PERDON POR LA DEMORA, ESTE CAPITULO ME TOMO MUCHO TIEMPO POR DEMASIADAS RAZONES PARA ENUMERARLAS, PERO ESPERO QUE SEA DE SU AGRADO… NO OLVIDEN COMENTAR
Otro día de clases había concluido, pero a Mashiro aun le quedaba mucho por hacer antes de poder descansar.
"debo agradecer que no me hayan despedido, considerando todo lo que eh faltado" con un andar perezoso Mashiro caminaba por el distrito comercial dirigiéndose a su trabajo de medio tiempo.
Sus faltas hasta ahora habían sido justificadas como urgencias medicas, por lo cual su jefa lo dejo pasar sin causarle muchos problemas; en ese momento se encontraba decaído no tanto por tener que ir a trabajar sino porque hasta ahora todos los problemas que Chiaki le había causado, le habían parecido muy entretenidos y no podía esperar a que se cumplieran los 6 días para poder tener otra vez algo interesante que hacer.
No paso mucho tiempo para que los puestos de verduras y pescado dieran paso a tiendas de ropa, pastelerías y cafés, Mashiro se detuvo enfrente de un edificio de un solo piso de un color amarillo mostaza con el techo de un rojo oscuro, sobre la puerta de entrada se alzaba un letrero con el nombre del establecimientoDelicacy.
"estaba pensando que me llamarías para darme otra escusa" lo reciba la encargada del establecimiento con un sarcasmo marcado.
"¿de qué hablas Ritsuko-san?... este trabajo es mi vida y lo sabes…" le respondía con la misma moneda.
La joven mujer que le permitía trabajar poseía una apariencia que no coincidía del todo con su personalidad, un cabello largo y sedoso pero de una tonalidad más clara que la de Mashiro, era alta y con un cuerpo esbelto, solo usaba un vestido sencillo bajo aquel delantal blanco pero eso resaltaba más su atractivo natural, no usaba maquillaje y se jactaba de nunca necesitarlo (algo en lo que Mashiro odiaba darle la razón), juntabas estas características y uno tendría a una chica adorable y servicial… o al menos así debía ser pero él que la conocía ya por algún tiempo, solo podría elogiarla por su habilidad con el dinero, ya que todo lo demás que se debería de hacer en una pastelería como preparar bebidas calientes, hornear los pasteles y la limpieza corrían por su cuenta y por la de los otros empleados de medio tiempo.
"como sea… ve a cambiarte" la joven mujer le señalaba un puerta atrás de ella sin siquiera mirarla.
"Por cierto Hikaru no va a poder venir hoy…"
"Tsk… eso afectara mucho nuestras ventas de hoy"
"como siempre Ritsuko-san dependes demasiado de Hikaru para atraer clientes"
"no le pido hacer nada más que su trabajo, el que las chicas que pasen por aquí entren para mirarlo y que nosotros le ofrezcamos algo de beber y comer mientras lo hacen, no nos hará daño" Ritsuko se mostraba de buen humor al pensar sus ganancias conseguidas gracias al joven de apariencia de extranjero.
"estoy seguro que si sonrieras debes en cuando atraerías a varios chicos, así no dependerías mucho de Hikaru" Mashiro se burlaba.
"¡cámbiate de una vez!" Ritsuko fruncía el seño mientras veía como Mashiro a toda prisa se metía a los vestidores.
Los vestidores de aquel establecimiento muchas veces le recordaban a los que usaba en su escuela y mientras se cambiaba siempre le albergaba el sentimiento de que algún compañero suyo entraría en cualquier momento para conversar con el resto sobre la escuela, alguna chica de años superiores o de cualquier cosa que pasara por la televisión.
Como a una rutina a la que se encontraba acostumbrado, Mashiro dejo su uniforme de colegio para pasar a unos pantalones de vestir negros, una camisa blanca de manga larga, un chaleco y zapatos también negros, como último detalle en el cuello se apreciaba una corbata de lazo de un color rojo oscuro.
"no creo que tengamos muchos clientes hoy…" le decía a Ritsuko al ver como ella cambiaba el letrero de cerrado a abierto.
"no importa… así tal vez pueda tomar una siesta"
"no sería mejor que aprendieras a hornear… sería bueno tener algo de apoyo en la cocina mayormente este lugar funciona con tres personas por turno" Mashiro se sentaba en una de las mesas.
"…" antes que Ritsuko pudiera decir algo, la pequeña campana sobre la entrada repico anunciando la llegada de un cliente.
Una pequeña chica atravesó la entrada y se quedo parada frente a esta unos segundos mientras miraba al joven empleado.
"no esperaba encontrarte aquí, Mashiro-san" Kotone lo saludaba con el mismo tonó cortes que uso la vez que se presentaron.
"¿en serio?... te eh visto muy seguido como para pensar que es una coincidencia" Mashiro le ofrecía una silla en la mesa en la que se encontraba sentado.
Kotone no llevaba su uniforme escolar en vez de eso vestía un kimono de un celeste claro con motivos de claveles rojos y a diferencia de otros días ella tenía su cabello suelto, sin su pequeña trenza su cabello rojizo se ondulaba en la parte cerca a sus hombros, no llevaba maquillaje o mejor dicho no lo necesitaba, por si solo su rostro a pesar de ser infantil presentaba una piel lozana que mostraba lo mucho que la cuidaba; eso le hacia preguntarse a Mashiro si ella también estaba tan involucrada en las peleas como lo estaba Chiaki.
"no me trates como una acosadora…" respondía ella con calma "este lugar llamó mi atención así que entre, tan simple como eso."
"ehhh…. Pero es inusual que te encuentres sola"
"Chitoge tuvo que salir a un evento al que invitaron a su padre y Chiaki, no la he visto desde que salimos de clase, ahhh…. Solo espero que no esté haciendo algo estúpido" se lamentaba Kotone.
"¿tan poca confianza le tienes a Chiaki-san?" Mashiro trataba de ocultar una risa.
"no es eso…. Es que esa niña es muy impulsiva"
"disculpe señorita…" Decía Ritsuko con un tono de amabilidad que le costaba mucho mantener" pero me preguntaba si desea ordenar algo"
"perdón por eso… me distraje un poco, me podría mostrar la carta" pedía Kotone con una amabilidad que impresiono a Ritsuko.
"entiendo, entiendo" Mashiro se puso de pie cuando vio como con una mirada Ritsuko le ordenaba que volviera al trabajo.
Antes que Mashiro pudiera entregarle la carta al único cliente, la joven gerente lo detuvo.
