Disclaimer: Naruto no es de mi propiedad, le pertenece al Maestro Kishimoto. Solo lo tomo prestado para darle rienda a mis locuras.

Summary:Uchiha Sasuke no es de los que confiesan sus sentimientos, él es de los que recibe pero nunca dará. Pero cierta ojiperla lo hará cambiar de parecer y la ayuda de su dobe amigo lo llevara por un camino que nunca pensó cruzar.

¿Quien pensaría que confesar tus sentimientos seria difícil?

CAPITULO 2

Dialogos

"Pensamientos"

Recuerdos


Se recargo en la silla y dejo que esta se balanceara de forma equilibrada, miraba su libreta en blanco y mordió el lápiz amarillo del número 2. No le llegaba alguna idea sobre cómo ayudar a su amigo, aunque él ya se le hubiera confesado a varias chicas, la mayoría lo rechazaban; pero eso no destruía su espíritu. En cambio. ¿Cómo hacer que el ogro le diga sus sentimientos a la princesa del castillo?

La perilla de la puerta de su cuarto se movió y el rubio rápidamente se acomodó y tomo un libro y empezó a leer. Una cabellera roja se dejó ver y la madre de Naruto entro. Tenía un vestido azul, con un delantal que combinaba y siempre llevaba su cabello suelto. Le sonrió a su hijo al verlo estudiando, le encantaba verlo tan dedicado al querer convertirse en abogado. Se acercó a su escritorio y dejo una bandeja con unos bocadillos un vaso de su bebida favorita.

Volvió a verlo y esa sonrisa desapareció sin que el chico se diera cuenta. Su hijo se encontraba estudiando, en efecto; pero no aprendería nada si leía el libro alreves.

-¡Naruto!- le dio un golpe certero en la cabeza haciendo que el chico cayera de la silla.

-Okaa-san ¿Por qué hiciste eso? -Replico el rubio mientras se tocaba la cabeza.

-No estabas estudiando Naruto- su madre le seguía gritando y antes de que el ojiazul le respondiera- tenías el libro alrevez así que no hay excusa-

-Etto- balbuceo- no me des otro golpe- rogo el rubio a su madre. Cuando vio que no lo haría suspiro y cerro sus ojos, solo escucho el arrastrar de una silla y vio a su madre a un lado de ella.

-¿Te pasa algo?- pregunto seriamente.

El rubio volvió a sentarse en la silla y apoyo sus codos sobre el escritorio. Primero vio el escritorio y la libreta que estaba en blanco, buscaba ideas; demo no le llegaban. Tal vez si se lo contaba a su madre ella podría aconsejarle como conquistar a una chica. Una pequeña corriente eléctrica recorrió su espalda, seria hombre muerto si alguien más se enteraba. Sasuke específicamente le había dicho que nadie debía de enterarse. Dirigió su mirada a su madre y casi todo se vino abajo. Le tenía más miedo a su madre que a Sasuke, Uzumaki Kushina era de armas tomar y era mejor tenerla de amiga y no de enemiga. El ojiazul rio en sus adentros, estaba rodeado de mujeres agresivas y extremadamente fuertes.

Saber que su madre le seguía mirando, decidió soltar todo. A medias.

-Tengo un amigo que se le confesara a una chica bastante extraña y etto… no sabe cómo demostrar lo que siente.-

Kushina sonrió y acaricio el hombro de su hijo.

-Dile a Sasuke-kun que…- se detuvo por unos segundos- ¡Bien por el! Ya era hora dattebayo llegue a pensar que tu amigo era un rarito- Kushina sonrió y miro a su hijo retadoramente.- Ayúdalo en todo lo que puedas-

La pelirroja salió de la habitación, el ojiazul sonrió. Su madre era única.


Chasqueo su lengua. El Uchiha se encontraba satisfecho y molesto a la vez, se había enjaulado a el mismo. ¿Qué había pasado con ignorar lo que sentía? Pero no, de alguna forma había caído. Quería golpearse a el mismo, de veras lo quería hacer; rápidamente bajo hacia la cocina, tenía suerte de que nadie estuviera. Así que saco de un estante una de las bebidas de su padre y solo le dio un sorbo, después saco un vaso y se sirvió agua. Termino por quedarse en la sala y tirarse sobre el sillón; quería hacer la rabieta de su vida, pero se controlaba lo mejor que podía.

Ya que había caído… ¿Cómo diablos se le confesaría?

Coloco su brazo sobre su rostro.

