POV Bella.
Mi sueño estuvo nuevamente invadido por Edward, estaba claro que me gustaban estos sueños, nos encontrábamos solo el y yo en un hermoso jardín tumbados sobre las flores, ambos disfrutando del amanecer que se aproximaba.
Eres hermosa – sabia que era un sueño pero aun así la voz salió igual que la suya incluso su sonrisa traviesa se apodero de mi.
Y tú muy guapo – estaba segura que me había sonrojado.
Bella mi amor despierta – me removí inquieta en la cama, aun no quería despertarme, quería seguir soñando con Edward – bella – sentí que la cama se sacudía.
No por favor – murmure dormida.
Bella amor – me beso en el cuello – despierta – rozo sus labios una vez mas – ya es hora – me beso nuevamente.
Buenos días – abrí los ojos poco a poco aun no me podía acostumbrar a la luz que entraba por la ventana.
Buenos días princesa – me abrazo por la cintura - ¿Puedo preguntarte algo? – parecía divertido con algo que yo no sabia.
Si – me acomode más en su pecho.
¿En que estabas soñando? – me sonrojo - ¿con quien? – pero la sonrisa no se esfumaba de su cara.
Pues – me escondí mas en su pecho – en ti – lo dije en un susurro pero si me escucho, lo se porque me abrazo mas a su cuerpo.
¿Es enserio? – Parecía incrédulo – ¿No fue una pesadilla? – trataba de hacerme reír.
Si, soñé contigo y no, no fue una pesadilla – me ruborice nuevamente.
Me gusta cuando te sonrojas – soltó de la nada.
¿Cómo lo sabes? – y es que no entendía como lo sabia, si ni siquiera me estaba viendo el rostro para que lo notara.
Bueno digamos que cuando te sonrojas agachas la mirada, o bien ahorita así como estamos solo te aferras mas a mi playera – no me había dado cuenta de eso hasta que lo dijo, enfoque mi vista en su playera y me di cuenta de que era verdad, me estaba aferrando a su playera, a tal grado de dejarla arrugada por el esfuerzo que hacia mi puño en mantenerlo ahí.
Oh – musite – lo siento – lo solté.
No te preocupes – tomo mi mano entre las suyas antes de que se retiraran por completo de su pecho – pero si te sirve de consuelo yo también soñé contigo y déjame decirte que te veías igual de hermosa que ahorita – y no lo podía evitar, nuevamente me sonroje – claro que te ves mas adorable ahorita – levanto mi cara delicadamente con sus dos dedos y me miro directamente a los ojos inyectando todo su hechizo sobre mi.
Mi madre me dijo una vez que el día que me llegara a sonrojar por una mirada de un chico quería decir que estaba perdida – me miro perplejo asimilando todo lo que le había dicho.
¿Por qué ibas a estar perdida? – me pregunto.
Porque ya me había enamorado – al escuchar lo que mis labios soltaron sin mi permiso volví a bajar la mirada de sus ojos.
Es un alivio ¿Sabes? – no entendía lo que me quería decir.
¿De que? – quería aclarar mis dudas.
Es un alivio que estés enamorada de mi, tanto como yo lo estoy de ti – no daba crédito a lo que estaba escuchando así que decidí que era conveniente verlo para comprobar que lo que estaba diciendo era verdad, y no mentía sus ojos eran tan claros que me sentía desfallecer en ellos – creo que fue amor a primera vista – sonrió un poco – solo que te molestaba porque me gustaba ver como te enojabas, como tus delgadas cejas se juntaban casi lográndose tocar una a la otra, o como tus labios se fruncían en una línea recta al ver que algo no te parecía – ahora entiendo porque le gustaba hacerme enojar.
Edward Cullen – exclame pareciendo ofendida, pero por dentro me estaba divirtiendo con esto, me miro curioso – me siento ofendida, que barbaridad – levanto una ceja pero después me siguió la corriente.
Es que era amor, cariño – me dijo de la forma mas seductiva posible que pudo – ahora eres mía y eso nadie lo puede evitar – me mordió el lóbulo de mi oreja.
Y tú mio – me aferre más a él.
Nos quedamos ahí recostados por unos cinco minutos mas, disfrutando solo de la música que nos brindaba el sonido de nuestros corazones que latían al unisonó, nuestra respiración normal, nos tuvimos que levantar para poder prepararnos para irnos al instituto, igual que ayer Edward fue el primero en meterse a bañar mientras que yo preparaba el desayuno para ambos, cuando salió Edward fue mi turno de meterme a bañar, igual que ayer me tome mi tiempo en lavarme cada parte de mi cuerpo y frotarme mi cabello, solo que esta vez sin incidentes de vernos el no al otro casi desnudos, ambos tómanos el desayuno entre broma y broma, pero esa era nuestra forma de divertirnos.