"esa chica es interesante"
"si lo es"
"es muy raro ver una chica aquí que no esté hipnotizada por Hikaru"
"no les faltes el respeto a nuestros demás clientes, hay quienes viene por nuestros postres"
"lo sé, lo sé…"
Mashiro la rodeo para poder dirigirse a la mesa de Kotone.
"aunque esa chica quiere algo de ti, ¿no?" La picara mirada de Ritsuko era acompañada por la malicia en su tono de voz.
"no es lo que crees, Ritsuko-san" le respondía el sin mostrarse perturbado por aquel comentario.
"perdone la demora" Mashiro le entregaba la pequeña carta a Kotone con aquel trato exclusivo para clientes.
La pequeña muñeca inspeccionaba con interés los platillos y bebidas que le ofrecían
"¿Qué es un mont blanc?" preguntaba ella mientras señalaba con su dedo el postre francés en el menú.
"un postre a base de huevo que contiene castañas y chocolate" Mashiro ya no tenía que preguntar por los postres como muchos de sus compañeros de trabajo, ya que mayormente cumplía doble función (repostero/mesero), había aprendido a hacer todos los postres en el menú.
"suena bien… quiero uno"
"¿no desea algo para beber?" preguntaba Mashiro después de anotar en una pequeña libreta el pedido de Kotone
"normalmente tomo té verde… pero no creo que vaya bien con este pastel" Kotone se veía indecisa mientras pasaba su dedo por el menú.
"¿qué te parece un Earl Grey?" Le sugería él.
"¿Earl Grey?"
"té negro aromatizado con aceite de bergamota"
"supongo que lo probare…" Kotone le devuelve la carta.
"entendido, por favor espere mientras traigo su orden" siguiendo el protocolo que se manejaba en aquel establecimiento, Mashiro realizaba una venia.
Kotone cubre una risa con una de las largas mangas de su kimono.
"¿sucede algo?" Mashiro preguntaba al escuchar la risa de la pequeña chica.
"no es nada… tan solo parecías un mayordomo hace un momento".
"Mashiro-kun, Mashiro-kun ¿podrías dejar de coquetear con los clientes y volver al trabajo?" Decía Ritsuko mientras leía una revista cerca a la caja registradora.
"solo estoy haciendo mi trabajo, Ritsuko-san…" respondía él al tiempo que se dirigía para preparar la orden de Kotone.
La buena suerte parecía sonreír esta tarde a Kotone, ella tan solo se encontraba inspeccionando el territorio enemigo en el caso de que fuera necesario, cuando un deseo de algo dulce la invadió y entro en la tienda más cercana que pudiera satisfacer aquel antojo.
Ahora que se encontraba de nuevo con Mashiro podría intentar conversar con tranquilidad ; el intento del día anterior había terminado en un fracaso en el instante en la que tuvo que detener a su imprudente amiga de iniciar un conflicto con la que parecía ser una persona muy cercana de Mashiro, cometer ese error podría implicar perder un aliada valioso.
Sus amigas no parecían comprender porque era tan valioso como ella lo hacía sonar (Chiaki ignoraba por completo el deseo de una alianza, pero Kotone pensaba que eso era bueno por el momento), pero era verdad que quedo impresionada de la forma en aquel chico de apariencia frágil había derrotado a la reina roja (Akai Ouhi) una chica que causaba terror y pesadillas en todos los hombres de las escuelas en la que su bate dejo huella.
Tras ese primer encuentro Kotone pensó que Mashiro sería muy útil como informante sobre la situación en el norte, pero después de su segundo combate contra Chiaki quedó convencida que aquel puesto seria un insulto, él había mostrado una interesante forma de pelear usando más la cabeza que los músculos y eso era tan valioso como la información, estaba segura que ese chico sabia más de lo que mostraba.
La oportunidad que ahora se le presentaba era grandiosa, poder tener una conversación tranquila sin la hiperactiva Chitoge o la malhumorada Chiaki (que actuaba de esa manera ante la presencia de Mashiro) le permitiría tal vez formar esa alianza o por lo menos garantizar una colaboración futura de ambas partes. Pero aquel intento se veía frustrado por los clientes que ahora ingresaban al establecimiento y que limitaría el tiempo que ellos dos pudieran hablar a tan solo unas palabras.
Desde la cocina Mashiro pudo escuchar el repique de la campana, cuatro veces habían sido ese hecho le preocupaba enormemente, él era el único la tienda y Ritsuko solo podría repartir los menú y si estaba de buen humor anotar las ordenes.
"(¡me deberían pagar el triple por esto!)" Pensaba él irritado.
Hasta ahora el timbre del teléfono había sonado tres veces la tres indicando una enfermedad de sus compañeros de trabajo, impidiendo que sirvieran de ayuda.
La única satisfacción que tenía ahora era ya tener lista la orden de Kotone, el mont blanc se encontraba en un pequeño plato alzándose orgulloso como la montaña cuyo nombre compartía y el earl grey se encontraba ya servido tras ser preparado siguiendo el minucioso procedimiento que era necesario.
Se acercó a la mesa de Kotone y tras colocar con cuidado la orden (como el protocolo le exigía), se alejo para tomar las órdenes de los nuevos clientes, en ese instante pudo ver como Kotone estaba a punto de decir algo pero no pudo prestarle atención.
Mashiro se encontraba al límite lo último que necesitaba era otro inconveniente más pero…
"¡Mashiro!..¡Estás ahí!..." Susumu, usando un gakuran verde, ingresaba violentamente jadeando como si de un fugitivo se tratara, cosa que llamo la atención de todos los clientes.
" ¡¿Qué sucede!?" Mashiro dejo la libreta en la última mesa que anoto una orden "¿Quién te persigue?" preguntaba preocupado.
"solo necesito que me escondas"
"¿de quién?"
"no tardara en llegar" Susumu se escuchaba cada vez más alarmado.
"¡¿quieres responder alguna de mis preguntas?!"
Antes de que Susumu digiera algo la campana repico una vez más, la puerta se abrió para mostrar a una chica que vestía un uniforme de marinera de color verde, un cabello largo y castaño cuyo fleco era sostenido por un gancho azul con motivo de gotas de agua y bajo sus cabellos brillaban un ojos café.
"Hirasawa-san… ¿estás aquí?... Hirasawa-san" Mizuho pregunta con timidez al sentir que las miradas de los presentes se clavaban en ella.
Antes de que Mizuho pudiera darse cuenta, Susumu se había ocultado detrás de Mashiro, la diferencia de altura entre ellos dos fue beneficioso para él en esta ocasión.
