PERDON POR LA GRAN TARDANZA PERO TUVE MUCHOS PROBLEMAS CON EL PERSONAJE DE MASHIRO, INCLUSO PARA MI SU PERSONALIDAD ES MUY DIFICIL DE ENTENDER, A PARTE QUE TUVE QUE REPLANTEAR CIETAS COSAS QUE EXPLICARE UN POCO MEJOR EN EL FINAL DEL CAP.
OJALA LO DISFRUTEN…
Hace poco que el sol daba señas de querer salir, para poder así comenzar otro día; por ser aun temprano el ambiente era frio pero aun así había una chica que no parecía importarle aquello.
En el patio de su casa, Chiaki se encontraba, usaba un buzo de un azul oscuro que junto con la chaqueta se veían algo grandes pero abrigadoras además de esto llevaba el cabello atado en una cola de caballo.
Lentamente ella se acerco a un árbol a mitad del patio, este tenía una cuerda que envolvía parte del tronco y una vez estuvo a una corta distancia comenzó a lanzar fieros golpes y patadas contra el blanco inmóvil.
"eres muy impulsiva al pelear" Algunas palabras comenzaban a repicar en su cabeza, mientras continuaba con su ataque al indefenso árbol.
"mueves tu bate de una manera alocada y sin orden…" lentamente en su cabeza se dibujaba el rostro de un chico.
"no estoy muy seguro si para ti es importante el pelear…" el rostro del chico era cada vez más claro en su mente, con sus ojos café cabello negro algo despeinado y una sonrisa que solo la hacía enojar más.
"… pero si te quedas sin tu arma… algo como esto podría pasarte"
"¡CALLATE!" Chiaki dio un último golpe al árbol para después tratar de recuperar el aliento.
El recuerdo de su humillante derrota se repetía una y otra vez en su cabeza, no dejándola siquiera dormir con tranquilidad.
"¡maldición!... ¿cómo pude perder?"
No había sido hace mucho en que Chiaki y sus amigas, habían formado un grupo con la intención de proteger Sakuranomori y durante ese tiempo su reputación había ido creciendo a gran velocidad cada vez que ellas tres invadían alguna escuela rival. Todas estas victorias habían inflado su ego hasta el punto de creer que no podía ser derrotada. Pero en unos pocos minutos todo eso se había acabado, ella había perdido ante un chico y de la manera más humillante de todas, sin ser lastimada.
Tras el ejercicio con el árbol, Chiaki se había dejado caer en suelo para descansar, al contacto con la fresca hierba su cuerpo comenzaba a enfriarse, pero su mente aun ardía con las llamas de la ira.
Cuando cerraba los ojos podía ver con claridad como aquel chico no le dio ninguna importancia a haberle ganado e incluso tuvo el descaro de comenzar una conversación normal después de aquel encuentro.
"¡maldición!..." su ira comenzaba a crecer "¡maldición!... ¡MALDICION!" Grito a todo pulmón tratando así de tranquilizarse.
Su pecho comenzaba a moverse a un ritmo más normal hasta que tanto su cuerpo como su mente parecían haberse tranquilizado.
"Yamada Mashiro…" sus ojos carmesí brillaban como una llama encendida "… juro que voy a derrotarte…" decía como una promesa y como una amenaza.
Usando al sol que se asomaba como un reloj ella pudo deducir que se iba acercando la hora de ir a clases, un pensamiento que no la alegraba demasiado.
Chiaki tomo una ducha para poder así deshacerse del sudor de su entrenamiento y también eliminar cualquier llama encendida que todavía tuviera dentro de ella. Salió de la ducha con la toalla como único abrigo y subió las escaleras para poder dirigirse a su cuarto.
Una vez en su cuarto dio una mirada a sus dos uniformes a la derecha su uniforme para estudiar (uniforme de marinera) y a la izquierda su uniforme para lo que ella llamaba actividades extracurriculares, el ver su primer uniforme la comenzaba a deprimir, no solo tenía que pensar en futuras guerras con otras bandas y en defender su escuela también debía que preocuparse por su responsabilidades como estudiante a la cual no le tenía mucho apego , prueba de esto era una serie de exámenes desaprobados y otro pequeño montón de otros que a duras penas había logrado aprobar.
Después de vestirse con su primer uniforme, guardar el segundo en su otra mochila, secarse y cepillarse el cabello era hora de que alistara su mochila y sacara los libros que no necesitara para cambiarlos por los que vería este día.
Solo al abrir la mochila pudo ver que había dentro algo que no era suyo, saco unos grandes audífonos que eran de una mezcla de naranja con algunos detalles negros y buscando más adentro encontró un walkman de un color negro. Llevada por la curiosidad abrió el pequeño aparato y encontró en este un casete que no tenía el logo o la marca de alguna banda, parecía que su dueño hubiera tomado todas las canciones que le gustaban y las hubieras puesto en aquella caja bajo la etiqueta de mi música.
"¿De quién será esto?" Chiaki volvió a cerrar el walkman y aun movida por su curiosidad encendió el aparto y se coloco los audífonos.
Ella reconoció la música, como una que ya había oído algunas veces en la radio y antes de darse cuenta se estaba moviendo al ritmo de la canción.
"Sorosoro jiman no kuchibiru de wain wo nomasete kurenai ka…" Chiaki comenzaba a cantar y aprovechando el buen humor que el regalo recibido le daba comenzó a alistar su mochila de una manera más motivada que al principio.
Bajo las escaleras, dispuesta a irse aun con el buen humor que la música le había dado, antes de partir se detuvo en el espejo enfrente de su casa y vio su reflejo en él. En ese momento detuvo la música y coloco los audífonos en su cuello, ahora le parecían muy familiares.
