PERDON POR LA LARGA TARNDANZA, PERO TUVE MUCHAS, MUCHAS COSAS QUE HACER, SOBRE TODA LA UNIVERSIDAD, PERO AHORA QUE YA TERMINO, PLANEO VOLVER A ESCRIBIR UN CAPITULO SEMANAL.

La luz color naranja atravesaba las ventanas del tren, anunciando por si solas el fin del día, sentados con la luz cayéndoles en las espaldas se encontraban Ritsu y Akihito, él se encontraba sentado en una fila larga de asientos y por el hecho de estar dormido, su cuerpo se inclinaba a la izquierda, y del otro lado, recostada sobre el hombro de su kohai, Ritsu dormía, parecía haberse relajado de más durante el viaje, había usado el hombro de Akihito como almohada y el ruido del tren como canción de cuna.

La voz del conductor se escuchó a través de los parlantes, anunciaba la siguiente estación; en ese momento Akihito se levanta y sacude a su dormida sempai.

"Ritsu-sempai, despierta, sempai" trataba de despertarla

"uhmm…" pero Ritsu aun se encontraba soñolienta e incapaz de pensar con claridad, y viendo que no tenía otra opción, la tomo de la mano y cuando las puertas del tren se abrieron, bajó del tren, llevando a cuestas a su sempai.

Una vez en la estación, Ritsu bostezó para así deshacerse de lo último que le quedaba de sueño.

"buenos días, Akihito-kun" decía Ritsu restregando sus ojos

"no deberías estar tan calmada sempai, casi nos pasamos la estación" decía Akihito regañando a su sempai.

"pero aun así, esa Oshino… obligarnos a ir a chiba…" se quejaba Akihito.

Los dos se encontraban en chiba a pedido de Akiha, juntando el dinero ganado entre todos durante el trabajo de medio tiempo, habían recaudado lo suficiente para continuar con la obra, y específicamente habían venido hoy para recoger la tela para el vestuario.

"tranquilízate un poco y tómalo como un paseo" decía Ritsu totalmente animada, uno hubiera olvidado que había estado dormida.

"¿pero teníamos que salir de Tokyo para eso?" decía Akihito al tiempo que desenrollaba un trozo de papel que tenía en el bolsillo.

"¿Qué es eso?" preguntó Ritsu

"ah, esto…" dijo Akihito sosteniendo el papel en su mano derecha "por supuesto que es un mapa, ninguno de los dos ha estado en chiba antes , así que solo tenemos este mapa que hizo Oshino para guiarnos"

"que considerada de Akiha-chan" decía Ritsu

"¿Cómo puedes llamar de esa manera a ese pequeño demonio?" preguntaba Akihito pensando en todo lo que había sufrido por culpa de Akiha

"Por cierto sempai…" cambiaba de tema Akihito" ¿Qué haces aquí?, estoy seguro que Mio-sempai dijo que tendría muchos ensayos para la canción que tocaran en la obra"

"me sentía mal dejando a mi pobre kohai encargarse solo de todo" decía Ritsu inflando el pecho demostrando que ella era una confiable sempai.

"no será que no querías practicar y me usaste como escusa para librarte del ensayo" decía Akihito con cierto sarcasmo, al ver esto Ritsu se rio nerviosamente

"¡lo sabia!" dijo Akihito

"vamos, vamos lo importante es que estoy para ayudarte"

Akihito estaba un poco molesto por ser utilizado como una forma de librarse del trabajo, pero al fin al cabo no tendría que quejarse, después de todo quien sabe cuántos paquetes tendría que llevar de vuelta a Tokyo y no le molestaría contar con toda la ayuda que fuese posible.

"¡ya sé!" exclamo Ritsu "que tal si para disculparme te invito un café"

Akihito se quedo mirándola un rato en silencio, él no quería admitirlo pero la idea del café gratis lo estaba tentando.

"¿acaso quieres comprarme con un café?"

"estoy segura que te encanta el café, todos los días te veo con una lata de café negro"

"haz lo que quieras" dijo Akihito habiéndose rendido ante el café

Lo primero que tenía que hacer era salir de la estación, una vez afuera gracias al mapa que tenían los dos caminaron hacia un parque, que se encontraba a medio camino de donde tendrían que recoger las telas. Buscaron una banca y decidieron descansar un rato; en ese momento Ritsu aprovecho para cumplir su promesa y fue a comprar una lata de café a una máquina expendedora y mientras tanto, Akihito esperaba sentado en una banca, cuando algo llamo su atención.

Tan solo volteando a la derecha había un puesto de crepas, que por lo visto era popular ya que tenía un cola, aunque no muy larga.