"¿estás bromeando?... ¿te escondes de Aigawa-san?" le preguntaba en voz baja.
"shhh…" Susumu trataba de que guardara silencio "le prometí a Mizuho que pasaría la tarde con ella si con eso pasaba por alto mi falta de ayer…" le decía en un tono de susurro.
"y supongo que te ocultas tras mi espalda porque no quieres hacerlo, ¿no?"
"¿me ocultaras?" le suplicaba
"ocultarte de una chica a la que le prometiste pasar tiempo con ella… eso es triste en todo sentido… además no te das cuenta que Aigawa-san esta…" Mashiro se detuvo a sí mismo.
"¿Mizuho esta qué?" preguntaba Susumu con duda en su voz.
"olvídalo…. No significara nada sino lo descubres por tu cuenta…ahhh" Mashiro suspiraba.
"¿me ayudaras o no?"
"lo hare pero al mismo tiempo, no" dijo Mashiro Mirando a Ritsuko aun sentada cerca a la máquina registradora.
Susumu lo miraba con duda, pero Mashiro lo había ayudado en otras ocasiones y sabía que era alguien en quien podía confiar.
"habla con Ritsuko-san…" Mashiro aun si voltear señalaba a su empleadora con su mano de manera tan discreta como le fuera posible. "dile que serás un ayudante por hoy, eso te tendrá en la cocina"
"¡buena idea!" Susumu se mostraba agradecido.
Ya que Susumu debía escabullirse, Mashiro se acerco a la nueva cliente para darle tiempo a su amigo de desaparecer.
"Qué inesperado encontrarte aquí, Aigawa-san" Mashiro llamaba la atención de la chica del prendedor con motivo de gotas de agua.
"…Yamada-san…" decía ella tras una pausa, como si tratara de recordar en donde había visto a la persona enfrente de ella." ¿Por qué estás aquí?" preguntaba al parecer ignorando el uniforme que el joven vestía.
"trabajo aquí…" respondía él tratando de hacer más notorio, mediante posturas que adopto, el uniforme que vestía "buscas a Susumu, ¿no?"
"uhmm" asintió ella "se escapó apenas acabaron las clases… se supone que me acompañaría a hacer las compras" Mizuho inflaba las mejillas como una niña haciendo un berrinche.
"ya veo… "Mashiro oculto con gran dificultad la risa que toda la situación le provocaba.
Era bastante obvio para él que Mizuho se encontraba ¨interesada¨ en su torpe y despistado amigo, no podía evitar el pensar en qué demonios pasaba por la mente de Susumu para no darse cuenta de algo que para él era tan obvio. El entusiasmo de la chica mezclado con lo que parecía ser un desconocimiento de sus propios sentimientos hacía que le quisiera dar todo su apoyo, además que le parecía imposible que su amigo obsesionado con los juegos no estuviera si quiera un 1% al tanto de lo que pasaba.
"Susumu se encuentra aquí… pero se encuentra trabajando así que si no te importa esperar a que acabemos nuestro turno, te podría conseguir una mesa" le sugirió
"no me importaría además… ¿Qué es ese aroma tan dulce?" La vista de Mizuho se centro en el mont blanc que Kotone comía con recato.
Las pocas mesas del establecimiento estaban llenas y la única que aun presentaba un espacio era aquella que Kotone ocupaba, se disculparía después con la pequeña muñeca pero por ahora necesitaba su colaboración.
"disculpe señorita…" Mashiro volvía a hablar con el tono protocolar del establecimiento.
Kotone alzo la mirada al ver que Mashiro le dirigía la palabra y pensaba que era momento de hablar de aquellos asuntos importantes que se necesitaban discutir.
"le importaría compartir la mesa" con un ademan de sus manos Mashiro señalaba a Mizuho, y ella con nerviosismo hacia una pequeña venia ante la pequeña chica sentada en la mesa.
"en absoluto" respondía Kotone al ver como Mashiro le guiñaba un ojo, un acto que ella interpreto como una petición, que ella no se negó en cumplir por que le llamaba la atención lo que fuera a suceder.
Una vez Mashiro se retiro de la mesa. Mizuho se sentó enfrente de la pequeña muñeca, cuya apariencia la hacía sentirse avergonzada consigo misma; era obvio para ella que ambas compartían cierta apariencia infantil, pero aun así la chica enfrente de ella se veía mucho más femenina por el kimono que vestía y sus impecables modales al comer.
"Di-disculpa por las molestias" Mizuho se sentía intimidada ante la chica del kimono.
"no tienes porque" Kotone bajaba la taza "Mashiro-san se veía en problemas, me sentirá mal si no lo ayudaba.
"¿conoces a Yamada-san?"
Kotone no podía responder con naturalidad aquella pregunta, el responderla como es debido implicaría contarle todo sobre las guerras entre escuelas que estaban creciendo, y no era necesario hacerlo, además que el usar la palabra amigo como Chitoge solía llamarlo de manera tan jovial y natural no le parecía correcto.
"uhmmm…. ¿Eres su novia?" preguntó Mizuho con el temor de equivocarse presente en su voz.
Tal comentario hizo temblar un poco a Kotone pero fue más lo inesperado de la frase que el contenido de la misma.
"no, somos solo amigos "al final se decidió a usar las palabras de Chitoge. " ¿y qué me dices de ti?"
"esta es la segunda vez que hablo con él" decía un poco apenada "pero parece ser muy buen amigo de Hirasawa-san"
"¿Hirasawa-san?... (El chico ruidos de hace unos minutos)" pensaba ella.
"es un compañero de clases" respondía Mizuho.
"¿tan solo eso?, por lo preocupada que te veías pensé que era algo más" insinuaba Kotone con una sonrisa.
"e-e-e-e-e-eso no es verdad" Mizuho al contrario que Kotone estaba sonrojada y era incapaz de articular las palabras correctamente.
Kotone oculta su risa con una manga de su Kimono; lo que pasaba ahora tal vez no era algo que le debería importar pero no pudo negar cierta curiosidad ante aquella chica que era tan fácil de leer como un libro abierto.
"perdona mi rudeza… aun no me he presentado, soy Kirishima Kotone" se presentaba la muñeca en kimono.
"ahh… Aigawa Mizuho" se presento nerviosa la chica del cabello castaño.
Cuando Mashiro entro en la cocina, se encontró con Susumu ahora vestido con el uniforme del local, aunque le quedaba algo grande al ser uno que solía vestir Mashiro, se encontraba a mitad de la cocina sin saber realmente que hacer, con sus ojos examinaban cada parte del desconocido lugar.
"¿ya se fue Mizuho?" preguntaba Susumu como un susurro.
