POV Bella
¿Bella estas bien? – me tomo por la cintura Edward. - ¿Quién eres tu? – espeto Edward mientras me ponía detrás suyo sosteniéndome.
No es de tu incumbencia – no sabia que decir mi lengua se trabo.
¿Bella? – Hablo otra voz detrás de él - ¿Te acuerdas de mi? – me miro insistentemente.
Umm – estaba tratando de que mi voz sonara clara – no, lo siento – respondí apenada.
Soy Jacob – estaba tratando de hacer memoria, su nombre si me sonaba pero no sabia de donde – de la reserva – si tenia razón su nombre me sonaba era el hijo de Billy amigo de Charlie.
Así si – trataba de no mirarlo a él, cosa que me era fácil estando detrás de Edward.
¿Conoces a la pequeña Isabella? – Jacob lo miro de una manera extraña, al parecer también se conocían.
Nuestros padres son buenos amigos – hablo Jake explicando el porqué de nuestro conocimiento el uno con el otro. – ¿Se conocen? – nos señalo.
Demasiado – sonrió de forma maliciosa haciendo que Edward presionara mas su agarre – encantadora – un brutal gruñido salió del pecho de Edward.
Ok – apreciaba que no hiciera mas preguntas al respecto, no sabría como contestarle.
No quiero ser grosera Jake pero ¿que te trae por acá? – Jake aparto la vista de él y la fijo en mi.
Es que mi padre los invita a cenar mañana en la noche – su sonrisa me deslumbro por completo, era apuesto no lo negaba pero no era mi tipo.
Yo le avisare a Charlie – esperaba a que se fueran ya no podía soportar mas.
Bien nos vemos bella tengo que ir con los chicos – fue un alivio para mi escuchar esas palabras.
Adiós jake – me despedí.
Nos vemos pronto Isabela – me miraba de una forma extraña como siempre lo hacia dándome miedo encontrármelo a solas, pero tampoco quería depender de alguien, iba a llegar el momento en que no estuviera con Edward, Emmett, Jake o mi padre para poder ponerle un alto como hasta ahora lo están haciendo, bueno mi padre y jake lo hacen inconscientemente pues no saben quien es el, pensándolo bien Emmett y Edward también, pero ellos saben que es como una tipo amenaza para mi al estar sola con él.
Fuera – la voz dura de Edward me hizo regresar de donde me había ido para poder aferrarme más a él.
Edward se aseguro de cerrar la puerta mientras que yo seguía aferrada a él, no me gustaba en la situación en la que me encontraba ya no quería ser una cobarde que me tuviera que estar poniendo detrás de los demás para que no me hicieran daño, quería defenderme yo sola que nadie mas luchara mis propias batallas, pero aun seguía siendo frágil e indefensa por dentro, también quizás tuviera algo que ver que la fuerza de una mujer no es nada en comparación con la de un hombre, no lo quería golpear; pensándolo bien si le quería hacer algo pero esa no era la manera de solucionar las cosas.
¿Te encuentras bien? – froto sus manos en mi espalda, sirvió de mucho logro tranquilizarme un poco para que pudiera hablar.
Si – pero no era suficiente, no me quería despegar de él.
Tranquila aquí estoy yo contigo – repetía una y otra ves tratando de calmarme – esto no puede seguir así bella y lo sabes – claro que lo sabia pero yo no quería meter en problemas a las personas que mas quería – tienes que decirle a alguien lo que esta pasando.
Eso no es suficiente – estaba tratando de controlar mis lagrimas.
Pero tienes que decirle a alguien lo que esta pasando – su voz sonaba tranquila mientras yo seguía en sus brazos – sé que aun no me tienes la confianza suficiente pero yo quisiera ayudarte.
Es que no eres tu Edward, es que no puedo confiar en nadie, ni siquiera mi madre lo sabe – solté una risa amarga – puedes creerlo, en la persona que se supone debería de confiar no lo hago.
Eso cambiara ahora estoy contigo – me acuno entre sus brazos.
Lo se y quiero hacerlo – cerré mis ojos disfrutando su compañía.
¿El que? – hablaba con voz acompasada.
