ESTE COMO SU NOMBRE LO DICE ES UN CAP EXTRA, PERO NO SE PREOCUPEN DEPSUES DE ESTE EL CAP QUE SIGUES ES DENUEVO LA HISTORIA

Fue en un verano que se conocieron, un recuerdo que Mugi no olvidaría aunque no sabía que pensara él; por ser verano sus padres usaron una de las tantas villas en su propiedad para pasar la temporada, pero su madre tenía negocios en el extranjero que atender y no se encontraba, su padre…, bueno el presidente de una compañía no tiene descanso así que a pesar de haber venido con ella estaba tan ocupado que tan solo se veían debes en cuando en la cena.

El salir de la mansión principal era un descanso para ella, ya que sus padres pensaron que era mejor para ella el estudiar en casa, no la dejaban salir al menos que fuera absolutamente necesario y aun así tendría que salir con escolta.

A pesar de ser vacaciones, Mugi se encontraba muy atareada además de las lecciones extra que llevaba, también aprendía de Ikebana, clases de ceremonia de té y por supuesto la razón por la cual había sido llamado prodigio a la edad de 4 años, el piano.

Ya que tenía su libertad limitada en ese entonces con 10 años, Mugi pasaba su tiempo libre en la biblioteca de esa mansión; se solía sentar en una mesa que tenía una enorme ventana a la derecha y desde ella podía ver con facilidad a la pequeña casa fuera del territorio de su familia.

Durante casi todo el verano esa casa había estado vacía, pero hace una semana vio a una familia llegar, eran como muchas familias que venían de vacaciones, los padres y dos hijos; por algún tiempo Mugi sintió envidia del niño que parecía tener su edad, por poder pasar tiempo con sus padres y por no ser hijo único, pero luego la envidia se convirtió en admiración; admiraba el hecho que aquel chico hiciera lo que quería, sin verse limitado por nadie, ya no iba a la biblioteca para leer ahora solo iba para poder ver como ese niño jugaba con su hermano y deseaba poder estar ahí también.

Una tarde, Mugi había ido una vez más a la biblioteca para continuar observando por la ventana, ahora que se había convertido en una rutina para ella.

Ese día en particular el chico parecía estar jugando soccer con su hermano, ella no entendía bien el juego pero le parecía entretenido el extraño baile que hacían los dos con un balón en el pie.

En un momento quien parecía ser el hermano mayor tiró la pelota a demasiada altura, pasándole por la cabeza al niño y pasando por la cerca que dividía las dos propiedades.

Por un momento Mugi siguió la trayectoria del balón hasta que se perdió de vista, cuando regreso su mirada hacia sus vecinos vio que el menor le estaba gritando al mayor, pero este no parecía importarle mucho, finalmente el menor se acercó a la cerca, trepo por ella y salto al otro lado, al tocar el suelo el niño parecía sentir dolor en su pierna derecha, pero después de estar arrodillado sujetándose el tobillo por un rato se levanto y siguió caminando.

En ese momento Mugi pensó que sería una buena idea ir a conocerlo, se levanto de la mesa y se dirigió a la puerta, pero antes que la abriera alguien la abrió por ella.

Una mujer con el cabello rubio, corto y usando un traje de mayordomo.

"ojou-sama, las cámaras de seguridad han detectado un intruso en la mansión, por su seguridad espere aquí por favor" y después de su anuncio cerró la puerta.

Mugi se preocupó en ese momento, no sabía que le podían hacer al pobre chico, cuando solo buscaba su balón; esperó unos minutos y luego abrió la puerta lentamente y por la pequeña abertura que crea la puerta y el marco miraba si había alguien, comprobando que no había nadie salió en busca del chico.

Se escabulló por la mansión, tratando de no ser detectada y llegó a una parte del jardín en la que ella creía que el balón había caído; llamar el jardín de esa manera sería un insulto ya que era 5 veces más grande que el jardín de cualquier casa de tamaño normal.

Finalmente encontró el balón en una parte abierta del jardín, tan solo habían un par de arboles alrededor y un lago artificial a pocos metros, Mugi escuchó unos pasos e instintivamente se escondió tras un árbol cercano.