Mashiro lo ignoro y paso de largo; se dirigió a un estante y tras rebuscar entre las cosas, le arrojo a su compañero recipientes, batidora de mano, harina, chispas de chocolate y algo de azúcar (Susumu tuvo mucha suerte de no haber dejado caer nada).
"¡¿Qué demonios haces?!" gritaba un molesto Susumu.
"¿acaso creías que te iba a ocultar por nada?" Mashiro colocaba en un recipiente mantequilla, azúcar rubia y azúcar blanca" ¡forra esas bandejas con papel manteca!" ordenaba el experimentado repostero.
"¡está bien!, ¡está bien!" renegaba Susumu mientras comenzaba con aquella molesta tarea.
"¿Por qué te quieres alejar tanto de Aigawa-san?" Mashiro batía los ingredientes que había colocado en el recipiente.
"…" Susumu permanecía en silencio mientras seguía trabajando con el papel manteca.
"¿vas a ignorarme?" Mashiro coloco la esencia de vainilla a la mezcla.
"... lo hago… por su bien…" murmuro él "¿ahora qué hago?" Susumu esperaba las siguientes órdenes de Mashiro.
"mezcla harina con sal" Mashiro diluyo bicarbonato en agua hirviendo. "¿a qué te refieres con por su bien?"
"conozco a Mizuho desde que éramos unos niños…" comenzaba a narrar el nuevo ayudante "ella siempre ha estado cerca de mí, casi igual como ahora "una sonrisa nostálgica se le dibujaba" pero eso podría arruinar futuras oportunidades"
"¿Por qué lo dices?"
"Tal vez solo es faltar a clases… pero aun así los profesores me consideran un caso perdido, un delincuente"
Mashiro dejo a un lado la preparación de los otros postres, para prestarle atención a su compañero.
"En cambio ella se esfuerza en todo a pesar que suele ser torpe, siempre está esforzándose, siempre… ¡no quiero que la opinión que tienen de ella cambie por mi culpa!" Susumu dejó los utensilios de cocina y sin que él se diera cuenta subió su tono de voz.
"cálmate" Mashiro lanzó al rostro de Susumu una bolsa de harina.
"¿Qué te pasa?" se quejaba el pequeño chico mientras trataba de limpiarse la harina del rostro.
"si se conocen desde hace años, ¿por qué te llama por tu apellido?" preguntaba él teniendo una vaga idea de la respuesta.
"le dije que me llamara así desde entramos a la preparatoria…" respondía Susumu sin mirar a su compañero.
"¿Cómo te llamaba antes?" Mashiro le lanzaba una mirada entre curiosa y picara en un intento de sacarle la respuesta.
"…" los labios de Susumu se movieron pero no parecía haber dicho nada.
"¿Qué?"
"….-chan" no se lograba entender del todo.
"¡Habla claro!" le ordeno Mashiro.
"¡Susu-chan!, ¿es tan malo?" respondía Susumu rojo de la vergüenza.
"oh, por supus… supuesto que no" Mashiro trataba de aparentar estar calmado mientras que se le seguía dibujando una mueca en el rostro.
"¡cállate!" Susumu volvió su atención a las bandejas con papel manteca, a pesar de que nada tenía ya que hace con ellas.
"…" Mashiro logró convertir aquella mueca en una sonrisa y unos segundos después, ya calmado le dice "te importa, ¿no?".
"¡Por supuesto que sí!" exclamaba él sin mostrar vergüenza "somos amigos por qué no habría de importarme ella" al terminar esa oración, Mashiro pudo observar un ligero y casi invisible sonrojo en el joven ayudante.
"ahhh" Mashiro exhaló con cansancio "¡no entiendo como no pueden darse cuenta ellos dos!"
"¿Qué te sucede ahora?" Susumu lo miraba con sospecha.
"ahhh…" Mashiro suspiro una vez más "no creo tener tanta paciencia con los despistados…si tengo un hijo que no sea así…"
"¿de qué hablas?" Susumu lo miraba con curiosidad.
"nada… nada…"Mashiro volvía a concentrar en su trabajo "¡aun tenemos muchos otros postres por hacer!"
"ahhh" Susumu suspiraba desanimado.
"¡deja de perder el tiempo!, ¡aun falta un pastel de fresa, más galletas y un pie de manzana!" al decir esto Mashiro le señalaba varios estantes en los que se encontraban los ingredientes necesarios para las otras recetas.
Mientras que Mashiro y Susumu lidiaban con la cocina, las dos chicas de escuelas diferentes se habían quedado en silencio tras el último comentario de Kotone.
"(¿Qu-e que debería decir?)" Mizuho sobaba sus manos una con otra debajo de la mesa.
"(se ha quedado callada)" Kotone aun comía aparentando calma "(tal vez no debí mencionar a ese chico)"
"uhmm… ¿Kirishima-san de que escuela eres?"
"Sakuranomori" respondió Kotone tras dar una probada más de su té.
"¡¿en serio?!"
"¿Por qué estas tan sorprendida?"
"¡¿es que Sakuranomori no es una academia para chicas de elite?!" Mizuho se había puesto de pie.
"estas exagerando un poco" Kotone le pedía a la entusiasta chica que se sentara.
"pero, pero escuche que solo estudian ahí las hijas de empresarios ricos"
"e-e-eso no es del todo cierto" Kotone pensaba en Chitoge, cuya familia podría fácilmente pagar por su educación, pero que no tenían que hacerlo gracias a la beca completa que la rubia había conseguido.
"¿en serio?" preguntaba Mizuho con curiosidad.
"si, por ejemplo yo estoy estudiando gracias a una beca" tal vez la pequeña muñeca no era tan buena en los estudios como Chitoge pero aun así logro alcanzar una respetable media beca.
"¿tanto deseas estudiar en nuestra academia?" preguntaba Kotone.
"la verdad, es que me intriga como seria estar adentro" admitía la castaña con vergüenza.
"¿Por qué no intentas por una beca deportiva?"
Esa era la única razón por la cual Chiaki se encontraba estudiando en esa academia, gracias que consiguió una beca en el equipo de atletismo, ella no hubiera pensado que eso le serviría para asuntos muy diferentes a una competencia entre escuelas.
"no soy para nada atlética" decía avergonzada sobando la parte de atrás de su cabeza con una de sus manos.
"pero estoy bien en Umineko…todos mis amigos están ahí" le sonreí a castaña.
"¿Umineko?"
"Umineko Shogyou… no es tan grande pero me gusta mi escuela" afirmaba Mizuho.
