POV Bella
Bella - susurro la voz desde abajo.
Mi corazón se aceleró y me puse muy nerviosa, había una persona debajo de mi ventana no podía reconocer quien era solo podía ver una sombra y la escasa luz de las calles no ayudaba mucho que digamos.
Bella – volvió a repetir la voz, se acercó un poco mas y le pude ver la cara, al instante me tranquilice.
¿Qué haces aquí? – susurre, no quería que mi padre se despertará y se alarmara por ver que había alguien rodeando su casa en la noche.
Eso es lo de menos – comenzó a subir a las ramas del árbol que estaba mas cerca de mi ventana.
¿Qué haces? – pregunte horrorizada.
No lo se – se sentó en la rama del árbol – solo quería verte.
Edward acabamos de vernos – rodee los ojos.
¿No me vas a dejar pasar? – hablo con voz seductora.
Lo siento – me hice a un lado para que pasara, no era mucha la distancia que nos separaba el árbol.
Vaya que si hacia frio he – comento cuando ya estaba dentro.
No me había dado cuenta de que yo había comenzado a temblar hasta que el depósito una cobija sobre mis hombros y mi cuerpo se adapto al calor que me brindaba esa cobija.
¿Qué haces aquí? – volví a preguntar.
No podía dormir – se sentó en la mecedora.
Ya somos dos – me senté en mi cama aun con la cobija sobre mis hombros - ¿Cómo llegaste? – lo mire.
Caminando seguro que no – rio un poco.
Ya lo creo – me uní a él.
Vine en mi auto – poso sus brazos detrás de su nuca – me asegure de esconderlo bien para que tu padre no lo viera.
¿Piensas quedarte aquí? – lo mire atónita.
Quizás – se levanto de su lugar para sentarse en la horilla de mi cama – tienes que dormir – ordeno.
No quiero – no deseaba pasar la mayor parte del tiempo con Edward dormida, quiera saber mas de él.
Tienes que hacerlo – me acomodo entre las sabanas.
Pareces mi padre – soltó una musical risita.
¿Por qué lo dices? - se recostó junto a mi.
Me arropaste – bostece.
Que bueno que no soy tu padre – parecía aliviad
¿Por qué? – esta vez me toco a mi preguntar.
Porque no es normal que un padre desee a su hija – su voz aterciopelada me derritió.
Edward – parecía mas un suspiro que un reproche – quiero saber mas de ti – dije después de unos segundos.
¿Qué quieres saber? – se giro sobre la cama para quedar frente mio.
Espera – puse una mano sobre su pecho, me levante de la cama y camine directamente hacia la puerta poniéndole seguro por si a Charlie se le ocurría hacerme una visita nocturna o en la mañana cuando se fuera al trabajo si es que Edward se llegara a quedar esta noche en mi cuarto – Listo – regrese a la cama acurrucándome junto a él, logrando así también taparlo con mis cobijas.
¿Qué hiciste? – me pregunto al oído.
Ponerle el seguro – susurre.
Nos quedamos callados el me sostenía entre sus brazos y yo tenia apoyada mi cabeza sobre su pecho, estaba tan cómodamente ahí que en cualquier momento iba a caer rendida en los brazos de Morfeo pero no lo quería hacer, yo quería saber algo sobre él, quería confiar en el y para eso tenia que saber cosas, quizás no intimas pero si algo relacionado a él.
¿Edward? – lo llame, temía que se hubiera quedado dormido.
¿Umm? – se escuchaba somnoliento.
Disculpa creo que ya estabas empezando a dormir – me sentía avergonzada.
No te preocupes – me abrazo mas contra él – ¿Qué pasa? – comenzó a subir y bajas sus brazos sobre mi espalda.
¿Qué quieres estudiar? – era una pregunta sencilla para comenzar a conocerlo.
Quiero ser doctor como mi padre – respondió inmediatamente.
¿Cómo son tus padres? – volví a cuestionar.
Umm bueno – dudo un poco – son buenas personas como ya te dije Carlisle es Doctor y le gusta mucho ayudar a las personas, y mi madre Esme es encantadora, muy dulce y tierna conmigo – esas palabras me hicieron recordar a mi madre, ya la extrañaba y mañana le hablare cuando regrese de la escuela, por lo menos para saber que se encuentra bien – y ella es decoradora de interiores, creo que no puedo pedir mas, ellos son mi única familia y me apoyan en lo que yo hago aunque a veces mis decisiones no siempre sean las correctas – los padres de Edward deben ser fantásticos pero por nada cambiaria a los míos.
¿Tu color favorito? – reprimí un bostezo.
Café – contesto – ya es hora de dormir bella, mañana sigues con tus preguntas – no quise debatir con él, tenia razón ya era hora de dormir y ya tenia sueño, no lo resistí mas y me quede dormida entre sus brazos.
POV Edward.
