que disfruten su estancia en tierra mágica" dijo Chappy.
"y recuerden, que su amor brille tanto como las estrellas que hay en el cielo" dijeron al unisonó los dos oso mientras apuntaban hacia el cielo para después salir corriendo.
"ellos sí que se toman en serio su trabajo" dijo Akihito para sí mismo
"toma" dijo mientras le entregaba la foto a Mugi
"¿está bien que yo me la quede? Preguntaba ella mientras recibía la foto.
"si, después de todo Kotobuki-sempai parecía estar más feliz que yo por estar aquí… creo que será un buen recuerdo"
"gracias Akihito-san" le agradecía Mugi mientras le regalaba una afectuosa sonrisa.
Esa sonrisa sola fue suficiente para que Akihito se sonrojara y por ese momento desviara su mirada.
"(rayos. Kotobuki-sempai realmente puede ser muy linda)" pensó él
Con ayuda de un mapa del lugar buscaron cual de todas las atracciones seria buena probar, al final se decidieron por la montaña rusa.
La fila no era muy larga por lo cual al cabo de unos minutos, pudieron entrar. Ninguno de los dos se había montado a una de esas por lo cual estaban muy emocionados.
El juego se movía violentamente con todas las subidas y bajadas, los giros cerrados e impredecibles y los cortos momentos en los que iba en línea recta a toda velocidad.
Mugi parecía estar disfrutando de la atracción, alzaba las manos durante las curvas y gritaba cuando el juego parecía subir la velocidad. Por su lado Akihito parecía ponerse cada vez más y más enfermo, cada curva era un golpe a su estomago y cada subida le daban ganas de vomitar.
"fue muy divertido" decía Mugi después de haber bajado. Pero Akihito se balanceaba.
"¿te encuentras bien, Akihito-san?"
"no realmente" decía él mientras sentía que el mundo giraba.
Mugi le ofreció su hombro para poder apoyarse y lo guio hasta una banca para que pudiera recuperarse.
Algo lejos del parque, para ser más precisos en la sala de una casa de dos pisos, Azusa se encontraba. En el gigantesco televisor de la sala se transmitía un partido de beisbol, que ella miraba sin darle mucha importancia. Desvió su mirada a un reloj que se encontraba en la pared y leyó la hora.
"1:00 pm "dijo casi como un murmullo.
Apagó el televisor y en el sillón en el que se encontraba se hecho abrazando sus piernas.
"en este momento Mugi-sempai y Akihito-san deben de estar en ese parque" se dijo así misma.
"no lo entiendo, no lo entiendo, no lo entiendo" repetía una y otra vez.
"¿Por qué?... ¿Por qué? Cada vez que pienso en eso siento un dolor punzante en mi pecho" decía mientras contenía la inexplicable necesidad de querer llorar.
"quiero que este día acabe" dijo para después quedarse dormida.
En la residencia Hirasawa a pesar de ya pasar del medio día Yui todavía se encontraba en piyama. Sentada en un sillón, miraba hacia la nada.
Ui que en esos momentos se encontraba limpiando, se preocupaba de ver a su hermana con tan poca vida.
"onee-chan, ¿sucede algo?" pregunto ella.
Pasaron unos segundo antes de Yui se diera cuenta de que su hermana menor estaba en frente de ella.
"ah Ui, no me di cuenta que estabas ahí" decía algo apenada.
"estas muy distraída"
"me siento preocupada"
"¿de qué? "Preguntó Ui con curiosidad.
"no lo sé" dijo con una cara confundida
"por algún motivo me siento muy preocupada hoy día…" continuo ella con una cara pensativa "tal vez me olvide de comer la fresa del pastel de ayer…"
En lo que Yui seguía pensando, Ui volvió a la cocina y preparó un poco de helado y lo ofreció a su hermana.
"espero que esto te ayude Onee-chan"
"gracias Ui" dijo agradecida Yui.
"y sobre lo que te preocupaba…" insistió Ui.
"se me olvido" dijo con una inocente sonrisa.
A Akihito le tomó varias horas el poder recuperarse de los mareos, pero antes de subirse a otra atracción decidieron detenerse a almorzar.
En una de las áreas verdes del parque, Mugi saco de la canasta que llevaba, un mantel y lo coloco sobre el suelo.
Dejando la canasta en el medio, ellos se sentaron a los costados. La comida de Mugi no era tan elaborada como lo era la de Ritsu o la de Ui, pero en opinión de Akihito tenia buena apariencia.
Tomó uno de los emparedados que había y lo probó, a pesar de tener ingredientes simples, el sabor era muy bueno.
"esta delicioso" proclamó enérgicamente Akihito.
"me alegra que te haya gustado" decía la sempai de los cabellos dorados mientras le reglaba una alegre sonrisa.
"¿lo hiciste tú sempai?"
"si, pero no creo que sea tan bueno como dices, después de todo no tengo mucha experiencia cocinado" declaró ella.
" estoy de acuerdo que la experiencia es importante en la cocina… pero no lo es todo, también depende de los sentimientos que trasmitas con lo que cocines"
"gracias por el cumplido" dijo Mugi mostrándose por primera vez en todo el día algo avergonzada.