"Hyuuga Hinata" -la chica que había comenzado a llamarle la atención. Había despertado algo en el con el tiempo, al principio solo la ignoraba como las del resto. Después la noto por ser callada y no lo molestaba cuando le tocaba algún trabajo con ella. Solo hablaba lo necesario y guardaba silencio, después le vio un potencial como amiga; comenzaban a hablar de cosas banales hasta podía hacer alguna pequeña broma con ella. Después la empezó a ver como algo más, sus deseos habían salido al verla sin la ropa del uniforme, por fin veía el verdadero cuerpo de la ojiblanca.

Poco a poco se había fijado en ella y había caído como idiota. Era la primera vez que pasaba esto, este era su….

-¿Pensando en tu primer amor tonto hermano menor? – Itachi lo observaba cuando apenas el Uchiha menor se había tirado al sofá de la sala. Lo había escuchado suspirar e incluso si no se equivocaba su hermano había mencionado el nombre de la chica. Fue inevitable sonreír, era el primer amor de su hermano. El aun recordaba su primer amor, la niña que le había regalado ese panquecito en preescolar. Un amor infantil y que solo duro ese instante, por que al terminarse de comer esa delicia ya no sentía nada. Se le podría decir un amor tonto, pero le gustaba ese recuerdo.

-No seas idiota- reclamo Sasuke. –Yo no pienso en tonterías- se levantó del sofá y camino hacia su habitación.

-Yo no creo que sean tonterías- respondió. – que mencionaras su nombre es relevante- menciono y sonrió al ver como su hermano menor giraba a verlo realmente molesto y con un leve sonrojo.

-Yo… yo no- trataba de argumentar- yo no mencione su nombre- el ver que Itachi sonreía lo hacía molestarse más.

Lo odiaba, la odiaba y se odiaba a el mismo.

Pero todo acabaría, le diría que le gusta y se daría media vuelta para no hablarle nunca más.

Retomo su camino hacia su cuarto, pero el peso de su hermano lo alentó más. Itachi puso su brazo en los hombros de Sasuke y lo acompaño hacia su cuarto. El Uchiha mayor se sentó en la silla que estaba frente al escritorio y Sasuke se tiro a la cama mirando hacia el techo. Hubo un lapso en la que ninguno de los hermanos Uchiha hizo un sonido o un movimiento. El ambiente se estaba enfriando e Itachi debía actuar rápido.

-¿Recuerdas a Konan?- Itachi espero respuesta alguna de Sasuke, pero solo había silencio. Así que prosiguió.- El día que le pedí que fuera mi novia me rechazo por que no fui original en mi confesión.-sonrió al tan solo recordarlo- quedo tan grabado en mí que después de eso al declararme lo hacía de muchas formas diferentes.-

-Y eso que tiene que ver conmigo- por fin se había dignado a hablar.- yo no soy como tú, no creo en cursilerías.-

Itachi se levantó de su silla y se acomodó junto a su hermano.

-Hazlo como quieras y si te equivocas…. Estaré para ayudarte.-

Los pasillos del instituto se encontraban infestado por los alumnos. Gritos por ahí y gritos por allá.

El Uchiha buscaba uno de sus libros de cálculo en su casillero, se encontraba bastante seguro ese día; ya que sería el día al que le daría fin a todo su martirio amoroso. Encontró su libro y lo guardo en su mochila, la risa de unas chicas lo hizo girar y lamentablemente estas ella ahí. Tenía mirada fija en el suelo, trataba de hacer que su falda llegara a las rodillas y tenía intenciones de cubrirse sus piernas con la mochila.

Venia hacia la dirección en donde el Uchiha se encontraba. Antes de que ella lo viera comenzó a caminar, pero no conto que la puerta de metal de su casillero se lo impediría. No tuvo tanta suerte, lo notaron y para algunos les fue gracioso ver como Uchiha Sasuke hacia el ridículo por primera vez.

La Hyuuga lo había visto y azoto la puerta, podía escuchar varias risas; justo cuando las localizara las pagarían.

-Sasuke –kun- no se había percatado cuando ella estaba a su lado y lo miraba preocupada- estoy bien Hyuuga – miro como ella no la miraba convencida.

- tsk ¿Qué pasa Hyuuga?-ella apunto hacia su frente y sin pedirle permiso toco su frente y trajo consigo un pequeño rastro de sangre.