De detrás de un poco de hierba alta salió el chico que Mugi había estado mirando desde lejos.

"tsk, nii-san ¿Por qué tenía que lanzarlo tan lejos?" se quejaba el chico

Mugi pensó en salir de detrás del árbol, pero el aspecto del chico le daba miedo.

El chico tenía el cabello de color negro y algo corto a excepción de una parte que caía por la zona de sus mejillas, tenía los ojos rojos parecidos al color carmesí o el rubí, llevaba una camiseta en una tonalidad blanca, unos jeans que tenían el área de las rodillas con agujeros y unas zapatillas que se encontraban desgastadas.

El chico miró por todos lados hasta que finalmente encontró al balón blanquinegro cerca del lago.

"¡ahí esta!" gritó el chico y trató de correr hacia su balón, pero la previa lesión en su tobillo le evitaba correr y se tuvo que conformar con caminar.

Mugi aun escondida detrás del árbol, meditaba si era una buena idea el salir o no y en esa indecisión fue que rompió una pequeña rama que había en el suelo.

"¡quien anda ahí!" gritó él volteando rápidamente hacia la dirección en que encontraba Mugi, con una mirada desafiante y un puño en alto.

Aun con miedo Mugi salió de su escondite.

"l-lo siento" dijo ella disculpándose.

"no te disculpes, fue mi culpa, es una mala costumbre mía" el chico se veía nervioso.

El chico la veía con curiosidad y ella lo miraba igual con mucha atención, se quedaron así por mucho tiempo ella no recuerda cuanto.

"ah…" comenzó a decir el chico" yo viene por el balón y ahí está, así que yo me voy…." Estaba a punto de irse cuando ella lo detuvo.

"te duele el tobillo, ¿no?"

"eso no es nada" dijo el chico trató de caminar un poco pero se detiene al sentir algo de dolor.

"ven conmigo"

"creo que no seré bien recibido en esta casa"

"sígueme" le dijo ella

"Tal vez debería tan solo regresar…" parecía dudar él

Mugi no quería que se fuera, no era muy habitual que encontrara gente de su edad con quien hablar y no quería perder esta oportunidad, así que lo tomo de la mano.

"espera un momento" decía el chico sin resistirse realmente, y de la mano fue llevado hacia a dentro de la imponente casa.

Como sabia que el chico no era un invitado en la casa, Mugi tenía que moverlo por la casa evitando las cámaras de seguridad y al personal, finalmente llegaron a la habitación que ella usaba como recamara.

"puedes sentarte en la cama" le indico ella

"vaya esta cama es más grande que la mía, la de mis padres y la de nii-san juntas" decía el chico mientras probaba la cama "y es muy cómoda"

Se habían quedado callados, Mugi no sabía que decir y el chico parecía más interesado en el nuevo ambiente que en ella.

"(lo traje hasta aquí, ¿y ahora qué?)" Pensaba ella "(su nombre…, si debería comenzar por ahí)"

"disculpa" el chico la llamaba

"¡¿sí?" decía Mugi saliendo de sus pensamientos.

"si no te molesta, podrías conseguirme unos vendajes y algo de hielo" pedía el chico

"¿eh?" Mugi no parecía entender

"creo que me torcí el tobillo, tengo que tratarlo"

"ah. Claro, Quédate aquí…" dijo Mugi mientras salía del cuarto.

Mugi comenzó a caminar sin un rumbo fijo, ella realmente no sabía dónde encontrar lo que el chico le había pedido, siguió caminando así por unos segundos más hasta que se chocó con alguien.

"qué bueno que la encuentro, Ojou-sama" decía la chica vestida de mayordomo. "hemos descubierto que el intruso se encuentra en su habitación, ahora solo tengo…"

"no le hagas nada" le pidió ella "él es un invitado" decía con nerviosismo

"el amo, no autorizo ninguna visita"

"por favor no le digas nada a Otou-san" Mugi inclino la cabeza y junto sus dos manos en forma de suplica.