"(¿una crepa?, no sería mala idea hace tiempo que no como una)" pensaba Akihito al tiempo que se levantaba de la banca.

Akihito se dirigió hacia la fila y espero pacientemente su turno, o al menos esto trato, ya que aunque era bastante normal tener que esperar para comprar, ya habiendo pasado más de 5 minutos comenzaba a desesperarse y se cuestionaba si valía la pena.

"(más vale que estén deliciosos…)" comenzó a pensar

"(¿Tal vez debería preguntarme cuánto cuestan?)" En ese momento Akihito abrió su billetera y con gusto contemplo el dinero que había ganado con arduo esfuerzo durante sus jornadas de medio tiempo.

A pesar que gran parte del dinero lo usaría para pagar la obra, gracias al inesperado trabajo que tuvo con Mio, tenía más que suficiente para darse pequeños gustos como esos.

Debido a que estaba distraído en sus pensamientos, Akihito no pudo notar que Ritsu se acercaba sigilosamente detrás de él y sin que él se diera cuenta, Ritsu coloco la lata de café en su mejilla haciendo que Akihito liberara un quejido.

"¡¿Qué estás haciendo? Sempai" gritó Akihito al tiempo que se sobaba la mejilla para así liberarse de la quemadura que le había producido la lata de café

"no es mi culpa que las latas de café de esa máquina expendedora estuvieran caliente" decía Ritsu sin sentirlo demasiado.

"¿pero qué haces aquí?"

"¿no es obvio?" dijo Akihito señalando el puesto de crepas

"¡yo también quiero una!" declaraba ella muy animada

"creo que están unos 150 yenes cada uno"

Al terminar esa oración, Ritsu se había quedado congelada mirando directamente a su kohai, mirada que comenzaba a inquietar a Akihito.

"podría ser…., sempai, ¿no tienes dinero?"

Ritsu seguía con la mirada clavada en Akihito y en vez de responder con palabras, ella se limito a mover su cabeza de un lado al otro.

"¿esperas que te compre uno?"

Al igual que con la anterior pregunta, Ritsu no pronuncio palabra alguna, esta vez movió la cabeza de arriba abajo.

Akihito suspiró, pero antes que pudiera siquiera quejarse, su turno había llegado.

"¿en qué puedo atenderlo?" le dijo la chica que atendía el puesto con una voz amable.

"ah…" Akihito había sido agarrado desprevenido.

"quiero una crepa con helado de vainilla, fresas y banana" se adelanto Ritsu sin darle tiempo de decir nada a su kohai.

"¡oi!, espera sempai…" comenzaba a quejarse Akihito "no tengo suficiente para los dos"

"pero si compramos una sola no alcanzara para los dos" se comenzó a preocupar Ritsu.

"en primer lugar no se supone que iba a ser los dos, solo iba a ser yo" se quejaba Akihito

"no es necesario ser tan egoísta" le respondía Ritsu

"les puedo dar una sugerencia" intervino la chica que atendía el puesto, tratando de poner fin a la pelea.

Los dos se callaron y comenzaron a escuchar la explicación de la chica.

"para personas como ustedes tenemos una crepa especial, es un poco más grande y son solo 50 yenes extra,… lean esto si quieren más información" dijo ella al entregarle a Akihito un volante.

"déjame ver que dice…" las palabras escritas en el anuncio, le hicieron preguntar a Akihito en que parte ellos encajaban como la chica había dicho personas como ustedes.

"oferta especial, crepa para enamorados 50% más para que lo compartas con tu pareja…" leía Akihito en voz alta.

"disculpe señorita pero nosotros no…" Akihito trataba de decirle que ellos no era pareja.

"¡denos ese!" pero volvió a ser interrumpido por Ritsu.

"muy bien, ¿lo quieren con los mismos ingredientes?"

"si" exclamo ella con alegría.

"¿Qué estás haciendo sempai?, nosotros no somos…" trató de decir.

"¿de qué te quejas?, nos conviene más de esta manera"

Akihito solo suspiró, y espero a que terminaran la crepa.

Con Ritsu teniendo la crepa en mano y Akihito su café decidieron regresar a la banca en donde en un inicio se encontraban.

Akihito tomaba su café, que para ese momento se encontraba en una temperatura adecuada para su lengua de gato, por su lado Ritsu parecía disfrutar cada mordida que daba a la crepa.

"no te lo comas todo sempai, después de todo fui yo quien lo compró" dijo Akihito al darse cuenta que ya quedaba menos de la mitad del postre que había pagado.

"no deberías darle tanta importancia al dinero" le respondía ella prestándole atención a su kohai.

En ese momento Akihito se dio cuenta de que un poco de helado, estaba sobre la mejilla de su sempai.

