POV Bella

¿Y usted que dice señorita Swan? – se dirigió a mi con una mirada precavida.

Yo … - no encontraba mi voz, esto era una sorpresa para mi.

Acuérdate que me debes un favor – Edward tubo la gentileza de recordarme.

Esta bien – acepte, aunque sabia a ciencia cierta que no me podía negarle nada a Edward por que él también me iba a ayudar y como había dicho antes eso era justo.

De acuerdo – el profesor parecía satisfecho con mi respuesta – no desaproveche la oportunidad señor Cullen – le aconsejo a Edward.

No lo are – presentía que Edward lo tomo con doble sentido.

Bien chicos nos vemos para la siguiente clase – comenzó a recoger sus materiales dándonos la indirecta de que podíamos retirarnos.

Ambos salimos de ahí, yo por mi parte pensando en como rayos le iba hacer para poder explicarle un tema a Edward Cullen sin que yo me enredara o me perdiera en su mirada y por obvio bloquearme de la mente, tenia que encontrar también un método para que yo le pueda entender a lo que el me quiera decir, tanto o mas como yo le quiero hacer entender un tema.

Bella – me gire a escuchar mi nombre - ¿Cuándo quieres empezar?

Mañana – me encogí de hombros - ¿De que me hablas? – estaba tan perdida que no recuerdo que me hubiera dicho algo antes.

Tonta bella – soltó una risita burlona – te pregunte que cuando quieres empezar las asesorías de Trigonometría – se recargo en la pared

Ha es eso, pues entonces si mañana – lo vi dudar.

¿Por qué no hoy? – me cuestiono

Ya tengo planes – suspire de cansancio.

¿Con tu novio? – me sorprendió el tono que utilizo - ¿No crees que es mas importante una materia que salir con tu novio? – se cruzo de brazos a lo cual yo solo pude soltar una carcajada limpia y al parecer eso lo enfureció mas.

Bueno tienes razón – no le quería dar detalles o no por ahora.

Bella no puedo creer lo que dices – se hizo el sorprendido - ¿Prefieres ver a tu noviecito que aprobar una materia? – entrecerró los ojos.

Bueno yo – no sabia que mas decirle.

Bella – me salvo Jasper – que bueno que te encuentro – se paro para tomar aire, al parecer venia corriendo.

¿Quién te corretea Jasper? – me reí pero me miro mal y eso ocasiono una carcajada de mi parte.

Te ando buscando por todo el instituto – me dijo como si eso explicara todo.

¿Para que? – hablo Edward y Jasper y yo lo miramos por unos segundos.

Es sobre lo de hoy – me hizo recordad sobre las asesorías - ¿Te importaría que lo suspendiéramos para mañana?.

Si, no importa no tenia planes – Edward frunció el ceño.

Dijiste que si – intervino Edward.

Bueno me hiciste razonar – rodé los ojos.

Entonces nos vemos mañana bella – se despidió de mi Jasper con un beso en la mejilla.

¿Entonces cuando? – seguía cruzado de brazos.

¿Hoy? – se tardo en responderme – ¿O es muy rápido para ti? – quizás tenia planes.

No, esta bien hoy paso a tu casa – su expresión cambio rápidamente.

¿Sabes en donde vivo? – pregunte sorprendida.

¿Quién no sabe donde vive el jefe Swan? – me respondió con otra pregunta.

Vaya – fue lo único que dije.

¿A que hora quieres que pase?, no te vaya a interrumpir con tu novio – se volvió cruzar de brazos.

Edward no tengo novio – rápidamente me arrepentí de decirle aquello – pero a las 5 esta bien.

Paso a tu casa – ronroneo.

¿Y cuando empezaremos contigo? – tenia que hacer un espacio para mis clases especiales por así decirlo.

Mañana no podrás ¿cierto?, ¿Pasado mañana esta bien, o es demasiado rápido para ti? – utilizo las mismas palabras que yo.

No, por mi esta bien – no cabía duda tenia que acoplarme a mi nuevo horario - ¿Pero en donde estudiaremos?, estas de acuerdo que no se en donde vives .

