POV Bella
¿Es verdad que saldrás con Emmett? – su voz se notaba triste.
Gire lentamente mi cabeza y justo enfrente mio quedo la cara de una chica destrozada, a alguien que le han roto el corazón, verla así me recordó a como me la pasaba yo antes; horas y horas en mi cuarto llorando, me destrozo el alma verla así.
No, es verdad que le dije a ella que iba a salir con él pero no – esperaba que me creyera.
¿Pero por qué? – se quedo cayada – entonces ¿Por qué le dijiste que si? – me miro curiosa.
Bueno, lo que pasa es que Mike me andaba "rondando" – las mismas palabras de Emmett – y él se autoproclamo mi hermano mayor, sal saber que no tenia uno – me mio asombrada – se acercó a invitarme a salir pero Emmett interrumpió diciendo que iba a salir con él, pero no es verdad no vamos a salir – suspire – y si se lo dije a su novia es por que me gusta hacerla enojar – recordé la cara que puso al saber que supuestamente iba a salir con su novio y juro que casi soltaba una carcajada en ese momento.
Solo a él se le ocurre hacer eso – sonrió por fin.
¿Tu también Rose? – hice un puchero.
¿Qué? – me miro perpleja.
Solo a él se le ocurre hacer eso – hice un pobre intento de imitar su voz – Edward dijo lo mismo – me cruce de brazos.
Es verdad – dijo una voz a mis espaldas.
Sentí que mi corazón comenzaba a acelerarse y no es que solo fuera por la presencia de Edward si no también por que me había asustado, con esta era la tercera vez que me lo topaba y al parecer le gustaba burlarse de mi, la primera vez fue cuando me sonroje y me sonrió, pero era picara esa sonrisita, después me dice que me veía adorable haciendo pucheros y agregando que solo a Emmett se le ocurriría adoptarme como a su hermana pequeña y ahora reafirmándolo con Rose enfrente.
Mira – lo mire detenidamente, error perdí el hilo de mis pensamientos – olvídalo no tiene cazo – le reste importancia, pero lo que de verdad, pasaba es que me perdí en su mirada y por ende ya no sabia que hacer.
Nos vemos bella – prácticamente Rose salió corriendo.
Agarre mis cosas y estaba dispuesta a salir, como lo había hecho rose, pero su voz me detuvo en mi lugar.
No saldrás de aquí – ronroneo.
Voltee y me di cuenta de que había cerrado la puerta y se me acercaba cada vez mas, lentamente y yo no sabia a donde correr a esconderme, bueno prácticamente no esconderme, no tenia por que hacerlo; pero su sola presencia me ponía nerviosa y no quería que se diera cuenta de eso y con ello conseguir que el ego se le subiera un poco mas a su cabeza.
Y Emmett se preocupaba por Mike – susurre pero al parecer el me escucho ya que apretó los puños.
¿Mike te invito a salir? – cerro los ojos como si temiera la respuesta.
Si – fue lo único que logre decir, no entendía su reacción, pero tampoco le iba a preguntar porque se ponía así.
Tu no debes de salir con el – apretó el tabique de su nariz – él no te conviene.
No sabes lo que me conviene – debatí.
El no sabia nada, ya quisiera imaginar lo que diría o haría cuando supiera por que deje Phoenix, claro no era como si yo hubiera matado o robado a alguien, pero lo que esta tratando de hacer Mike ya lo pase.
Él no y punto – cerro los ojos de golpe y por un momento temí a su reacción, me privo de sus hermosas esmeraldas.
Se cuidarme sola – nunca había sido dependiente de alguien y no quisiera empezarlo a ser, no me gustaba que cuidaran de mi o quizás sea por que nadie lo hacia antes, crecí cuidándome sola y ahora no creo que pueda cambiar eso.
Si eres lista – abrió los ojos lentamente y me veían con intensidad – si eres lista no te acercaras a él – me dio una ultima mirada y se giro a la puerta, lo perdí de vista.
He pasado la mayor parte de mi vida con personas como lo es supuestamente Mike, ya estaba a acostumbrada a toparme con ellos pero nunca lo suficientemente cerca como para sufrir por alguno de ellos. Pero ahora que lo pienso creo que hubiera sido preferible eso antes de todo lo que pase. No estaba de humor para ir a clase de gimnasia, decidí irme ya a mi casa, como era la última clase no tenia caso quedarme.
Bella – gire al escuchar mi nombre y me encontré con Mike.
¿Qué? – no estaba de humor y mucho menos de paciencia.
No quiero imaginar lo que dirá o hará la novia de Cullen, cuando sepa que los dos estaban encerrados ahí – señalo los vestidores.
Mike no tengo por que darte explicaciones – suspire frustrada – pero para que estés mas tranquilo no paso nada – lo mire con dureza - ¿entendido? – solo asintió.
Bueno, podemos salir mañana – dio media vuelta y se fue.
No me dejo ni si quiera decirle que no, o para que no sonara tan fuerte decirle que aun no me adaptaba y no podía salir, que se yo; una pequeña excusa.
Pero mira nada mas – la voz que escuche detrás mio me mando varios escalofríos – tu primer día y ya tienes galanes.
¿Es que nunca vas a dejar de molestarme? – tenia pánico, no quería volver a verlo, yo quería olvidar todo pero él se empeñaba a que eso no sucediera.
Tranquila, eso no pasara – burla, eso es lo que había en su mirada.
Yo solo quería estar en un lugar seguro, quería llorar de pura rabia, impotencia pero no le podía demostrar lo frágil que estaba, lo indefensa que me encontraba, eso le daría las armas necesarias para hacerlo con mayor frecuencia.
Bella – esa era la voz de Alice.
Bella – la secundo Rose.
Maldición – susurro, me dio una última mirada y salió corriendo de los pasillos.
Aquí estas – llego Alice.
¿en donde te habías metido? – me reprendió Rose – da gracias a dios de que el entrenador salió, si no imagínate como te hubiera dicho.
La preocupación que mostraban ambas me sorprendía de sobremanera, hasta por una simple cosa, bueno no tan simple se preocupaban y eso me hacia sentir importante, especia, bueno de menos para ellas así me sentía yo.
Es que estaba cansada – dije cuando rose se tranquilizo – solo necesitaba regresar a mi casa.
Bella – me llamo Alice - ¿pasa algo? – me miro curiosa.
Yo .. no tengo nada – le respondí un poco nerviosa, no quería que Alice también me viera acompañada de él, es mas por protección que por otra cosa.
Algún día sé que nos dirás lo que te esta pasando, algo te esta carcomiendo – miro fijamente.
Si, créeme quisiera pero no puedo – volvió el sentimiento de impotencia a mi.
¿Qué secreto guardas? – hablo mas para ella misma que para mi, pero decidí no hablar mas del tema, no por hoy, quizás y después les pueda decir el porqué de mi llegada.
