POV Bella
Estaba sumida en un profundo sueño disfrutando de la compañía que me brindaba Edward, sentí como intensificaba su agarre en mi cintura pero no sabia si eso es lo que de verdad estaba pasando o era lo que mi mente estaba reproduciendo en mi mente, por supuesto con eso sabrán que estaba soñando con Edward, nada mal por cierto. Yo podría quedarme así por varios días pero teníamos que ir al instituto, teníamos necesidades.
Despierta dormilona – una voz seductora hablo en mi oído – bella – ronroneo.
5 minutos mas – di vuelta sobre la cama quedando mi espalda en el pecho de Edward.
Bella – me jalo más cerca de él – tenemos que ir al instituto – beso mi cuello.
No, ahora – estaba disfrutando demasiado su compañía.
Ya se fue tu padre – abrí los ojos de golpe.
¿Cómo lo sabes? – esperaba ansiosa su respuesta.
Bueno porque lo escuche – volvió a besar mi cuello.
¿No intento abrir el cuarto? – volví a preguntar.
No – hablo sobre mi piel.
¿Cuánto tiempo llevas despierto? – estaba reprimiendo un gemido, todo por la excitación que me provocaba Edward al besar así mi cuello.
No mucho – me respondía pero en ningún momento abandonaba su labor.
Edward tenemos que ir al instituto – a pesar de que no quería que se separara de mí, teníamos que ir.
5 minutos más – me causo gracia su comentario.
Después de una sesión intensiva de besos por todos lados, nos levantamos de la cama para poder prepararnos para ir al instituto, el fue el primero en irse a bañar mientras que yo preparaba el desayuno para ambos, y así como estábamos haciendo las cosas parecíamos una pareja recién casada, mi mente voló a una escena demasiado atractiva para mi; en donde Edward estaba junto a mi, en una casa solo el y yo.
¿En que piensas? – me gire al escuchar su voz cerca, fue un error solo estaba con una toalla atada a su cintura con el cabello mojado haciendo que le diera un toque mas obscuro a ese cabello indomable, las gotas que escurrían de su cabello se daban el lujo de viajar por todo su cuerpo sin nada que se lo impidiera, claramente veía como se perdían de mi vista debajo de su cintura, estaba expuesto a mi semi – desnudo, solo me lo impedía esa maldita toalla que solo me estaba tentando a quitársela de una ves por todas. Mi mente lujuriosa me proyectaba imágenes tentadoras haciendo que el calor de mi cuerpo se centrara en mi cara por pensar cosas que no debía.
¿Bella estas bien? – Edward aprovechaba mi situación por que lo veía sonriendo.
Tramposo – deje el desayuno en la mesa y me dispuse a subir al cuarto de baño.
¿Por qué? – estaba reprimiendo una carcajada.
Lo sabes muy bien – no tenia cara para enfrentarme a él, no después de pensar varias cosas sin la toalla atada en la cintura de Edward.
Bella – me abrazo por la espalda haciendo que yo me estremeciera por sentir a Edward demasiado cerca de mi – no pasa nada – me susurro en el oído con una voz aterciopelada. – Tienes que bañarte – me beso el cuello – te esperare para desayunar amor – me mordió el lóbulo de mi oreja haciendo que algo dentro de mi se detuviera por completo y después comenzara a acelerarse nuevamente.
Bien – me soltó y yo me metí al baño para darme una ducha, el agua caliente comenzó a recorrer todo mi cuerpo haciendo que me tranquilizara por completo, era relajante el sentir correr nuevamente la sangre por todo mi cuerpo, todo iba tan bien hasta que nuevamente recordé la imagen de Edward en mi cocina, mi mente morbosa voló de nuevo posicionando a Edward en una situación demasiado excitante para mi cuerpo, Edward era consiente de lo que provocaba en mi, al parecer el lo disfrutaba.