Recordó al chico causante de su mal humor y pensó en destruir los audífonos y su walkman como una venganza, pero antes de estrellarlos contra el suelo, una mejor idea se le ocurrió; si ella recorrió todo el camino hasta Ototachibana solo por algo que para la mayoría era fácil de remplazar era definitivo que aquel insoportable chico vendría por su walkman.
Su cabeza estaba llena con la idea de la venganza, idea que causaba una peculiar sonrisa en la chica de los ojos carmesí.
"¿Qué sucede Chiaki?" una mujer de ojos negros y cabello castaño corto, la llamaba.
"no es nada, kaa-chan"
"se te veía muy feliz" la madre de Chiaki llevaba puesto un vestido blanco sencillo y un delantal de color crema por encima de este.
Ella noto que su hija llevaba en el cuello algo que estaba segura no era de ella.
"¿de dónde sacaste eso?"
"ah… ¿estos?" Chiaki señalaba los audífonos en el cuello "son prestados"
"¿Quién te los presto?" su madre se mostraba algo curiosa
"¿eh?... un amigo" mintió ella, no era necesario que su madre se enterara de sus actividades como Akai Ouhi.
"¿amigo?" Esa palabra parecía extraña saliendo de su hija, sobre todo porque a sus dos amigas siempre las llamaba por sus nombres.
"¿acaso es un chico?" la madre de Chiaki preguntaba tratando de ocultar su emoción.
"si…" le respondía con sinceridad.
La respuesta que dio no era del todo mentira ya que esos audífonos eran de un chico, pero Chiaki no pudo evitar notar que la mirada de su madre era algo extraña incluso le daba miedo en un sentido muy diferente al que ella solía dar a muchas de sus víctimas.
"es cierto… es cierto, ya estás en esa edad"
"¿De qué hablas?"Chiaki no parecía entender a que se refería su madre.
"no importa, no importa"
"bueno… me voy yendo"
"espera un rato…" su madre la detenía con una caja envuelta en su mano.
"te olvidabas de tu bento, hice tus croquetas favoritas"
"¡en serio!, ¡gracias kaa-chan!" Chiaki se despedía una segunda vez para luego perderse entre otros estudiantes que salían rumbo a la escuela.
…..
…..
Mashiro y Hikaru se encontraban en un bus camino a Sakuranomori, los dos se habían saltado las clases de la tarde (más bien Mashiro había llevado a cuestas a Hikaru) para dirigirse a la escuela de mujeres conocida por muchos de sus compañeros como el jardín secreto de los cerezos; pero a diferencia de sus compañeros Mashiro tenía un objetivo diferente.
"¿te encuentras bien?" Hikaru le pregunto ya que su alegre amigo se encontraba aquel día con un humor de perros muy inusual en él.
"déjame responderte con una pregunta…" Mashiro decía aun mirando por la ventana "¿tienes algún ritual en la mañana?"
"¿eh?..." pareciendo entender lo que quiso decir le responde "todas las mañanas suelo tomar una taza de té, ¿Por qué lo preguntas?"
"¿y cómo te sentirías si tu ritual matutino se interrumpía de manera abrupta?" Mashiro ignoro la pregunta de su amigo del cabello rubio.
"¿molesto?" trato de adivinar él.
"exacto" respondía casi con brusquedad.
"¿y sea lo que sea que te falta esta en Sakuranomori?"
"…" Mashiro asintió "debo admitir que fue por mi propio descuido pero aun así… ¡no puedo creer que haya dejado mis audífonos y mi walkman en otra mochila!"
"oe cálmate "le decía Hikaru al ver como la mirada de los pocos pasajeros del bus se centraban en su ruidoso amigo.
"eso intento pero aun así…" al instante la voz de Mashiro paso de la exaltación a la depresión "no tengo energías suficientes para el día si no escucho música en la mañana"
"estas exagerando" Hikaru trataba de reconfortarlo.
El bus llego al paradero y como solo estaban a unas cuadras de su objetivo, decidieron caminar.
"¿Cómo piensas que entremos?" le preguntaba Hikaru. "es una escuela privada y solo de mujeres así que debe tener una buena seguridad"
"descuida siempre hay una abertura en las defensas además por alguna tonta razón solo tienen seguridad hasta al finalizar las clases de las tarde y después en la noche."
"si era así ¡¿Por qué no vinimos al termino de clases?!" Hikaru comenzaba a enojarse.
"porque lo más probable es que ella piense lo mismo que tú y me conviene atraparla con la defensa baja"
"¿ella?"
"Minami Chiaki…"
"…" Hikaru miraba a su amigo con una expresión pensativa en su rostro "que raro que te intereses en alguien "bromeaba él.
"te equivocas…" le respondió Mashiro con una voz aburrida "solo quiero recuperar lo que es mío"
Los dos llegaron al perímetro de la escuela de mujeres, pero evitaron la puerta principal en vez de eso decidieron rodear los muros hasta que…
"podremos entrar usando como ventaja su nombre" Mashiro señalaba un árbol de cerezo que se encontraba fuera de los muros pero que al treparlo permitiría un acceso hacia su objetivo.
"recuerdo haber escuchado que este lugar era antes un bosque de cerezos (sakura no mori), hasta que alguien lo compro para poner una escuela… supongo que deshacerse de los arboles de cerezo hubiera causado más problemas" pensaba Hikaru en voz alta.
"guarda tus pensamientos para más tarde y sube" le decía Mashiro quien ya estaba en la copa del árbol apoyado en unas ramas.
Usando el árbol los dos pasaron las murallas y la primera defensa de Sakuranomori, parecía demasiado fácil, pero nada nunca lo es…
"¿no es raro que no haya guardias aquí?" preguntaba Hikaru mientras se limpiaba el polvo de su uniforme.
"tienes razón, es muy inusual… por mi suerte pensé que saltaríamos enfrente de 5 guardias" le respondía Mashiro haciendo lo mismo.