"pero, Ojou-sama…" la chica mayordomo dudaba pero al ver a Mugi tan seria decidió hacerle caso "muy bien, no diré nada al amo, ¿hay algo más que pueda hacer por usted?"

"¿puedes conseguir algo de hielo y un botiquín?"

"a la orden, Ojou-sama" dijo ella retirándose a cumplir su orden.

Mugi tomó su tiempo en volver, cuando regreso a su habitación, el chico se había quedado dormido; colocando el botiquín y el recipiente con hielo aun lado de la cama, Mugi se acerco al durmiente chico, tenía una cara graciosa con la boca entre abierta, dormía plácidamente.

"despierta, despierta" repetía ella tocando las mejillas del chico con su dedo índice, pero no había respuesta.

Al cabo de unos intentos más el chico reacciono, pero no despertó, en su lugar aun dormido abrazó a Mugi quien tenía al frente, al parecer el chico era más fuerte de lo que parecía ya que Mugi no podía liberarse del abrazo y con su cara en el pecho de él trató de despertarlo una vez más.

"¡despierta!, ¡despierta de una vez!" alzó la voz.

El chico aun con Mugi en brazos, se sentó en la cama desconcertado, al parecer no recordando cómo había llegado a ese lugar.

"¿Dónde estoy?"Miró hacia la chica que tenía en brazos "¿Quién eres?"

"¿podrías soltarme?" le pidió Mugi algo apenada.

"lo siento…" el chico la soltó "veraz esta cama es muy cómoda, más que la mía y no pude evitar quedarme dormido" el chico se veía apenado.

"eres gracioso" se rio también ella.

"es cierto, toma" Mugi le entrego el botiquín y dejo cerca el recipiente con hielo.

El chico tomó el hielo, que se encontraba en una bolsa, y lo puso sobre su tobillo.

"¿Qué haces?" preguntó ella

"para tratar mi tobillo es una buena idea colocarle hielo como unos 10 o 15 minutos, luego tengo que vendármelo con un poco de fuerza"

"impresionante, eres como un doctor" dijo ella con admiración.

"no es nada, es algo que aprendí por ahí"

El chico seguía concentrado en el tratamiento de su herida, pero Mugi estaba más concentrada en su mirada.

"¿sucede algo?" preguntó el chico sintiendo que le prestaba demasiada atención.

"tus ojos son muy raros" dijo ella sin reserva

"¿en serio?, kaa-san los tiene igual así que…" iba a continuar pero fue interrumpido.

"además me recuerdan a los de un perro o algo parecido" decía Mugi aun mirándolo con curiosidad.

"¿podrías dejar de mirarme así?" le pidió le chico.

"lo siento" se disculpó ella.

"se me olvidaba…" comenzó a decir él" me llamo Akihito ¿y tú?"

"tsu…" Mugi pensaba en decirle su nombre, pero ella sabía que todos la trataban de manera diferente por ser hija de una familia de prestigio así que… "Mugi, mi nombre es Mugi" le dijo con nerviosismo.

"¿Mugi?" dijo Akihito "suena más a un apodo que a un nombre"

"¿en serio?"

"disculpa no quería burlarme de tu nombre, ni nada"

"no te…" estaba a punto de decir ella cuando un ruido casi como un rugido la interrumpió.

"lo siento, creo que tengo hambre" dijo apenado Akihito.

"entonces déjame ir por algo" se ofreció Mugi

"no te moleste…" comenzó a decir el chico de los ojos de Rubí "taachann" dijo él mientras enseñaba una pequeña bolsa con una panda en ella.

"¿hello panda?" leía Mugi de la bolsa, con curiosidad y sorpresa.

No es que Mugi nunca hubiera comido un dulce, es que ella solo comía los dulces hecho por reposteros, así que algo tan común era nuevo para ella.

El chico comenzó a comer los pequeños trozos de galletas rellenos de chocolate, como si fuera lo más delicioso del mundo, pero se detuvo al ve que alguien lo observaba con mucho detenimiento hasta el punto de hacerlo sentir extraño.

"¿quieres un poco?" le pregunto Akihito.

