POV Bella
¿Sospechas de alguien? – volví a preguntarle ya fuera del salón.
Si – una sonrisa curvo sus labios.
¿Se puede saber de quien? – se puso roja en automático.
Bueno sospechar así lo que se diga sospechar pues no – hizo una mueca – pero me aferro a la idea de que así sea – le estaba dando vueltas al asunto pero en ningún momento me decía de quien sospechaba.
¿Quién es? – quería sacarme la duda de todas formar.
Jasper – lo dijo en un susurro pero aun así logre escucharlo.
Ternurita – me enternecí al escucharla – tendremos que averiguar quien te manda esas cartas – no sabia como pero la iba a ayudar.
¿De verdad me ayudarías? – de pronto se le iluminaron sus ojos y se le hicieron mas grandes.
Claro – rodee los ojos - ¿Qué pregunta es esa? – Dije irónicamente - ¿Sabe Rose de eso? – no quería que alguno que otro chismoso supiera de lo que estábamos hablando, tal vez ella tampoco lo quiera.
Si, ella estaba conmigo cuando la encontré – saco de su mochila un pequeño sobre, de un color rojo con unas franjas blancas – mira – me tendió el sobre, lo recibí pero aun no sabia de que se trataba – ábrelo – me dio ánimos y así lo hice.
Es… - asintió afirmativamente, al abrir el sobre me encontré con una hoja doblada en dos, la saque y comencé a leer lo que contenía dicho papel.
"Te escribo porque eres muy hermosa, me pierdo en tu mirada, tal vez
Pienses que esto es un arranqué pero al final me decidí después de
Que arranque varias hojas, que lindo fuera poder estar Contigo, Porque
Lo más lindo de ti se encuentra adentro No afuera, sé que Tienes
Muchos pretendientes soy uno más de los que caen en tus hechizos,
Cierro los ojos y Tú imagen se proyecta en mi mente,
Te pido una oportunidad, Pero tal vez este aun no sea el momento
Para que sepas quien soy, tratare de robarme tu corazón"
Atte: tu admirador secreto.
Es linda, pero también algo extraña – su sonrisa se ensancho.
Lo se, pero no es común – estaba de acuerdo con ella.
De hecho – comenzamos a reírnos ambas.
Me tengo que ir para mi siguiente clase – le tendí su sobre y ella lo guardo en el mismo lugar de donde lo saco – no quiero llegar tarde – sus ojos nuevamente adoptaron un brillo especial.
¿Qué clase tienes Alice? – aunque creía ya saber la respuesta, lo quería reafirmar.
Bilogía – tenia razón, le tocaba con Jasper.
Suerte entonces – la anime.
Gracias – coloco bien su mochila - ¿Tu que clase tienes? – me pregunto.
También biología – una sonrisa surco en sus labios.
Suerte a ti también entonces con tu Romeo – si supieras, suspire.
Cuenta con ello – le guiñe un ojo, cada una se fue por el lado opuesto, iba caminando pero también pensando en como le iba hacer para saber quien era el que le estaba mandando las cartas a Alice, podría ser cualquiera, pero no perdía la esperanza de que tal vez, solo tal vez fuera Jasper el que le estuviera mandando esas cartas a Alice.
Hola bella – una voz hablo a mis espaldas y voltee para ver de quien provenía.
Hola Mike – lo salude de vuelta.
¿Cómo estas? – comenzamos a caminar nuevamente.
Bien – lo cierto era que también compartía clase con el en este momento.
Comenzó a parlotear sobre varios temas a la vez, tratando de que yo también me entusiasmara sobre lo que estaba diciendo, pero como ya dije, estaba hablando de varios temas a la vez que no sabia que responderle y es por eso que solo me limitaba a asentir con la cabeza o dirigirle una que otra sonrisa para que no se sintiera mal, y al parecer funciono ya que él también me regresaba las sonrisas. Llegamos al salón y me dejo pasar primero, pude notar que Edward ya estaba sentado en su lugar hablando alegremente con una chica que no conocía, para ser sincera no recordaba haberla visto la clase anterior.