"oye…" Hikaru lo miraba con una expresión preocupada.
"Tal vez debería callarme, antes que llame a mi mala suerte" el humor de Mashiro parecía haber mejorado.
*piiii*
"¡deténganse ahí!" un guardia los llamaba.
"…demonios, ¡¿tenias que decir eso?!" le gritaba Hikaru mientras los dos comenzaban la huida.
Los dos corrían por el patio llevándole una considerable ventaja al guardia, pero no contaba con la presencia de las estudiantes que entorpecían sus movimientos mientras ellos trataban de esquivarlas, lo único bueno era que si las chicas les causaban problemas a ellos, también le causarían problemas al guardia que los perseguía.
Mashiro pensaba que solo tenían que entrar a algún edificio y sería fácil perderlo pero no contaba con que 5 guardias más salieran del edificio al cual los dos se dirigían haciéndolos cambiar de su dirección de manera forzosa, para doblar en una esquina y seguir corriendo; no vieron por donde corrían así que terminaron entrando en un pasadizo formado por dos edificios dentro de la escuela.
Los chicos comenzaban a preocuparse, todas las ventanas estaban cerradas y su única salida pronto se convertiría en la entrada de sus perseguidores.
"¿Qué pasaría si nos atrapan?" preguntaba Hikaru.
"nos echaran y sería mucho más difícil entra la próxima vez"
Cuando creyeron que serian atrapados una de las ventanas del edificio de la derecha se abrió, una mano salió de esta invitándolos a pasar; no lo pensaron dos veces para entrar. Una vez adentro cerraron la ventana con seguro, al voltear vieron a una chica que los miraba con cautela.
"Gracias por la ayuda…" le agradecía Mashiro.
La chica era casi tan alta como Hikaru, tenía el cabello largo y negro, una pequeña parte de su cabello está atada en una cola de caballo, sujeta con un gran listón rojo, dejando al resto suelto.
"Síganme…" dijo ella caminando hacia una de las puertas cercanas.
"oye… ¿deberíamos seguirla?" le susurraba Hikaru al oído.
"no te preocupes… si quisieran deshacernos de nosotros, no nos hubiera ayudado" le respondió Mashiro con calma.
La chica del listón rojo les abrió la puerta y tras pasar por ella, la dejo abierta. Al entrar había una chica rubia con una diadema y lentes que usaba un uniforme de sirvienta de mangas y falda larga, quien los recibía de pie y con una sonrisa.
"gusto en verte otra vez, Yamada Mashiro-san…" la chica dirigió su mirada hacia Hikaru y con una sonrisa lo invito a presentarse.
"…Kotobuki Hikaru…" se presentó con cierta timidez.
"un gusto conocerte Kotobuki Hikaru-san" Dijo ella con la misma formalidad con la que saludo a Mashiro.
Los dos chicos con su mirada se preguntaban quien era ella.
"Ocupo el cargo de kinshou (general de oro), Kirisaki Chitoge…" se presentaba con una venia.
"¿kinshou?" repetía Hikaru algo confundido.
"¿nos estaba esperando?" preguntaba Mashiro al ver que en una mesa cercana había dos tazas de té vacías.
"Chiaki-chan estaba segura que vendrías…" Chitoge había dejado el tono formal para usar uno más animado "pero no esperábamos que vinieras tan pronto…" dirigió su mirada a Hikaru "o que trajeras un invitado"
"Ayumi-chan…" Chitoge se dirigía a la chica del listón rojo, que aun se encontraba parada cerca a la puerta. "trae una taza extra y… es de mala educación el no presentarse ante los invitados" le recordó ella.
La chica de nombre Ayumi coloco una taza extra en la mesa y se presento.
"Sosohara Ayumi de primer año, soy Ginshou (general de plata) aquí"
Con un gesto Chitoge les ofreció asientos en la mesa, mientras los dos chicos se sentaban, ella se dirigía a recoger una tetera que hacia juego con las tazas.
El simple acto de tomar aquella tetera y con delicadeza servir el té se veía tan natural en Chitoge que por unos momentos los dos chicos se vieron absorbidos por aquella imagen.
"adelante" Chitoge ofrecía la taza a sus invitados con una sonrisa protocolar.
Hikaru tomó la taza y antes de siquiera probarla dejo que su aroma le llegara, él estaba muy acostumbrado al té pero por alguna razón aquella fragancia le era tranquilizante, y también era la primera vez que había sentido aquel aroma, desconcertándolo aun más.
"ahora te vez muy diferente que ayer" decía Mashiro con la taza aun en la mano.
"¿ya me reconociste?" preguntaba Chitoge.
"debo admitir que tanto ayer como hoy vistes de una forma muy resaltante…" Mashiro paro para darle una probada a su té "sin mencionar la actuación de Ojou-sama… pero la forma en que actuaste ayer te sienta mejor"
"…" Chitoge dio un gran suspiro "me siento mucho mejor así, tanta formalidad es muy molesta, pero Kotone-chan insistió mucho en que me comportara" Chitoge se relajaba había abandonado por completo la formalidad "a Chiaki-chan, tampoco le molesta que actué así"
"es mejor que actúes como desees y no como esperan de ti" intervino Hikaru llamando la atención de Chitoge quien al parecer había olvidado la presencia del chico del cabello rubio.
"si lo sé, solo porque estudiamos aquí se espera que nos comportemos de una manera muy antigua y obsoleta" Chitoge concordaba con Hikaru.
"te entiendo, gracias a las empresas de mi padre, nuestro estilo de vida es diferente al de los demás pero eso no le da derecho a sentirse más que ellos y quiere que yo siga sus pasos enseñándome etiqueta e incluso me hace tomar clases de esgrima…" comentaba Hikaru de una manera despreocupada.