"(¿acaso es una niña?)" Pensaba él

Con su dedo índice Akihito tomo el poco helado que había sobre la mejilla de Ritsu y sin decir nada se lo metió en la boca, acción que dejo un poco aturdida a la chica de la diadema amarilla.

"si tenias tanta hambre, pudiste haberme dicho" dijo Ritsu sin mirar a su kohai mientras le entregaba lo que quedaba de la crepa.

Habiendo terminado de comer y aun teniendo una misión importante que cumplir en chiba, los dos se pusieron en marcha; ya que se encontraba a medio camino llegaron rápidamente a su destino, una tienda de un solo piso que aparentemente vendía telas.

Al entrar en la tienda una campana anuncio su llegada, a lo que inmediatamente después llego la encargada de la tienda.

"¿en qué puedo ayudarlos?" pregunto la señora que por su blanca cabellera, lentes de luna gruesa y pequeña estatura aparentaba alrededor de setenta años.

"tenemos un encargo al nombre de Oshino Akiha" dijo Akihito entregando el recibo.

"déjenme ver…" dice la señora mientras recibe el pedazo de papel.

"¡oh!.., si, si no más recuerdo su pedido se encuentra en la bodega…" la señora se volteo y lentamente se dirigió hacia la parte de atrás de la tienda.

En la bodega los dos miraban como la señora se dedicaba a buscar el pedido pero…

Debido a la edad la señora se movía demasiado lenta y con torpeza.

"¿no crees que deberíamos…?" le susurraba Ritsu a Akihito en el oído.

"si, tienes razón" al decir esto los dos se acercaron a la señora quien seguía buscando entre el mar de cajas.

"si no le importa…" comenzaba a decir Akihito

"… ¿nos dejaría ayudar?" termino la frase Ritsu

"están seguros, no quiero causarles molestia" se disculpaba la señora

"no es ningún problema, ¿no? Sempai" respondía Akihito

"siéntese aquí…" dijo Ritsu sentando a la señora en una silla cercana "… ahora deje el resto a nosotros"

Eran demasiadas cajas, en serio era un completo laberinto de ellas, si no fuera por que la señora los guiaba con sus palabras ellos nunca encontrarían el paquete.

Finalmente encontraron dos paquetes uno más grande que el otro, ambos con el nombre de Akiha como destinatario.

Akihito abrió la caja por pura curiosidad, adentro habían varias telas de varias colores, rosada, amarillo, azul, negro, blanco y muchas otras más.

"¿realmente habrá valido la pena haber trabajado tanto por unas telas?" se quejaba Akihito.

La anciana se acercaba mientras se reía de las palabras de Akihito.

"¿sabes que telas son esas niño?" dijo la anciana señalando la caja grande que tenia Akihito en sus manos

"no realmente"

"esas telas son kinran"

"sigo sin entender" respondía Akihito confundido.

"las kinran son telas muy caras para un Kimono. Está hecho con papel de oro o de papel de plata y muchas veces contiene hilos de oro y plata"

"¡eso es muy caro!" decía sorprendida Ritsu

La anciana seguía riéndose aparentemente divertida por las reacciones de los dos jóvenes.

"¿y qué tipo de tela es esta?" pregunta Ritsu enseñando el contenido de la caja más pequeña

"esa es chirimen, es muy popular sin embargo cuando se lave se encogerá, pero me pregunto cómo es posible que dos niños de preparatoria tenga tanto dinero para comprar estas telas"

"tuvimos varios trabajos de medio tiempo, pensamos usar las telas en el festival cultural"

"les recomiendo que los kimonos hechos con la tela Kinran los cuiden bien, los podrían usar en otras ocasiones"

"¡sí!" exclama Ritsu

"gracias por el consejo" agradeció Akihito con una pequeña venia.

Después de despedirse, y con su misión cumplida se dirigieron de vuelta a la estación del tren, la mayoría de los vagones se encontraban llenos, pero el último vagón estaba vacío así que decidieron sentarse ahí.

Akihito colocó los paquetes en las rejas que se encuentran arriba de los asientos, después se soltó el nudo de la corbata y sacó su camisa fuera del pantalón, dejando así más cómodo su uniforme escolar, Ritsu por su lado solo se sentó al costado de su Kohai.

"me alegra que se acabara" dice Akihito estirándose.

"no sería tan cansado si es que mañana no hubiera clases" se quejaba Ritsu.

Akihito estaba algo cansado por el recorrido, así que se estaba quedando dormido recostado sobre la ventana y cuando estaba a punto de hacerlo Ritsu decide iniciar una conversación.

"Akihito-kun…"

"¿Qué sucede?, sempai" decía Akihito soñoliento

"¿cómo va todo?"