"¿estás seguro?"

"solo tómalo" le ofrecía un poco.

"pero…" antes que Mugi pudiera terminar de hablar, Akihito tomó uno de los trozos y lo metió en la boca de la chica.

"¡delicioso!, ¡¿Por qué es que es tan delicioso?" decía Mugi mientras probaba el delicioso dulce.

"vaya nunca conocí a alguien que no hubiera probado estos" decía Akihito sorprendido mientras se echaba otro dulce a la boca.

"¿Cómo es que vives en esta enorme mansión?" Preguntaba Akihito mientras se vendaba el tobillo.

"soy…, hija de una de las sirvientas" Mugi ya había mentido una vez por qué no hacerlo otra más.

"ya veo, pero ¿Cuánto dinero tiene esta familia para darle esta clase de habitación a una empleada?" Akihito sonaba genuinamente sorprendido.

"(¿se lo creyó?)" Pensaba ella

"creo que ya debo irme" Akihito se coloco los zapatos y se levanto de la cama.

"¿tan pronto?"

"bueno solo vine por el balón, y ya ha pasado como media hora desde que me fui, nii-san debe estar preocupado"

"es verdad" Mugi sonaba desanimada

"si no te molesta, ¿puedo venir mañana?" preguntaba Akihito.

"¡Por supuesto!" dijo Mugi con mucha alegría "¿sucede algo?" le pregunto ella al ver que Akihito la veía directamente al rostro con un ligero rubor en sus mejillas.

"Antes de irme quiero darte esto" de uno de sus bolsillo el chico sacó otro paquete de hello panda, pero al hacerlo un papel doblado también cayó.

"¿me los estas dando?" preguntaba ella confundida

"es un pago por haberme ayudado hoy"

"pero no te ayude para recibir algo…."

"solo tómalo" dijo el chico después de un suspiro.

"pero…"Mugi tenía el pequeño paquete en sus manos y tenía intención de devolverlo.

"¡quédatelo!" Akihito cerró la palma en la que Mugi tenía el pequeño sobre "eres difícil de comprender"

"lo siento"

Akihito suspiró, miró por todos lados con una expresión de confusión en su rostro"¿y como se supone que salga de aquí?"

"deja que te guie" le ofreció amablemente ella

"gracias" dijo el chico de los ojos carmesí al dirigirse a la puerta.

En ese momento Mugi vio el papel en el suelo, lo recogió "esto no es…"

"¿Qué te demora?" la interrumpió Akihito apresurándola.

"¡ya voy!" dijo con el papel en la mano.

Mugi acompaño a su nuevo amigo hasta las rejas de hierro que indicaban el final de la propiedad.

"hasta mañana, Mugi-chan" se despidió el niño.

Mugi iba también a despedirse, pero la sorpresa de ser llamada así y el no saber que decir la dejaron muda.

Mugi volvió a su cuarto, recordó el pedazo de papel que había dejado ahí, por unos instantes pensó si era una buena idea ver lo que había en el, pero su curiosidad pudo más y termino abriéndolo

Your love aozora tobikau Blue Bird ano tori ga miemasu ka?

(¿Puedes ver al ave azul, mientras vuela por el cielo azul con tu amor?)

Después de leer la única oración que había en el papel, Mugi se preguntaba que significaban esas palabras, a simple vista parecían una especie de poema incompleto pero, ¿tenían algún significado oculto?; por unos instantes Mugi contemplo la idea de que ese mensaje era para ella, pero la descarto después darse cuenta que a pesar que ella lo había estado mirando (por no decir espiar) por la ventana por ya una semana, estaba segura que Akihito solo estaba consciente de su existencia desde hace muy poco.

Le dio vueltas por algunas horas, sin resultado aparente. Mugi vio el reloj que se encontraba cerca a su cómoda.

"¡es muy tarde!" se dijo así misma al ver que eran cerca de las 12 am.