Confiar en ti – su pecho vibro por la risa que salió de sus labios.
Eso espero pequeña – suspire, sabia que me gustaba pero no a que grado tendría que averiguarlo antes de que lo metiera en mis problemas.
Tengo que irme – hice el intente de levantarme pero eso solo consiguió que él me aferrara mas entre sus brazos.
Edward no te podrás ir si no me dejas levantarme – nuevamente sentí la vibración de su pecho al reírse.
A menos que quieras decirle a Charlie que andaré por aquí muy seguido – abrí los ojos de golpe.
Eso no va ser posible, al menos no por ahora – me levante como pude de sus piernas.
Bien, pero tarde o temprano lo sabrá – se levanto del sillón – además no estamos haciendo nada malo – una mirada divertida cruzo por esos hermosos ojos – mañana paso por ti – levanto una ceja – te toca a ti enseñarme a mi – me giño un ojo.
Nos vemos mañana – lo seguí por el pasillo de la entrada.
Mas de lo que te imaginas – hablo mas para el mismo que para mi.
¿Dijiste algo? – lo quería confirmar.
Nada – respondió rápidamente – nos vemos bella – lo vi dudar por un momento pero después se decidió me planto un beso haciéndome desear mas.
Nos vemos Edward – hable cuando libero mi boca.
Dio vuelta comenzando a caminar hasta su auto que estaba aparcado al lado del mio, antes de subirse, me sonrió y me giño un ojo le devolví la sonrisa y vi como su auto desaparecía de mi campo de visión. Entre en mi casa dirigiéndome a la cocina después de tanto ajetreo me había dado hambre, obviamente no empezaría la cena sin mi padre solo estaba preparando la mesa colocando los platos y unos vasos en el centro.
No faltaba mucho para que llegara así que decidí irme a la sala para ver que había de bueno en la televisión, al instante me arrepentí no había nada que me llamara la atención, estaba por irme a mi habitación hasta que escuche la cerradura de la puerta dar un ligero Clic y de pronto apareció Charlie todo demacrado por las intensas horas de trabajo que le requería ser el jefe de policía.
Buenas noches bella – comenzó quitándose el cinturón de donde colgaba su pistola.
Buenas noches papa – me acerque a el para depositar un beso en su mejilla y el me abrazo como siempre lo hacia – es hora de cenar pero primero ve a descansar en lo que yo caliento la cena.
Gracias – su voz sonaba afligida no quería saber como es que había sobrevivido en estos últimos años. Me dirigí a la cocina mientras que él lo hacia a la sala a prender la televisión dejándole en un canal de deportes.
Ya esta papa – dije después de unos minutos, él se levanto de su lugar para lavarse las manos antes de sentarse a cenar.
Me senté frente de él comenzando a cenar ambos en silencio ya que a ninguno de los dos nos caracterizábamos por hablar demasiado, era cómodo estar así no teníamos la necesidad de llenar los espacios con palabras tratando de forzar una platica.
¿Cómo te fue hoy bella? – me interrogo mi padre.
Bien – admití, creo que este era el momento de hablarle sobre Edward y Jasper tal vez también de Emmett y las chicas - ¿Qué tal el trabajo? – pregunte.
Normal un día tranquilo gracias a Dios – eso era bueno temía que algo le pasara a mi padre mientras estuviera trabajando.
Eso es bueno – suspire.
¿Has hecho alguna amiga? – creo que ese era el momento indicado para hablarles de ellos.
Ahora que lo mencionas – levanto la mirada de su cena para centrarla en mi – si he conocido a varias chicas pero solo con dos me junto en la cafetería y entre las clases – me miraba curioso.
¿Quiénes son? – mostraba interés.
Es Rosalie Hale y Alice Brandon – primero nombre a las chicas y al parecer las conocía por que asintió de forma aliviada – y también conocí a Emmett McCarty se autoproclamo mi hermano y me ayuda mucho – sonrió de forma amistosa – me ahuyenta a los chicos – se puso tenso – cosa que agradezco mucho – se relajo – Jasper Whitlock por cierto él me va a estar dando asesorías en una materia al igual que Edward Cullen – me miro de forma intensa – y yo a Edward.