"¿de qué hablas? Sempai" Akihito seguía medio dormido.

"como te va con Mio" Ritsu parecía más animada

"¿Qué tiene que ver Mio-sempai?"

"el otro día fui a casa de Mio y encontré una foto muy interesante siendo usada como separador en un diccionario" decía Ritsu mientras buscaba algo en su celular.

Tras encontrar lo que estaba buscando, Ritsu coloca la pantalla de su celular cerca al rostro de Akihito, y este la ver la foto se asusta, en un acto reflejo trata de tomar el celular pero Ritsu es más rápida y logra esquivar a su kohai.

"¿d-d-d-de donde sacaste esa foto?" Akihito estaba alterado

"¿ah?, ¿esto?" decía Ritsu con picardía

"(¡¿Cómo es que Ritsu-sempai, consiguió esa foto, se supone que esa revista no iba a ser publicada en nuestro distrito?)" Pensaba Akihito con terror al ver la foto por la cual Kinoshita les había pagado.

"le tome una foto cuando Mio estaba distraída, pero eso no es importante…" decía Ritsu con buen humor"… acaso no se ven felices…" seguía burlándose abiertamente"… ¿acaso ya están saliendo?"

"p-p-por supuesto que no" dijo Akihito algo nervioso

"¿te estás sonrojando?" se reía Ritsu

Akihito estaba callado, sonrojado mientras pensaba que decir para detener los comentarios de su sempai

"¿hasta cuándo vas a esperar para declararte?" seguía atacando Ritsu.

Él ya conocía a Ritsu por algún tiempo y sabía perfectamente que le gustaba gastar bromas, y el estado en que se encontraba era algo que divertiría mucho a Ritsu, sí quería acabar con esta situación tendría que ponerle un alto a su sempai. Akihito pensó que si desviaba el tema de él sería su única salvación.

"¿Por qué piensas que yo y Mio-sempai seriamos una buena pareja?" preguntaba Akihito

Por unos instantes Ritsu se queda pensando en que responderle a su kohai, quien lo mira con curiosidad pensando confiado que ella no encontraría respuesta a la pregunta, y así dejar el tema de lado.

"pienso… que Mio estaría bien con un chico como tú… "

"¿a qué te refieres? Sempai "preguntaba incrédulo Akihito

"eres alguien del cual se puede depender y si algún día Mio lo necesitare, estoy segura que Akihito-kun la salvara…"

Las palabras de Ritsu estaban llenas de sinceridad, no había ninguna mentira en la última oración, aunque Akihito le hubiera gustado que fuera una broma.

"¿salvar?..." murmura Akihito cabizbajo mientras aprieta con fuerzas sus puños, en ese momento el recordó lo sucedido hace dos años, al cerrar los ojos él lo podía ver tan claro como si sucediera en ese instante.

"yo no puedo salvar a nadie…." Dijo casi inaudible

"¿Qué …"

Antes que Ritsu pudiera terminar su oración, el tren frenó violentamente y los dos casi caen de sus asientos, antes que siquiera pudiera asegurarse que estuvieran bien un inusual llanto llamó la atención de los dos.

El llanto venia de unos asientos atrás del suyo, pero eso les parecía extraño ya que en ese vagón eran los únicos pasajeros, al llegan a la fuente del ruido vieron algo sorprendente. En una pequeña

Canasta se encontraba un pequeño bebe de no más de un año de edad, curiosamente se encontraba muy abrigado y dentro de la canasta habían unos juguetes y un biberón.

"¿Qué deberíamos hacer?" Se preguntaba Ritsu.

En el momento que el tren freno violentamente, una voz que venía de los parlantes del tren anunciaba que habían llegado a su estación.

"por ahora sería mejor llevarlo al departamento de seguridad" al decir esto tomó al bebe con la canasta y los dos salieron del tren.

Al momento que llegaron al departamento de seguridad, que se encontraba en la estación, se dieron cuenta que no les seria de mucha utilidad, ya que en ella solo había un chico que no parecía ser más de unos 2 años mayor que ellos dos.

"Así que lo encontraron abandonado en un vagón" el encargado de seguridad parecía repetir parte de la información que Akihito y Ritsu habían contado.

"uhmm" los dos solo asintieron

"va a ser muy difícil y problemático encontrar a quien quiera que le pertenezca este niño" decía con gran molestia el oficial de seguridad al ver que tendría que hacer un mucho trabajo.

"(cierra la boca y haz tu trabajo)" pensaba molesto Akihito al ver al sujeto que se supone que los iba a ayudar.

"de cualquier manera, debo ponerme en contacto con las otras estaciones y averiguar más sobre este asunto, hasta que encontremos a quien dejo a este niño ¿podría cuidarlo?" decía el oficial aparentemente librándose un poco de la responsabilidad.