"(Umineko Shogyou, un escuela entre los territorios del norte y del oeste, si no me equivoco no tienen ninguna participación en esta guerra… pero que Mashiro-san tenga contacto con ellos… tal vez debería investigar más…)"
"ahh… Kirishima-san… Kirishima-san"
"lo siento, estaba algo distraída" se disculpaba Kotone.
"siento la demora" Mashiro salía de la cocina seguido por Susumu, quien empuja un carrito y en este se encontraban galletas varias, una pastel de fresa previamente partido en 6 trozos y un pequeño pie de manzana, además de los postres también había un par de tetaras de porcelana todas con un acabado victoriano
Ya por si solo Susumu se sentía incomodo por el uniforme que debía vestir así que las miradas de las chicas que examinaban al nuevo (temporal) empleado lo hacían pensar que tal vez cumplir su promesa con Mizuho sería mejor que aquel suplicio.
Mientras que Mashiro cumplía su trabajo de servir el té y entregar los pedidos no pudo evitar el ver a todos lados sin un objetivo en especial, sin esperarlo sus ojos se cruzaron con los de Mizuho, ella solo le sonrió y le saludo devuelta moviendo su pequeña mano.
"¿Por qué esta aquí?" le susurraba a Mashiro, quien servía un poco de té en una taza con motivo floral.
"ustedes dos tienen sus problemas que resolver… háganlo de una vez" le respondió él sin descuidar su trabajo.
"pero… yo… eh…" Susumu se quedo callado después de no saber que responder.
La tarde se convirtió en noche con cierta lentitud para algunos, y aunque Delicacy cerraba normalmente a las 9; Ritsuko pudo ver con facilidad que siendo las 8 no tendrían más clientes además de las dos niñas que seguían juntas en una mesa cerca la puerta.
Por otro lado ella pudo ver como los dos únicos empleados de la noche conversaban en la cocina, veía como el empleado temporal era regañado (al menos desde su punto de vista) por el experimentado que cubría dos funciones.
Tratando en lo posible de ocultar su a veces grosera forma de hablar le pidió a las únicas clientes que se retiran y lo mismo lo hizo con los únicos empleado ya que de otra forma solo se perdería dinero (Algo que ella odiaba).
Susumu y Mashiro salieron de la tienda por la puerta trasera tras despedirse de Ritsuko, el primero con 8.000 yenes en el bolsillo de su gakuran verde y el segundo con la promesa de un bono el próximo día de pago.
Aun en la puerta principal se encontraban Mizuho y Kotone, para Mashiro las dos chicas se habían vuelto amigas ya que parecían disfrutar la conversación que sostenían, por otro lado Susumu se veía más y más incomodo.
"¿se divierten?" preguntó Mashiro mientras se colocaba sus audífonos al cuello.
"si, Mizuho-san es una chica muy interesante" Kotone le sonreía a la castaña
"hehehe" Mizuho solo reía con una risa que la hacía ver más como una niña.
"deberíamos irnos, ¿no crees?" Kotone le lanzaba aquella mirada que hace unas horas él había usado para pedir un favor.
"es cierto…" Mashiro comenzó a mirar a su amigo en gakuran verde" ¿Por qué no acompañas a Aigawa-san?, conoces donde vive, ¿verdad?"
"eso… es verdad… pero… yo" Susumu quería negarse y estaba a punto de hacerlo hasta que Mizuho lo miro con unos ojos de cacharro.
"ahhh… muy bien…" accedió derrotado.
Mashiro y Kotone les dieron la espalda a ambos porque no podían evitar del todo la risa que quería escapar.
"nos vemos Kotone-san, Yamada-san" Mizuho se despedía mientras se alejaba junto con Susumu.
"¿los vamos a seguir?" preguntaba Kotone caminando en sentido contrario a los dos chicos
"¿tú qué crees?" Mashiro le sonreía dejando de caminar para después dar la vuelta.
Los dos chicos de uniforme verde eran fáciles de seguir, ya sea que estaban muy concentrados uno en el otro o que Mashiro y Kotone fuera muy silenciosos ir por sus pasos no era algo que demandaba mucho esfuerzo.
Tras unos pocos minutos dejaron atrás las tiendas, para entrar a un gran parque, lo que era bueno para los espías ya que tendría mejores lugares en donde esconderse.
"no espere que aceptaras seguirlos" le decía Mashiro mientras se escondía tras el tronco de un árbol.
"podría decir lo mismo de ti" Kotone estaba parada enfrente de él mientras trataba de mirar hacia los jóvenes de verde que andaban por el camino construido del parque.
"es que…. Ah…" Mashiro pensaba que decir mientras Kotone lo interrogaba con la mirada." No estoy muy seguro de como decirlo pero… creo, creo que tengo un buen presentimiento con esos dos"
"…"Kotone lo miraba con curiosidad aun en silencio. "Eres un romántico" sonreía ella con los ojos cerrados"
"suena estúpido cuando lo dices así" Mashiro sonrojado desviaba su mirada hacia los despistados que espiaban. "¿y que me dices de ti?"
"¿yo?, no tengo tiempo para distraerme con esos temas, pero supongo que no es malos de vez en cuando" Kotone sonreía para después dirigir su mirada a los dos chicos que se seguían caminando por el parque.
Desde que comenzaron la preparatoria, Susumu había tratado en lo posible alejarse Mizuho por lo que él llamaba su propio bien, así que ahora no podía evitar sentirse algo incomodo y un poco culpable por haberla dejado sola, un sentimiento que comenzó a sentir con más fuerza después de hablar con Mashiro.
"(¿Qué está pasando conmigo?)" Era una pregunta que Susumu se hacia una y otra vez durante el silencioso trayecto.
Mizuho por otro lado tenía una mezcla de sentimientos, se sentía feliz por tener a su viejo amigo a su lado, después de tanto tiempo de ser ignorada; pero al mismo tiempo se sentía algo ansiosa, algo incomoda, algo nerviosa, no importaba como tratara de explicarlo la palabra algo era lo que predominaba.
"es una bonita noche, ¿no?" dijo Mizuho en esperanza de romper aquel incomodo silencio.
"ahh" fue todo lo respondió el chico del gakuran verde.
Pero en verdad era una noche hermosa, a pesar de la ausencia de una gran luna llena se apreciaba un cielo despejado, dejando a la vista algunas estrellas al menos tantas como pueden ser vistas en una ciudad como Tokyo; sumados a estos el agradable clima debido a la primavera y los arboles de sakura que aun florecían, el parque se había vuelto un punto muy atractivo para las parejas.
"hay muchas personas, ¿no?" Mizuho realizo un segundo intento de romper el hielo.