¿Me das permiso? – dije de forma tranquila, la chica en cambio me quería matar con la mirada y Edward estaba pendiente de mi reacción.
Aun no llega el profesor – se volteo nuevamente para ver la cara de Edward, pero este solo me estaba viendo a mi.
No me importa – sonreí de forma divertida – si quieres ahí quédate – di vuelta y vi que Mike me estaba observando - ¿Puedo sentarme? – hable al llegar a su lugar.
Claro – no se tardo en responderme, jalo la silla para que me pudiera sentar – creo que a Cullen no le agrado la idea – me susurro Mike.
No es para tanto – me encogí de hombros.
Como el profesor aun no llegaba decidí ponerme mis audífonos y recostarme en la banca, no tenia sueño pero era para evitar que Mike me hablara, a pesar de que vio que me puse los audífonos sabia que no se iba a detener y me iba a intentar de hablar, cerré los ojos pero estaba al pendiente de lo que pasa a mi alrededor ya que no tenia la música tan alta.
Parece ser que le han quitado el lugar a Swan – la voz acatarrienta de Tanya hizo que pusiera mas atención en lo que decía.
Solo es un lugar – no sabia a quien le pertenecía esa voz.
Edward es un mujeriego lo sabemos todas – escuche como soltaban unas risitas.
¿Envidia por qué ya te dejo? – nuevamente hablo la voz que no reconocía
Por supuesto que no – pude notar como se enfurecía.
Apuesto lo que sea a que Edward prefiere a bella antes que a todas las demás – dijo nuevamente esa voz, al parecer era la única que estaba de mi lado por así decirlo.
No digas tonterías – decidí que ya era momento de regresar a mi lugar, no sabia si lo que decía esa chica era verdad, pero dicen que el que no arriesga no gana, me levante de mi lugar y Mike me miro extrañado.
Gracias por aceptarme – le agradecí a Mike – pero tengo que regresar a mi lugar – recogí mis cosas.
No tienes por qué hacerlo – con sus ojos me suplicaba que no lo dejara.
Tengo que hacerlo, lo siento – toque su hombro y se sonrojo, le dedique una sonrisa y me di vuelta para sentirme atrapada en la mirada de Edward, Mike tenia razón, a Edward no le agrado la idea de que me fuera a sentar a su lado lo sabia por que su mirada me lo decía todo, al menos a mi no me veía feo como lo hacia con el cuando su mirada se dirigía a taladrar a Mike.
Permiso – coloque mis cosas al lado de las de Edward y este me miro sorprendido – he dicho permiso – la chica no se inmuto en quitarse de ahí, me estaba sacando de mis casillas y si no se quitaba por las buenas lo tendría que hacerlo por las malas – o te quitas tu – deje las palabras en el aire – o te quito yo – finalice mirándola fijamente.
Nos vemos luego Eddy – paso su mano por el pecho de Edward y vi como tensaba su cuerpo, antes de levantarse me dirigió una mirada de pocos amigos.
Como tampoco tenia ganas de hablar con Edward volví a colócame los audífonos y recargarme sobre la butaca cerrando mis ojos, esta ves si le subí el volumen a la música, quería perderme de este mundo. No escuchaba nada pero si sentía, y sentí que alguien me estaba dando pequeños golpecitos en mi hombro, me quite los audífonos y me levante abriendo así mis ojos solo para darme cuenta que ya no había nadie solo Edward, no podía creer lo que estaba viendo; no me pude quedar dormida, rápidamente busque mi celular en mi mochila.
¿Qué buscas? – ignore su voz, hasta que lo encontré.
Aquí estas – suspire aliviada.
¿Esperas una llamada? – el tono de su voz me molesto.
No – fruncí el ceño.
¿Entonces que tanto interés en tu celular? – se cruzo de brazos.
Solo quería ver la hora – y la comprobé, no me había quedado dormida al menos no por mucho tiempo, pero seguía sin comprender en donde se encontraban los demás.
