Carta de media noche
—NO PUEDES SEGUIR BAJANDO!
Esas fueron las primeras palabras que Tsubasa me envió.
—¿Eh...? ¿Porque? —Estaba consternada por lo que me dijo al mismo tiempo que disminuía la velocidad en la que bajaba las escaleras.
—Escucha bien, el edificio está rodeado.
—¿Rodeado de qué?... Espero no me estés jugando una broma de mal gusto como acostumbras
—Cállate y déjame hablar! Estamos rodeadas por la Interpol
—¿Interpol?... ¿En serio? ¿Qué hacen ellos aquí y como lo sabes?
—Había una señal de radio interfiriendo con la nuestra, no le tome importancia, así que nos aísle a otra línea, pero seguí escuchando esa señal desconocida. Era de los radios de comunicación de esos sujetos, al parecer han descubierto que este banco no es precisamente lo que aparenta y trabaja con dinero ilícito junto con el mercado negro.
—Mierda, porque justo ahora que todo marchaba bien —Me invadió en ese momento un sentimiento de frustración totalmente inmenso e indescriptible, como si no existiesen palabras para describirlo, cuando inesperadamente aparece una chispa, una luz, una idea llego a mi mente y al instante la dije.
Mira, y si dejo inconsciente a algún guardia y me disfrazo con su uniforme y...
—Eso no servirá de nada —Dijo Tsubasa con una voz seca y desconsoladora, tras un respiro, continúo hablando pero ahora con una expresión de vacío en su rostro, a pesar de no verla, pude sentirlo en sus palabras.
Ellos... No tomaran a ninguno... Ni siquiera como sospechosos, hay alrededor de unos treinta empleados en este momento en el edificio, está en una operación de eliminación... Al parecer piensan que todos los que están aquí saben lo que es este lugar en realidad, tal vez yo por tener el mayor puesto en este lugar ahora me lleven solamente a mí, pero no quieren dejar testigos.
Tras esas palabras, así como mi idea llegó, se esfumo como polvo en el aire, estuve a punto de perder la cordura, pero en ese momento cuando recordé algo que había visto en los planos del edificio.
—Espera, Esto aún no acaba
—¿Eh? ¿De qué hablas?
—No recuerdas que hay un sótano que sirve como estacionamiento para ejecutivos, está en la parte trasera del edificio
—Cierto! como pude olvidar algo tan obvio, la llegada de estos sujetos me nubló y no me dejó pensar por un momento, al parecer si puedes resultar útil cuando se requiere
—Ignorare ese último comentario tuyo, ahora dime como llegaremos allá
—Mi auto esta estacionado afuera, así que es inaccesible, aunque recuerdo que el gerente de este banco siempre deja uno de sus vehículos en ese lugar, le encanta presumir que tiene tanto dinero como para dejar un Ferrari distinto todos los días, pero pasando a lo que sí importa; debes llegar al primer piso, por donde está el recibidor de la recepcionista, a estas alturas ya no debería importar llamar la atención corriendo por ahí, en la parte de atrás hay una entrada de empleados, deben de haber dos puertas, la del comedor y una del estacionamiento para los trabajadores, este está conectado al principal, desde ahí solo tienes que correr hasta el de ejecutivos, yo te guiare desde ahí
—Pero... ¿Y los de la Interpol?
—Mira, son las 10:54, según escuche ellos iniciaran a las 11:00 exactamente, desde donde estoy puedo llegar rápidamente, así que por mí no te tienes que preocupar, te estaré esperando tardas aproximadamente como 10 minutos en llegar corriendo al estacionamiento principal, necesitas hacerlo en 6...
—Lo haré en 4, yo seré la que te estará esperando
Con esas últimas palabras volví a mi carrera para bajar las escaleras, esta vez dando saltos por los escalones para bajar más rápido, llegué en cuestión de muy poco tiempo al primer piso, por donde todos los que vienen a este banco pasan para hacer sus finanzas y movimientos, era un lugar espacioso, era un decorado interior hermoso, parecía el lobby de un hotel de lujo, incluso habían pinturas y cuadros que se veían de gran valor, por un momento casi me distraigo con todo eso, pero no perdí de vista mi objetivo en ese lugar y seguí corriendo, pero lo por alguna extraña razón no habían guardias aunque por ignorar ese hecho, no me supuse que algo "mas" podría pasar.
