Disclaimer: Naruto no es de mi propiedad, le pertenece al Maestro Kishimoto. Solo lo tomo prestado para darle rienda a mis locuras.

Dialogos

"Pensamientos"

Recuerdos

CAPITULO 3


Lo miraban directamente. Lo analizaban y juzgaban.

¿Qué defecto le encontrarían?

-Orgulloso- dijo uno.

-Egoísta- Prosiguió una segunda persona.- grosero, pretencioso, frio, mal humorado y probablemente ase…. ¿Qué ocurre?- el Uzumaki miraba confuso a ambos morenos que dirigieron su mirada hacia él.

Sasuke quería golpearlo sin parar, mientras el Uchiha mayor evitaba reír a toda costa. Naruto no se equivocaba en lo que antes había mencionado, su hermano menor era todo eso y mucho más, pero él sabía que muy en el fondo Sasuke seguía siendo ese dulce niño que alguna vez vio. Solo se ocultaba para no ser lastimado.

Pero aun había la esperanza de que esa coraza dura y fría fuera perdiendo y fuerzas y eso se estaba cumpliendo, que Sasuke le interesara una chica era una muestra de ello, su coraza se abría a una nueva persona. Su hermano se estaba enamorando; aunque él lo negara, sin embargo el Uchiha mayor lo había notado ese día en la enfermería. Sasuke tenía una mirada intensa, apasionada; deseaba a la chica que tenía en frente de él y no se podía dar cuenta en como su mirada brillaba con tal intensidad.

Si no hubiera interrumpido estaba bastante seguro que Sasuke se hubiera comido a la chica Hyuuga por completo.

-No es nada- sonrió el Uchiha mayor y dirigió su mirada al hermano menor que tenía.

Sasuke se encontraba cerca de la ventana, observando el paisaje que le era proporcionado. Un gran jardín que con esmeros su madre había decorado especialmente. Sin que el par lo notara, suspiro. Cada vez sentía una opresión creciéndole en el pecho como si fuera a explotarle de un momento a otro. Tenía cierta necesidad de tomar algo y golpearlo hasta hacerlo añicos, quería desahogarse; eso era todo, necesitaba esa sensación de alivio. Que ya no hubiera más de ese peso en sus hombros, se sentía a punto de gritar. Por eso esta vez no debía fallar, tenía que decirle a la Hyuuga que le estaba robando el aliento…más que el aliento; confesarle los sentimientos que mantenía encerrados hacia ella.

Decirlos y poder olvidarse de todo, volver a su rutina diaria.

Ser Uchiha Sasuke otra vez.

-¿Qué opinan sobre una cita a ciegas?- menciono Itachi, sacando al Uchiha menor de sus pensamientos.- Naruto y Sakura podrían ser los intermediarios entre ustedes.- La idea del Uchiha mayor sonaba interesante.

Si se planeaba una cita a ciegas, la pareja no sería interrumpida y así el Uchiha menor podría confesarse de una buena vez e intentar dejar todo atrás.

-¡Suena estupendo!- espeto el ojiazul- Sakura-chan y yo nos encargaremos de los preparativos Dattebayo, ya imagino como saldría todo- el rubio mostraba una sonrisa zorruna y colocaba sus brazos detrás de su cabeza.

Había algo que no le cuadraba en este plan, se sentía extraño de tan solo pensar en ese panorama.

Una cena bajo la luz de la luna, solo ellos dos. Donde pueda observarla detenidamente, sin distracciones; ver su rostro sonrojado y esa sonrisa angelical que fue capaz de derretir ese frio corazón. Tomar su mano en invitarla a caminar donde el por fin diría lo que sentía por ella. Y finalizando con un beso, rosaría esos labios que alguna vez deseo probar, robarle el aliento, sentir y saborearlos.

Sasuke sacudió su cabeza.

"Enfócate Uchiha" –Se ordenó. No debía perder la cordura, no quería caer en esa tentación que ocupaba su mente las 24 horas.

Noto que aun atrapado en sus pensamientos su rubio amigo seguía hablando sin parar, suspiro y decidió levantarse.

-¿Qué piensas teme?- finalizo Naruto después de su larga planeación.- ¡Teme!- la cual fue ignorada por el Uchiha que salía de la habitación y posteriormente de la casa.

….


