AQUÍ UN CAP EXTRA, ESPERO QUE LO DISFRUTEN, POR QUE ME TOMO ALGO DE TIEMPO EN ARMARLO
Es sábado por la mañana, el festival cultural está a punto de empezar y a pesar de ser muy temprano algunos alumnos ya están corriendo por todos lados para tener todo listo. A unas calles de allí con su atención centrada en su libro y con una mirada poca emotiva, Touma se encontraba.
Usando su uniforme, que consistía en una mezcla de saco crema y pantalón marrón, caminaba sin prestarle atención a nada que no fuera su libro o al menos eso parecía; personas en bicicletas, grupo de niños corriendo, autos o cualquier obstáculo que uno encontrara en el camino, Touma los esquivaba sin siquiera levantar su mirada del libro; Será a acaso una habilidad que desarrollo en su época en secundaria o tal vez esta habilidad le ayudo en la secundaria sea como sea al caminar por la calle llamaba la atención de más de uno; si se tuviera que comparar a los tres Touma estaría en primer puesto si habláramos de preparación para el combate, tal vez parezca exagerado pero a diferencia de Akihito que aprendió a pelear por instinto y Tetsuya quien prefería planear estrategias que ensuciarse las manos, Touma había recibido una verdadera preparación.
Ijichi Touma, es el segundo hijo de la familia Ijichi una familia que manejaba un dojo desde hace algunas generaciones y que tenían muy arraigado la disciplina del uso de la espada, desde que eran pequeños tanto Touma como Rena se vieron obligados a seguir con los deseos de su padre y practicar kendo, ya que uno de los dos heredaría el dojo.
Cuando era tan solo una niña Rena demostró tener talento para el uso de la espada, aprendía rápido, sus golpes eran fuertes y precisos dejando muy orgulloso a su padre, pero en contraste Touma era llamado sin talento que eran las palabras más suaves que su padre le podía decir; claro que no se limitaba en sus quejas cuando creía estar solo hablando con su esposa esto sin saber que Touma escuchaba atentamente detrás de la puerta.
Rena hubiera sido la heredera si no fuera por lo que dijo una tarde cuando ambos tenían 10 años.
"¿Qué tiene de divertido usar un trozo de madera?" dijo ella para después dejar caer su Shinai al suelo como si de basura se tratase.
Después de aquel día, su padre trato de convencerla de distintas maneras pero no consiguió nada, él iba a obligarla pero afortunadamente Rena tuvo a su lado a su madre. Finalmente llegaron al acuerdo de que Touma sería el nuevo heredero y ella no dejaría de entrenar, pero no seguirá practicando kendo sino lo que ella quisiera.
Todo esto paso sin que Touma supiera muy bien el problema , desde su punto de vista solo parecía un berrinche de la favorita de la casa, que logro ganar dejándole a él el arduo labor de mejorar en su técnica para ser mucho mejor de lo que era ahora su hermana.
A los 13 años Touma había superado con creces la imagen de Rena, su padre estaba orgulloso pero Touma solo quería cerrarle la boca con su Shinai.
…
Finalmente Touma llegó a la preparatoria Sakuragaoka, pero tal vez llegó muy temprano, no había casi nadie y podía ver claramente como algunos estudiantes seguían reuniendo cosas para armar sus puestos.
Touma sacó su celular, las 8 de la mañana decía y oficialmente el evento comenzaba a las 10, el ingresó al campus y le sorprendió un poco el hecho que nadie le decía algo por haber ingresado dos horas mucho más temprano de lo que debía.
"(están ocupados con su propios asuntos)" pensó él.
Caminó hasta llegar al patio trasero y se sentó bajo un árbol cercano, bajo su libro por primera vez en toda la mañana y miro hacia la copa del árbol que se encontraba iluminada por el sol de la mañana y sin darse cuenta aun con los lentes puestos, se quedó dormido.
El quedarse dormido, lo llevo a un recuerdo una memoria que ya había considerado olvidada, se pudo ver a si mismo más joven no había cambiado mucho desde ese entonces.
Se encontraba en el patio de la ahora cerrada secundaria Nanyou, pero no se encontraba solo enfrente de él un chico casi de su misma altura con su cabello negro llegándole a los hombros y unos curiosos ojos carmesí, un Akihito de 13 años lo miraba.
"¿Qué quieres?" preguntaba el Touma del recuerdo.
"Rena me dijo que te encontrarías aquí…"
"¿y?"