"(¿realmente quieres, que un par de chicos de preparatoria cuiden de un bebe?, ¿acaso eres un idiota?)" Pensaba Akihito antes de responder pero…

"creo que podremos con esto" respondió Ritsu sin darle oportunidad a siquiera Akihito pronunciara una palabra.

"eso sería de mucha ayuda" dijo el oficial de seguridad para después pedirle a Akihito el numero de su celular para contactarlo después los botó rápidamente de su oficina para según él comenzar a trabajar.

Una vez afuera de la estación, un Akihito con las manos ocupadas con los dos paquetes trataba de reclamarle a su sempai, quien estaba ocupada con el bebe en sus manos.

"no creo que podamos cuidar a un bebe,… ¿me estas escuchando?, ¡sempai!"

Pero Ritsu estaba distraída examinando la canasta en la que había venido el bebe, para ver si encontraba alguna otra cosa de utilidad.

"¿decías algo Akihito-kun?"

"escucha, ¡te digo que no podemos solos con esto!"

"¿Qué tan difícil puedes ser?"

Akihito suspiró, a pesar que no tuviera experiencia alguna con bebes está totalmente seguro que no iba a ser un juego, así que no entendía de dónde sacaba esa confianza su sempai

"Al menos deja que llame a kaa-san, con ella tendremos alguna idea de que hacer"

Akihito colocó los paquetes en el suelo y tomó su celular, pero cuando estaba a punto de hacer una llamada el celular sonó.

"que oportuno" dijo al ver que el contacto quien llamaba era su madre, contestó la llamada y cuando estaba a punto de decir algo, su madre desde su celular hablo primero.

"¡¿Qué?"

"¿realmente tienes que ir?"

"ah…" Akihito suspiró "¿te tardaras demasiado?"

"no era nada importante, me las puedo ingeniar solo" y después de eso corto la llamada

Ritsu solo había escuchado una conversación a medias, pero entendía bien lo que Akihito estaba por decirle.

"no está tu madre, ¿eh?" más que una afirmación, sonaba más a un reto, parecía que Ritsu consideraba divertida la idea de cuidar al bebe entre los dos.

"¿Qué hay de tu familia sempai?, ¿nos podrían ayudar?"

"tienes mala suerte, no hay nadie hoy en mi casa" dijo ella sin darle ninguna importancia y al parecer muy relajada, totalmente diferente a su kohai, quien se encontraba muy preocupado.

"vayamos a la librería, es probable que encontremos algún libro para padres primerizos" trato ella de animarlo

Akihito suspiró aun no convencido de la idea de su sempai, volvió a tomar los paquetes y con una cara que reflejaba cansancio se dirigió a su sempai.

"no creo que eso nos ayude, pero peor es nada…"

Después de esa pequeña conversación en la afueras de la estación, se dirigieron a una librería, para ser más preciso en una librería cerca de la casa de Akihito; ¿Por qué cerca de su casa?, ya que no había nadie en la casa de Ritsu, Akihito pensó que sería mejor en una casa cerca a la estación que para su mala suerte era la suya.

Akihito estaba preocupado, caminaba por las calles del lugar en el que había crecido y en el cual todos sabían lo bueno y sobre todo lo malo que había acerca de él y a pesar que Ui ya conocía esa parte de él, Akihito no se sentía preparado para revelarlo ante otra persona más, por el momento.

Cuando entraron a la librería, era más que obvio que llamarían la atención de los otros clientes, después de todo no es de todos los días ver a un par de chicos usando su uniforme de preparatoria, uno con unos paquetes que le impiden caminar bien y a la otra con un bebe en los brazos.

"yo iré a buscarlo" dijo Akihito al tiempo que dejaba los paquetes en el suelo y se adentraba en la librería que en su pasado ya había visitado algunas veces.

Ignorando las miradas y comentarios de todos los que se encontraban ahí, busco en las diferentes secciones del lugar para ver si encontraba un libro que pudiera ayudarlos.

"1000 consejos para cuidar a un bebe" leyó el para sí mismo "esto debe servir"

Akihito tomó el libro y se dirigió hacia la entrada y al llegar se encontró con un cuadro para algunos tal vez interesante, pero para él…

"¡no es lindo este niño!" decía una chica tal vez universitaria al ver al niño en los brazos de Ritsu.

"ah… ¡esa sonrisa!" decía una ama de casa que aparentemente había entrado tan solo para ver al bebe.

"¿Cómo se llama? ¿Cómo se llama? "preguntaba insistente una chica, que por el uniforme parecía ser de secundaria.

Ritsu se encontraba atrapada entre todas esta chicas, que parecían encantadas con el bebe, y este disfrutaba la atención extra.