Yo pasare por ti y te llevo a mi casa – juro que escuche claramente como lo decía en doble sentido – además es biología ¿No? – tenia razón lo dijo en doble sentido.

Es biología, no anatomía o biología humana – entrecerré los ojos y el sofoco una carcajada con una breve pero improvisada tosecita.

Como sea – se encogió de hombros.

Mierda – susurre al ver la hora en mi celular, era muy tarde o al menos el limite que daban para poder entrar a la clase.

¿Qué? – me miro con curiosidad.

Ya es tarde – Edward parpadeo y miro a su alrededor comprobando que solo nosotros dos estábamos en los pasillos.

Vaya, nos hemos saltado la clase – lo mire atónita.

¿Qué dices? – pregunte con horror.

Saltarse las clases es saludable – comenzó a caminar por el pasillo- ¿Vienes? – me grito sin voltearse.

Prácticamente corrí para alcanzarlo, un paso de el eran tres mios, estando a su lado me sacaba dos cabezas a lo mucho, es alto y hasta ahorita me había dado cuenta de que su cuerpo estaba bien marcado, lo normal no como Emmett, pero tenia lo suyo y ni que se diga de su trasero, me recrimine por esos pensamientos, pero viéndolo bien solo era una evaluación y este chico rebasaba la calificación máxima, al menos para mi, desde mi punto de vista.

¿A dónde vamos? – pregunte al ver que salíamos al aparcamiento del instituto.

Solo estaremos sentados ahí – me señalo un árbol que estaba al comienzo del bosque-

De acuerdo – lo seguí sin hablar.

Cuando llegamos a la orilla del árbol me hizo una seña para que me sentara yo primero lo iba hacer cuando me agarro de la muñeca, lo mire mal primero pero después al ver que se estaba quitando su chamarra para tenderla en el piso me sorprendió e hizo que me sonrojara.

No tienes que hacerlo – interrumpí antes de que dejara caer su chamarra al suelo.

Solo no quiero que te ensucies y después digas que fue mi culpa – así que pensaba que me importaba mucho eso he.

No me molesta Edward – me cruce de brazos y fruncí el ceño.

La gran mayoría de las chicas les molestaría ensuciarse si se sientan ahí – señalo el árbol.

Pues yo no soy de esa mayoría – no me gusto como me comparo con ellas, quizás Tanya si era así, bueno se le veía en la cara de primera mano.

No importa, pero de todas maneras no quisiera que te ensuciaras – no sabia si lo decía enserio ya que rápidamente se agacho para poner su chamarra en el suelo, en donde se suponía me iba a sentar.

Gracias – dije con toda sinceridad, mientras me sentaba

No hay de que – se sentó a mi lado - ¿Y dime por que te cambiaste? – no sabia a que se refería, ni si quiera recordaba que estuviéramos hablando de algo referente a su pregunta.

No te sigo – admití.

¿Por qué te mudaste? – ouch tema serio, pero no sabia como evitarlo con el.

Necesitaba un nuevo aire – dije lo primero que se me vino a la mente.

¿Solo por eso? – al parecer no me creía lo suficiente como para aceptar eso.

Si, y por que extrañaba a mi padre – eso si era verdad.

Bueno, la familia siempre nos va hacer falta – cerro los ojos y se recargo en el tronco del árbol.

Cierto, mis padres es lo único que tengo – abrió los ojos tan de golpe que me asusto ya que lo estaba observando atentamente.

¿Y que me dices de Rose y Alice? – volvió a cerrar los ojos.

Son mis amigas, pero a lo que me refiero es que no tengo un hermano y mis abuelos ya murieron, mis padres eran hijos únicos así que en resumidas cuentas yo soy el punto muerto – imite su gesto y cerré los ojos, dejando que el sonido del viento me relajara.

Tienes a Emmett, que se dice llamar tu propio hermano mayor – su voz se escuchaba tranquila – Emmett te asustaría a cualquiera que te molestara lo sabes.

¿Y por que no te asusta a ti? – soltó una carcajada.

Digamos que conozco lo suficiente a Emmett para saber que es lo que lo detiene, además yo no te molesto – escuche su voz un poco mas baja - ¿O si? – me hablo al oído haciendo que yo abriera los ojos tan grande por la sorpresa.

