POV Bella
El resto del día paso sin contratiempos, solo estaba esperando el final de las clases, cada vez se me hacia pesado supongo que era porque a cada rato estaba checando la hora en mi celular. Esta era mi última clase y ya por fin podríamos irnos. Edward me había mandado un mensaje diciendo que nos veríamos mas al rato porque tenían practica y eso me lo confirmo Jasper diciendo que iba a llegar mas tarde, le dije que estaba bien que no había problema. Me dirigí al aparcamiento del instituto esperando a las chicas para despedirme de ellas.
Bella – se acercaron deprisa hasta donde yo me encontraba - ¿Ya te vas? Me pregunto Rose.
Si – ya me estaba subiendo a mi moto.
¿Por qué tan rápido? – esta vez la que pregunto fue Alice.
Bueno tengo tarea, además tengo que hacer la comida para Charlie y prepararme para cuando llegue Jasper para las asesorías – finalice con un suspiro.
¿Cuándo vas a Salir con nosotras? – Rose y Alice hicieron un puchero y eso me causo gracia.
¿Porque no salimos el sábado? – se quedaron pensando, tal vez ya tenían algo que hacer para ese día.
Por mi perfecto – la sonrisa deslumbrante de Alice me contagio.
Excelente – rose se perdió observando algo detrás de mi, gire para ver que era lo que había captado su atención y me horrorice por lo que vi - ¿Quién es ese chico? – Su mirada estaba centrada en él, no podía creer que estuviera aquí - ¿Sera nuevo? – volvió a preguntar Rose.
No lo creo – estaba pensativa Alice – a estas alturas del ciclo ya nadie puede entrar – suspire con alivio, pero eso quitaba que no supiera porque estaba aquí.
Hermosas chicas – su voz hizo eco en mis pensamientos – pequeña Isabella – su voz era despectiva.
Largo de aquí – esperaba que mi voz lo alejara, en este momento quería que ellas no estuvieran aquí, no quería que les hiciera daño.
¿Cómo te llamas hermosura? – se dirigió a Alice, esta lo miro de forma curiosa.
Alice – lo miro de forma aburrida – si nos disculpas ya nos íbamos – lo dejo con una mano tendida – nos vemos bella – se despidió de mi con un beso en la mejilla y Rose hizo lo mismo.
Nos vemos chicas – esperaba que no se le ocurriera la idea de seguirlas, no sabia hasta que grado era capaz de hacerlo.
Cuídate – había una nota de advertencia en su voz. Alice y Rose se dirigieron a sus autos y salieron del aparcamiento, fue en ese momento que suspire de alivio, al parecer a el solo le interesaba hacerme la vida imposible a mi.
Quien te viera – la burla en ningún momento se apartaba se su cara – ahora tienes amigas – me hizo burla con la voz – quien lo iba a decir que aquí ibas a encontrar todo lo que pedias en Phoenix – rodo los ojos.
¿Qué quieres? – ya me estaba hartando.
Sabes lo que busco preciosa – dijo con desde – tu me debes algo – ronroneo haciendo que yo me muriera del asco.
Yo no te debo nada idiota – me hice a un lado para evitar estar cerca de él.
La pequeña Isabella se rebela – junto sus manos – a mi no me importa que ahora tengas novio, me debes algo y lo conseguiré a como de lugar.
Eres un imbécil déjame en paz, ¿Qué no te basta con todo lo que me has hecho? – cuestione.
La verdad es que eso es poco, en comparación a lo que te mereces – dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la salida – cuídate Isabella – me grito sobre su hombro.
Al verlo desaparecer fue cuando por fin me pude tranquilizar, era ya bastante el daño que me había ocasionado como para que ahora se le ocurriera venir aquí en donde nadie me conoce, en donde me aceptan tal como soy, como para que me quiera destruir mi mundo en pedazos como una vez lo hizo, estaba muerta de miedo, era una persona sin escrúpulos no entendía que fue lo que yo le hice para que me odiara tanto, para que me hiciera las cosas que me hizo, esto era demasiado para mi, quería desaparecer de aquí, estar en un lugar donde solo estuvieran las personas que mas quiero y yo por supuesto, un lugar tranquilo fuera de todas las personas que solo nos quieren ver mal.
Tengo que irme – susurre para mi misma.
Subí a mi moto y arranque, me dirigía a mi casa, mi único refugio después de los brazos de Edward, no me detuve desde que Salí del instituto, hasta que por fin puede ver mi casa aproximarse fui reduciendo la velocidad y con eso que mi corazón se calmara, guarde la moto en su lugar, no quería pensar en lo que había pasado hace un momento y fue esa la razón la que me orillo a estar en la cocina decidiendo que era lo que iba a preparar hoy para cenar, al final decidí hacer pechuga rellena, no era tan complicado pero lo prepare con sopa fría, estuve aproximadamente como 2 horas en la cocina, no solo haciendo la comida sino también estaba reacomodando los trastes, ya eran eso de las 4 de la tarde y no tardaba en llegar Jasper para poder ayudarme, me dispuse a hacer un poco de limpieza en mi cuarto y lavar un poco de ropa, en eso se me fue el tiempo hasta que sonó el timbre de la puerta haciendo que me sobresaltara y tirara la ropa que llevaba sobre las manos. Fui hasta la puerta y cuando vi la figura de Jasper me tranquilice.