"aun no entiendo que esto" suspiraba ella. "Lo único que se me ocurre es…" Mugi tomó una pluma y escribió….

shiawase wa itsumo mienai Color kanjiteiru Your love

(La felicidad es de un color que no se puede ver, pero aun así puedo sentir tu amor)

Algo satisfecha con lo que acaba de escribir, decidió ponerle fin al día y después de meterse bajos las sabanas, se quedo dormida.

El constante golpeteo de la ventana, hacia que Mugi se despertara lentamente.

"¿Mugi-chan?, ¿estás despierta?, oe, ¿Mugi-chan?"

Ella se tapaba la cabeza con una de las almohadas cercanas, tratando así de dejar de lado la molesta voz que interrumpía su descanso.

"¿hasta cuándo vas a dormir?" entre sueños escuchaba el movimiento de las bisagras de la ventana.

"¡oe, despierta!" el chico la movía de un lado a otro, pero al parecer Mugi no tenía intención alguna de despertar.

"debes tener un my buen sueño para no querer despertar" le hablaba el chico, pero ella estaba empecinada a quedarse en el mundo de los sueños.

"Tal vez debería usar el truco que kaa-san usa para despertar a Tou-san" se dijo el chico así mismo.

La voz le sonaba muy familiar, y sonaba algo preocupada, tal vez debería abrir los ojos de una buena vez.

Una suave y cálida sensación recorrió sus labios al mismo tiempo que sentía una respiración muy cerca de ella, finalmente la sensación cálida y la respiración se alejaron de ella como si solo hubiera sido un sueño; cuando Mugi se levanto de su cama vio a Akihito sentado en el suelo de su cuarto mirándola atentamente con sus ojos carmesí.

"¡buenos días!, Mugi-chan"

"¿c-c-como es que llegaste aquí?" preguntaba ella mientras se cubría el camisón con las sabanas de la cama.

"llegue hace unos minutos, y me encontré con esa extraña nee-san vestida de hombre…." Akihito se acercaba a Mugi. "me dijo en que habitación te encontrabas, pero no entendí las indicaciones, así que trepe el árbol cerca a tu ventana y aquí estoy…"para cuando Akihito se encontraba a unos centímetros de la cama, Mugi se había tapado completamente con las sabanas dejando visible solo un bulto.

"¿piensas dormir otra vez?" decía Akihito mientras trataba de quitar las sabanas que cubrían a Mugi.

"¡detente!" le pedía Mugi mientras se aferraba a sus sabanas.

"¿Por qué?"

"s-s-solo estoy usando mi piyama" decía tímidamente aun bajo sus cobijas.

"¿y eso qué?" decía Akihito aun jalando las sabanas con insistencia.

Finalmente Akihito gano el forcejeo y logro quitar las sabanas dejando a Mugi a plena vista, ella usaba un camisón azul claro, adornado por listones de un color azul más oscuro, y por ser verano el modelo no tenia mangas y su extensión era corta

"….linda…" murmuro Akihito con una expresión perdida, con la boca algo abierta y un ligero rubor en sus mejillas, contemplaba a su nueva amiga

"¡SOLO SAL DE AQUI!" grito Mugi avergonzada y con todas sus fuerzas.

Akihito volvió en si por el volumen de la voz y le susto que este le causo, le dio la espalda a Mugi y con un tono de confusión y fastidio, murmuró para él

"no entiendo a las niñas"

"espera afuera mientras me cambio" dijo Mugi cerrando la puerta

Finalmente Mugi salió de su cuarto usando un vestido blanco con detalles celeste, pero Akihito no se encontraba en el pasillo, caminó por los pasillos de la gran casa llamándolo constantemente pero no recibía respuesta.

"¿Tal vez se enojo conmigo, por botarlo de esa manera?" decía Mugi preocupada.

El sonido de un objeto golpeando la pared se oía a lo lejos.

"ahora tengo más motivos para buscarlo" dijo ella decidida.

El sonido persistía.

"¿y ese sonido?" se dijo Mugi al percatarse de aquel inusual sonido

Mugi siguió el sonido hasta su fuente, una parte del jardín que se encontraba cerca a la mansión, y el sonido no era otro que el que Akihito producía al impactar su balón con los muros de la pequeña mansión.