"tienes razón" fue todo lo que le pudo sacar.
El ambiente era muy bueno para los dos espías, tantas parejas en el parque hacia muy fácil que un chico y una chica pasaran inadvertidos.
"no veo ningún progreso" mencionaba Kotone con una seriedad que ella pensaba que solo le florecía durante una misión.
"uhmm… no me sorprende… ambos son del tipo despistado…" decía Mashiro con su mano derecha en la frente mientras movía la cabeza de un lado a otro.
"(ya falta poco)" pensaba Susumu con alivio al ver que ya habían pasado mitad del parque, solo un poco más y llegaría al paradero en donde se despediría de Mizuho.
A medida que se acercaban a la salida del parque, había cada vez menos parejas para cuando Mizuho y Susumu se dieron cuenta, se encontraban completamente solos (o al menos ellos pensaban eso).
"ah…" Mizuho se detuvo."¿No quieres sentarte un rato?" la castaña le señalo una banca cercana a un poste de luz.
"eh…" Susumu pensó en rechazar la oferta y apresurar el paso, pero vio en su vieja amiga una seriedad poco característica en ella. Sea lo que fuere era importante.
"uhmm" asintió él
Ahora con los dos sentados el silencio apareció una vez más, alguien tenía que decir algo, lo que fuera solo para acabar con esa sensación incomoda nueva para ambos, Susumu quería decir algo pero las palabras no le salían y lo único que lograba eran el mover de sus brazos y su boca como si de un artista del cine mudo se tratara; y se alegro de que su amiga de la infancia tuviera la cabeza baja para no verlo en aquel patético espectáculo.
"¿Por qué?..." Mizuho comenzó a hablar "¿Por qué ya no puedo llamarte Susu-chan?"
"¿eh?" la pregunta lo tomó por sorpresa. "no es obvio….ya no somos unos niños, no podemos seguir llamándonos con esos nombres… tan vergonzosos" en ese momento adopto la actitud fría con la que la había tratado desde inicio de su primer año.
"a mí no me molesta si me sigues llamando Mii-chan"
"¿Por qué debería hacerlo?" Susumu quería acabar con la conversación en ese momento."¿Acaso no vez..."
"¡no me gusta que me llames Aigawa-san!" Mizuho alzaba la voz."¡Tanto te importa lo que digan los demás!"
"¡s-s-solo me preocupo por ti!"Susumu estaba preocupado y sorprendido porque era la primera vez que Mizuho le gritaba.
"¡mentiroso!, ¡mentiroso!, ¡mentiroso!, ¡mentiroso!, ¡mentiroso!" gritaba Mizuho sin mirarlo."¡Si te preocuparas tanto por mí, porque me sigues ignorando!"
"…." Susumu se quedo callado, los ojos de Mizuho le habían cerrado la boca. Aquella mirada que mostraba una mezcla de tristeza e ira. Sentimientos que él no veía con mucha frecuencia en la pequeña castaña.
"pero… juntarte conmigo te causara problemas, ¿no?" Susumu respondía sin mirarla, como a un niño que han reprendido.
"..Ah…" Mizuho se había calmado un poco y miraba con preocupación a Susumu.
"yo… no soy bueno en los estudios o en los deportes… nadie confía en mi… nadie cree que valga algo… solo soy un niño que es bueno en los juegos… ¿realmente quieres estar cerca de un perdedor como yo?" Susumu tenía la mirada perdida en el suelo, su voz se había hecho casi inaudible y había perdido la fuerza que mostró hace unos pocos segundos.
Mizuho se acerco lentamente hacía su amigo de la infancia, tomo la mano temblorosa de este y la apretó entre las suyas. En aquel instante, el chico del gakuran verde centró su mirada en la castaña y vio aquella sonrisa que le había mostrado desde que eran unos niños.
"Tou-san me pregunta lo mismo…" Comenzó a decir Mizuho" ¿Por qué te sigues juntando con Susumu?, ¡el no sabe hacer nada bien!, ¡es un irresponsable que no sirve para nada!" decía La castaña tratando de imitar la voz de su padre.
"(le acaban de destruir la autoestima)" pensaba Mashiro que junto a Kotone se encontraba escondidos tras un frondoso árbol de sakura, cerca a los chicos de verde.
"pero…" Mizuho apretó la mano Susumu, haciendo que este saliera del decaído estado en que sus anteriores palabras lo habían dejado." Eso me no importa… yo creo que Susu-chan puede hacer lo que quiera cuando se lo toma en serio, además no quiero que dejes lo juegos porque el rostro que Susu-chan pone cuando juega, es el que más me gusta" declaro ella sin vergüenza y con orgullo.
"…Mii-chan…" Susurro él.
"van por buen camino, ¿no lo crees?" le decía a su compañero en crimen aun ocultos.
"deberíamos irnos… no es correcto seguir espiándolos" al decir esto Mashiro comenzó a caminar en sentido contrario.
"¡espera!" lo llamo Kotone tratando de gritar en voz baja.
"Así que son ustedes son los que perturban el silencio de nuestro territorio"
Mashiro volteo al escuchar una voz desconocida, al hacerlo vio que enfrente de los chicos de Umineko se encontraba un grupo de personas de vestimenta desalineada.
"día tras días, creen que es agradable ensuciar la casa demás" El que hablaba tenia parte del cabello rapado dejando solo un arbusto negro sobre su cabeza, sumados a su nariz en forma de pico de ave le daban una apariencia ridícula, por su actitud arrogante y exagerados movimientos , parecía ser el líder de aquel grupo.
"así son los jóvenes de hoy en día" se burlaba un hombre con rastros de bigotes sobre el labio "solo les importa una cosa" insinuaba con una lasciva burla mientras miraba a Mizuho.
"tienes gustos muy extraños"
"siempre metiéndote con las niñas"
Los demás hombres, que sumaban en total 10 personas, seguían lazando frases con intención de insultar a Mizuho o de divertir a sus compañeros.
Desde el momento en que aparecieron aquellos hombres; Susumu se había puesto enfrente de la castaña, optando una posición defensiva, miraba con nerviosismo a los hombres enfrente de él, no solo eran mayores que él sino que suponía que eran mucho más fuertes que él. Sus pies le temblaban pero no quería asustar a Mizuho quien por si solo se veía ya nerviosa.
"no tienen nada que hacer aquí… por qué no se largan de una vez, ancianos" Susumu lanzo esas palabras sin pensar.
"¡que dijiste niño!" el hombre con nariz de ave levanto a Susumu por el cuello.