¿Te iras conmigo esta vez? – había ilusión en su voz, y esperanza en sus ojos.
¿Quieres que me vaya contigo? – planeaba irme con el pero quería comprobarlo.
Claro – rodo los ojos – que pregunta.
Me iré contigo – sonreí de oreja a oreja y los ojos de Edward le brillaron como un niño chiquito con un juguete nuevo.
Perfecto – se coloco su mochila en el hombro tomando la mí en sus manos y colocándola en su otro hombro.
Puedo llevarla yo – era en vano lo sabia pero nada perdía con decirlo.
No, a mi me corresponde llevar la mochila de mi novia – me beso antes de salir de la casa.
Cerré la puerta cuando me liberaron sus labios, debía admitir que me gustaba que me sorprendiera dándome un beso, me encantaba la idea de poder ir al instituto con Edward y mas a saber que ya le habíamos puesto un nombre a nuestra relación, ahora que ya sabia la verdad estaba conmigo y eso lo hacia mas especial de lo que ya era para mi.
Espérame aquí – se introdujo en el bosque y yo solo lo vi desaparecer detrás de mi chochera, no pasaron ni 3 minutos cuando ya estaba su flamante volvo enfrente mio, estaba por dirigirme a su auto cuando me sorprendió bajándose de él y acercarse a mi – permíteme – me hablo seductoramente, ambos nos dirigimos nuevamente al auto y me abrió la puerta del copiloto como un perfecto caballero, al ver que ya estaba adentro cerro la puerta y rodeo su auto para poder subir a en su lugar, no tenia palabras para describir a este chico que me había robado el corazón y ahora con sus modales y su forma de ser conmigo no cabía la menor duda al ver que él era el indicado y que a pesar de todo lo que nos había pasado a los dos, aun seguíamos fuertes sobre todas las cosas.
Rumbo al instituto íbamos platicando de las materias, sobre sus practicas, su familia y como era su relación con ellos, incluso me dijo como había conocido a Emmett y a Jasper, era muy divertido saber como era con ellos pero eso si, era educado con las demás personas, y tenia razón sabia con quien comportarse como un caballero, como lo había hecho hace un momento fuera de mi casa al abrirme la puerta del copiloto para que yo pasara a sentarme, me dijo también que el soñaba con tener una familia con hijos y una casa hermosa que decorara su madre.
Quiero dos hijos – al decir eso lo mire pero su vista estaba enfocada en la carretera – un niño y una niña – prosiguió – que tengan unos hermosos ojos chocolates como su madre y su cabello castaño con ondas – fijo su vista en mi por unos segundos y después la volvió a enfocar enfrente, pase por alto eso sobre los ojos y el cabello.
Planeas tener dos hijos y ya hasta sabes como los quiere pero, ¿Y si la mama no es como la describes? – pregunte.
Oh de eso no hay que dudar – sonrió – sé que la madre querrá, o es que ¿Tu no quieres tener hijos? – en ese momento caí en la cuenta de que estaba hablando de mi.
Somos muy jóvenes – me Salí por la tangente.
Es verdad pero yo quiero un futuro con la persona que me ha robado el corazón desde el primer instante que la vi – se escuchaba con toda sinceridad que de verdad quería dejar un lado la escuela y casarme con el, solo que eso seria muy loco y arriesgado – no te presionare aun somos jóvenes pero sé que los dos estaremos por mucho tiempo juntos que hasta querrás alejarte de mi – lo ultimo lo dijo en broma, sabia que yo no me cansaría de él y obvio no lo querría lejos de mi.
Bien pero ahora no – dimos por terminado el tema.
Llegamos – Edward entro en el estacionamiento y se puso a lado de un jeep, al parecer ese auto enorme era de Emmett, bien dicen que todo es a nuestra medida – hermosa princesa – Edward me tendió una mano, ni si quiera me había dado cuenta de que ya se había bajado del auto para poder abrirme la puerta a mi.
Gracias – acepte su mano gustosa, al levantar la mirada sorprendí a varias chicas mandándome miradas asesinas, la verdad es que no me importaba ellas, las que me importaban eran las dos chicas que estaban juntas recargadas en un auto BMW rojo descapotable, sus caras eran dignas de una fotografía, ambas se veían sorprendidas, confundidas y sobre todo de emoción.
Vaya – silbo Edward, y regrese sorprendida mi vista para poder enfocarla en su rostro – todos nos están mirando, no me sorprende al tener a la chica mas hermosa de todo el planeta en mis brazos era de esperarse – se encogió de hombros y yo le di un juguetón golpe en el hombro – Ouch – fingió quejarse.
¿Edward? – La voz de una chica hablo antes de que yo lo hiciera - ¿Quisiera saber que harás esta noche? – parecía nerviosa pero su vista estaba enfocada solo en él, en cambio parecía que a mi me estaba ignorando completamente.