Pensaran que soy una chica pervertida o algo así pero supongo que el tema referente al sexo esta mas hablado por donde sea, claro que yo no he tenido relaciones sexuales con nadie siempre he sido a la idea de ir virgen hasta el matrimonio pero imaginar no cuesta nada, mi lado morboso predomino contra el lado recatado. Salí del baño cuando el chorro de agua ya estaba tibia, como no había traído mi ropa Salí en toalla, descalza fui hacia mi cuarto.
Estaba poniéndome mi sujetador y mis bragas a juego, un color muy hermoso azul eléctrico, tenia una extraña fijación por ese color ya que mi auto y mi moto eran de ese mismo azul, y ni que se diga de mi ropa la mayoría de mis prendas interiores era azul eléctrico, y una que otra blusa igual.
Bella ya esta listo todo – la voz de Edward hablo detrás mio – dios mio – me gire para verlo completamente vestido a él con unos jeans obscuros y una playera pegada a su cuerpo color azul. Me miraba de una forma tan intensa que hasta me perdí en ese mar verde intenso que me brindaba sus ojos– bella – susurro mi nombre – lo siento – no sabia a que se refería hasta que caí en la cuenta de que yo solo estaba en ropa interior me do una vergüenza horrible, Edward parecía apenado ya que rápidamente se dio la vuelta dándome la espalda y hablando demasiado rápido que no lo entendía – te espero abajo – salió tropezando de mi cuarto sin darme la oportunidad de responderle.
Me coloque la demás ropa, unos jeans de pitillo negros con una blusa de tirantes azul, me iba a cambiar ya que Edward estaba vestido con los mismos colores pero al final decidí que no lo iba hacer, me puse unas zapatillas de tacón negras de 5 centímetros no tan altas porque no me acostumbraba aun a usarlas, baje las escaleras despacio por miedo a que me tropezara y me lastimara un tobillo o en el peor de los caso que me lo rompiera.
Hola – salude cuando lo encontré sentado frente una silla esperando por mí.
Hola – no me dio la cara, al parecer seguía apenado por la escena de mi cuarto.
Desayunamos en silencio, uno incomodo desde luego porque yo le buscaba la mirada y el la corría, o solo me miraba por unos segundos para que después apareciera un pequeño rubor en sus mejillas y corriera la mirada nuevamente.
¿Pasa algo? – no quería que estuviera incomodo.
¿Por qué lo dices? – me respondió con otra pregunta.
Supongo que será por que no me miras, o quizás porque cuando yo lo hago corres la mirada – me miro y se puso rojo – o no ya se, será porque estas nervioso – corrió nuevamente la mirada - ¿Quieres mas? – lo mire esperando a que el volteara a hacer lo mismo.
Es que yo no quería pero no sabia, es mas lo siento, fue, no se – decía muchas cosas que no le encontraba sentido.
Tranquilo – me levante de mi lugar para posicionarme frente de él tomando así su mano sobre la mía, obteniendo su mirada a cambio – no pasa nada ¿Te incomode? – no me decía nada – lo siento si fue así.
Es que no sabia que te estabas vistiendo – agacho la mirada.
Ternurita – me miro sorprendido – estas avergonzado – acaricie su mejilla y el cerro los ojos recargando su cara sobre la palma de mi mano.
Lo siento de verdad – hablo con los ojos cerrados.
No pasa nada Edward, se que eres un caballero, ahorita ya no hay muchos así, otros en tu lugar hubieran hecho cosas inesperadas – me estremecí solo de pensarlo.
No dejare que nadie te toque – me jalo consiguiendo así que me sentara en sus piernas. – Tenemos que irnos – me levante de sus piernas.
Espera un momento – subí a mi cuarto por mi mochila y también para maquillarme los chupetones que Edward me había hecho ayer, peine mi cabello dejándolo suelto sirviendo así también para cubrirlos si es que no lo había hecho bien con el maquillaje – listo – baje de las escaleras.
¿Cómo nos vamos a ir? – me miro.