Akihito comía con mucha emoción, pero Mugi parecía disfrutar ver comer a su Kohai.
Debido a su entusiasmo Akihito se atoró con la comida y necesitaba agua para poder pasar la comida. Mugi saco un termo de la canasta y sirvió un poco de té. Cuando Akihito iba a tomar la taza, Mugi la alejo de sus manos.
"te lo daré si a cambio me llamas por mi nombre"
Akihito estaba tan desesperado que incluso hubiera dado tres vueltas en el suelo y ladrado como un perro si con eso le daban el té. Después de asentir, Mugi le dio la taza.
Tras haber pasado la comida, dirigió su mirada ante su sempai.
"eso fue muy cruel Tsumugi-sempai, puede haber muerto"
"lo siento, pero no encontré otra forma por la cual me hubieras llamado por mi nombre" decía ella mientras hacia una exagerada venia como forma de disculpa.
"si me lo hubieras pedido normalmente hubiera aceptado"
"si es así, puedo pedirte una cosa"
"seguro" exclamo Akihito.
"mejor llámame Mugi, todos en el club me llamen así"
"muy bien Mugi-sempai"
Al escuchar su nombre, Mugi se puso feliz y le devolvió otra cálida sonrisa a su kohai, haciendo que este se avergonzara un poco.
"¿pero porque querías que te llamara por tu nombre con tanta insistencia?" pregunto con curiosidad.
"estas últimas semanas he visto como llamabas a las demás por su nombre, pero no a mí, muy tonto, ¿no lo crees?" dijo ella un poco avergonzada
"para nada, creo que ha sido mi culpa, tal vez te he estado aislando sin saberlo"
"si es así, me disculpo Mugi-sempai" dijo mientras hacia una exagerada venia
"digamos que por el incidente con el té, estamos a mano"
"si eso quieres"
Cuando terminaron de comer, ya se podía ver como el sol se ocultaba, dejando todo el lugar de un color anaranjado rojizo, siendo tan tarde, decidieron que solo se subirían a otra atracción más.
Siguiendo el mapa, llegaron al centro del parque donde la gigantesca noria hacia presencia. La fila era algo larga pero decidieron esperar.
"lo siento Mugi-sempai, si no fuera por mis mareos hubiéramos tenido más tiempo" decía Akihito disculpándose.
"no te preocupes, hasta ahora ha sido muy divertido" dijo Mugi tratando de calmar la culpa que sentía su kohai.
Los dos pudieron darse cuenta, que más delante de la fila parecía haber un problema.
"te digo que nos devuelvas el dinero" gritaba un hombre con una cara intimidante
"p-pero señor, usted ya pago por las entradas, no hay nada que yo pueda hacer" decía atemorizado el encargado de la noria.
"pero nosotros sentimos que nos ha estafado con este juego" decía otro hombre que era más pequeño que el primero, usaba un pasamontañas a pesar de no necesitarla y un botella envuelta en una bolsa de papel mientras que con su mano libre levantaba del cuello al encargado.
Al ver esta escena Akihito pensó que no era buena idea meterse en esa pelea.
"Mugi-sempai será mejor…" antes que pudiera terminar se dio cuenta que su sempai ya no se encontraba detrás de él. Volviendo su atención al lugar de la pelea, asustado vio a su sempai ya se encontraba ahí.
"deténganse de una vez" dijo Mugi verdaderamente enojada "lo único que hacen es arruinarle el día a los demás" continuó.
"no te metas en esto niña" dijo groseramente el tipo de la cara intimidante.
"espera un momento Aniki" dijo el tipo de la pasamontaña "esta chica no está nada mal" decía mientras miraba a Mugi de arriba abajo con una mirada lasciva.
Los dos sujetos dejaron al encargado y se dirigieron hacia Mugi, pero antes que pudiera llegar a ella, Akihito se puso enfrente de ellos.
"vamos, vamos no hay necesidad de hacer esto, por que no mejor nos olvidamos de esto" decía calmado Akihito.
"no fastidies niño" decía el tipo de la cara intimidante mientras lo levantaba del cuello de su camiseta dejándolo unos 2cm elevados del suelo.
"Mugi-sempai, será mejor que te alejes un poco" dijo Akihito con una voz diferente a la usual. Esta voz parecía ser increíblemente fría y carente de emoción.
"no te hagas el valiente, solo porque tu novia este aquí" dijo burlándose el tipo de la pasamontaña.
El tipo que lo sujetaba, no podía ver sus ojos ya que estos estaban cubiertos con su cabello. Pero cuando Akihito levantó la mirada, el tipo realmente se asusto un poco.
Los ojos de Akihito que por sí solos eran bastante intimidantes, aparentemente habían ganado la cualidad de asemejarse a una espada apunto de desenvainar.
Akihito usó su mano derecha para ejercer presión sobre la muñeca de quien lo sujetaba. La presión era tan fuerte que él no tuvo más remedio que soltarlo.
"ya me hartó este niño" grito furioso el tipo de la pasamontaña. Corrió hacia Akihito tratando de conectar diferentes tipos de golpe, en la cara, el estomago, los riñones, las piernas pero todos ellos fueron esquivados con facilidad por Akihito.