"esgrima, ¿eh?" Chitoge parecía un poco impresionada y curiosa "por mi padre aprendí esto" rápidamente y sin ningún rastro de malicia en sus actos saco una de sus Beretta de debajo de larga falda.
A diferencia de Mashiro, Hikaru se puso algo nervioso nunca antes había visto una pistola y tal vez no estaría intranquilo si no fuera por la gran sonrisa que mantenía la chica de los dorados cabellos.
"tranquilo, tranquilo…" Chitoge ponía la pistola en la mesa "solo dispara balas de pintura…"
"que inusual"
"pero es muy útil en mitad de una batalla, sobre todo porque no debemos lastimarlos demasiado"
Ya que de alguna manera había sido dejado a un lado en la conversación, Mashiro comenzó a mirar por todos lados solo por si fuera necesario una rápida huida, a ambos extremos se encontraban dos puertas que pudieran ser armarios, también estaban las hileras de ropa colgada a un extremo que desde un principio le llamaba la atención, junto con el traje de sirvienta de su anfitriona pudo deducir que se encontraban en el club de teatro.
Mashiro centro su atención a la chica que los guio hacia este salón, por su expresión parecía estar molesta mientras contemplaba la conversación entre Hikaru y Chitoge. Ya que ellos dos estaban concentrados en su conversación, no se dieron cuenta cuando Mashiro se levanto y se acero a la chica del listón rojo.
"¿te preocupa algo?" le pregunto él de manera natural.
"no tengo por qué responderte" respondía ella manteniendo su mal humor
"sé que no tienes que… pero te aseguro que esos dos solo están hablando, Hikaru no tiene interés en esta cosa de las pandillas en lo que ustedes están metidas"
"…" Ayumi seguía mirándolo con una expresión desafiante sin decir nada.
"siento interrumpirlos pero…" Mashiro llamaba la atención de los que aun estaban en la mesa "hay algo que quiero recuperar"
"es cierto…" Dijo Chitoge prestándole atención a Mashiro después de un largo tiempo "se supone que te encontrarías con Kotone-chan"
"¿la pequeña de la capucha? Preguntaba él "¿es ella la que tiene mi walkman y mis audífonos?"
"…"Chitoge movía su cabeza de un lado al otro para dar una respuesta negativa "los tiene Chiaki-chan, pero Kotone-chan quiera hablar contigo primero"
"ahh…" Mashiro suspiraba "lo único que quiero es que me devuelvan lo mío"
"no tomará mucho tiempo" Chitoge le pedía con las manos juntas enfrente de su rostro.
"ahh…"
"¿no tienes curiosidad de lo que quieren de ti?" le preguntaba Hikaru levantándose de la mesa.
"muy bien, pero no podremos salir de aquí, hay muchos guardias y dos hombres serian muy fáciles de notar" dijo el al fin convencido.
"en eso tienes razón" Hikaru al igual que Mashiro comenzaron a pensar en una solución.
"no se preocupen, no se preocupen…" Chitoge interrumpía sus pensamientos "de este salón saldrán cuatro chicas" dijo ella mientras se acercaba a los trajes colgados a un lado para luego mostrarles otros dos trajes de sirvienta.
"no… no, ¡me niego!" Hikaru se oponía a la idea de vestirse como mujer.
"fue tu idea ver que quieren de mi… además, yo no me voy de aquí sin lo que es mío"
"pero solo vistiendo de mujer no nos va camuflar en lo más mínimo" Hikaru trataba de evitar que llegaran a usar ese recurso.
"de eso se encargara Ayumi-chan, es la maquillista del club de teatro y es muy talentosa"
"n-no es para tanto anego" Ayumi estaba algo avergonzada ante los halagos de Chitoge.
"lo vez no tienes de que preocuparte…" Mashiro lo tomó del brazo y comenzó a jalarlo en dirección a Chitoge.
"síganme…" Ayumi se dirigió a una de las puertas de los extremos"…aquí es la sala de maquillaje"
Los cuatro entraron al otro cuarto ignorando las quejas de Hikaru que hasta el final se oponía a ese plan.
En esa habitación había un par de sillas, dos mesas con maquillaje en ellas y dos espejos, antes que comenzaran con el maquillaje, Chitoge les entrego un par de trajes de sirvientes y unas pelucas, para su mala suerte no tenían un vestidor como tal así que las dos chicas tuvieron que salir de la habitación.
"¿en serio vamos a hacer esto?" Hikaru mostraba lo último de su resistencia.
"deja de quejarte, es la única forma de pasar inadvertidos…" Mashiro se quitaba su chaqueta y su camisa "no puedo negar que siento un poco de curiosidad por lo que está pasando"
"tienes razón parece una…" Hikaru no termino la oración, cuando vio los brazos de Mashiro estos estaban vendados desde la altura de la muñeca hasta los antebrazos.
"¡¿Qué te paso?!"
"ah… ¿esto?..." Decía Mashiro sin darle importancia "Chiaki-san es muy fuerte" se reía él.
"oye eso no es cosa de risa…" Hikaru se veía preocupado.
"no seas tan estricto…pero no se lo digas a Miko-chan realmente se enojaría…"
"está bien, pero ten más cuidado"
"sabes que siempre lo tengo…"
A pesar de sus palabras Hikaru no estaba del todo tranquilo.
Después de colocarse las pelucas y vestirse llamaron a las chicas para que terminaran con la última parte del disfraz.
….
….
….
"Al menos se ve creíble…" Mashiro se miraba en uno de los espejos, usaba una peluca larga y de cabellos negros que llegaba a la altura de su cintura, sus ojos habían sido ligeramente delineados y un poco de rubor en las mejillas, el hecho que aun fuera joven y que su rostro careciera de rasgos masculinos muy fuertes fueron de ayuda así que mientras no hablara pasaría como una mujer.
"odio esto…" Hikaru se lamentaba.