"¿Qué estás haciendo?" le pregunto Mugi sorprendida

"oh, Mugi-chan…" decía Akihito mientras recibía el balón con el pie para otra vez devolverlo "….estaba aburrido de esperarte, solo mato el aburrimiento"

Mugi se quedo mirando por un rato a Akihito patear el balón una y otra vez contra el muro, lentamente el balón gano velocidad, en ese momento ella se acordó del papel que había recogido ayer.

"….Akihito-kun…" dijo ella con timidez.

"¿Qué sucede?" respondía Akihito sin quitarle de vista al balón.

"¿esto es tuyo?" dijo Mugi mostrándole el papel, que a pesar de estar doblado él pudo reconocer bien

"¿Cómo es que…" pero Akihito no pudo terminar su frase, ya que al distraerse, no se dio cuenta que el balón ya había regresado, golpeándolo directamente en la cara.

"ahhh…." Decía Akihito conteniendo el dolor y las lagrimas.

"¿te encuentras bien?" preguntaba Mugi al tiempo que se acercaba a al pobre chico.

Akihito no contesto, en vez de eso tomó el papel de la mano de Mugi y se puso de pie.

"¿Qué hacías con esto?" preguntaba Akihito molesto.

"….lo dejaste…. Ayer en mi cuarto…." Respondió ella con timidez al ser observada con los intimidantes ojos del chico

"¿leíste lo que decía?" preguntó Akihito con un tono de voz más calmado al ver que la niña enfrente de él le temía.

"lo leí, pero no entendí muy bien"

Akihito miro por todos lados, como si tratara de asegurarse que no hubiera nadie cerca.

"¿puedes guardar un secreto?"

Mugi solo asintió y se acerco a él para escuchar mejor lo que tenía que decir, Akihito suspiro y se preparo a contar.

"hace unos meses fue mi cumpleaños…"

"oh, felicidades por tu cumpleaños"

"déjame terminar" dijo Akihito ante la interrupción de la niña.

"el punto es que mi padre me regalo un bajo y un amigo mío que tiene una guitarra, me dijo que aprendiéramos a tocar y que creara una canción, pensé varias semanas en una letra, pero solo se me ocurrió esa línea en la hoja…"

Akihito abrió la hoja y vio que había una línea más en el papel.

"¿y esto?"

"no sabía lo que era, así que solo escribí lo que creí que podría encajar con esas palabras

"… es bueno, nunca se me hubiera ocurrido por mi cuenta… gracias" le dijo Akihito lleno de emoción, después de leer la nueva parte de la letra.

"no fue nada…" dijo ella apenada

"¡por favor ayúdame con esto!" le pidió, no, por estar de rodillas y con la cabeza baja esto era una súplica.

"pero…" ella dudaba

"no fue mucho lo que escribiste, pero estoy seguro que con tu ayuda, la letra que resulte será grandiosa" Akihito parecía más emocionado que antes.

"…." Mugi seguía dudando.

"¡por favor, si me ayudas hare cualquier cosa que quieras!"

"¿cualquier cosa?"

"si cualquier cosa, mientras pueda hacerlo cumpliré mi promesa"

"…. Entonces…" comenzaba a decir ella"… podrías mostrarme las tiendas cercanas"

"podría hacerlo, pero ¿estás segura que solo quieres eso?" preguntaba confundido Akihito por la simpleza de petición.

"no suelo salir mucho…" dijo Mugi al ver la duda en su nuevo amigo.

"¡muy bien!..." grito emocionado "tú me ayudas y yo te prometo mostrarte todos los lugares que conozco hasta que estés satisfecha "Akihito extendió su mano para cerrar el trato.

"¡gracias!" dijo Mugi increíblemente feliz ignorando la acción de Akihito.

Y el verano continua…

GRACIAS POR LEER Y NO OLVIDEN COMENTAR, Y A PESAR DE QUE SE LLAMA PARTE UNO LA SEGUNDA PARTE NO VA A SER TAN INMEDIATA, BUENO NOS VEMOS EN EL PORXIMO CAP.