"¿como siempre te he visto con un shinai al hombro me preguntaba qué tan bueno eras?"
"¿vienes a retarme?"
"puedes llamarlo así" al decir esto Akihito se ponía en defensa.
"aun no lo entiendo…" Touma tomó su shinai y lo apunto al chico de los ojos carmesí.
En ese entonces él no comprendía porque Rena había desarrollado un apego en aquel chico que no parecía nada en especial.
Akihito se lanzó al ataque, trató de lanzar varios golpes en el rostro, ataques que Touma los esquivos sin moverse mucho, era el turno de Touma, dio golpes verticales teniendo como blanco el pecho de Akihito, pero Akihito uso sus brazos y antebrazos como escudo.
El enfrentamiento duro más tiempo del que Touma recuerda, para el final del mismo, Akihito tenia golpes marcados en la espalda, estomago, piernas, pecho, una que otra en la cara y por supuesto sus brazos que habían quedado completamente morados a causa de su uso como escudo.
Touma por su lado, tenían moretones en el rostro, una de las lunas de sus lentes estaba rota, usaba su shinai como bastón con su mano derecha mientras que con la izquierda se sostenía el área cerca a las costillas.
"… ¿deseas tanto a nee-san que necesitas llegar a este extremo?..." dijo el Touma del sueño con cierta irritación.
Esas palabras le hicieron recordar que su comportamiento ante su hermana, no siempre había sido así, en el pasado él nunca había ocultado el desagrado a su hermana pero ahora Touma la considera la persona más importante en su vida. Ese recordatorio lo hizo reír en su mente.
"…no… es… nada de eso…" le respondió el Akihito del sueño.
"debes creer que quiero robarme a tu hermana, ¿no?"
"e-e-e-eso no es verdad, lo que haga nee-san es asunto de ella" decía Touma avergonzando.
"no tienes que ocultarlo, yo no te agrado" le dijo en un tono animado.
"…" Touma se quedó callado.
"cuando no le agradas a la mayoría de las personas, uno aprende a distinguir a los que sí…y yo no te agrado"
"…" Touma seguía callado.
"no eres una mala persona y realmente me gustaría que los fuéramos amigos" decía Akihito limpiando la sangre que corría por su labio.
"…" Touma otra vez no dijo nada, pero se acercó al mal herido chico y haciendo que se apoyara en él comenzaron a caminar.
"¿A dónde vamos?" preguntó Akihito
"… a la enfermería…." Fue todo lo que dijo Touma antes que todo se volviera borroso y comenzara a escuchar una voz desconocida.
"…despierta… "
"…no puedes dormir aquí…"
Finalmente Touma se despertó y sin darle mucha importancia a quien lo sacó de su sueño camino unos pasos alejándose del árbol.
"siento despertarte, pero tenemos que colocar un puesto aquí…" le informaba la chica.
"no tienes que decir nada, yo ni siquiera debería estar aquí" decía Touma para después bostezar
"pero ya son las 10: 30 a.m., los invitados ya deberían estar ingresando" dijo la chica revisando su celular.
"he dormido demasiado…" dijo Touma como si fuera para sí mismo, estaba a punto de irse cuando vio que las chicas tenían problemas armando el puesto.
"¿necesitan ayuda?" dijo él esperando que la respuesta fuera un no.
"Más de la que crees…" suspiró la chica que lo despertó. "Me dijeron a mí y al resto del consejo estudiantil que ayudáramos cuanto pudiéramos, pero estamos escasos de miembros…" decía la chica preocupada, en ese momento Touma se dio cuenta que la chica tenía una banda en el brazo en la que decía consejo estudiantil
"¿Qué debo hacer?" preguntó él.
"…" la chica lo miro en silencio y no tenía intención de pedirle a un invitado que la ayudara, pero al ver la seriedad de la mirada del chico finalmente dijo.
"puedes ayudarnos sacando los libros…"
Touma ayudó a ordenar el puesto hasta formar, lo que parecía una pequeña librería, las chicas estaban agradecidas pero él las ignoraba, en lugar de las chicas Touma estaba más interesado en los libros que estaban sobre la mesa, en especial uno que se encontraba en ingles.
"Alice's Adventures in Wonderland..." leía para sí mismo
"¿te interesa ese libro?" pregunto la chica que lo despertó.