En el caso de Hikaru, Chitoge consiguió una peluca, que además de pasar un poco la altura de su cintura se asemejara mucho al pelo esponjoso del chico rubio, sumados al maquillaje aplicado a Mashiro también agregaron un delineado de pestañas y un poco más en los labios de este, el que Hikaru tuviera un rostro lozano, fuera ligeramente redondo y que en altura sea un poco más pequeño que Mashiro lo ayudo a disfrazarse (a pesar que a él no le gusto nada que esas partes de su cuerpo lo ayudaran a verse como una mujer).
"vamos… no se te ve mal, Hikaru-chan" Mashiro contenía su risa.
"¡cierra la boca!"
"tranquilízate, tranquilízate" le decía Mashiro mientras envolvía u brazo alrededor del cuello de su amigo "mírate…" Mashiro le señalaba el espejo.
"solo espero poder olvidar esto…" Hikaru estaba decaído al ver en espejo una chica en vez de su propio reflejo.
"sabes… "Mashiro colocaba su mano sobre su barbilla "si hubieras nacido mujer o si tuvieras una hija tal vez se vería así…" mencionaba Mashiro en un tono casual.
"…" Hikaru suspiraba "eso no me hace feliz…"
"te vez linda Hikaru-chan" Chitoge lo abrazaba desde atrás.
"¡no soy una chica!" finalmente Hikaru gritó.
"Anego, deberíamos aprovechar ahora que no hay muchos guardias dentro…" Ayumi se detuvo así misma al ver al extraño espectáculo de su sempai abrazando al chico rubio disfrazado mientras que el otro seguía lanzando comentarios para fastidiar a su amigo.
Salieron al pasillo cuando al fin los tres se calmaron, las cuatro chicas caminaron desde el salón del club de teatro, que se encontraba en el primer piso del lado este del campus, hasta llegar al segundo piso del ala oeste; durante el trayecto se encontraron con un guardia, pero este no le dio mucha importancia; incluso Mashiro se atrevió a saludar al guardia con un gesto, este le devolvió el saludo con una inclinación de su gorra y siguió su camino, aquella acción causo una risa ahogada en Chitoge que hubiera sido más fuerte de no ser que Ayumi colocara sus manos en su boca.
Finalmente llegaron a un salón que en una placa sobre la puerta tenia escrito club de Ikebana, Mashiro fui quien abrió la puerta sin molestarse en anunciarse.
Lo primero que vio fue a una pequeña chica que usaba un Kimono verde con motivos dorados de tulipanes, su cabello rojo le llegaba hasta el cuello, desde su punto de vista parecía una niña o a lo mucho una chica de secundaria, a pesar que él había confundido a Chiaki por una niña en ese momento estaba seguro que comparado con la chica enfrente suyo sería imposible ver a otra con cuerpo y rostro que no le hiciera pensar inmediatamente en alguien considerablemente menor que él.
"no sabía que los hombres de Ototachibana tuvieran este tipo de pasatiempo" La pequeña se volteo al mirarlo con una ligera sonrisa en sus labios mientras que con sus manos sostenía unas flores.
"fue la única opción para llegar hasta aquí…" le dijo él devolviéndole la sonrisa.
"Tal vez te preguntes porque…" Mashiro interrumpiendo a la chica pelirroja levantando ligeramente su mano.
"sé que tienes cosas que discutir conmigo, pero no sería mucho pedir que nos dejes quitarnos estos disfraces…" le pidió él en un tono amable.
"estoy seguro que ya no aguantas más…" ahora miraba a Hikaru.
"…" Hikaru solo asintió.
"muy bien, en la siguiente sala es donde guardamos los utensilios para el club, pueden usarlo para cambiarse…también hay un caño por si lo necesitan" la pequeña muñeca les señalaba una puerta atrás de ella.
"Chitoge-san…" al escuchar su nombre Chitoge le entrego una mochila que cargaba desde que salieron del club de teatro en ella se encontraba los dos uniformes de los chicos.
"Antes que nada…" la pequeña pelirroja los detuvo señalando al suelo.
En ese momento Mashiro y Hikaru se dieron cuenta que solo una pequeña porción de suelo era como el resto de la escuela mientras que más adelante comenzaba un gran bloque de tatamis.
Tras quitarse los zapatos, los dos chicos se dirigieron a la habitación indicada, Mashiro aprovecho una vez más para observar el salón en que se encontraban; pudo notar que había más que arreglos florales, en una mesa había 4 tableros de Shougi unidos de tal forma que una cruz era formada, algo que le llamo la atención fue que solo tres de los cuatro tenían todas sus piezas completas mientras que el ultimo solo se apreciaban dos generales de oro, uno de plata, un par de peones y por supuesto la pieza indispensable, el rey.
A los pocos minutos los dos salieron con el rostro limpio de maquillaje y con sus uniformes escolares.
"realmente es un alivio no tener nada de eso puesto… por cierto nunca hablemos de esto"
"como quieras Hikaru-chan" Mashiro aun parecía divertido con la imagen de su amigo en ropa de mujer.
"no vas a dejar que lo olvide, ¿no?" Hikaru lo seguía de cerca con un andar cabizbajo.
Mashiro se sentó en el tatami a poca distancia de la chica del kimono verde, a la derecha de esta se encontraba Chitoge y un poco atrás de ella Ayumi se encontraba.
"¿Podemos comenzar?" preguntaba la pequeña pelirroja cuando Hikaru se sentó al lado de Mashiro.
"…" Mashiro solo asintió dando a entender que estaba listo.
"primero que nada debería presentarme, Kirishima Kotone también soy Kinshou (general de oro)" Kotone hizo una pequeña venia ante Mashiro "Yamada Mashiro-san, ¿no es vedad?
"..." Mashiro asintió "y este es Kotobuki Hikaru" ahora presentaba a su amigo.
