Declaimer: los personajes presentados aquí no me pertenecen. Yo solo los tome con el fin de entretenerme y entretener a las demás

_ Parte 3 _

La luz entraba por la ventana y me molestaba de sobremanera así que me vi obligada a despertar y cuando abrí los ojos me encontré con que Saya estaba durmiendo a mi lado, de hecho se encontraba entre mis sabanas sujetándome como si no quisiera que me apartara de ella y en ese momento caí en cuenta de que lo que había vivido no era un sueño, que todo había sido real.

La ropa yacía en el piso y podía sentir su piel cálida contra la mía. Me sentía tan confundida, avergonzada, necesitaba apártame un poco de ella, necesitaba apartarme de todo lo que había ocurrido anoche; salir de la casa y respirar un poco para pensar de forma clara y así encontrar mis propias respuestas.

Me levanté con cuidado para no despertarla y me dirigí al armario, tome lo primero que encontré, me arregle y escribí una nota lado para que no se preocupara, la deje a su lado antes de salir de la habitación y de la casa en completo silencio y sin un rumbo fijo. Parecía un zombi, caminaba por las calles de la ciudad sin fijarme en nada o en nadie yo solo pensaba en lo que había sucedido y en lo bien que se sintió, en el hecho de que me sentí correspondida o si solo esa impresión era una creación de mi mente

Eso era lo que daba vueltas en mi cabeza de forma constante hasta que llegue al mismo cruce donde me había detenido cuando buscaba la tienda de deseos y entre la multitud de personas logre distinguir al zorro que pertenecía al dueño de la tienda. Me detuve en seco por un momento para asegurarme que se trataba del mismo animal que me había ayudado a encontrar a Saya y efectivamente lo era así que no podía evitar preguntarme qué haría solo en la calle, pero a decir verdad no le di más importancia pues tenía mis propios problemas.

Prácticamente lo ignoré y seguí con mi torpe camino, sin embargo él empezó a seguirme a mí y mirarme fijamente como si de nuevo tratara de decirme que lo siguiera o que me dirigiera a la tienda de su amo y fue cuando caí en cuenta de que sin saberlo yo lo estaba siguiendo a él y en ese momento como sabia a donde él quería ir lo tome entre mis brazos para llevarlo a su hogar -bien, si quieres que vaya a la tienda eso hare-.

El zorro se acomodó entre mis brazos y en silencio seguí mi camino por un par de minutos hasta que me encontré en aquella extraña tienda y lo que se me hizo aún más extraño que el propio lugar era que el dueño de la tienda parecía estar esperando a alguien o mejor dicho a mi o quizás ya estaba imaginando demasiado -bienvenida de nuevo- dijo él antes de llevarse su kiseru a la boca

-lamento la molestia él me trajo hasta aquí-

-sí, lo sé es un travieso-. Una sonrisa se formó en su rostro mientras el humo del tabaco era liberado -Maru, Moro sirvan el té tenemos una cliente- pidió con serenidad

-no es necesario ya me iba- le dije con nerviosismo mientras dejaba a su mascota en sus brazos

-él tiene sus razones para traerte hasta aquí y tú necesitas algo de esta tienda para estar aquí-.

No podía negar que él estaba en lo cierto, yo necesitaba algo y eso eran respuestas -podemos hablar- le dije

-tú quieres respuestas y yo te las daré, por eso estas aquí-

Dicho eso él empezó a caminar hacia el interior de la tienda y yo no dude en seguirlo -Saya es una clienta de mi tienda. Ella me pidió ser humana, mortal, dejar su condición de furukimono…- me dijo antes de volver a llevase el kiseru a la boca -pero yo la condicione… ella necesitaba un beso y un abrazo para lograrlo- explicó mientras andaba

-¿un beso y un abrazo?- le pregunté

–sí, pero no es solo eso son todos los sentimientos que eso conlleva… amor-. Otra sonrisa se dibujó en su rostro

-amor-

-el amor que sientes por ella y todo el esfuerzo que hiciste por encontrarla son tu pago a mi tienda-