Estudiar – Edward dijo como si nada, él se daba cuenta claramente que varias chicas estaban babeando por él, pero simplemente se hacia que no lo sabia, supongo yo que para no darles falsas esperanzas.
¿No podrás salir conmigo? – la chica tímida de hace un momento desapareció, se transformo en una chica atrevida tomando su lugar – digo, para divertirnos – le giño su ojo.
Lo siento – decidí intervenir, y al parecer no se había percatado de mí hasta que escucho mi voz – pero Edward no estará disponible – me puse en medio de los dos, y Edward me tomo por la cintura escondiendo su cara en mi cabello y sintiendo las sacudidas de su cuerpo porque se estaba riendo.
¿Quién eres tú? – me miro furiosa.
MI novio – el tono posesivo no se hizo esperar – no estará disponible para ninguna lagartona que ande detrás de él tratando de bajarle los pantalones – Edward cubrió su carcajada con un ataque de tos repentino.
¿Qué tu que? – vaya que esta chica si que era de lento aprendizaje.
Como lo escuchaste mi novio no estará disponible para ninguna otra chica que no sea yo – la mire retadoramente para que no se atreviera a debatirme.
Ash – se fue moviendo sus caderas exageradamente por todo el aparcamiento hasta entrar al instituto.
Así que son novios – la voz de Emmett me sorprendió - ¿Por qué no lo sabia? – me miro directamente.
Porque eso sucedió ayer, ¿Me perdonas? – hice mi mejor cara de niña regañada que pude.
Claro que si, contigo no puedo estar enojado – Edward me soltó y Emmett me tomo entre sus brazos para comenzar a darme vueltas como niña chiquita, mientras que yo me estaba riendo feliz porque era un peso menos de encima, ahora solo faltaban las chicas.
Solo cuídala bien ¿Si? – miro a Edward pero no estaba enojado ni nada por el estilo.
Lo prometo – Emmett me soltó y me deposito en el suelo.
Hola bella – se acercó Jasper a saludarme y me dio un abrazo – ves te dije que no se iba a molestar – me susurro en el oído.
Gracias – le respondí de vuelta.
¿Cómo que andas con esta? – Irina la novia de Emmett llego echando humos a reclamarle a Edward -¿Cómo dejaste a mi hermana por esta? – Sus ojos desorbitados me daban miedo, pero no lo suficiente como para huirle, al contrario me quede ahí plantada en mi lugar – Contesta, no te quedes callado – alzo las manos hechas puños.
Irina – la advertencia en Emmett la paso por desapercibida.
No tengo porque darte explicaciones – Edward nuevamente me tomo por la cintura.
Esta poca cosa – comenzaba a despotricar en contra mía.
Irina no te voy a permitir que le hables así a bella – el rostro de Emmett se endureció al igual que sus palabras.
Emmett por Dios – hablo exasperada.
Nada, no te permitiré que le hables así a mi hermanita – su lado sobreprotector conmigo salió, no sabia que fuera capaz de hacer eso por mi y la verdad es que se lo agradecía, era un chico sumamente tierno y me agradaba la idea de que Emmett se hiciera pasar por mi hermano mayor, la verdad es que si necesitaba uno.
Emmett ni siquiera es tu hermana – rodo los ojos.
Quizás no sea mi hermana política pero la quiero igual a como si lo fuera así que no te permitiré que le hables así – tomo aire para continuar hablando – y si Edward decidió terminar la relación que tenia con tu hermana para andar con bella tu no eres quien para decidir lo contrario, tu opinión no vale, al menos no para mi cuando se trata de ellos – nos señalo a nosotros dos, tanto Edward como yo nos quedamos sorprendidos por lo que estaba diciendo.
Soy tu novia – casi grito.
No importa – se cruzo de brazos – mientras tu no respetes la relación de ellos yo no tengo porque respetar tu opinión, que en dado caso a los que les debería de importar tu opinión seria a ellos, pero dudo mucho que lo hagan – sonrió.
Emmett McCarthy, me has humillado enfrente de esta – me señalo.
El león cree que todas son de su condición – la voz de mi queridísima amiga Rose se escucho detrás de Emmett, él se giro para verla y dejándome a mi también poder observarla.
¿Es cierto lo que se rumora? – la novia de Jasper fue la que pregunto a continuación.
¿Sobre bella y Edward? – pregunto Jasper a Kate y esta se le colgó al cuello.
Si – Jasper hacia lo posible por separarla supongo que su agarre lo estaba ahogando.
Es cierto – esas palabras consiguieron que se soltara de él.
¿Qué? – Reacciono igual que su hermana – eso es imposible – parecía fuera de si – tu – señalo a Edward entrecerrando los ojos - ¿Cómo le puedes hacer esto a mi hermana?