10:59
—Por fin llegas ¿estás bien?
—Sí, gracias por pre... Espera, ¿tú te preocupes por mí?
—Mmm... Podría decirse que de algún modo te he tomado aprecio y...
Antes de que terminara de hablar escucho cuatro disparos y vi un charco de sangre que debido a la inclinación se acercaba a mis pies, un solo segundo basto para cuenta de lo sucedido, fueron de ella, me tomo totalmente desprevenida no espere que ellos aparecerían aquí.
A mis espaldas estaban ahora, dos tipos postrados en el suelo, se podía notar que veían claramente armados con pistolas magnum de 8mm. Venían trajeados de negro, chaleco, pantalones junto a zapatos oscuros ahora cubiertos por sangre y con un agujero de bala en la frente y en el pecho de cada uno.
—¿Sabes quiénes eran ellos?
—La verdad no, pero seguramente no eran ningún tipo de aliado y tampoco eran esos "amigos" que tenemos afuera, así no podemos arriesgarnos en estos momentos ni dejarlo a la suerte, toma esto
—Dijo al mismo tiempo que me daba una pequeña caja metálica negra. —Ya te imaginas que son y que debemos hacer con ellas, así que hay que moverse.
Sin decir nada más, ambas empezamos a dejar el contenido de la caja donde lo requería hasta que terminamos.
—Listo, ya acabamos con esto rubiecita, nos tenemos que ir ahora, sígueme, es por aquí.
Queríamos salir de ahí tan rápido como nos fuera posible, no queríamos correr riesgos innecesarios, nos dirigimos a un extremo del estacionamiento había una puerta daba a un pasillo para seguridad que conectaba con ese estacionamiento privado, el pasillo era muy largo con luces LED en la parte superior que iluminaban el camino, aunque parecía que no podías llegar a ver el final a simple vista, pero después de unos cinco minutos de correr logre visualizar la salida de este largo corredor.
—Oye Tsubasa ¿Porque este estacionamiento esta tan lejos?
—Originalmente era para que en un caso similar a este los clientes se refugiaran, pudieran huir y esas cosas, pero como parecía que eso nunca llegaría a pasar se hizo un estacionamiento para que los ejecutivos y clientes importantes se ahorraran dos calles de tráfico para entrar, solo por si acaso quisieras preguntar, hay una cinta transportadora desde el estacionamiento hasta el edificio, es ilógico que los que hagamos caminar a los clientes, pero nosotras no lo podemos usar ya que la salida se encuentra fuera del edificio.
Mientras seguíamos corriendo y nos encontrábamos a pocos metros de la puerta de salida hice otra pregunta por mera curiosidad.
—Sabes... He querido preguntarte esto... ¿Porque estás aquí?
—¿Uh?, Es obvio es porque necesitamos que tu...
—No hablo de eso, me refiero a que... Nadie elige esta vida solo porque si y tampoco es que se pueda entrar como si fuera cualquier trabajo.
En ese momento Tsubasa se detuvo totalmente; dejándome desconcertada por un instante ya que sin dejar una brecha de tiempo para mostrar cualquier reacción lanza un puñetazo justo al lado de mi rostro, golpeando directamente el concreto de la pared haciendo un gran ruido y gritando palabras con rebosante ira acompañada de una enorme tristeza, al mismo tiempo que bajaba un poco la cabeza y retraía las mangas de su ropa.
—¿CREES QUE ELEJI ESTO PORQUE QUIZE? ¿QUE NO QUERIA HACER OTRAS COSAS?
¿MIRA ESTO, IMAGINA MI SITUACIÓN Y DIME SI TENÍA ALGUNA OTRA OPCIÓN?
—NUNCA ME VUELVAS A PREGUNTAR DE ESTO!