"Ma-Makoto" dijo el primer nombre que le vino a la cabeza.

"pero, tú hermanito no se parece mucho a ti. ¿No?" dijo otra chica del grupo.

"es verdad"

"tienes razón"

Ellas estaban en lo cierto, el bebe, ahora nombrado Makoto, compartía similitudes con Ritsu como sus ojos café, pero Makoto tenía el cabello negro.

"¿Qué está pasando aquí?" decía Akihito, parecía cansado y sin ánimos para lidiar con lo que fuere que estuviera pasando ahí.

No fue su intención, pero con una mirada suya todas las chicas que rodeaban a Ritsu se alejaron algo temerosas.

"¿encontraste lo que buscábamos?" preguntaba Ritsu aparentemente deseosa de salir de la librería.

"sostenme esto" decía Akihito le colocaba el libro en un espacio que había entre el bebe y los brazos de su sempai.

Pero el libro no estaba bien colocado, así que se cayó al suelo, la chica que parecía estar en secundaria, a pesar de estar temerosa de Akihito se acercó hacia el libro y lo levanto con intención de devolverlo.

Una vez en sus manos leyó el titulo.

"1000 consejos para cuidar a un bebe" el titulo le parecía extraño y por simple curiosidad le dio la vuelta al libro.

"libro guía para padres primerizos…" dijo ella con suficiente fuerza como para que las personas alrededor de ella la escucharan.

Las personas que habían estado hace poco rodeando a Ritsu y al bebe tan solo tuvieron que unir las palabras claves, un bebe con el cabello negro y ojos café, una chica de preparatoria con ojos café, un chico de preparatorio con el cabello negro, un libro para padres primerizos.

"esto no va a terminar bien" dijo Ritsu dándose cuenta a donde iba la conversación.

"corre" murmuró Akihito.

Antes que pudieran decir algo Akihito con los paquetes en mano y Ritsu con el bebe en brazos corrieron sin mirar atrás, mientras que Akihito pensaba que su reputación había caído un poco más en su vecindario.

Llegaron a la casa de Akihito tan rápido como pudieron, y por los movimientos bruscos el bebe comenzó a llorar con mucha fuerza.

"¡¿puedes hacer algo para que se calle?" decía Akihito desesperado ante ese insoportable llanto.

"escuche que si lo mesemos de un lado al otro se calamara" Ritsu trato de hacer lo que había dicho, pero su alta inexperiencia en el tema hizo que los movimientos fueran bruscos e hicieron que Makoto llorara con más fuerza.

Desesperado Akihito arrojo los paquetes al suelo y tomó a Makoto y trato de hacer lo mismo que Ritsu, pero con movimientos más suaves, pasaron algunos minutos hasta que lentamente Makoto se quedo callado.

"¿y ahora qué hacemos?" pregunto Ritsu después dar un gran respiro.

"tenemos que buscar algún lugar en donde colocarlo"

No pasaron ni unos segundos de que Makoto se callara, para que comenzara el llanto.

"¿y ahora qué?" decía Akihito irritado y tapándose los oídos.

"¿Tal vez tiene hambre?"

"en la canasta donde lo encontramos, ¿no tenias unas botellas de leche?" Akihito seguía soportando el llanto.

Ritsu se fijo en la canasta, en la que había estado Makoto, la había dejado cerca de la entrada después de haber venido corriendo a la casa de Akihito, un biberón se encontraba ahí pero estaba fría.

"tenemos que calentarla" decía Ritsu prácticamente gritando para que su kohai pudiera escucharla.

"¿en el libro no dice nada acerca de eso?"

"voy a mirar" Ritsu coloco por un momento a Makoto en la canasta, para ver si lograba encontrar algo de información útil, pero el llanto de Makoto le dificultaba el trabajo.

"voy arriba para buscar un lugar más cómodo que esa canasta" Akihito corrió escaleras arriba sin dejarle tiempo a su sempai de responder.

"¡no trates de escapar!" alcanzo a decir Ritsu, pero su kohai ya no se encontraba cerca.

La búsqueda en el libro iba a paso lento, después de saltarse la larga introducción en la que mencionaba lo maravillosos de ser padre, también ignoro el primer capítulo que trataba sobre los primeros días de bebe, hasta que finalmente llego a la parte sobre la alimentación.

"veamos… veamos…" Ritsu pasó rápidamente por las palabras hasta que encontró lo que quería.

"calentar el biberón, colocándolo en una olla con agua hervida…" Ritsu lo entendió rápidamente, ella lo relacionó con una técnica de cocina.

Para su buena suerte, la cocina se encontraba tan solo pasando la sala, una vez adentro un sentimiento de familiaridad la envolvía, después de todo que tan diferente pueden ser las cocinas de todos.