Hola bella – me dio un beso en la mejilla
Hola – pasó a mi lado y cerré la puerta detrás de mí.
¿Ya estas lista? – parecía entusiasmado con respecto a la clase.
Si, solo espera un momento – asintió con la cabeza en lo que yo me dirigía a mi cuarto para poder traer mis cosas – listo – llegue a la sala y lo encontré sentado en uno de los sillones - ¿Quieres agua o refresco? – lo pensó solo un poco y después se decidió por agua, se la lleve y comenzamos con la clase.
¿Por donde quieres empezar? – me pregunto.
Por donde se te haga más fácil – para mi era igual porque no le entendía en nada.
Comenzamos a estudiar el tema que vimos hoy en clases, me paso lo mismo que con Edward, Jasper me supo explicar perfectamente haciendo que el maestro pareciera nada en comparación con ellos, después de una hora entendía lo que me quería decir, Jasper se veía entusiasmado al ver que yo comprendía de lo que me estaba hablando, ambos elaboramos el trabajo que nos pidió y solo le preguntaba cuando tenia una duda sobre una fecha o los nombres que era lo que mas me fallaba, siempre se mostraba comprensible y en ningún momento se molestaba, aunque mis preguntas parecieran de lo mas absurdas el las respondía de todas maneras, y hasta me ponía un ejemplo con que relacionarlo y eso era mejor. Terminamos el trabajo y ese era el momento para poder hablar con Jasper, saber lo que me estaba carcomiendo.
¿Jasper te pudo preguntar algo? – levanto su vista y sus ojos azules se clavaron en mi.
¿Tienes dudas? – estaba comenzado nuevamente a sacar su libro.
No – dejo el libro en la mesa y me miro.
¿Entonces que es? – se acomodó en su lugar.
Es algo muy personal – me ruborice, tal vez se molestaría por lo que le iba a preguntar.
¿Se trata de Edward? – levante la vista y vi que estaba sonriendo.
¿Qué? – no daba crédito a lo que estaba escuchando.
Bueno hoy me dijo que se habían hecho novios – seguía sonriendo.
¿De verdad? – le pregunte.
Si – me desvié del tema.
Bueno no se trata de él – empecé a juguetear con mis manos.
¿No? – Parecía confundido - ¿Entonces de que es? – adopto un tono serio.
No entiendo como una persona como tú puede andar con una persona como Kate – pestaño varias veces, al parecer perplejo.
No te entiendo – se volvió acomodar en el sillón.
Si ósea – no sabia como explicarle – son polos opuestos.
Bueno ya sabes de lo que se dicen de los polos opuestos – sonrió pero en sus ojos había algo mas que no me dejaba conforme.
Sé que esta es una pregunta muy personal – esperaba que no se molestara.
Adelante – me alentó – no hay problema – sonrió de manera gentil.
¿La quieres? – no respondió de inmediato y eso me hizo pensar que tal vez se hubiera molestado.
La aprecio – concluyo – pero no la quiero, tampoco estoy enamorado, si lo quieres saber - se recostó sobre el sillón cerrando los ojos.
¿Y porque andas con ella? – volví a preguntar.
Supongo que es la costumbre – mantenía los ojos cerrados.
¿Te gusta alguien más? – levanto la comisura de sus labios formando una sonrisa.
Si, pero es imposible – hablo antes de que yo pudiera hacerle otra pregunta, y me respondió igual que como lo había hecho Emmett.
¿La conozco? – soltó una carcajada.
¿De que va todo esto? – no estaba molesto, pero si curioso.
Curiosidad – me encogí de hombros.
Eres pésima mentirosa – era la primera vez que alguien me lo decía.
No miento – trataba de sonar convincente.
¿Ha no? – Levanto las cejas – entonces dime por que quieres saber quien me gusta – me miro fijamente.
Ya te dije curiosidad – entrecerró los ojos.
Supongamos que te creo – lo mire – pero no te diré quien es – cerro sus ojos.
¿Por qué no? – volvió a sonreír.
No tiene caso – se encogió de hombros – no te voy a mentir, por que siento que me brindas confianza – se acercó un poco apoyándose en sus rodillas – cuando comencé a andar con Kate, ella me gustaba es hermosa no lo niego pero desde que tengo uso de razón he estado enamorado de otra – le iba a preguntar de quien pero hablo tan rápido que ni tiempo me dio – no te voy a decir quien es, por el momento no ahora, pero ella no me hacia ni me hace caso – no concebía la idea de que alguien en su pleno juicio no hiciera caso de Jasper – es demasiado hermosa por supuesto – sus ojos le brillaron – pero no soy lo que ella busca – y así como le brillaron se apagaron – en fin, son cosas de la vida – suspiro derrotado.