Con una mirada de furia me observo mientras dos lagrimas corrían a través sus mejillas, y mostrando su brazo el cual estaba lleno de laceraciones, quemaduras, puntos de sutura al igual que muchas cortaduras y cicatrices que eran muy grandes, era algo demasiado fuerte de ver, se sentía el dolor causado por esas heridas, pedazos de carne que inclusive hacían falta, puntos donde parecía que le habían enterrado piezas de metal, todo eso en conjunto y la expresión de su rostro me hicieron sentir un gran pesar dentro de mí y un frío que recorría mi espalda... Pero ¿Que le habrá pasado?... Las dudas no dejaban de circular en mi cabeza, pero tras dar un suspiro ella recuperó la compostura y al mismo tiempo eso me ayudo a recuperarme a mí también de cierta forma.
—Ahora... Vámonos
—Eh... sí.
Ella dijo esas palabras mientras abría la puerta que llevaba al estacionamiento y mantenía una linda sonrisa, de alguna manera esa faceta de ella me llenó de tranquilidad, pero a la vez de una enorme intriga. ¿Porque ese cambio tan repentino?... ¿Qué tanto habrá tenido que pasar?... ¿Porque esa drástica reacción?...Muchas dudas que no podían ser respondidas brotaron en mi mente, apenas podía mantenerme concentrada, pero al ver que el auto que menciono me tranquilizo mucho más.
Inmediatamente nos subimos, Tsubasa se puso en el asiento del conductor, retiro la parte inferior del tablero atrás del volante y tras re—acomodar y unir unos cables, el costoso vehículo encendió, pero fue mera coincidencia que en ese preciso instante escuchamos un estruendo, una explosión y como el suelo tembló fuertemente.
—¿Qué...qué fue eso?
—Vaya que esos tipos llegaron rápido
—¿A dónde llegaron?
—Al piso 18
—¿A ese lugar?
—Sí, cuando se trata de entrar por la fuerza y especialmente con el medidor de peso que hay; por ejemplo, unos 5 de ellos entraron a la vez, eso no pasa normalmente y eso activa un sensor que escanea toda la habitación, dependiendo de la silueta, posiciones junto a cámaras que se activan e identifican a los que entran y en caso de no cumplir con una identificación previa, todo de autodestruye. Los datos e información que se encuentran ahí son enviados a un servidor privado en otro lugar, por esa razón no se necesitan muchos vigilantes.
Ahora salgamos de aquí.
Con esa frase, ya en el auto, ella en el asiento del conductor y yo en el del acompañante casi salíamos de ese estacionamiento, todo iba perfecto, hasta que vimos como unos autos nos seguían por atrás, con ellos persiguiéndonos, Tsubasa acelero a fondo en ese momento, pero aun nos mantenían el paso, la salida tenía una caseta de vigilancia con el brazo(1) cerrado, así que simplemente lo atravesó, por suerte solamente era un tubo de aluminio hueco, de no ser así quizás hubiésemos tenido un accidente y nos hubiera ido muy mal.
Ya era tarde y no había gente ni autos en las calles, logramos salir del estacionamiento, mientras, en el fondo se apreciaba como aún seguían explotando partes del edificio detrás nuestro, al mismo tiempo que nuestros perseguidores venían aun por nosotras, esos tipos parecían multiplicarse, antes eran dos vehículos los que nos perseguían, ahora son cuatro y sin previo aviso, uno salta en una llamarada de fuego inmensa haciendo que los otros tres se sacaran de balance mientras los restos del auto que explotó caían envueltos en llamas y en sincronización uno tras otro fueron explotando de forma similar.
—Sabía que esas bombas que instalamos en esos autos nos serían útiles.
—No voy a negarte la razón en eso pero... ¿Cómo sabías que esos autos en los que pusimos las bombas eran de ellos?
—Porque los coches que estaban ahí, ¿viste la marca y modelo? Obviamente no eran de ninguno que trabaje ahí.
Creíamos que nos los habíamos quitado de encima, pero a solo unas dos calles más adelante, justo en una intersección sentimos de lleno un impacto del lado izquierdo del auto.