Familiarizada con el ambiente no le costó mucho trabajo encontrar una olla de tamaño suficiente para poner el biberón, lo lleno de agua y luego después de haber hervido por unos minutos coloco el biberón para así calentarlo; en el tiempo que esperaba volvió a la sala, donde había dejado a Makoto, todavía lloraba así que lo tomó en sus brazos y trató de mecerlo como lo había hecho su kohai para tratar de calmarlo un poco, pero sin mucho éxito.

El biberón ya estaba listo, apagó la cocina y después de comprobar que el biberón esta tibio, como lo leyó en el libro, le dio de comer a Makoto.

A los pocos minutos Akihito bajo al primer piso con un futon enrollado bajo su brazo, estaba sorprendido que todo el llanto se había acabado.

"¿acoso me quede sordo?" se dijo así mismo.

Al entrar a su sala se encontró con una imagen interesante imagen.

Ritsu tenía a Makoto en sus brazos, el bebe comía plácidamente y Ritsu lo veía con una, en su opinión, extraña sonrisa, la cual él no sabía si era porque Makoto estaba comiendo o si era porque al fin había dejado de llorar.

"pareces una madre de verdad" dijo Akihito con sinceridad.

"¿en serio?..." se reía Ritsu algo apenada, pero rápidamente se acordó que Akihito había escapado.

"pudiste haberme ayudado" dijo ella un poco molesta.

"estaba haciendo algo importante" Akihito dejo el futon en el suelo y lo extendió, golpeo repetidamente el futon, para indicarle a su sempai que colocara a Makoto ahí.

"no estaría más cómodo en este futon que es más amplio que esta canasta"

"¿de dónde sacaste ese futon?"

"cuando estábamos en secundaria, Tetsuya y Touma solían venir mucho, mayormente se quedaban a dormir, así que tengo uno que otro futon en el armario.

"se termino la botella…" dijo Ritsu con cierta satisfacción

"¿hay algo más que tengamos que hacer?"

"déjame ver el libro" Ritsu reviso el libro hasta que encontró lo que necesitaba.

"dice que debes sobarle la espalda para dejar salir el aire acumulado…" Ritsu repetía lo que leyó en el libro.

"déjame intentarlo, creo que ahora es mi turno"

Akihito tomó a Makoto y siguió las instrucciones del libro. Hasta que finalmente el bebe liberó algo más que el aire.

"me vomito en sima, ¿no?" dijo Akihito con una voz monótona.

Ritsu no le respondió, solo asintió para darle la razón.

"tomarlo, necesito un baño" le entrego el bebe a su sempai y se dirijo rápidamente al baño de su casa, no antes de poner su uniforme en la lavadora, esperando que se quitara el vomito del bebe.

Aun en la sala Ritsu coloco a Makoto en el futon, lentamente se quedo dormido, dejando un poco de paz en la casa.

Ritsu subió al segundo piso y se dirigió a la habitación, en la que supuso estaba el baño, tocó la puerta para asegurarse.

"¿te encuentras bien?"

"solo me vomito encima, sempai no creo que su vomito sea toxico" Ritsu se rio un poco ante la broma.

"¡diablos!" grito Akihito.

"¿Qué sucede?"

"me metí tan rápido, que se me olvido traer un cambio de ropa"

"si quieres, puede buscar algo para ti"

Akihito lo pensó por un instante, no sabía si era un buena idea dejar que una chica entrara en su habitación, pero estaba seguro que no había nada que le pudiera causar problemas, o eso creía.

"te lo agradecería" finalmente accedió Akihito.

"vuelvo en un momento" Ritsu se puso en marcha, hasta que recordó algo importante "¿Cuál es tu…"

"tercera puerta a la derecha"

Ritsu llego al habitación, esperando no encontrar algo que no debería ver, pero para su buena suerte, había una piyama negra colocada algo desordenada sobre la cama de kohai, levanto la piyama y estaba a punto de irse, cuando unos recuadros sobre la mesa de noche llamaron su atención.

En el primero Akihito se veía más joven, llevaba puesto un gakuran y a su lado se encontraban también Tetsuya y Touma con el mismo uniforme, pero la chica en la foto llamó su atención, una chica de cabello largo de color negro azulado usaba un uniforme de marinera y estaba abrazando a Akihito, ella se veía feliz y tenia cierto rubor en sus mejillas, rubor que compartía con el Akihito de la foto pero no la misma expresión, él más bien parecía estar incomodo.