Desde la perspectiva de Mugi parecía que Akihito estuviera bailando mientras esquivaba los ataques que le lanzaban.
"yo también me uniré" gritó el tipo de la cara intimidante después de haberse recuperado de la presión que ejerció Akihito.
El resultado fue el mismo, no importaba donde golpearan, Akihito solo tenía que moverse unos centímetros, saltar o agacharse un poco para esquivar esos ataques, y poner furiosos a sus oponentes.
"ustedes son un fastidio" dijo Akihito libre de toda emoción
Después corrió hacia el tipo que usaba un pasamontaña, pero antes que este pudiera reaccionar Akihito ya había dado un golpe directo en el estomago, y este se desplomó en el suelo.
El tipo que quedaba trató de sorprenderlo por la espalda, pero Akihito solo se volteo y dio un golpe a la mandíbula haciendo que este cayera al suelo
Akihito, volvió a la normalidad y se dio cuenta, que todos lo miraban y que los oficiales de seguridad corrían hacia la dirección que se encontraba él. Asustado tomó a Mugi de la mano y corrió tan rápido como pudo, y no se detuvo hasta que regresaron al punto en el que se encontraron esa mañana.
Cuando Akihito volteo a mira a su Sempai, vio que ella estaba muy sorprendida y no decía nada.
"(maldición, tal vez la asuste con lo que sucedió hace poco)" pensaba el asustado
"Mugi-sempai sobre lo que…"
"¡fue increíble!" exclamó ella no dejando que hablara su kohai.
"fue grandioso, la forma en que los esquivabas "decía ella emocionada "también cuando dijiste ustedes son un fastidio" dijo ella tratando de imitar la voz que tenía su kohai en ese momento.
"Mugi-sempai, eso es algo de lo cual no estoy muy orgulloso" decía él mostrándose apenado "podrías no contárselo a nadie" suplicó él.
"realmente creo que increíble, pero si lo quieres ocultar, yo no diré nada"
"gracias Mugi-sempai" se mostraba aliviado.
El sol ya se había ocultado, y la noche hacia presencia. En el parque la única iluminación era la de los postes de luz que el mismo parque tenia.
"creo que ya es hora de despedirnos" dijo Mugi un poco decaída.
"tienes razón" dijo esta aliviado de saber que acabó el día.
Mugi se encamino hacia la salida del parque, pero estando un par de metros lejos de Akihito, regreso hacia él.
"¿Qué sucede sempai?, ¿te olvidaste de algo?" preguntó él.
"así es, la parte más importante de una cita" dijo ella con voz enérgica.
"¿Ah?
Cuando se dio cuenta Mugi ya había entrelazado sus manos en su cuello.
"¿sempai qué…"
Antes que pudiera terminar, Mugi ya había presionado sus labios contra los suyos. Akihito sintió como si electricidad pasara por su cuerpo al mismo tiempo que sentía la suavidad, calidez y el dulce de los labios de su sempai.
Cuando Mugi lo libero, Akihito estaba increíblemente rojo y parecía tratar de hablar pero no era capaz de articular palabras.
"perdona si no ha sido de tu agrado, debe ser por qué no tengo experiencia" dijo Mugi mientras le ofrecía el termo en el que bebieron té en el almuerzo.
Después de beber todo el contenido del termo Akihito ya parecía estar más calmado.
"Mugi –sempai. ¿Por qué los hiciste?" preguntaba confundido.
"yo solo hice lo que sería normal en una cita" dijo ella tranquilamente.
"¡de donde sacaste eso!" grito él
"de aquí" dijo ella mientras que sacaba de la canasta un revista, que al parecer había sido estudiada con mucho detenimiento.
Akihito tomó la revista u leyó el titulo de u articulo una cita perfecta, como hacer que tu hombre caiga a tus pies era lo que decía.
"jajaja.., así que era por eso… jajaja" después de calmarse continuó.
"aunque ciertamente estos son consejos para tener una buena cita, no es algo que deberías aplicarlo en la primera cita"
"además no deberías repartir tus besos como si fueran un saludo cualquiera" dijo algo nervioso.
"me disculpo por mi error" dijo ella mientras en sus mejillas se podía apreciar un suave color escarlata.
Después de disculparse, se despidió otra vez y se encamino a la salida. Akihito se ofreció a acompañarla pero ella le dijo que ya había llegado por ella. Cuando Akihito miró bien se dio cuenta que un carro negro muy elegante estaba estacionado afueras del parque.
Akihito asustado pensaba
"(espero que ese carro no hubiera estad ahí todo el tiempo)"
"(y si es así al menos espero que su padre no hay sido el que conducía)"
Esa noche Akihito pensó en las palabras que su padre le dijo cuando todavía él era un niño y su padre le aseguro que lo entendería en algún momento.
no hay nada más dulce….
…. Que las mujeres
Bien aquí termina otro. Unas aclaraciones
Ookami=lobo
Y los nombres que menciona Akihito en su conversación con Tetsuya son nombre de escuelas secundarias.
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