"aléjate de mí, apestas a alcohol" Susumu miraba directo a los ojos de su atacante "(¡por qué no cierro la boca de una vez!)
El hombre con nariz de ave alzo su puno dispuesto a golpear a Susumu, este cerró los ojos esperando lo peor
"¡Susu-chan!"
Susumu cayó al suelo pero no tenía ningún rastro de un golpe en el rostro por lo contrario era su atacante quien se cogía el suyo con dolor.
¡¿Quién Arrojo una piedra?!" vociferó tras limpiarse la poca sangre que le brotaba de la frente.
"¡¿estás bien Susumu?! Mashiro lo cogió de los hombros.
"¿Mashiro?... ¿Qué haces aquí?" Susumu lo miraba confundido.
"…otro día hablamos de eso… lo importante aquí, son estos tipos" Mashiro señalaba con un movimiento de su cabeza al grupo de extraños enfrente de él.
"¿pero qué crees que puedo hacer?... ¡yo no sé pelear!" Susumu le decía al oído.
"ya lo sé, ya lo sé… pero nunca dije que fueras a pelear… lo importante es que Aigawa-san este a salvo, ¿no?"
"¿Mizuho?..."Susumu miro tras Mashiro y vio a Mizuho aun preocupada pero que trataba de no mostrarlo. "Tienes razón… ¿tienes una idea?"
"si… los distraeré… no importa que suceda, no importa que oigas, no te detengas hasta que Aigawa-san y tu estén a salvo"
"¡¿estás loco?!... ¿a caso crees que puedes con todos ellos?…
"claro que no, pero mi trabajo es solo distraerlos… no te preocupes tanto por mi"
"oye… pero yo…"
"no te preocupes… además aun quiero la revancha, no voy a dejar que sigas siempre invicto…" Mashiro le sonreía.
"vamos Mizuho…" Susumu se puso de pie y cogió de la mano a su vieja amiga.
"¿pero y Yamada-san?" Mizuho aun se veía intranquila.
"no te preocupes… a diferencia mía, Mashiro es alguien que puede hacer posible lo imposible"
"confías mucho en él…" Mizuho desvió la mirada hacia el chico del cabello negro, quien lo saludo" yo también confiare" declaro ella.
"¿Qué hacemos ahora?, Kanousei no Otoko" Susumu le preguntaba a su amigo, perdiendo el temor de hace unos segundos.
"ahh… tú también has escuchado es nombre…" respondía avergonzado "… voy a atacarlos y cuando se concentren en mi, corran…"
"¿estás seguro?, Yamada-san" Mizuho se encontraba preocupada. "es un plan muy simple, ¿no?"
"no te preocupes…ellos parecen de mente simple…funcionara"
"siento no ser útil en estas situaciones…" se disculpaba Susumu.
"sé que no es tu fuerte pero aun que lo fuera… si Aigawa-san permaneciera aqui, podría ser peligroso para ella."
"perdón por ser un estorbo" se disculpaba Mizuho.
"¡dejen de ignorarnos!" uno de los hombres se dirigía hacia ellos, preparando su puño para golpear a Mashiro.
"¡ahora!" a su señal los tres chicos corrieron en dirección a su atacante, cuando la distancia se acortaba, Mashiro acelero el paso. El chico de los audífonos naranja coloco su mano izquierda detrás de su espalda e hizo una rápida señal con dos de sus dedos, en ese instante Susumu Y Mizuho desviaban su rumbo hacia la derecha.
Mashiro alzo su mano derecha con la aparente intención de golpear a su atacante más cercano, pero este esquivó el ataque con relativa facilidad. La intención del chico de cabello negro no era golpearlo por lo contrario cuando volteo por unos segundos, vio como el hombre con nariz de pico de ave se cogía nariz con dolor.
"¡Maldito!" gritaba uno de los hombres dentro del grupo "¡¿Cómo te atreviste a arrojar una piedra a mi hermoso rostro?!"
"¿hermoso?... ¿por dónde?" se burlaba Mashiro, después de haberse alejado unos metros de su atacante inicial.
"¡!... ¡atrápenlo!, ¡no me importa que le hagan solo atrápenlo!
A su orden, el grupo de diez se dirigía a atacar al chico de los audífonos naranja, todos motivados por el deseo de pelear y el alcohol que Susumu había notado antes. Por su lado, Mashiro desvío ligeramente su mirada hacia en donde se encontraban Susumu y Mizuho. Antes de desparecer por el portón que daba a la salida, el chico del gakuran verde le hizo una señal con su mano.
"…muy bien… ahora solo debo pensar. Como salir de aquí…" Mashiro se decía así mismo
Mashiro esquivo un golpe dirigido a su rostro, pero no logro esquivar el segundo que lo hizo retroceder unos pasos hacia atrás. Para cuando se dio cuenta, Mashiro se encontraba rodeado sin dejarle una oportunidad de escapar.
Los ataques venían de todos lados, golpes y patadas que era difíciles de esquivar y aunque algunos lograron impactar en él, el resto fue esquivado y dado que se encontraban tan cerca sus atacantes terminaron golpeándose unos a otros.
"tsk… (Sin Hikaru, aquí... ¿no puedo saber cuánto tiempo ha pasado, solo puedo suponer…1 o 2 minutos han pasado…)" pensaba con cierta frustración.
"¡acaben con él!" Declaro el líder.
"haha… "era una risa cansada la que salía de Mashiro "parece que si me sigue la mala suerte…"
Mashiro cerró los ojos, como resignándose a lo que sucedería.
"(si tuviera el regalo de kaa-san… ¿hubiera logrado ganar?...)" pensaba él aun con los ojos cerrados
El más veloz de los 10, se encontraba a pocos metros de él, esquivarlo sería fácil. Pero el segundo se encontraba corriendo en lado derecho y un tercero que iba por la izquierda, sumado a esto lo cansado y adolorido que se encontraba su cuerpo, garantizaban el éxito de su ataque.
"uuahh…"
Mashiro abrió los ojos, en el suelo, inconsciente se encontraba uno de sus atacantes, tenía marcado en el rostro una circunferencia roja, varios dientes rotos que se encontraban a centímetros de su boca flotando en un pequeño charco de su sangre.
"diez contra uno… ustedes están tan podridos como para pelear de esa manera y lo que es peor de todos… atacan a un estudiante…me dan asco…" la voz estaba llena de malicia pero también parecía saborear aquel momento.
Mashiro volteo a ver a la persona que hablaba y se sorprendió al ver que era Kotone. Cuando presto más atención vio que de sus mangas caían dos cadenas que eran arrastradas por el suelo a medida que ella se acercaba hacia donde él se encontraba.