La segunda foto era una más reciente, era una de las tantas fotos que se tomaban en el club de música ligera. Salía Azusa tratando con su guitarra en la mano tratando de convencer a Yui de practicar, pero ella estaba más interesada en el paste que estaba enfrente de ella; Mio por su lado leía un libro, también se vio a si misma tratando de sorprender a Mio por la espalda ; un poco más atrás se encontraba Mugi sirviendo té al kohai del cabello largo y este parecía mirar a todas las chicas del club con una pequeña sonrisa en los labios.

Ritsu dejo la foto en su lugar y salió de la habitación de su kohai con una sonrisa dibujándose en su rostro.

"te traje algo" dijo Ritsu al dejarle la piyama enfrente de la puerta

"gracias"

Ritsu bajo otra vez a la sala, se hecho en el futon, en donde Makoto estaba durmiendo, agarró el libro y comenzó a buscar que tenía que hace ahora…

"si el bebe duerme es mejor que usted también lo haga" decía el libro

"no voy a contradecirte" le respondió al libro y se hecho en el futon con los ojos cerrados, a los poco minutos escucho unos pasos que bajaban de la escalera.

"¿Qué haces?" le pregunto su kohai.

"el libro dice que debemos dormir" respondió aun con los ojos cerrados.

"estoy de acuerdo" Akihito se hecho en el otro extremo del futon, dejando a Ritsu a la derecha, Makoto en el centro y Akihito en la izquierda.

"es muy difícil, ¿no?" decía a Ritsu que a pesar de estar cansada no pida dormir

"no tengo idea de cómo nuestros padres nos aguantaban" se quejaba él.

"vamos, no es tan malo"

"crees que podrías con los tuyos"

"eso es pensar mucho en el futuro"

"creo que te he causado unos problemas" continuaba la conversación Ritsu.

"¿de qué hablas?"

"creo que esa mujeres pensaba que Makoto era muestro…"

"si lo sé"

"tu vives en esta zona, ¿no se crearan rumores?"

"realmente no me importa"

"(creo que se han dicho cosas peores de mí)" pensó Akihito.

"¿estás seguro?"

"déjalo así"

"crees que si tuviéramos uno, se vería como Makoto…" pregunto Akihito sin darle importancia.

"Tal vez…" hubo un silencio.

"¿quieres intentarlo?" dijo ella bromeando

"Tal vez otro día" respondió Akihito, estaba bromeando pero usó un tono muy serio

"si, tal vez otro día…" fue todo lo que dijo ella antes que se quedaran dormidos.

Al cabo de unos minutos, el celular de Akihito sonó, era el empleado de seguridad de la estación, les decía que habían encontrado a la madre y fueran a la estación para devolverlo.

"supongo que nos tenemos que despedir" decía Ritsu con un tono algo triste.

"estará mejor con su madre que con nosotros"

Después de que Akihito buscara un cambio de ropas, los dos se dirigieron a la estación de tren, ignorando las miradas y los cuchicheos de algunas mujeres; aparentemente lo que sucedió en la librería ya era conocido por todos los que vivía ahí.

Nada más al entrar al departamento de seguridad de la estación, una mujer de cabello corto negro y ojos café se abalanzó sobre Ritsu, quitándole al bebe de entro los brazos.

"lo siento, lo siento, nunca te voy a dejar otra vez mi pequeña Yuko" la mujer derramaba lagrimas de felicidad mientras abrazaba a su hija.

"aparentemente la señora se quedo dormida…" comenzó a explicar el guardia de seguridad"… en el tren, se despertó cuando anunciaron la estación, y al tener tantos paquetes y por la prisa dejo a su bebe atrás.

Al terminar su explicación, la señora se volteo hacia los dos chicos de preparatoria.

"¡gracias!, no tienen ni idea de cómo les agradezco por haber cuidado a mi Yuko" la señora se veía genianamente agradecida.

"no fue nada…" dijo Ritsu algo apenada "… pero no la vuelva a dejar sola" termino de decir ella algo molesta.

Ahora los dos se encontraban en la estación, esperando al tren que llevaría a Ritsu a su casa.

"nunca pensé que Makoto fuera una niña" comento Ritsu.

"yo tampoco"

"Tal vez debería ponerle un listón para reconocerla"

"ya deja de preocuparte por eso, sempai; me pregunto si serás así con tus hijos"

"¿ah?, ¿te refieres a nuestro hijos?" Decía Ritsu recordando la broma de hace un rato.

"si sempai, nuestros hijos" Akihito seguía con la broma.

Finalmente el tren llego y Ritsu se despidió, finalmente Akihito se dirigía a su casa con la única intención de conseguir el descaso que creía merecer

GRACIAS POR LEER, COMENTEN Y ESPEREN LOS PROXIMOS CAPITULOS, NO PIENSO DEJAR ESTA HISTORIA INCOMPLETA