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El accidente y la verdad
Al llegar a los 18 años y tan pronto terminó la secundaria – conforme al sistema educativo americano -, algo cambió su vida por completo: el día que se graduó en la escuela, iba con sus padres de camino a casa en la camioneta:
-¿Y ya pensaste que vas a hacer ahora?- le preguntó su padre.
-Bueno, creo que ya decidí qué quiero… voy a hacer la carrera de Leyes… - de pronto vio un coche deportivo que iba a alta velocidad… y parecía perder el control…
-Papá, para el auto…
-Lucy, ya hablamos de esto…
-¿Qué no ves? se van a estrellar contra el puente…
-No es algo que nos concierna, ya vendrá el equipo de rescate y… ¿Lucy? ¿Qué haces? ¡Regresa aquí jovencita!
Lucy salió del coche y se dirigió al lugar del choque, que fue a la mitad del puente que cruzaba el río. El percance fue tal que unos milímetros ponían en la cuerda floja al coche en que viajaban las tres muchachas… de no ser porque antes de que cayera llegó Lucy y agarró el vehículo por la parte de atrás haciendo que se mantuviera en tierra firme… sin embargo:
-¡Chica al agua!- Gritó una de ellas.
La que era líder de esas niñas se desesperó tanto que no advirtió que al soltarse del cinturón se salió del coche al momento que Lucy arrastraba el mismo para que no cayera… entonces nuestra amiga se echó al río de un zambullido en su búsqueda…
-¡Auxilio! ¡No sé nadar!- Gritaba desesperada intentando mantenerse a flote ante la corriente.
Lucy logró acercarse y tomarla del brazo antes de que se ahogara en el fondo del río… la llevó a la orilla a salvo…
-No te preocupes, ya estás a salvo… ya viene la ambulancia… - y con esas palabras Lucy desapareció…
-¿Fuiste tú, fenómeno? – apenas empezó a musitar…
…
Al llegar a casa, llegaron las chicas a las que les salvó la vida, junto con sus padres…
-Mi hija estaba en el coche y pudo ver lo que hizo tu hija, Sweetman – recalcó una de las señoras.
-Por favor, debieron estar alcoholizadas o algo así… ¿Qué les hace pensar que Lucy haría semejante cosa?- replicó Paul.
-No quieras negarlo – dijo otra madre – Lucy es un milagro, salvó tres vidas hoy… es un acto de suma providencia…
Mientras tanto Lucy oía todo esto en su cuarto… tan pronto se fueron, el Sr. Sweetman llamó a su hija para poder tratar el asunto:
-Te dije que no tenías que intervenir en esto, ya habíamos hablado de tus habilidades… ¡me desobedeciste deliberadamente!
-¿Qué querías que hiciera, eh? ¿Hacerme de la vista gorda y ver que cayeran con todo y coche aplastadas al fondo del río?
-¿Es que no lo entiendes? ¿Qué tal si te pasaba algo? Simplemente no te quiero perder…
-¿Perderme? Papá no seas ridículo, siempre dices eso para tranquilizarme pero ya no soy una niña, entiéndelo; ya tengo 18 años y ya es para que yo… perdón, papá, no quiero pelear contigo… lo siento debo irme…
Y se fue llorando a su cuarto…
-Paul, sabía que esto iba a pasar, sin importar cuánto quisieras evitarlo – le dijo su esposa – creo que es hora de explicarle todo…
-¿Todo?
-Sí, quién es, qué se supone que es… no podemos ocultarle esto para siempre… ya es toda una mujer adulta… ya debe saberlo…
-Está bien, voy por ella…
Paul fue directo al cuarto de su hija para llamarla… estaba llorando muy triste…
-Lucy… hay algo de lo que tu madre y yo te quisiéramos hablar…
Entonces bajó con ellos a la sala de estar y empezaron a explicarle la verdad que existía sobre ella:
-Entonces, si no son mis papás… ¿quiénes son? ¿quién soy yo? ¿por qué me dejaron aquí?
-Hay cosas que no podemos explicar muy bien… pero hay algo que quizá pueda ayudar…
La llevaron a la parte de atrás de la casa, en donde guardaban la herramienta… ahí le mostraron un objeto muy extraordinario que parecía misil, aunque en realidad era la nave en la que llegó a la Tierra…
-Te encontramos en esta cosa, esperamos a que llegara el Gobierno a recogerla paro jamás sucedió… parece que llegaste desapercibida… - le comentó Paul mientras le mostraba la nave.
-Esto – dijo Linda, mostrándole una especie de prisma de cuarzo – colgaba de tu cuello cuando saliste de la nave… se la envié a un amigo que tengo en el Instituto de Geología para ver de qué se trataba, dijo que no era algo que se viera en este mundo…
-Nada coherente a la Tabla Periódica, supongo – sugirió Lucy.
-Exacto, temo decirte que…
-No soy de este mundo, ¿Cierto?
-Lucy, no quise decir eso… es sólo que…
-Ni siquiera nosotros sabemos mucho de dónde vienes… sólo sabemos que te encontramos y te criamos como nuestra hija… - comenzó Linda a sollozar – no te pediremos que nos perdones… pero sí que por lo menos comprendas esto…
-Esperen… no estoy enojada con ustedes dos… todo lo contrario… aprecio que me dijeran esto, tal vez pueda explicar mucho de mí… es más, es o no quiere decir que los deje de querer… los amo como no tienen idea, porque por lo menos tengo una familia y unos seres extraordinarios a los que no dejaré de llamar Mamá y Papá…
-Pero ¿qué hay de tu origen?
-No se preocupen, ya lo averiguaré… pero ahora quiero desarrollarme como cualquier persona de mi edad… sólo quiero que me apoyen para la universidad… si aún lo quieren.
-Claro que sí, mi amor.
…
Aprovecho para hacer un pequeño paréntesis a la historia. Justo mientras esto sucedía, del otro lado del mundo – para ser precisos, en Japón – un hombre recibió una revelación que en un principio no entendía… resulta ser que alguien le llamaba en sueños a ir a América a buscar a la suprema Sailor Scout:
-Pero yo no conozco a nadie en América… -repuso.
-Ya lo harás… conocerás a la Suprema de entre las Sailors del universo…
Pese a lo confuso del asunto, decidió después de algún tiempo emprender el viaje, so pretexto de que estudiaría por ahí – al menos eso le dijo a su novia –… lo malo del asunto fue que en medio del viaje fue interceptado su avión en el que viajaba… y estoy seguro que ya se dieron cuenta de quién estoy hablando… y así es… mientras Lucy comenzaba a hacer sus estudios de leyes, Mamoru Chiba iba a encontrarla, pero fue asesinado por Sailor Galaxia al arrebatarle la semilla estelar, toda vez que posteriormente Sailor Moon se enfrentó a ella con el consabido resultado.
Lo que estoy narrando se desarrolla en un lapso de algunos años más tarde…