"déjame preguntarte…" comenzaba a decir Kotone "¿Qué opinas de la actual Tokyo?"
"¿a que te refieres?" Preguntaba un confundido Hikaru.
"últimamente están creciendo los grupos de delincuentes y en algunos casos parecen estar un poco mejor organizados de lo que uno esperaría, bueno al menos es lo que he visto cerca de mi escuela"
"por lo visto también está sucediendo en el norte" Kotone parecía preocupada.
"parece que es una historia larga…" comenzaba a decir Mashiro "¿te importaría comenzar por el principio?"
"que inesperado yo pensaba que sería más difícil llegar a discutir este tema" sonreía levemente "Chiaki, Chitoge y yo nos dimos cuenta que los delincuentes de esta zona estaban más activos de lo normal, queríamos hacer algo al respecto, sabíamos muy bien que una escuela de solo mujeres seria un blanco fácil si alguna pandilla decía atacarnos, así que …"
"ustedes decidieron convertirse en delincuentes…" Mashiro la interrumpió "y supongo que esos disfraces con las que los vi ayer son para no ser reconocidas, ya que esta escuela tiene cierto prestigio además sirve para protegerse ustedes mismas, ¿no es así?
"…" Kotone solo asintió
"pero aun no entiendo ¿qué quieren de mi?"
"No eres alguien normal" Mencionaba con cierta alegría Chitoge.
"no creo ser diferente a cualquier chico que vean en la calle"
"te equivocas, si lo eres" Kotone intervenía "eres la primera persona que ha podido derrotar a Chiaki, y por algo ella es nuestro rey"
"fue un golpe de suerte"
"no lo creo…" Kotone lo miraba directamente a los ojos haciéndolo sentir nervioso "los golpes que le diste a su bate fueron muy precisos, aprovechaste que era un bate muy desgastado y atacaste sus puntos más vulnerables incluso usaste la fuerza de Chiaki en su contra"
"siento que me das mucho crédito…"
"serias de gran ayuda…" Decía Chitoge
"¿eh?"
"siento que alguien con tus habilidades serian de gran ayuda sobre todo si mis temores son ciertos"
"¿temores?" Mashiro pregunto impulsado por la curiosidad.
"como dijiste, están habiendo más pandillas y algunas parecen tener algún tipo de orden, a partir de ello comenzaron los rumores de la existencia de reyes…" respondía una pensativa Kotone.
"oye ¿reyes? Esta conversación se vuelve más extraña "Hikaru hacia su primera interrupción en la conversación.
"supongo que en ese momento se lo tomaron más enserio e incluso ustedes comenzaron a organizarse mejor, debo admitir que usar nombre de piezas de Shougi es buena forma de marcar los rangos"
"eres muy perceptivo, ¿no?" Kotone sonreía un vez más.
"y supongo…" Mashiro se levantaba para luego dirigirse a la mesa en donde se encontraban los tableros de Shougi "este seria yo" tomó la pieza que llevaba escrito Keima (caballero) a pesar de estar en el tablero no está colocada en un orden especifico como si se dudara a que rey servía.
"eso dependería si decides ayudarnos" Kotone se levanto y tomo la pieza de la mano de Mashiro.
"esa parte es la que me confunde ¿Por qué yo? cuando podría haber gente que conozcan dispuesta a ayudarlas, sobre todo porque no creo agradarle a su rey"
"lo sé, pero pienso que juntarse con alguien como tú, la ayudaría de muchas formas"
"ya veo… ¿pero porque están tan dispuestas a sacrificarse por los demás de esta manera?" Mashiro lanzaba una nueva pregunta.
"lo más probable es que no todas aquí tengamos el mismo objetivo, pero sé que yo amo esta escuela y quiero proteger a las amigas que he hecho aquí." Por primera vez durante toda la conversación Kotone elevo la voz y uso un tono decidido.
"incluso llegas a este extremo…" Mashiro la tomó de la muñeca y la atrajo hacia él, por su pequeño tamaño no fue difícil que sus pies quedaran al aire, en ese momento él uso su mano libre para darle soporte poniéndola en la cintura de la pequeña muñeca.
"¿eh?..." Kotone estaba sorprendida y avergonzada por la repentina acción de su invitado.
"¡ ¿Qué le estás haciendo a Kotone-anego?!" Ayumi reclamaba poniéndose de pie alistándose para atacar al joven intruso.
"debió haberte dolido" Mashiro ignoraba los gritos de Ayumi y se concentraba en uno de los brazos de Kotone que al quedar descubierto revelo unas horribles cicatrices en forma de espiral que envolvían aquel brazo.
"n-no fue nada, s-s-solo hice lo que debí en aquel momento… "Kotone evito mirarlo y contesto con una timidez que Mashiro no pensó que tuviera.
Después de dejarla en el suelo, Mashiro la miraba directamente a los ojos como si esperara que dijera algo más…
"p-perdóname por hacerte escuchar algo que tal vez no te interese, sé que has venido por lo que dejaste olvidado en la mochila de Chiaki…"
"… entonces, ¿Dónde se encuentra?" preguntaba Mashiro al parecer ignorando la primera parte de lo que dijo Kotone.
"aun es la hora del almuerzo, así que es probable que este en la azotea" le explicaba Chitoge.
"espera…" Hikaru lo detuvo cuando estaba girando la perrilla de la puerta "todavía debe haber guardias rondando por ahí, ¿acaso lo olvidaste?"
"es cierto…" Mashiro aun tenía la mano en la perilla.
"Ayumi, te importaría…" le pidió Kotone a la más joven en la sala.
"como desees anego" Ayumi se levanto del suelo de tatami y a regañadientes salió de la habitación, al cabo de unos minutos volvió informando que lo guardias parecían haber vuelto a sus puestos originales.