Touma abrió el libro y empezó a examinarlo, era algo viejo, las hojas parecían haber sido pasadas muchas veces, como si alguien hubiera leído el libro más de una vez, además que dentro del libro había un marcador y en la pagina decía.
"Si cada cual se ocupara de sus propios asuntos, el mundo giraría mucho más deprisa de lo que va" leía en voz alta.
"tiene mucho sentido lo que dice" seguía hablando para él.
"¿Por qué?" la chica del consejo estudiantil le preguntó.
"Lo que la Duquesa pretende decir a Alice es que debemos mantenernos al margen de lo que no comprendemos. Los problemas de otros no son nuestros problemas, y a no ser que se nos pida ayuda, no debemos tratar de ayudarles…" le respondía Touma.
"pero en otra parte… "la chica le quito el libro a Touma y comenzó a buscar una hoja en especifico "en esta parte la duquesa dice !Ah, el amor, el amor, pone en marcha el mundo!" citaba ella.
"la duquesa pide que nos amemos los unos a los otros para que el mundo vaya mejor. Sin duda puede tener razón, pero por desgracia es algo utópica la situación que presenta, una situación en la que todos actuamos con buena voluntad con las demás personas, al menos eso creo"
"es tu libro, ¿no?" le pregunto Touma que por primera vez desde que despertó miraba directamente a la chica enfrente de él.
La chica tenía el cabello de un color café oscuro, su cerquillo caía sobre so frente hasta estar a la misma altura de sus ojos, que compartían el mismo color de su cabello, también llevaba puesto unos lentes, de un marco rojo que lo cubrían todo menos la parte superior de las lunas.
"lo era, pero decidí donarlo" respondió ella
"¿Por qué?" le preguntó.
"lo he tenido hace mucho tiempo, lo he leído muchas veces y aunque me gusta mucho, estoy segura de que alguien más lo disfrutara si lo dejo aquí" le respondió ella con una sonrisa nostálgica en su rostro.
"tú también has leído este libro, ¿no?" le decía ella.
"hace unos años en una biblioteca" respondía Touma con poca emoción.
"¡necesitamos un poco de ayuda aquí!" gritaba una chica a lo lejos, que al parecer trataba de llamar la atención de la chica que hablaba con Touma.
La chica se estaba yendo pero Touma la detuvo.
"¿Cuál es tu nombre?" le pregunto en su acostumbrado imperturbable estado emotivo.
"Manabe Nodoka…" le respondía mientras ella lo miraba con atención, como si esperara que él también le diera su nombre.
"Ijichi Touma" respondió.
"¡aun necesitamos ayuda!" otra vez pedían ayuda.
Touma vio como Nodoka se despedía y se alejaba a donde la necesitaban, en ese momento volvió su atención en el libro que había tomado, pagó los 150 yenes de su valor y cuando estuvo a punto de irse su celular sonó.
"soy Touma" respondía.
"¿Dónde estás?" Se escuchaba la voz de Tetsuya algo molesto."¡Se supone que nos encontraríamos en el portón a las 10:00 ya casi con las 11!"
"estoy en camino…" solo dijo eso para después colgar.
Touma cogió su nuevo libro y se dispuso a caminar de la forma a la cual ya estaba muy acostumbrado, pero esta vez había algo mal en él, por alguna razón mientras caminaba y se suponía que estaba leyendo sus ojos no se movían y en su mente no había ninguna imagen fabricada a partir de lo leído, lo único que había en su mente era el rostro de la chica que acaba de conocer.
Debido a su ¨distracción¨ Touma se chocó con todo lo que uno se podría chocar, muros, pilares, personas y árboles; se cayó varias veces, tropezó y rodo unas más; finalmente Touma llego al punto de encuentro.
"¿Qué te sucedió?" le pregunto Tetsuya al ver a Touma lleno de golpes y polvo.
"no es nada" le respondió sin darle mucha importancia.
"¿entonces por qué tratas de leer un libro al revés?"
Touma se dio cuenta de que efectivamente estaba de cabeza, haciendo imposible de leer.
"¿estás seguro que estas bien?" le volvió a preguntar Tetsuya.
"olvídalo…" fue todo lo que dijo Touma para luego enderezar el libro.
"muy bien…" dijo Tetsuya con incredulidad "hoy va a ser un día muy interesante en la vida de Akihito, no creo que te lo quieras perder…" le dijo con una sonrisa de zorro.
GRACIAS POR LEER Y NO OLVIDEN COMENTAR.