Edward – el solo se rio de mi cara.

Esta bien, no me refería a ese tipo de molestias – se volvió a posicionar en su lugar.

¿Entonces? – me atreví a preguntar.

Como por ejemplo de Mike – no tenia que conocerlo de antes para saber que Mike no era de su agrado.

Cierto – recordé cuando Emmett me ayudo a ahuyentar a Mike por un rato.

Ambos nos quedamos callados disfrutando del silencio que se producía a nuestro alrededor, por mi parte no era necesario llenar los espacios hablando, prefería estar así en silencio disfrutando los sonidos que nos brindaba la naturaleza, amaba estar en paz; hacia mucho tiempo que no podía descansar como lo hacia ahorita.

Tal vez fuera por que la presencia de Edward me brindaba protección, armonía quizás, tranquilidad sobretodo, o podría ser un poco de esos tres, pero se sentía bien, estar en paz era algo que ya necesitaba. Sentí la mirada de alguien en mi clavada, pero no hice el intento de averiguar de quien se trataba, puede que sea Edward o puede que no, pero no iba a desaprovechar mi tiempo averiguando quien es el que me estaba observado.

¿Bella? – llamo Edward con una voz serena.

¿Umm? – le respondí de vuelta.

Nos acabamos de saltar otra clase – abrí los ojos de golpe y vi que Edward seguía recargado en el árbol con las manos detrás de la nuca y los pies cruzados, eso si con los ojos cerrados.

¿Por qué no me avisaste? – mi tono de voz no se alteró en lo mas mínimo, cosa que me sorprendió muchísimo.

Es que no me di cuenta hasta ahora – el tiempo se me paso demasiado rápido a decir verdad – y no te quería molestar estabas tan tranquila que preferí no hacerlo.

Agradecía ese gesto por su parte, pero ahora ya no era una materia si no dos, pensándolo bien no me molestaba el hecho de que no me hubiera molestado creo que en el fondo se lo agradecí, ya tenia mucho tiempo que no me daba un minuto para mi, un respiro y mas por la compañía que tenia.

No hay problema – volví a cerrar los ojos.

Una vez mas sentí la mirada de alguien fija en mi, esta vez si quería saber si Edward me estaba mirando, abrí los ojos lentamente y gire mi cabeza a donde estaba Edward sorpresa me lleve al verlo tan tranquilo como hace un rato, yo creo que estaba dormido, y como el no me molesto cuando yo estaba tranquila, menos lo iba hacer yo.

Seguía viéndolo a él, pero también volví a sentir que me observaban busque por todos lados pero no encontraba a nadie que me estuviera viendo, no hasta que me tope cono esos ojos negros llenos de odio, tanto que hasta sentí que mi respiración se volvió irregular, mi corazón comenzó a bombear demasiada sangre, y las palmas de mis manos estaban sudando. Lo vi desde lejos con una sonrisa burlona, la que siempre lo caracterizaba, la que estaba acostumbrado a siempre dar a alguien que era superior a él, a mi.

Edward – susurre, no sabia lo que estaba haciendo – perdóname.

¿Qué? – lo mire y estaba sacado de onda y no le di tiempo de preguntarme otra cosa cuando posicione mis labios encima de los suyos, al principio el estaba tieso pero después correspondió mi beso y me tomo de la cintura ,me atrajo mas cerca de él, ahora yo le estaba dando la espalda así que ya no lo podía ver, no sabia si seguía ahí o se había ido. Edward continuo con el beso y ambos lo rompimos por lo incomodo que estábamos posicionados.

¿Qué fue eso? – me miro divertido.

Yo – me sonroje obviamente, no sabia que quería lograr besando a Edward, quizás no era para ahuyentarlo, si no que en el fondo yo deseaba ese beso – lo siento Edward .

Pero mira nada mas – esa voz hizo que recordara lo que me orillo a hacer lo que hice – la pequeña Isabella ya tiene novio – el tono de burla en su voz me irrito, pero no sabia que hacer, sabia a ciencia cierta que yo nunca podría contra de él.

¿Quién eres tú? – Edward me abrazo por la cintura acercándome todo lo posible a su lado.