¿Y porque no lo intentas? – lo mire.
Digamos que sé que no le intereso – mantenía la calma en su voz.
¿Cómo lo sabes? – cuestione.
Tengo mis fuentes – coloco sus brazos detrás de la nuca.
¿Son confiables? – volví a preguntar.
Umm – se lo pensó por un momento – algo así – abrió los ojos y consulto la hora – tengo que irme – comenzó a recoger sus cosas y lo imite – tengo una cita con Kate – suspiro con cansancio – no quiero que se enoje si llego tarde – guardo todo en su mochila.
Gracias – lo decía por la ayuda en la materia y por lo que me dijo, aunque era poco me servía de mucho – suerte.
Ni que lo digas – sonrió – nos vemos mañana bella – me dio un beso en la mejilla – y suerte con tu novio – me dedico una mirada divertida – ya quiero saber que cara pondrá Emmett al saber que Edward y tu son novios – ahogo una carcajada.
¿Se molestara? – trague saliva auditivamente.
No, pero como eres su hermana pequeña – hizo comillas en el aire – mantendrá a raya a Edward – esta vez si soltó la carcajada reprimida que tenia – nos vemos bella – se despido en la puerta.
Suerte – grite al ver que se dirigía a su auto, y solo me dedico un adiós con la mano.
Al irse Jasper yo también recogí mis cosas y las lleve a mi habitación, preparando lo que me iba a llevar mañana, incluyendo la ropa que me iba a poner, era temprano aun, para que llegara mi padre, tome un descanso y a los pocos minutos me quede plácidamente dormida, desperté solo porque ya tenia hambre, me fije en la hora y vaya sorpresa que me lleve al ver que solo faltaban 20 minutos para que mi padre llegara a casa. Como un rayo baje a la cocina para comenzar a calentar la cena, preparando la mesa y limpiando la estufa. Al llegar mi padre me saludo, después de unos minutos comenzamos la cena en silencio solo nos limitábamos a responder como nos había ido en el día. Ya eran las 9 de la noche cuando me fui al cuarto de baño a darme una ducha, no sabia a que hora iba a venir Edward, tal vez lo hiciera cuando mi padre estuviera dormido.
No lo sabia, por eso aproveche el tiempo para bañarme, secarme el cabello, desenredarlo y bajar a despedirme de mi padre - ¿No se supone que tenias una cena con el papá de Jake? – recordé en ese instante que el chico había venido ayer a invitarlo.
Se suspendió para mañana – parecía triste - ¿Vendrás? – me miro a los ojos.
Lo siento no creo poder, voy a estudiar con Edward – y no quería desaprovechar el tiempo.
Es verdad, se me había olvidado – se quedo pensativo – no importa – sonrió - ¿Cómo van las clases con esos muchachos?.
Bien – sonreí yo también – son muy pacientes conmigo y me explican detalladamente.
Me da gusto que lo aproveches – me dio unas palmaditas – ahora ve a descansar que has de estar agotada.
Ni que lo digas – le di un beso en la mejilla y subí la escalera algo perezosa.
Al llegar a mi habitación me tumbe rápidamente en mi cama y ya estaba por quedarme dormida cuando escuche que alguien tocaba la ventana muy quedito, al menos para que alguien mas que no estuviera en el cuarto oyera. Abrí la ventana y pude contemplar a Edward perfectamente guapo como siempre.
¿Ya estabas dormida? – me hice un lado para que pasara.
Estaba en eso – cerré la ventana ya que hacia mucho frio ahí afuera.
Lo siento – me abrazo.
No te preocupes, no pasa nada – me acurruque en su pecho disfrutando del aroma que desprendía su ropa y su cuerpo.
Ven – me jalo hacia la cama – acuéstate – le hice caso y ambos nos tumbamos sobre mi pequeña cama.
¿Y tu carro? – pregunte.
Escondido – su pecho vibro al estarse riendo.
¿Cómo es que tus padres te dejan venir en la noche al cuarto de una chica? – tenia curiosidad.
Es que no es cualquier chica – rodee los ojos ante su comentario.
Esta bien, ¿Cómo te dejan venia a mi cuarto en la noche? – mejore la pregunta.
Mis padres tienen una vena sentimental, y confían en que no vamos hacer nada malo – una pizca de humor estaba colada en su voz – no permitiré que yo mismo sea el culpable de romper tu virtud.
¿Mi virtud? – no le encontraba sentido – quiero romper mi virtud contigo – con mi comentario conseguí que solo se riera – pero no por ahora – dije cuando se calmo.
Estoy de acuerdo contigo – me acaricio el brazo.
Tu me tienes que decir algo – era verdad hoy le diría todo a Edward, hoy confiaría plenamente en el, por primera vez le diría a alguien que fue lo que paso, que me orillo a abandonar a mi cariñosa madre y al cálido aire de Phoenix, hoy era el dia.