-Está sangrando Sasuke-kun- la ojiperla lo tomo de la muñeca e intento llevarlo inmediatamente a la enfermería.

No aplico demasiada fuerza, ya que el Uchiha se estaba dejando llevar por la Hyuuga. No estaba siendo el mismo, se estaba dejando manipular por su estúpido corazón que se empeñaba a latir por amor. Se dejó tomar de la mano de la Hyuuga, se dejó llevar a la enfermería. Hubiera sido diferente si se hubiera negado rotundamente, dejando a la Hyuuga sola e ir el por sí solo. Pero aunque no quisiera la vista se le estaba nublando, solo recordaba la habitación a la que habían entrado y los ojos de la Hyuuga que tanto le encantaba mirar.

La punzada en su cabeza le molestaba y toco su cabeza y el dolor aumento, intento reincorporarse, pero unas cálidas manos lo detuvieron. Abrió sus ojos y ahí estaba ella, lo seguía viendo preocupada; tenía el cabello un poco desordenado pero seguía viéndose lindísima.

-N-no se le-levante Sasuke-kun- seguía intentando detenerlo poniendo sus manos sobre su pecho. Ignorando que estaba despertando las hormonas Uchihas y que el moreno quería saltarle encima en ese momento.- S-se desmayó a causa del… del golpe.-

-Deja de tartamudear- se quejó el Uchiha tocándose la cabeza una vez más- la cabeza me duele más con tu voz.

Inmediatamente Hinata bajo la mirada y se disculpó. Era lo único que hacía. Estorbar. Muchas veces se lo habían dicho, pero esta vez le había dolido más que las otras veces. Tal vez porque el Uchiha la consideraba su amiga y era la primera vez que se lo decía. Cual fuera la razón, le dolía y mucho. Reprimía las ganas de llorar, sentía las lágrimas acumularse y al borde de derramarse y perderse por todo su rostro. Se levantó silenciosamente.

-Gomen… Sa-Sasuke-kun, no le molestare.- una pequeña lagrima salió y consecutivamente salieron las demás sin poder detenerlas. Mucho. Le estaba doliendo demasiado como para poder aguantárselo. La mano aferrándose a su brazo la detuvo, la cabeza cayendo sobre su hombro y el brazo libre que comenzaba a cubrir su cintura. Comenzó a helarse y los nervios comenzaban a aparecer, sentía su rostro más caliente que nunca.

Sentía el aliento del Uchiha en su oreja, el olor fresco a menta. El aroma del chico estaba invadiéndola, la mareaba de una forma diferente. No sentía asco, era un malestar placentero, que le agradaba. Quería que se aferrara más a ella, sentir como ese brazo la acercaba más a él y así lo hizo.

El Uchiha la acerco más a ella, quería seguir respirando el aroma que provenía de ella, que lo estaba haciéndolo sentir mejor. Ese era el momento perfecto.

"¡Declárate!"- se gritó mentalmente. Era su oportunidad.

-Siempre te hago llorar Hyuuga- comenzó. No pensaba sacar primero eso, pero así su mente ordeno. La apretó más fuerte y escucho un pequeño gemido de sorpresa por parte de ella.- Gomen. No sucederá de nuevo- no escuchaba alguna palabra de Hinata y la volteo para poder verla a los ojos.

Ahí estaban los ojos que tanto le encantaban y a la vez quería odiar, como a la chica que tenía enfrente a él. Acaricio su mejilla y borro los restos de lágrimas que quedaban impregnadas. Todo estaba listo lo soltaría y se iría dejándola atrás, atrás para poder olvidar y seguir adelante con su monótona y egoísta vida.

-Hyuuga- susurro y se acercó más a ella. Su corazón palpitaba rápidamente y sentía el de ella igual, se encontraban sincronizados; latiendo al mismo tiempo. Algo debía significar, por algo pasaba esto. –Yo tengo que decirte algo- su mano paso hacia su cuello y posteriormente hacia la nuca de la ojiperla. Acercándose más, estando a milímetros de juntarse en un beso. –Yo…-

La puerta de la enfermería se abrió e Itachi entro buscando a su hermano menor, rápidamente Sasuke soltó a Hinata y ambos salieron de trance.

-Sasuke…- miro a su hermano que se negaba a verlo y a la chica que estaba completamente roja- ¿estás bien? dijeron que tuviste otro accidente.-

-Estoy bien- respondió de mala gana.