Nos habían envestido, las luces y el parabrisas mayormente roto junto la parte frontal izquierda del vehículo estaban desechas, aunque el que sufrió más daños fue el que nos impactó.
Tras recuperarme del impacto me revise en caso de estar lastimada, pero no tenía nada, solo unos raspones y cortadas superficiales, pero rápidamente me di cuenta de dos cosas; la primera, que ese choque no fue un accidente por la naturaleza del mismo y lo segundo, Tsubasa estaba muy herida, tenía algunos trozos de cristal de la ventana incrustados en su brazo izquierdo y en parte de su cuerpo. Ella no tardó mucho en despertar, se revisó el cuerpo que claramente se notaba lastimado, y por naturaleza surgió la necesidad de preguntar.
—¿Cómo te sientes?...
—...
Silencio, ella no dijo absolutamente nada, no mostró ningún gesto, solamente una mirada seria, aunque el silencio fue opacado por el sonido del motor del auto al encenderse. "Parece que al menos el motor funciona todavía" ese pensamiento solo duró dos segundos hasta que reaccione con lo que estaba pasando. Tsubasa acababa de encender el vehículo "¿Piensa conducir en ese estado?" Ella seguía sin mostrar una reacción, piso el acelerador y el auto empezó a moverse.
—Ellos siguen tras nosotros
—¿Espera?... ¿Qué?
—Escucha, no importa lo que llegue a pasar esta noche, tú debes seguir con lo que debes hacer.
En ese momento no podía comprender lo que ella trataba de decir pero no tenía tiempo de enfocar mi mente, ya que algo me precipito de sobremanera. Era al escuchar más disparos mientras otros tres autos de esos sujetos que nos habían logrado encontrar y volvían a venir tras nosotras, sentí como rugía el motor que se esforzaba por aumentar la velocidad, los disparos se oían más cerca, ya estaban justo detrás nuestra.
En esos momentos sentía que no podía ni dirigirle ninguna palabra a Tsubasa, algo me lo impedía, ese extraño sentimiento siguió conmigo bastante tiempo más.
Entonces por suerte brindada por el destino el coche empezó a tomar bastante velocidad, eso no era suficiente para perderlos, pero tras unas pocas calles dejadas atrás, surgió la oportunidad perfecta; estábamos a punto de pasar otra intersección y justamente un tráiler de triple remolque estaba al punto de pasar por la izquierda hacia la derecha, cualquiera sentiría que sería el fin, pero es nuestro pase de salida para esta situación, era una oportunidad de oro, y era obvio que ella no la dejaría pasar. Así que acelero aún más, midió el tiempo en que le tomaría llegar a ese tráiler a la esquina. De momento aceleró bruscamente y antes de siquiera llegar a el encuadre donde se cruzan las calles giró todo el volante, cambio la palanca de velocidades, piso el freno seguido del embrague en unos escasos segundos causando un giro de 270 grados en el sentido contrario a las manecillas de un reloj, quedando justo en la misma trayectoria en que ese tráiler se movía, todo mientras seguíamos avanzando conforme este.
Nos estacionamos y apagamos el auto rápidamente, gracias a la oscuridad y a que la calle estaba prácticamente sin personas, los que nos perseguían siguieron de largo y nos perdieron de vista.
"Es totalmente asombrosa"
Esa es ahora mi impresión acerca de ella, de cómo se enfrentaba a las cosas, que a pesar de sus heridas se mantenía indiferente, aunque nunca se lo diría de frente.
—Sabes, creo que te he juzgado algo mal, de verdad...
Tsubasa parecía haberse desmayado en ese momento, su cabeza cayó sobre mis piernas, debía de estar agotada pensé por un segundo, pero era en realidad otra cosa. Ella tenía un enorme trozo de cristal enterrado en la parte izquierda del abdomen, la quise ayudar en ese instante, pero de la nada me empecé a de sentir somnolienta, que perdía mis fuerzas y mis ojos se entrecerraban, a duras penas lo último que logre escuchar antes de caer inconsciente fue
—Lo siento, Eli... Tú no puedes estar envuelta en esto.