No llego el profesor – me respondió como si me hubiera leído la mente – todos se salieron.
Ya veo – me tranquilice.
¿Me podrías decir que pretendías al sentarte al lado de Mike? – me pregunto algo molesto.
No pretendía nada – ya estaba mas relajada – pero mi lugar estaba ocupado y no me iba a sentar en sus piernas.
En las mías si – recobro su sentido del humor.
Lastima será para la próxima – se estaba acercando a mi cuando escuchamos un ruido que hizo que nos separáramos.
Edward – era la misma chica que estaba en mi lugar hace un momento.
¿Qué? – pregunto algo malhumorado.
Se me olvido darte algo – se nos acercó la chica.
¿Qué cosa? – pregunto Edward.
Esto – la chica nos tomo por sorpresa a ambos al besar a Edward, no sabia si este le respondió el beso o no ya que fue tan rápido que ni si quiera me dio tiempo de decir algo.
¿Qué te pasa? – se separo Edward, recobre la compostura ocultando todas mis emociones, el poso su mirada alarmado en mi – no vuelvas hacerlo – sonaba firme.
¿No te gusto? – pregunto desilusionada.
No – ella comenzó avanzar nuevamente hacia él, mientras que Edward retrocedía, pero en ningún momento quito su mirada de mi.
¿Qué pasa? – poso sus manos sobre su pecho de Edward, él solo se las retiraba gentilmente – ya no estas con Tanya.
Permiso – me acerque a ellos solo para recoger mis cosas.
Bella espera – me detuve por que Edward me hablo – no te vayas – me susurro.
¿Qué quieres que haga? – le respondí algo frustrada.
¿Ya te vas? – su voz me irrito.
No, no me voy – tome la mano de Edward entre las mías – nos vamos – le di un pequeño jalón y ambos salimos del salón dejándola a ella echando humo, al parecer Edward ya estaba mejor así que lo solté.
¿Por qué me sueltas? – volvió tomar mi mano.
Bueno ya salimos del salón – le respondí.
¿Estas celosa? – me pregunto de forma divertida.
Claro que no – rodee los ojos y comencé a reírme.
¿Me beso y no estas celosa? Vaya – silbo.
Aun no somos nada Edward, no te puedo reclamar nada y mucho menos te pido que me seas fiel – me encogí de hombros.
No se trata de eso – me tomo las dos manos – porque yo te soy fiel, no tengo ojos para nadie mas que no seas tu – lo abrace.
Lo se, pero sabes que aun no le ponemos un nombre a esto y temo que te canses de mi – me acaricio el cabello.
Tonta bella – rio – eso no pasara, solo necesito una oportunidad para hacerte feliz, sabes que yo te protegeré de todos los que te quieran hacer daño – suspire – eres lo que había estado buscando desde hace mucho tiempo y ahora que te he encontrado no te quiero dejar ir, pero tampoco te quiero presionar – me solté un poco de él.
Pensé que este día no volvería a llegar jamás – me miro extrañado – me gustas lo sabes, y quiero pasar mas tiempo contigo – sus ojos le brillaron.
No sabes que feliz me haces – volvió abrazarme pero esta vez comenzó a darme vueltas en el aire, yo también era feliz, mas que nunca.
Déjame hacerlo de la forma correcta – me puso de pie en el suelo – hermosa señorita – tomo mi mano y la beso – ¿me haría el honor de ser mi novia? – me miro directamente a los ojos.
Tierno caballero – hice una reverencia – por supuesto que si, es lo que mas feliz me haría – en ese momento capturo mis labios con los suyos, nos perdimos en un beso tierno y profundo, entonces fue cuando comprendí, Edward era mio y yo era suya, este era el momento para decirle todo lo que me había pasado anteriormente, lo que me había hecho huir de Phoenix, un pasado tormentoso que aunque me dolía recordarlo tendría que decírselo, no le quería hacer daño, además el tenia el derecho de saberlo – llego el momento – susurre y como respuesta el me abrazo mas cerca de su cuerpo.
Cuando estés lista – susurro en mi oído.