-Y-yo me… me t-tengo que ir. Nos vemos Sasuke-kun.- se despidió sin atreverse a mirarlo a los ojos. Cuando quedo frente a Itachi sintió varios escalofríos, era el hermano mayor de Sasuke y era la primera vez que lo veía.- Uchiha-san.- y sin más salió por la puerta.

Ambos morenos miraban la puerta por donde había salido la Hyuuga y el Uchiha menor dio un largo suspiro. Debía de agradecerle a Itachi, si no fuera por él; en este momento estaría besando a la Hyuuga. Esta vez no se tiro a la cama como de costumbre, solo miro hacia la ventana y dejo que su mirada se perdiera en la vista.

-Es linda- la voz de su hermano lo hizo girar y mirarlo- ¿Es ella verdad?- el Uchiha sonrió esperando la respuesta del moreno. Pero como era de esperarse el moreno no respondió, se limitó a tomar sus cosas. –Mi hermano menor enamorado… quien lo diría. No creí vivir para ese día. –

-Tsk, deja de molestar.-


…...

Viendo como ese día terminaba, pensaba en su primer fracaso de confesiones. Tal vez su hermano tenía razón, debía ser algo creativo con esa confesión. No quería que la Hyuuga fuera su novia, pero al menos… pero quería que fuera al menos un buen recuerdo. Para ella y … y para él. Le dio un sorbo a la bebida que tenía en el vaso de cristal el sol estaba por ocultarse y darle paso a la oscuridad. Le gustaba la noche, era tan tranquila y quieta y era tenuemente iluminada por una luz blanquecina… ¡Rayos! todo tenía que recordársela.

-El sujeto uno se encuentra totalmente pensativo, seguramente el suceso de la tarde le dejo dañado permanentemente de la cabeza.- una voz completamente fingida se escuchaba cerca del Uchiha.- El acercamiento con el sujeto numero 2 lo dejo en shock y el sujeto número uno …. ¡auch! eso duele Sasuke.- Se quejó el ojiazul.

-Cuantas veces te debo decir que no me filmes dobe- Sasuke sacudía su mano a causa de darle un golpe al rubio que sostenía la cámara de gran tecnología.

-Es la primera vez que me lo dices teme- dijo molesto el rubio mientras fingía a pagar la cámara y seguir grabando sin que el Uchiha se diera cuenta. - ¿Entonces no pudiste hacerlo?-pregunto.

El Uchiha negó con su cabeza. – Itachi apareció cuando estaba a punto de decírselo y salió huyendo.-

Habían pasado ya varios días y el Uchiha no daba con la Hyuuga, apenas terminaban las clases ella salía corriendo y no se detenía ni aunque el Uchiha le llamara. En esos días el Uchiha comenzaba a sentirse realmente mal, no se podía concentrar como antes, se sentía inquieto. Tenía la sensación de vacío, de que algo le faltaba. Pero no todo fue en vano, ya estaba armando su segundo plan para confesársele a la Hyuuga y deshacerse de sus sentires de una vez por todas. Se había visto en la penosa tarea de pedirle ayuda a Naruto, pero ya era como suplicar cuando le pidió consejos a Itachi.

Y como esperaba, su hermano se burló por pedirle su consejo. Sasuke no soportaba la idea de saber que le era divertido a Itachi ver cómo le pedía consejos sobre chicas. Cuando Uchiha Sasuke era amado por las chicas del instituto.

-"Entre más bellas, mas solas están"**- esa frase también debía aplicarse para los hombres. Los Uchiha eran un claro ejemplo.

Aun después de las burlas de su hermano, el había accedido a ayudarle. Era su hermano e Itachi haría lo que sea para ver a Sasuke feliz. Lo instruiría y le diría como debería comportarse a la hora de declarársele a Hyuuga Hinata.

Lo quería ver feliz y él sabía que la chica haría feliz a su hermano. Pero Sasuke era un terco de primera, se negaba a tener una relación con ella y solo decía que haría ese tipo de ridiculeces para deshacerse de ella.

Uchiha Sasuke no estaba enamorado, solo se encontraba confundido. O eso era lo que quería creer.


** Frase sacada de "Two and a half men"

Notas de Autora

Por fin pude acutualizar el capitulo de uno de mis fic. Y los demas fics, no se cuando los actualizare, por que vienen mis finales. Soy de Mexico y no tengo mis vacaciones como la mayoria u.u

Asi que tal vez tenga tiempo hasta después de Agosto u.u

Pero si me encuentro un hueco escribire aunque sea un renglon

Saludos!