CAPÍTULO 11

Muchísimas gracias a todos los favs y follows nuevos, significan mucho, sobre todo las personitas que me dejáis reviews, los cuales leo todos, ¡muchisimas gracias!

Varias personas me han pedido la muerte de Neal, poco a poco, que aun tienen que pasar varias cosas antes con él y una de ellas era en este capi.

Me quito el sombrero, técnicamente NO está con Neal, pero tienen el pacto de intentarlo de nuevo, perdón por la confusión.

Tenía pensado actualizar mucho antes, pero plasmar las ideas es más difícil de lo que parece, jeje. Por cierto, tengo pensado como puede llegar a continuar, los nuevos personajes que pueden aparecer, uno en concreto que no creo que nadie se imagine y un nuevo escenario, así que, seguid leyendo.


EN CAPÍTULOS ANTERIORES…

Regina tras el abrazo de Emma, se encierra en su casa. Poco a poco se da cuenta de sus sentimientos, de lo que siente y se está perdiendo por culpa de lo que hizo en el pasado. Está encerrada en sí misma, y Emma al darse cuenta del castigo que se está afligiendo Regina a sí misma se propone ayudarla. Emma se encuentra a Regina en su mansión claramente en mal estado y después de algunas escenas, Emma toca el brazo de Regina, y ella en respuesta lo siente. Lo curioso fue que antes de eso Regina parecí haber estado en algún tipo de trance, porque actuaba como si tuviese magia y quería utilizarla en contra de Emma, no obstante, al producirse ese contacto, Regina vuelve en sí.

¿Qué significa eso? ¿Emma está rompiendo las barreras de la magia? ¿Cómo?

Mientras tanto, después de varias escenas, Emma va a Granny's y tras tener una conversación con Neal, éste le entrega una llave que se le había caído a Emma de la chaqueta.

Una llave que en capítulos anteriores, cuando Emma va a casa de Regina y ve que la han secuestrado (de los primeros capis), la recoge de un jarrón roto en el suelo (por vuestros reviews lo habías olvidado). Esa llave abre un cajón donde Regina guarda una de las cosas que más le ha costado hacer: plasmar sus propios sentimientos en papel.

El último capi acabó con Emma y el tema de la llave y Regina metiéndose en la ducha y diciéndose a ella misma:

"Piensa en lo que te ha dicho Emma, imagina, recuerda el contacto con el agua, evita no sentir nada, o piensa en ella y olvida el resto."

-Joder, Regina, me has dado un susto de muerte – soltó la rubia con la respiración entrecortada.

-Parecías… tener frío – consiguió articular la morena, claramente paralizada ante aquella situación – cogí la manta para…

Emma miró el objeto que yacía en el suelo y volvió su mirada a Regina, observó el cuerpo que había debajo del suyo, ¿estaba desnuda? La observó a los ojos y la morena hizo igual, tan solo las separaban, ¿cuántos, dos centímetros?

Ambas, rompieron la distancia que había entre ellas y se enzarzaron en una batalla no muy verbal… Al final iba a acabar probando la cama (?)


Emma presionaba con fiereza sus labios contra los de la morena, ésta última sin queja alguna y poco a poco pasaron a las manos, acariciando cada rincón de sus cuerpos. La rubia seguía vestida, aunque Regina no podría decir lo mismo. La toalla que la había envuelto hasta ahora yacía en el suelo, tan solo iba tapada por la ropa interior y la sheriff que estaba encima suya. De pronto, la ex alcaldesa paró en seco y sostuvo su frente contra la de la otra mujer. La rubia enseguida se dio cuenta y abrió los ojos, observándola. A los pocos segundos, reaccionó, se separó de ella y se incorporó, recogiendo la manta del suelo. Emma envolvió a la morena con el trozo de tela, una vez se hubo incorporado ella también.

-Lo siento – consiguió decir – no pretendía hacer eso…quiero decir, sí…pero… yo no, lo que pretendía era…

-Emma – susurró acercándose de nuevo a ella y posando una mano en la mejilla de la rubia – dime.

No encontró las palabras hasta que había posado la mano en su mejilla. Finalmente, respiró hondo.

-No pretendía violarte – dijo negando contundentemente la cabeza – no es mi estilo.

La morena no pudo ocultar la carcajada.

-Puede que no tenga magia, pero te aseguro que si lo hubieses hecho contra mi voluntad, hubiese puesto resistencia – confesó – y no era el caso.

Con eso, rompió la distancia que las separaba, y la mujer que antes había interrumpido el beso, lo reanudó de nuevo. No obstante, al poco rato, Regina no pudo evitar volver a separarse.

-Espera – dijo mientras intentaba parar a una rubia con la directa puesta – ¿qué significa esto? ¿Qué es esto?

La confusión en los ojos de la morena era visible. Emma abrió la boca para decir algo, pero no pronunció palabra, se había quedado callada sin contestación alguna, ella no lo sabía y estaba tan confusa como Regina mostraba en su semblante.

-¿No significa nada? ¿Y qué pasa con Neal?, estás con él…

-No – dijo rotundamente.

-¿No ha significado nada? – preguntó desconcertada.

-No, me refiero a Neal, no estamos…juntos – dijo confusamente, estaba claro que había algo, pero no estaban técnicamente juntos – y no sé lo que significa esto, lo que acaba de pasar, ojalá lo supiese. Pero tan solo con mirarte antes, lo supe, que era lo correcto, que debía hacerlo.