No tenía rumbo fijo, solamente caminaba para despejarse un poco. Ser acompañado por la soledad que le reconfortaba, le trae una sensación de alivio y paz; cosas que últimamente se le hacían distante. Quería un gran respiro, la necesidad de salir corriendo ocupaba su mente; pero él no era un maldito cobarde. No, él es Uchiha Sasuke.

Él es Uchiha Sasuke, suspiro.

Metió ambas manos en los bolsillos de su chaqueta, buscando una manera de obtener algo de calor. El clima era un despiadado y había comenzado a hacer frio.

-¡Sasuke-kun!- el grito de una voz chillona lo molesto, había intentado ignorarlo, pero cuando esa persona le había vuelto a gritar fue imposible no ignorarla.

Quien le llamaba era Haruno Sakura, la chica pelirosa; compañera en una de sus clases y la misma chica que le robaba en sueño al dobe de su amigo. La chica le saludo con la mano y comenzó a acercarse a él.

-Nee Sasuke-kun – sonrió Haruno- ¿Qué hacer por aquí?- pregunto y antes de que el Uchiha pensara en responderle ella continuo.- Es extraño verte cerca del centro comercial.-

En efecto, el azabache no había notado que dirección tomaba y termino en el centro comercial. El cuartel general de las desquiciadas que se atrevían a declararle amor eterno.

Era mejor irse de ahí, antes de que una horda de locas lo atacara, justo cuando daría el primer paso el celular de la pelirosa sonó.

-Sasuke-kun- lo miro fijamente.- Recibi un mensaje de Naruto… ¿podrías esperar a una amiga …. Olvida ahí viene. ¡Hinata! por aquí-

El Uchiha sintió que se le iba la sangre, las probabilidades de encontrarse a la ojiperla aquí no eran muchas. ¿Por qué ahora? ¿Por qué justo aquí?. Sin embargo, le parecía una oportunidad asombrosa para darle fin a todo esto. Por fin se desecharía estos sentimiento que lo estaban carcomiendo y podría estar en paz.


Sakura nos había dejado solos, ninguno hablaba pero tenían un silencio cómodo. Donde las palabras no eran necesarias. Sasuke había decidido apartarse del centro comercial y evitar un desagradable encuentro, había tomado bruscamente la mano de la ojiperla y se la llevo rápidamente de ahí. Caminaron por varios minutos sin decir algo, pero la sangre del Uchiha hervía; quería tocar más de la mano de la Hyuuga. Deseaba probarla, sentirla y marcarla como suya… solo de él y de nadie más.

Por su mente divagaban varias escenas en donde le decía a la frágil chica lo que sentía y la besaba tiernamente y la hacía suya. Por culpa de esas imágenes se encontraba impaciente y molesto. No debería de estar pensando en eso. Su declaración seria rápida, concisa y fría. Sería como quitarse una bandita y se largaría dejándola atrás, no importaba si ella le correspondía.

¿Pero si en verdad ella tenía los mismos sentimientos hacia él?

¿Dejaría de ser tan orgulloso y se quedaría con ella?

No lo sabía.

Se detuvo en un parque y se dirigió directamente hacia la fuente que había, ahí la Hyuuga podría derramar sus lágrimas cuando él se fuera. Al parar secamente la ojiperla choco contra su espalda, giro para verla –y deseo no haberlo hecho-. Se veía despampanante.

Normalmente lograba verla con el uniforme del instituto, ya hubiera sido en formal o el deportivo.

Pero verla usando un vestido de un tono azul claro, esa cabello que revoloteaba a causa del viento, su distinguido sonrojo y sus labios. Esos labios lo tentaban más ahora que tenían un poco de labial encima. No lo pensó y le coloco la chaqueta encima, a pesar de que la haría llorar, no quería que pasara frio.

-Uchiha-san etto…yo- el moreno coloco un dedo sobre sus labios.

-Déjame hablar a mi Hyuuga- tomo el rostro de la ojiperla con ambas manos y dejo salir todo.- Me gustas Hyuuga- fue directo al grano.- haces que piense en ti todo el tiempo… - no quería continuar, siguió el mandato de su cuerpo y beso sus labios delicadamente y dejo de sentir ese peso en sus hombros cuando la ojiperla comenzó a corresponderle.


N/A: Como ven, no estoy muerta... ni de parranda. Solo tengo problemas para escribir u.u

Pero lenta como una tortuga les traeré las continuaciones.

Espero y les agrade el cortito capitulo que hice para ustedes y este mini fic... llegara a su fin el proximo capitulo ^^