Mashiro salió de la habitación con Hikaru siguiéndolo de cerca, cuando este volteo se dio con la sorpresa que las tres chicas los seguían de cerca.
"¿Por qué nos siguen?" preguntaba Hikaru.
"son nuestros invitados, acompañarlos es parte de mi nuestro deber como anfitrionas" respondía Kotone al parecer tratando de restablecer la imagen que había perdido hace poco.
"yo solo quiero ver lo que pasara…" admitía Chitoge con honestidad.
Kotone la tomo del cuello y cuando la bajo a su altura comenzaron a discutir algo, que por el nivel de voz que usaban les fue imposible de escuchar, pero por las expresiones que Mashiro veía podía imaginar que solo la regañaba por hablar de más.
Durante el trayecto a la azotea muchas miradas se clavaban en los inesperados visitantes, la mayoría no sabían en verdad que pasaba así que solo los observaban con curiosidad, pero otras que sabían lo que hacían Chiaki y sus dos amigas, miraban con preocupación a los chicos y le pedían a Ayumi con la mirada que les explicaba lo que sucedía.
Una puerta de madera con partes de acero era la entrada a la azotea, Mashiro abrió la puerta pero fue más difícil de lo que creyó al parecer tenia las bisagras oxidadas, en ese momento se comenzó a preguntar si todo lo que había pasado tan solo era otra manifestación de su mala suerte.
"tan solo vengo por mis audífonos y mi walkman… pero por todo lo que he pasado siento que me deberían darme más que eso…" Mashiro daba los primeros pasos en la azotea.
"¿eh?... ¿Dónde está Chiaki-chan?" Preguntaba Chitoge mientras miraba en todas direcciones buscando a la chica de los ojos carmesí.
"que extraño, mayormente se encuentra aquí durante el almuerzo…" Kotone caminaba por la azotea buscando al miembro faltante, seguida por Ayumi de cerca.
"creo que sé donde esta…" Mashiro miraba sobre su hombro.
"¿A dónde vas?" Preguntaba Hikaru.
Mashiro se dio la vuelta y rodeo la parte de la estructura que sobresalía de la azotea (por donde ellos entraron); en la parte de atrás habían unas escaleras, subió por ellas y al costado de una torre de agua se encontraba Chiaki.
La chica de los ojos carmesí se encontraba dormida y apoyada en la torre de agua, a su lado había una caja de bento vacía y en su cuello los audífonos que tanto buscaba, los cables de este bajaban por su uniforme y terminaban en un bolsillo de su falda.
"espero que los hayas tratado bien…" Mashiro se acercaba a la chica dormida.
Una vez cerca, se arrodillo para poder recuperar sus audífonos, después de colocarlos en su cuello miró por unos instantes el rostro durmiente de aquella chica que había dejado sus brazos tan lastimados.
"eres linda, y lo serias más si no fueras tan violenta"
Mashiro se dispuso a tomar su walkman y en el momento que metió su mano en el bolsillo de Chiaki…
"mm…uhmm…mmm" Chiaki comenzaba a despertar.
"ahh… esto no va a terminar bien…" se lamentaba Mashiro.
"¿Qué?..."Lo primero que vio Chiaki al despertar fue el rostro de Mashiro, bajó la mirada hacia su falda en donde vio una mano extraña.
"¡¿QUE CREES HACES?!" Chiaki le gritaba al tiempo que conectó un golpe directo en una mejilla de Mashiro.
"créeme, no es lo que piensas…" Mashiro se levantaba del suelo con una mano sobre la mejilla adolorida.
"¿Chiaki-chan?... ¿Qué haces ahí?" Preguntaba Chitoge al darse cuenta, junto con los demás, en donde se encontraban.
"quería ver el paisaje mientras comía…" Chiaki bajaba de la zona de la torre de agua de un salto "me quede dormida, pero no esperaba despertar y encontrarme con un pervertido…" Chiaki coloco énfasis en la última palabra mientras lanzaba una mirada asesina a Mashiro, que bajaba también de un salto del mismo lugar.
"sigues con eso… no hice nada"
"¿en serio?" Hikaru lo miraba con una expresión de genuina duda.
"¿dudas tanto de mi?"
"eh…"
"…tal como predije, estas aquí… supongo que vienes por esto" Chiaki interrumpió a Hikaru mientras sacaba de su bolsillo el walkman de Mashiro.
Gracias a que Chiaki se despertó de manera tan violenta, Mashiro solo alcanzo a tomar de vuelta sus audífonos pero la otra mitad de sus pertenencias aun lo tenía la violenta chica.
"por lo que dices, debes ser tú quien más deseos de verme tenia hoy" decía Mashiro con una sonrisa que al parecer molestaba a Chiaki.
"¿Qué quieres de mi?"
"no es obvio… quiero vengarme de la humillación de ayer…" Chiaki usaba un tono decisivo mientras se colocaba en posición de pelea.
"¿es tan importante?" Mashiro la miraba con duda.
"p-por supuesto que sí, no me puedo permitir perder"
"¿Por qué?" Mashiro seguía preguntando.
"eso no te concierne" Chiaki comenzaba a enojarse.
"¿para poder convertirte en rey?"
"¿c-como?... ya veo, como pensé no eres alguien normal, con más razón debo derrotarte ahora"
"es alguien que no entiende con palabras, ¿no?" Le decía a Kotone y a Chitoge.
"si acepto enfrentarme a ti, ¿me lo devolverás?" Mashiro señala al walkman en el bolsillo de Chiaki.
"lo tendrás si me derrotas, te doy mi palabra" Chiaki guardaba el reproductor de música en su bolsillo y se preparaba para el combate.
"debí suponer que esto terminaría así…" Mashiro avanzaba unos pasos adelante hacia Chiaki.
"¿estás seguro de continuar?" Hikaru lo detuvo poniendo su mano en el hombro.