Regina no dijo nada, no contestó a lo que acababa de decir la otra mujer, pero ella había sentido lo mismo. Aquel magnetismo al mirarla, aquella atracción incontrolable. Dejó de mirarla a los ojos y posó su mirada en su cuello. La marca del disparo le había dejado una clara cicatriz. Emma de inmediato ante aquella mirada, se tocó el cuello y se dio cuenta a lo que estaba prestando atención la morena.

-Aquel día…en el cobertizo, tú y él… parecíais tan compenetrados…

-¿Por qué haces esto? – soltó, algo molesta.

-¿A qué te refieres?

-¿Porqué tienes que empezar a hablar de él, si donde estoy es aquí, contigo? No había pensado en él hasta que lo has nombrado.

-Porque tenéis historia, y acaba de pasar…esto – la miró a los ojos - fue tu primer gran amor, ¿me equivoco?

-No Regina, no te equivocas – dijo abriendo completamente la distancia entre ellas – fue y es mi primer amor, siempre lo será.

Se dirigió a la ventana y la abrió, dejando que la luz del día entrase e inundase la estancia, y junto con eso una ola de aire entró por la ventana. Volvió donde estaba la morena para mirarla a los ojos.

-Pero que sea mi primer amor, no significa que sea mi último.

Dicho aquello, dirigió su mirada al suelo y se marchó. Dejando a Regina sola en la estancia, con el pelo húmedo y un viento gélido clavándose en su piel. Pero no sentía nada, una de las ventajas de estar bajo un hechizo.


Comenzó a llover con fuerza y Emma se caló la ropa, poco después llegó a su destino. Subió unas escaleras y picó a la puerta. En seguida la abrieron y una cara conocida dejó ver la sorpresa de su llegada.

-¿Emma? Estás empapada… - Neal cogió una toalla y la tapó mientras cerraba la puerta.

Emma rio, tenía frío y se sentía confundida. Su risa fue en aumento, no podía evitarlo.

-¿Estás borracha? ¿Enserio? – Dijo Neal con una sonrisa, contagiándose de la risa de Emma, le parecía muy inverosímil – esperaba una primera cita un tanto diferente.

La rubia paró de reír en seco y lo miró a los ojos. Tan solo necesitó dos segundos para lanzarse a besarle y pillarlo totalmente desprevenido.

CINCO HORAS MÁS TARDE

El sonido de una llamada entrante la despertó. Abrió los ojos a duras penas y la luz la cegó completamente. Maldijo a la persona que la estaba llamando mentalmente y se incorporó. Su cuerpo se paralizó al instante al ver donde se encontraba. Estaba en la cama de Neal, el cual estaba tumbado a su lado durmiendo. Se destapó y se tapó la boca, totalmente desconcertada, tan solo llevaba puesta la ropa interior y una camisa que le iba grande, la cual debía de ser de él.

El sonido del teléfono la distrajo de sus pensamientos y se levantó de la cama con mucho cuidado de no despertarle. Llegó hasta su Blackberry y la descolgó.

-¿Emma? ¿Dónde estás? ¿Estás bien? – la preocupada voz de pito de su madre acabó de despertarla.

-Mary Margaret – susurró.

-¿Porqué susurras? ¿Te han secuestrado? ¿Estás en peligro?

-¡Mary Margaret, no! – Alzó la voz y al instante se giró para ver si Neal se había despertado, pero no era así – ahora no puedo hablar, pero enseguida voy a casa.

-Emma pero…- no le dio tiempo a responder y colgó el teléfono.

Emma se vistió rápidamente, la ropa seguía húmeda, pero le daba igual, no podía aparecer por casa con una camisa que no era suya. Recordaba todo, confusamente, pero hasta el beso, todo lo demás permanecía en negro. Había llegado y entrado a Granny's por la puerta de detrás, sin ser vista. Quería comprobar si sentía algo por Neal, besarle, tan solo besarle, pero no llegar a eso.

Se puso nerviosa, por su cabeza pasaban miles de cosas y no podía parar de pensar en Regina. La había besado y horas más tarde se había acostado con el hombre, el cual la morena le había dicho que era su gran amor.

Salió a toda prisa de aquella habitación, sin hacer ruido y a continuación salió de aquél establecimiento y emprendió su camino a casa, de nuevo, sin ser vista.

O casi.


Regina cerró tras de sí la puerta blanca de su casa, furiosa. Acababa de ver a Emma salir de la puerta de atrás de Granny's con el pelo totalmente despeinado, lo cual podía significar muchas cosas pero a la morena tan solo se le ocurrió una. Su ira aumentó, la frustración con ella y no se permitió derramar una sola lágrima por la sheriff. No debería haber pensado en ningún momento en hacerse ilusiones, imaginarse un futuro con ella. Estaba claro que seguía enamorada de él. ¿Por qué jugaba con ella? Horas antes la había besado para después ir a hacer dios sabe qué con ese hombre.

Era la primera vez que había sido capaz de salir de casa, la primera, y había sido gracias a ella. Rio para sí misma, la misma persona que la había animado, indirectamente, era la misma que la acababa de hundir. La rabia aumentó mucho más hasta el punto de que llegó a controlarla. De pronto, el jarrón que tenía de centro de mesa encima de la encima de la cocina estalló en mil pedazos.

¿Lo había provocado ella?


N.E:

¿Regi tiene sus poderes de vuelta? :O

Si es así, alguien morirá pronto. Recordad que intento describir a la Regina inocente y buena de antes de tener magia, si tiene magia, volvería aquella que ella misma odia, el tiempo que ha estado sin magia se ha visto quién es realmente, su personalidad. De otra forma, la magia la arrastra al lado oscuro.

Pero, ¿realmente la tiene de vuelta?

¡Espero vuestros pensamientos y opiniones!