Eran las 4 de la tarde del día siguiente, me encontraba en la habitación del hotel donde me estaba hospedando desde hace unas semanas, apenas había despertado, tenía el cuerpo adolorido y mi mente no recordaba nada de lo que pasó después de quedar inconsciente. "Parece ser que ella me trajo de regreso aquí, después de todo"
Entonces decidí encender el televisor de la habitación y poner un canal de noticias local para ver si había noticias o algo relacionado con lo que sucedió anoche y para mi suerte, estaban hablando sobre lo sucedido ayer.
Asalto nocturno ocurrido en las instalaciones de un famoso banco privado ubicado cerca del centro de la ciudad. Según nos informan, un grupo delictivo no identificado atacó y robó en este banco alrededor de la media noche, al parecer estaban armados y no dudaron en disparar.
Lamentablemente hubo un saldo de alrededor de 40 víctimas fatales en el acto entre los que se encontraban trabajadores nocturnos, guardias de seguridad y empleados de limpieza que no tenían nada que ver con el asunto.
Al parecer llegaron unos nueve u once individuos a las instalaciones escondiéndose en el estacionamiento solo son teorías ya que al parecer algo intervino con las cámaras de seguridad del edificio y no grabaron nada, al igual que provocaron una explosión en uno de los pisos más altos de los edificios, al parecer ahí mantenían la información de sus clientes pero no estamos seguros de las intenciones del esto último y al final, los armados llegaron a donde estaba la bóveda del banco y se llevaron un botín de aproximadamente 150 millones de Euros del lugar.
Pero eso no es toda la historia, ya que acompañados de este incidente sucedieron otros casos durante esos momentos de la noche, se encontraron automóviles que parecieran haber explotado por alguna clase de explosivo muy potente, muy cerca del lugar del asalto y a pocas calles de eso un auto sin placas que pareció haber sufrido un choque no hay datos ni información sobre los involucrados en ninguno de estos sucesos.
—! Como pueden decir tales cosas! Es más que obvio que no fue así, alguien debió haber hecho algo para manipular la información.
Mi mente irradiaba ira mientras escuchaba todas cosas y
—¡Todas esas personas no tenían nada que ver! No podíamos hacer nada por ellas en ese momento!
Lágrimas de frustración querían brotar de mí, por la frustración, me tenía que repetir que no podíamos hacer nada para intentar calmarme, pero termine lanzando el control remoto hacía el televisor y con el golpe término cambiando a otro canal con algo que me dejó un mal presagio.
Esta mañana apareció un vehículo a las orillas del Rio Moscú bajo el Gran Puente de Piedra (1) el auto era un Ferrari modelo...—
—No puede ser, que no sea lo que pienso, es imposible que ella haya...
Parece ser que el vehículo fue incinerado antes de caer al agua y se encontró un cadáver femenino dentro del mismo que no ha podido ser identificado, pero según la autopsia se estima que es de una joven debido al tamaño del cuerpo.
—No puede ser... Tsubasa...tu...t
Estuve a punto de quebrarme en llanto. "¿En qué momento comencé a quererla tanto? Siempre fue una egocéntrica egoísta y... y..."
—¿De verdad te has ido? ¿Cómo alguien como tu pudo haber terminado así?
Tenía que decirme todas esas cosas para liberar lo que sentía en ese momento, hasta que tocaron a la puerta e hizo que me tranquilizara y recuperará el sentir. Era alguien de recepción, me había llegado una carta de alguien, no tenía remitente, fui a buscarla y regrese a la habitación para leerla pero al abrirla se notaba que las hojas en su interior estaban teñidas con manchas de sangre.
Hola niña
¿Dormiste bien?... Seguro que estas preocupada por mí, pero no te sientas mal por lo que me pueda o "ya" me hubiera sucedido, ¿Acaso no te lo dije?
En este momento quizás ya estés enterada de donde me "encuentro" ya que seguro aparecerá en las noticias al día siguiente, y lo más gracioso es que estas aquí también, justo a mi lado, durmiendo como una bebé mientras escribo esto, no te preocupes, a pesar de todo yo sé porque hago las cosas, alguien vendrá por ti en unos momentos y te llevara de vuelta al hotel.