"no veo otra solución…"
"ya veo…" Hikaru se le levantó la manga y miro en su reloj" tienes 15 minutos" dijo en un tono serio.
"¿oye eso no es muy poco?"
"Mikoto-san solo te daría 5 minutos" Hikaru mantenía su seriedad.
"te equivocas… Miko-chan no me dejaría hacer nada" decía Mashiro con una sonrisa triste.
Mashiro se acercó a Chiaki, a diferencia de ella, él no tomo ninguna postura.
"no me tomes a la ligera…" Chiaki se lanzo contra él, diferente de la vez pasada su rango de ataque era menor pero…
Chiaki trato de golpearlo con su puño derecho pero Mashiro lo esquivó, esta vez lo intento con el izquierdo pero él lo detuvo con su mano, como su mano izquierda había sido incapacitada, tomo impulso y golpeo el rostro de Mashiro con su pie derecho.
"¿realmente eres tan arrogante para creer que me ganaras en 15 minutos?"
"… ahora que no tienes un arma, usas todo tu cuerpo como una… no esperaba eso" Mashiro ignoraba la pregunta de la chica de los ojos carmesí.
Chiaki siguió con sus manos y pies para su combinación de ataques. Mashiro solo esquivaba o usaba la palma de sus manos para evitar un daño directo, pero los ataques de Chiaki a veces contradecían lo que él esperaba y se veía forzado a protegerse con sus brazos, lo cual le causaba más dolor que el que mostraba.
"es como un gato…" comentaba Mashiro con una sonrisa. "Pero… sería mejor que termináramos pronto…"
Para sorpresa de todos Mashiro fue quien ataco esta vez, lanzó una serie de golpes pero todos fueron esquivados con mucha facilidad, él lanzo un golpe que parecía dirigirse a su estomago, Chiaki lo detuvo con una patada que lo hizo rodar por el suelo.
"¡¿te encuentras bien?!" Hikaru se puso al lado de su amigo caído.
"Por supuesto…" Mashiro parecía aguantar el dolor mientras se levantaba del suelo"… sobre todo porque ya tengo lo que buscaba…" en las manos de Mashiro se encontraba el walkman que Chiaki había estado guardando en su bolsillo.
"¿en qué momento...?" Chiaki revisaba su bolsillo para darse con la sorpresa que no estaba ahí.
"recuerda, no tengo ningún motivo para enfrentarme a ti… así que solo espere a que te distrajeras para recuperar lo que es mío" Mashiro le mostraba una sonrisa triunfal.
"¿te encuentras bien?, Chiaki" preguntaba Kotone al ver que su amiga temblaba un poco.
"… sabía que no me tomarías en serio, por eso vine preparada" Chiaki sacaba de su otro bolsillo un casete" ¿no te hace falta algo?" Chiaki lanzaba la pregunta con una sonrisa burlona en el rostro.
Mashiro abrió el compartimiento de su walkman para ver que este se encontraba vacío.
"te subestime… ese fue mi error" Mashiro guardaba el walkman vacio en su bolsillo "¿pero estas segura que quieres continuar?..."
"…" Chiaki lo miraba en silencio.
"sin tu arma tus ataques son menos dolorosos, aunque fue una sorpresa para mí que fueras tan ágil"
"tienes razón… ¿Cuánto falta para el reemplazo de mi bate?" Chiaki miraba en dirección de Ayumi.
"E-en 6 días, Chiaki-anego" Ayumi respondía algo nerviosa.
"es más de lo que pensé…" se quejaba Chiaki "pero al menos tengo una garantía de que te presentaras dentro de 6 días" Chiaki volvía a mostrarle el casete a Mashiro.
"no tengo problema con eso… "Mashiro se dirigía a la puerta, dio unos pasos y volteo hacia Kotone "presiento que nos veremos más de lo que creo e incluso es posible que tome esa pieza"
"supongo que será cuestión de esperar" decía Kotone dejando confundida a Chiaki que al parecer no sabían de que hablaban.
"¿vamos a dejarlos ir anego?" Preguntaba Ayumi.
"ese sujeto tenia los brazos muy lastimados por el encuentro de ayer… no sería divertido a menos que los dos estemos en nuestra mejor forma" Chiaki sonreía dándole la espalda a los chicos que bajaban por las escaleras.
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Era de noche y Mashiro se encontraba en su apartamento, había faltado una vez más a su trabajo, pero el estado de sus brazos era una muy buena razón para no asistir.
De un cajón en su escritorio saco unos recipientes con pastillas, tomo algunas de estas sin ver sus etiquetas, como si las hubiera tomado por mucho tiempo para ya no necesitar leer el empaque
"ayer se me olvidaron… no puedo ser tan descuidado" después de decir esto coloco todas las pastillas en su boca y se las tomo con un vaso de agua.
Después de tomarlas se dirigió a su escritorio, saco un cuaderno de pasta negra y comenzó a escribir lo que había sucedido desde que tuvo la mala suerte de conocer a aquella violenta chica.
"no todos los días suceden cosas tan interesantes" se decía así mismo.
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AQUÍ EL FIN DE OTRO CAP, POR SI SE PREGUNTABAN POR LO QUE DIJE EN LA PARTE DE ARRIBA, ESTOY PENSANDO JUGAR CON LOS TIEMPOS (PASADO Y PRESENTE) YA QUE VOY A RELATAR LA HISTORIA DE LOS PADRES DE LOS PROTAGONISTAS DE ESTE FIC, PERO NO DEBO OLVIDARME QUE ESTE ES UN FIC DE K-ON ASÍ QUE LAS CHICAS SON IMPORTANTES, TAL VEZ NO ME ENTIENDAN PERO ESTOY SEGURO QUE EL CAP QUE LE SIGUE A ESTE LO HARAN.
GRACIAS POR LEER, NO OLVIDEN COMENTAR…