Me detuve en seco y lo miré sorprendida, mientras que él simplemente se acomodaba los lentes –puedo ver muchas cosas, por eso estoy a cargo de esta tienda, por eso toda la montaña rusa de emociones por la que estás pasando es tu pago-

-no lo entiendo- le dije

-no te ves bien mejor vamos a sentarnos-

Asentí, realmente todo a mi alrededor se sentía extraño y él lo supo así que me ofreció su mano para ayudarme y con tan solo un par de pasos más ambos terminamos en el mismo salón donde tomamos el té en mi primera visita, sentados uno frente al otro con una taza de fragante té a un lado -el té ayudara a reponerte, es el mismo que te gusto en aquella ocasión-

-gracias-.

-no es nada-. Él me mostro una sonrisa antes de tomar asiento -ahora supongo que quieres que te explique algunas cosas-

Volví a asentir mientras tomaba la taza -las emociones son más valiosas de lo que pensamos, requieren sacrificios en muchas ocasiones- explicó y tengo que decir que hasta cierto punto me parecía lógico lo que él me decía

-así que ya pague mi deuda, pero yo tengo la duda o más bien la certeza de que tal vez ella no sienta lo mismo por mí-

-te equivocas lo hace, es solo que no sabe cómo demostrarlo-. Miré al dueño de la tienda con escepticismo y este rio –tu vida y la de ella están entrelazadas eso lo supe en cuanto pusiste un pie en mi tienda; Mana todo está predestinado "las coincidencias no existen es solo lo inevitable" eso fue lo que me enseño alguien preciado para mí y no se equivocó con su enseñanza-.

-pero…-

-deberías contestar-

-¿contestar? ¿A qué…?-

No pude terminar la frese porque mi teléfono celular empezó a sonar así que lo saque de mi bolcillo para ver quien me llamaba y me sorprendí al ver que se trataba de Hiro. No era muy usual que ella me llamara ya que prefería enviar mensajes instantáneos así que conteste -Hiro ¿qué ocurre?- le pregunté

-soy Shun, olvide mi teléfono y le pedí a Hiro el suyo- me dijo con nerviosismo -Saya se desmayó de repente y estamos en el hospital-.

Mi rostro palideció -iré en un momento- le dije con nerviosismo y al instante me dio la dirección del hospital, y después de eso no escuché nada más, de hecho creo que sin darme cuenta y termine con la llamada, lo único que quería hacer en ese momento era salir corriendo al hospital, pero al parecer el dueño se percató de mis intenciones y me detuvo en el acto -respira y termínate el té, ella estará bien todo está ocurriendo de la forma que debe ocurrir-.

Realmente no sabía si creerle o no, estaba inquieta, preocupada, angustiada; de hecho todas esas emociones invadiéndome lo único que quería hacer era salir corriendo hacia el hospital para asegurarme que Saya estuviera bien; en ese punto estaba tan desesperada que en se momento hice lo más estúpido que se me ocurrió. Me apresure a tomarme el té a pesar de su alta temperatura e incluso casi llegue a ahogarme -que hagas eso no quiere decir que saldrás de aquí más- me dijo él con una tranquilidad que empezaba a irritarme

-pareciera que me ocultas algo-.

-tal vez lo hago, tal vez como conozco a Saya y sé que no querría que vieras por lo que está pasando; ahora disfruta como se debe del té y mientras piensa exactamente en lo que harás-.

-¿hacer?-.

-puedes ignorar todo lo que paso entre ustedes dos o seguir tu propio deseo-

-¿puedo hacerlo?-.

-por supuesto solo ten en cuenta que la decisión que tomes traerá una consecuencia-.


Bueno aquí hay tres capítulos así que estoy a un capitulo de terminar sin embargo aún no esta listo. Se que soy como una tortuga cuando se trata de subir lo que subir, pero aquí sigo, no voy a dejar esta historia hasta que la termine.

Espero los disfruten, nos vemos en el siguiente y ya saben cualquier cosa dejen un Reviews o envíenme un PM y no olviden dar favorite o follow.