Cuando te mostré mi brazo y preguntaste sobre qué había pasado conmigo, ya sea por curiosidad o porque tenías interés en mí, por dentro me sentí feliz, ya que eras la primera persona que estaba mostrado preocupación por mí. Ahora te contare sobre eso.
Se me acaba el espacio, ahora da vuelta a la hoja.
A decir verdad no tengo recuerdos de mis primeros años de vida, ni de mis padres, solo puedo recordar que desde que era una niña, me encontraba en un laboratorio, donde a ancianos, adultos, animales, a todo tipo de personas, pero por sobre todo niños pequeños y bebés les hacían horrorosos experimentos y pruebas de diferentes prácticas de operaciones verdaderamente extremas, difíciles de creer y muchas con resultados verdaderamente espantosos con resultados demasiado crueles de ver, nos tenían en habitaciones comunes llenas de otros "sujetos de ensayo" como nos denominaban ellos, apenas nos daban los mínimos recursos para subsistir, no podías hacer amistad con nadie y nadie quería, ya que cada vez que nos llamaban para que fuéramos parte de sus locuras, no podías asegurar que sobrevivieras, ya no éramos personas, solamente vivíamos para ser utilizados por ellos, lo que viste en mi brazo, solo fue una pequeña parte de todo el tormento que tuve que soportar, no tenía voluntad de continuar viviendo, solamente quería acabar con todo eso de una vez, esperaba cada día a que fuese el ultimo, anhelando morir, sobreviví en ese lugar por 8 años, sufriendo en carne propia todo tipo de experimentos sacados del propio infierno, tuve que presenciar como a una mujer que estaba embarazada se le fue obligada a abortar para practicarle experimentos a su hijo no nacido, y la lista sigue y sigue.
Pasa a la siguiente hoja
"Pude sentir en ese momento todo el dolor que sus palabras transmitían, todo lo que sufrió y claramente las marcas de lágrimas que quedaron impregnadas en el papel"
Un día, cuando me volvieron a llamar para unos análisis que me practicaban cada dos días, yo les interesaba demasiado ya que había resistido tanto tiempo, y ocurrió, casi como un milagro, ocurrió un incidente en el lugar, al parecer descubrieron todo lo que pasaba ahí, muchos cuerpos de operaciones llegaron de la nada y arremetieron a todos los que se encontraban ahí, incluido uno que se concentraba especialmente en mí, el que me causó mucho más dolor que los demás, yo tenía un profundo rencor hacia él, tanto, que no me importaba que me dispararan los que se encontraban ahí tome un bisturí que se encontraba en una mesa y me fui contra él y sin dudarlo le corte el cuello frente a todos ahí.
Luego de eso, me llevaron y a todos los demás que se encontraban recluidos en ese lugar, ya que en ese tiempo ya tenía 12 años, no tenía padres ni nadie, me ofrecieron a mí y a los demás niños que si preferíamos quedarnos con ellos y que nos entrenaran ahí mismo, todos aceptamos, no teníamos un lugar al cual regresar, y tras 5 años de acondicionamiento físico y psicológico me ofrecieron quedar en esta agencia, por eso estoy aquí.
Ahora conoces todo y como ya sabrás, nosotras "no existimos" y en caso de que "desaparezcamos" nadie sabrá nada y nos olvidaran, yo en estos momentos no tengo salvación por ciertos motivos y no hay nada que pueda hacer al respecto, por eso, solo te pediré un favor.
Si nadie va a saber que nuestra existencia, quiero que al menos tú me recuerdes, para que no desaparezca por completo sin dejar rastro.
Gracias por ser mi primera amiga
Cuídate Eli
Adiós
Tras terminar de leer el final ya me encontraba llorando, no pude contener lo que sentía, me acosté en la cama, me acurruque en las sabanas mientras seguía llorando por varias horas hasta volver a quedar dormida, no quería saber nada sobre absolutamente nada en esos momentos, necesitaba asimilar todo
—Faltan 3 semanas para que la Gold-Exp comience—