Me encontraba en mi habitación esperando a que el sueño hiciera acto de presencia pero no podía pegar un ojo, estaba tan cansado pero no podía dormir que ilógico, con solo cerrar los ojos se me rebelaba la imagen de bella y es que ella era una mujer extraordinaria en todos los sentidos. Y es que desde que la conocí no podía dejar de pensar en ella y fue por eso que decidí terminar la relación que tenia con Tanya. Aunque claro ella no se lo tomo nada bien, pero yo ya no podía seguir fingiendo algo que ya no sentía por ella pero que otra despertaba en mi.
Sigilosamente me levante de mi cama tome mi mochila depositando en ella las cosas que iba a utilizar para el día de mañana en el instituto pero también poniendo ahí una muda de ropa, me puse mis tenis y baje tratando de hacer el menor ruido posible.
¿A dónde vas? – la voz de mi madre hizo que me espantara.
Mamá yo – no se me ocurría nada – voy con Jasper.
¿A estas horas? – parecía divertida por la situación.
Si es que prometí quedarme a dormir en su casa y se me olvido.
A mi no me mientes Edward – aunque sus palabras dieran un mensaje su vos y sus expresiones estaban tranquilas - ¿A dónde vas? – volvió a repetir.
Con bella – no me quedaba de otra que aceptar mi derrota.
¿Y no piensas que la vas a despertar? – era verdad pero me tenia que arriesgar.
Regresare si eso pasa – sorpresa cruzo por su cara.
¿Piensas quedarte con ella? – me miraba con burla.
Mama – reproche – ya estoy grande y lo suficiente maduro para saber cuidarme solo, además no voy hacer nada malo – soltó una carcajada.
Pero que mente tan cochambrosa tienes hijo – se tranquilizo y yo me avergoncé por las imágenes que se colaron en mi cabeza.
No llegues tarde a la hora de la comida – no cabía duda mi madre confiaba en mi y no la iba a defraudar.
Gracias – la abrace - ¿Y que pasara con Papa? – aunque sabia que mi padre también me apoyaría y confiaría en mi no quería que se preocupara por saber en donde estaba.
Yo me encargare de eso – me giño un ojo – ahora vete que no quiero que despiertes a esa jovencita – me sonrió – tienes que llegar antes de que se duerma – mi madre si que tenia unas ideas raras, creo que nadie en este mundo dejaría que su hijo se fuera en la noche a la casa de una chica que apenas si conocía a pasar la noche por que la extrañaba en la casa de un policía, espera un momento me detuve en seco como esta eso de que la extrañas hablo una vocecita en mi cabeza. Eso lo deberías de saber tu, le respondí a la voz; creo que ya me estaba volviendo loco, a tal grado de hablar yo solo.
Nos vemos mañana mama – me despedí de ella.
No llegues tarde – respondió de vuelta – cuídate – en ese momento salió a relucir la preocupación en su voz.
Pierde cuidado – coloque la mochila sobre mis hombros.
Salí de mi casa hacia la cochera para poder sacar mi auto y dirigirme a la casa de bella, estaba ideando miles de cosas en mi cabeza para saber en donde rayos iba a meter mi carro para que no lo viera su padre y asi no meternos en problemas a ambos. Al llegar a su casa se me cruzo una idea en mente, poner en auto en el bosque no tan adentro pero tampoco en la horilla para que así no se diera cuenta su padre, me costó trabajo pero al final lo logre escondí el auto en el bosque y regrese a pie a su ventana, no sabia como iba a llamar la atención de bella sin despertar a su Padre, claro si este ya estaba dormido. Al ver las piedras en mis pies decidí aventárselas a su ventana no tan fuerte para que no se asustara pero tampoco no tan quedito para que me oyera, en eso estaba cuando vi la luz del baño encenderse supongo que ese era el baño, el cuarto de bella estaba enfrente de mi y no había ninguna luz prendida y al lado del de ella suponía que estaba el de su padre y ese estaba a oscuras. Me arriesgaría a seguir aventando las piedritas ya que corría el riesgo de que el que estuviera en el baño fuera su padre y no ella.
Estaba por darme por vencido supongo que ya estaba dormida avente la ultima piedra y di media vuelta para ir en donde se encontraba mi auto y marcharme a casa, eso era lo que pretendía hasta que se escucho que alguien corría el seguro de una puerta, me gire y pude apreciar la belleza de bella gracias a la luz de la luna, se veía radiante, una belleza sobrenatural.
Bella – susurre solo para que ella me oyera, no contesto y decidí volver hablar - Bella
¿Qué haces aquí? – igual me susurro supongo que para que su padre no se despertara.
Eso es lo de menos –me fije que alado de su ventana se encontraba un árbol y sin pensarlo dos veces comencé a subir de él
¿Qué haces? – pregunto horrorizada.
No lo se –me senté en lo que parecía la rama mas resistente– solo quería verte – enfoque mi vista en su cara y así la pude apreciar mas de cerca, nuevamente agradecía a la luz de la luna la que me permitía observarla.
Edward acabamos de vernos – pude notar que rodo los ojos.