Cada quien por su lado – me miro extraño.
¿Por qué?, ¿No te quieres ir conmigo? – parecía desilusionado.
Claro que si – no parecía convencido – pero no quiero que hablen mal de ti.
¿Por qué tienen que hablar mal de mí? – se me acerco por un instante acorralándome contra la pared.
No lo se – admití – hagamos una cosa – me miro esperando a que continuara – tenemos que aclarar algo.
¿Qué cosa? – hablo sin despegar sus ojos de los míos.
¿Qué somos? O mejor dicho ¿Qué quieres que seamos? – tardo un minuto en responder así que yo decidí continuar – por mi parte te puedo decir que me gustas demasiado y que yo quisiera algo contigo pero yo no me aventare a un acantilado sin protección, no se si me entiendas – asimilo lo que le dije.
Te entiendo – se separo un poco de mi tomando su mochila depositándola en su hombro – quiero todo contigo – me sorprendieron sus palabras – me gustas y creo que lo demostré viniendo aquí anoche sin importarme si tu padre me veía – era verdad.
Lo se, se sintió bien, la adrenalina correr por mi cuerpo – hable sin pensar.
También por el mio – su voz ronca me hizo voltearlo a ver.
Yo también quiero todo contigo – y cuando digo todo es todo, solo que eso se queda en mi mente – pero tenemos que ir despacio – me abrazo.
Lo que necesites – escondió su cara en el hueco de mi cuello.
Además tienes novia – recordé a una Tanya demasiado celosa.
Sobre eso – se separo de mi – ya no ando con ella – paso su mano detrás de su nuca.
¿De verdad? – mi voz sonó ilusionada.
Si – me daba demasiado gusto saber eso pero aun así teníamos que ir despacio.
¿Quieres hacer un trato conmigo? – me acerque peligrosamente a él haciendo que retrocediera y callera sentado en el sillón.
¿Qué tipo de trato? – trago saliva auditivamente.
Ante los demás nos comportaremos como lo hemos hecho hasta ahora – coloque mis piernas a cada lado de las suyas – y cuando estemos solo seremos solo tu y yo – bese su cuello mientras que el depositaba sus manos en mis caderas – disfrutando el momento – su gemido fue audible para mi - ¿Quieres?.
Si – me apretó mas cerca de él – me estas matando bella – me mordió el cuello.
Se nos hace tarde – me levante del sillón y el me imito ambos nos fuimos a la puerta, mientras que el sacaba su auto yo me aseguraba de cerrar mi casa y dirigirme al garaje para sacar la moto de ahí.
Ten cuidado – hablo al ver que me subía en la moto.
Siempre – respondí de vuelta comenzado a arrancar.
Ambos íbamos camino al instituto, él detrás mio cuidándome para que no me pasara nada, lo cierto es que ya tenia un buen tiempo manejando en moto, me gustaba ir en ella, sentía una adrenalina bastante satisfactoria además estaba el hecho de que sentía como el aire me golpeaba, me sentía libre. Al llegar al aparcamiento del instituto entre primero yo seguido de mi él, las miradas se posaron en mi moto y por supuesto también en mi, veían lo extraño que una chica manejara con tacones.
Bella – llego a mi lado Rose al verme bajar de la moto.
Hey rose – la salude – Alice – me abrazo.
Bellita – canturreo.
Edward y tu llegaron juntos – me codeo Rose levantando una ceja.
¿En serio? – Trate de hacerme la sorprendida – no me di cuenta.
Oh vamos – hablo como si fuera obvio – desde que bajo de su auto no te quita la mirada de encima.
No sabia – ignore la sensación que producía mi cuerpo al saber que Edward me estaba mirando.
Es hora de entrar a clases chicas – me sentí agradecida con Alice al haber interrumpido para que ya no dijera otra cosa Rose.
Que sexi te veías manejando una moto – me hablo al oído haciendo que mi corazón diera un vuelco.