"quería ayudarte…" Comenzaba a decir Kotone, una vez llego al lado de Mashiro "… pero… si Hirasawa-san y Mizuho-san vieran esto… sería muy problemático explicarlo…"
A los ojos de Mashiro, Kotone se veía muy diferente, estaba sonriendo pero su sonrisa para una mueca retorcida, su mirada se había vuelto algo vacía pero intimidante y sus manos le temblaban como si se estuviera conteniendo así misma por algo.
"¿t-te encuentras bien?, Kotone-san" preguntaba Mashiro entre sorprendido y asustado.
"no, no lo estoy… esa basura…esa clase de basura debe desaparecer de mi vista" Kotone señalaba con su miraba a los hombres que ahora se encontraban ayudando a su compañero caído.
"¡atrapen a esa maldita perra!"
El hombre de la nariz de ave ordeno a sus compañeros a ir tras Kotone, pero en vez de preocuparse, la pequeña muñeca seguía mostrando esa retorcida mueca en la que se había convertido su sonrisa.
"¿perra?... alguien tiene que enseñarles modales…" Decía Kotone mientras avanzaba hacia el grupo de 8, y con una de sus manos le pedía a Mashiro que se alejara.
Una vez que Mashiro se alejo lo suficiente, Kotone comenzó con su ataque; cogió sus cadenas una en cada mano y los lazo hacia adelante como una látigo, algunos lograron esquivar el ataque, pero dos cayeron al suelo tras ser golpeados por estas. Creyeron que ya no tenía forma de defenderse, se equivocaron, con la misma fuerza con que había lanzado sus cadenas, las hizo regresar hacia ella logrando que los pesos unidos al final de estas impactaran en la pierna y en el abrazo de otros dos.
"no son nada entretenidos… acabemos con este juego…" Kotone avanzo unos pasos más hasta que se encontró rodeada de por los hombres restantes.
Ahora todos se lanzaron sobre ella, tratando de atacarla por todos lados, la rodearon; Kotone se quedo parada en ese lugar y solo movía la parte superior de su cuerpo, movimientos que asemejaban un baile.
Las cadenas se movían en todas direcciones, formando alrededor de ella una barrera de hierro que también funcionaba como una arma, los pobres ingenuos que intentaron penetrar su defensa, solo lograron múltiples golpes y en el peor caso fracturas; algunos se quedaron tirados en el suelo sufriendo y otros con mejor suerte perdieron el conocimiento.
El pequeño golem se acero al sujeto que ella había identificado como el líder; este se encontraba boca abajo fingiendo estar desmayado, se sentó sobre él y coloco una de sus cadenas sobre el cuello de este.
"¿a quién crees que engañas?" Kotone comenzó a apretar las cadenas que tenía alrededor del cuello de este.
"…perdo…perdo…"
"¿eh?... ¿quieres decir algo?... no te puedo oír…" Kotone apretó una vez más las cadenas mientras se reía.
"p...Por…por favor… per.. don…name…"al fin logro decir el hombre de la nariz de ave.
Kotone soltó su cadena y se puso de pie.
"no quiero ver de nuevo tu rostro por aquí" ordeno la pequeña muñeca.
"¡sí!... ¡lo prometo!" el hombre se puso de pie y corrió en dirección contraria, junto con él se fue el resto de su grupo, los malheridos cargando a los que estaban inconscientes.
"muy bien se acabo el espectáculo "decía Kotone tras juntar sus palmas enfrente de ella.
Mashiro que había permanecido en silencio hasta ahora, la miraba con extrañeza; hasta tan solo unos instantes había actuado de una manera muy diferente a lo que él esperaría de ella y ahora volvía a la normalidad, no solo su tono de voz si no también la expresión de su rostro se normalizo.
"lamento que hayas tenido que ver eso, Mashiro-san" se disculpaba ella con una venia.
"¿Qué fue eso?" preguntaba un confundido Mashiro.
"estaba segura que podría derrotarlos sin ningún problema, pero solo hacer eso no generaría ningún bien, pensé que si los asustaba un poco nunca más volverían a cometer tales actos" explicaba Kotone.
"pero esa no parecías tú…"
"ah… solo actué como lo abrían hecho Chiaki y Chitoge en esta situación y termino de esa manera…" Respondía Kotone apenada.
"debo disculparme…" comenzó a decir Mashiro "para ser sincero no pensé que fueras tan fuerte, creí que tal vez te encargas de poner un orden mientras Chiaki-san, peleaba o algo así"
"ahora aprenderás a no subestimarme" decía en Kotone en broma.
"pero… la verdad que la Kotone-san de hace un momento daba mucho miedo"
"perdón por eso… a mí tampoco me gusta, no volveré actuar así"
"¡oi...!, ¡Mashiro!... ¡¿te encuentras bien?!" Susumu entro deprisa por el portón por donde había salido.
"¿Qué haces aquí? Y ¿Aigawa-san?" preguntaba Mashiro.
"hice que Mizuho tomara el bus, sé que no iba a ser de ayuda pero no podía solo irme y dejarte en problemas" decía un decidido Susumu" ¿y qué paso con todos eso ancianos?" preguntaba mirando a todos lados.
"no es obvio… "comenzaba a decir Kotone" Mashiro-san los derroto y se fueron"
"oye…"
"no debí esperar menos de Mashiro… ¿ah?... Kirishima-san, ¿no es verdad?..." Susumu recién se percataba de la presencia de Kotone."¿Estabas aquí antes?"
"por supuesto que lo estaba, estabas tan preocupado que no la notaste" Mashiro la defendía.
"ah… perdón por eso"
"será mejor que nos vallamos" sugirió Kotone.
"si, ya deberíamos irnos…" agrego Susumu.
Mashiro llego a su casa y lo primo que hizo fue sacar un cuaderno negro que tenía en su escritorio, y comenzó a escribir en él.
Miró el reloj en su cuarto y se dirigió al baño, una vez ahí cogió varios frascos y luego de colocar algunas pastillas fuera del frasco, las tomo todas con un vaso de agua.
"Esta ciudad está llena de personas interesantes, no puedo esperar a mañana"
HASTA AHORA AGRADESCO A QUELLOS QUE HAN SEGUIDO LEYENDO ESTE FIC, SOBRE TODO PORQUE SIEMPRE ESCUCHO BUENOS COMENTARIOS DE USTEDES… Y QUIERO DISCULPARME UNA VEZ MAS POR HABER TARADO TANTO SI POR ALGUNA RAZON HAN ESTADO ESPERANDO MI TRABAJO.