¿No me vas a dejar pasar? –trata de que mi voz saliera coqueta.
Lo siento – se retiro de la ventana para así dejarme pasar al calor de su hogar o mejor dicho al calor de su cuarto
Vaya que si hacia frio he – pude notar que ella estaba temblando y tome la primera cobija que había en su cama para depositarla sobre sus hombros.
¿Qué haces aquí? – volvió a preguntar y coloco sus manos bajo la cobija
No podía dormir –me senté en la mecedora que estaba frente a su escritorio
Ya somos dos –ella hizo lo propio sentándose en su cama y recostando la cabeza en la cabecera- ¿Cómo llegaste? – me miro sorprendida después de un momento.
Caminando seguro que no –no podía creer que había dejado mi auto en el bosque solo para que su padre no se diera cuenta de mi presencia y comencé a reírme
Ya lo creo – soltó una risa y juro que fue lo mas hermoso que escuche salir de esos hermosos labios, era un sonido que le cantaba a mi corazón, hipotéticamente claro.
Vine en mi auto –me relaje un poco con el sonido de su risa, colocando así mis dos brazos detrás de mi nunca y cerré los ojos– me asegure de esconderlo bien para que tu padre no lo viera – seguía con los ojos cerrados así que no podía ver su reacción al decir aquellas palabras.
¿Piensas quedarte aquí? – ante el sonido de su voz decidí abrir los ojos.
Quizás –me levante de mi lugar y comencé a caminar hasta llegar a su cama y sentarme en la horilla de esta– tienes que dormir – ordene.
No quiero –parecía niña chiquita debatiendo por que no quería ir a la cama a dormir.
Tienes que hacerlo –la acomode en su cama depositando sobre ella las cobijas para que no tuviera frio.
Pareces mi padre – me reí ante su comentario
¿Por qué lo dices? - me recosté junto a ella tratando de no incomodarla.
Me arropaste – soltó un pequeño bostezó y eso quería decir que estaba cansada.
Que bueno que no soy tu padre – suspire de alivio
¿Por qué? –me pregunto con curiosidad.
Porque no es normal que un padre desee a su hija –sentí como ella se arrimaba más a mi lado.
Edward – parecía mas un suspiro que un reproche – quiero saber mas de ti –me dijo después de que se quedara callada durante unos segundos.
¿Qué quieres saber? –no encontraba nada interesante relevante a mi, me gire sobre la cama para tomarle mas atención a lo que me quería decir.
Espera – puso una mano sobre mi pecho y se levanto no sabia a donde se dirigía así que decidí esperar hasta que volviera a la cama– Listo – regreso y se introdujo entre las cobijas arrimándose mas hacia mi a tal grado de que sus piernas y mas mías rozaban unas con otras.
¿Qué hiciste? –al estar tan cerca de ella aproveche para hablarle al oído.
Ponerle el seguro – me respondió en un susurro.
Nos quedamos en silencio, yo estaba disfrutando de la situación ya que la tenia entre mis brazos y su cabeza reposaba en mi pecho, estaba feliz, me estaba quedando dormido hasta que su voz me hablo de nuevo,
¿Edward? – su voz apenas si se lograba escuchar.
¿Umm? – mi voz se escuchaba igual pero la diferencia es que yo ya me estaba quedando dormido.
Disculpa creo que ya estabas empezando a dormir –se escuchaba apenada.
No te preocupes –intensifique mi abrazo sobre su espalda– ¿Qué pasa? –la trate de tranquilizar comenzando a frotar mis manos sobre su espalda
¿Qué quieres estudiar? –me sorprendió su pregunta pero aun así le respondí de inmediato.
Quiero ser doctor como mi padre –parecía que estaba analizando mi respuesta.
¿Cómo son tus padres? –me volvió a preguntar después de unos segundos.
Umm bueno –no sabia por donde empezar– son buenas personas como ya te dije Carlisle es Doctor y le gusta mucho ayudar a las personas, y mi madre Esme es encantadora, muy dulce y tierna conmigo –me acorde de como mi madre me solapo ahorita para que pudiera venir a ver a bella y se lo agradecía– y ella es decoradora de interiores, creo que no puedo pedir mas, ellos son mi única familia y me apoyan en lo que yo hago aunque a veces mis decisiones no siempre sean las correctas.
¿Tu color favorito? – su voz se escuchaba cansada
Café ya es hora de dormir bella, mañana sigues con tus preguntas – al parecer estaba tan cansada que no alego nada y es que ya era tarde. Se acurruco en mi pecho pasando un brazo por mi cintura jalándome hacia ella.
Edward – susurro entre sueño – no te vayas – me abrazo mas fuerte, juro que en ese momento casi me dio un ataque al corazón escuchar su linda vos pronunciar mi nombre – quédate conmigo – volvió hablar entre sueños, al parecer bella estaba soñando conmigo y con ese pensamiento yo también me quede dormido sosteniendo entre mis brazos a bella, mi bella.