¿De que materias? – supongo que no sabia que tenia problemas en Historia y trigonometría, nunca lo mencionaba ahora que lo recuerdo.
Son unas materias Umm diferentes – no se porque no se lo decía de una vez – corrección no son diferentes pero para mi esas materias no les entiendo nada – me seguía enredando con mis propias palabras.
Tranquila cariño – me dijo de forma paternal – solo es cuestión poner atención y bueno si esos chicos te hacen el favor de explicártelo pues que mejor solo aprovéchalo – y no sabes de que manera lo aproveche - ¿Y que materias son bella? – volvió a retomar su cena.
Historia y trigonometría – yo hice lo mismo con la mía.
Son buenos chicos, las dos chicas siempre las veo juntas hasta parecen hermanas – al parecer mi padre las conocía, era obvio era un pueblo pequeño y casi o la gran mayoría se conocían desde chicos – y ni que se diga de esos jovencitos nunca me han dado un problema, son buenos chicos bella y me alegro que alguien te pueda ayudar a ti y esas amistades te convienen – como hubiera preferido que así me hubiera pasado en mi antiguó hogar - ¿Y en que le ayudaras tu a Edward? – me volvió a preguntar.
Biología – me encogí de hombros.
La ayuda va hacer mutua – sonrió – eso es bueno. Seguimos con la cena en silencio ambos disfrutando de la comida y de nuestra propia compañía.
Provecho – me levante de mi lugar recogiendo mis trastes para comenzar a lavarlos.
Gracias, pero deja ahí – me gire a verlo extrañada – hagamos un trato – le preste suma atención - tu haces la comida y yo lavo los trastes – parecía un buen trato pero no lo suficiente el ya venia cansado del trabajo y se me hacia injusto que hiciera algo mas en la casa.
Lo siento pero no puedo hacerlo – me negó rotundamente.
¿Por qué no? – parecía divertido con la situación.
Ya vienes cansado del trabajo – dije así sin mas.
Hacia mas cosas cuando no estabas bella – se cruzo de brazos pero en ningún momento quito su mirada divertida de la cara.
Bien – acepte a regañadientes – ahora que lo recuerdo vino Jacob para invitarte a cenar mañana – sus ojos le brillaron como un niño pequeño.
Gracias bella, ahora ve a descansar – me toco sonreír a mi.
Buenas noches Papá – me despedí de él – no te desveles tanto.
No lo hare – comenzó la partida a la sala prendiendo nuevamente el televisor acomodándose en el sofá.
Subí algo agotada las escaleras para dirigirme a mi habitación quitarme la ropa pesada para sustituirla por algo mas ligero como lo era mi pijama que consistía en un short y una playera de tirantes, fui al baño a cepillarme los dientes para quitarme los residuos de la cena, cuando ya estaba en mi habitación me introduje en las cobijas calientitas disfrutando de la sensación. Estaba decidida a dormirme ya pero no podía conciliar el sueño, me revolví en mi cama pero no podía pegar un ojo. No se cuanto tiempo pase así, solo escuche cuando mi padre se fue a descansar y yo aun no podía dormirme.
Me levante para tomar una pastilla entre en el baño y baje a la cocina por un vaso de agua para subirla a mi cuarto estaba por introducirla a mi boca hasta que escuche un ruido extraño proveniente de mi ventana, asustada decidí hacer caso omiso pero el ruido no cesaba, no quería alarmar a mi padre tal vez fueran las ramas del árbol que estaba chocando con mi ventana. Nuevamente iba a tomarme la pastilla pero el sonido de que algo estaba chocando con mi ventana me sobresalto por poco y la pastilla se me caía de las manos, decidida me dirigí a la ventaba para ver que era lo que ocasionaba ese ruido sorpresa me lleve al ver que había una persona ahí de pie, automáticamente mi corazón comenzó a bombear sangre por el pánico y en terror que me entro al ver que alguien estaba fuera de mi casa, para ser mas específicos afuera de mi ventana.
Bella - susurro la voz desde abajo.