Como ya dije antes, no tengo porque darte explicaciones de mi vida privada – Edward me tomo delicadamente de la cintura para pasarme detrás de él no sabia porque lo iba hacer hasta que vi que la mano de Kate tomaba impulso para soltar una cachetada, Edward lo había visto venir y yo no, no había tiempo el golpe iba a dar justo en mi mejilla.
Ni lo sueñes – la voz de Alice fue lo que escuche antes de esperar la cachetada, al abrir los ojos, porque si los cerré, me di cuenta de que Alice sostenía con mano firme la mano de Kate, esta mostraba una mueca de dolor, en cambio Alice una de satisfacción.
Estúpida – escupió – suéltame – estaba tratando de zafarse de su agarre.
Como gustes – Alice la soltó y pude observar que en la muñeca de Kate tenia marcados perfectamente los dedos de Alice, ahora entendía la mueca de dolor que estaba haciendo.
¿Estas loca? – la voz de Jasper que siempre era tranquila hoy me sorprendido, en su voz se podía apreciar que estaba furioso por lo sucedido - ¿Qué tienes en la cabeza? – volvió a cuestionar.
Mejor dime ¿Qué tienes tu en la cabeza?, ¿Por qué la defiendes a ella sobre mi? – no sabia que les había pasado a Jasper y a Emmett, no quería ser la culpable de los problemas que llegaran a tener por mi culpa, pero pensándolo bien les haría un favor si es que llegaran a terminar, así tanto Alice como Rose tendrían el camino libre para poder enamorarlos a ambos y así andar con ellos, pero dicen que nada en esta vida es fácil y me suponía que esta no iba hacer la excepción – no respondas – ni tiempo le dio al pobre de Jasper para hablar – vamos Irina – tomo la mano de su hermana y ambas se fueron dando tumbos por todo el aparcamiento.
Chicos de verdad siento mucho lo de sus novias – Edward que me había posicionado nuevamente delante de él me susurro en el oído "mentirosa" – no era mi intención de veras.
No te preocupes bella, un problema mas un problema menos que puede pasar – se encogió de hombros recuperando su buen sentido del humor que lo caracterizaba.
Es verdad Emmett tiene toda la razón – Jasper estaba de acuerdo contigo.
¿Cuándo nos ibas a dar la noticia? – Alice y Rose estaban tan o mas emocionadas que yo.
Lo iba hacer cuando llegamos pero no se pudo – ambas extendieron la sonrisa que tenían en sus labios.
Que felicidad – Alice grito.
Me da gusto por ti bella – Rose fue mas tranquila
Gracias chicas – ambas me abrazaron.
Cuida bien a mi pequeña – el tono maternal de Rose salió a flote amenazando a Edward.
Lo hare – tanto Rose como Emmett advirtieron a Edward para cuidarme.
Ahora solo faltan ustedes chicas – quería saber si alguno de ellos sentía algo por ellas, así como lo hizo Edward al saber que me gustaba un tal "Edwin".
¿Sobre que? – pregunto Alice.
No te hagas Alice si bien que sabes que Tyler anda detrás de ti he – le hice burla, las tres sabíamos que el tenia novia pero no iba en el instituto, eso era un alivio no quería tener problemas con otra chica, vi de reojo como Jasper apretaba sus puños y desviaba su mirada, pero eso si con la mandíbula apretada – y tu no te quedas atrás – señale a Rose – que Royce anda detrás de ti también – las dos se sonrojaron, y la reacción de Emmett fue la misma que la de Jasper.
Bella – ambas dijeron a modo de reproche ya que estaban sonrojadas – te vemos en clases – las dos corrieron literalmente hacia su clase.
Yo me voy bella nos vemos después, tengo que entrar a mi clase – se despidió de mi Emmett.
Suerte Emm – me despedí de él.
Si, gracias par de tortolos – al parecer recupero su sentido del humor.
Yo también me voy bella, Edward – el que si seguía serio era Jasper.
Ok nos vemos jazz – me despedí de él y Edward hizo lo mismo con ambos.
Que mala eres – me dijo Edward al ver que sus amigos ya se iban y estaba seguro que no escuchaban lo que nosotros estábamos diciendo.
¿Por qué? – trate de hacerme la desentendida.
No te hagas – me rodeo la cintura y fue depositando un largo camino de besos en mi cuello.
Dime – a estas alturas ya no podía formular bien una oración, no a menos que me estuviera trabando.
Ellos no andan detrás de tus amigas – hablo sobre mi piel – solo lo hiciste para darles celos a Emmett y Jasper
¿Yo? , ¿Por qué habría de hacer eso? – Edward tenia razón y me satisfacía la idea de ver que fue verdad, eso me da la esperanza de quel tal vez, solo tal vez ellos puedan andar algún día, pero no lo podre conseguir si ellos siguen de novios con esas arpías.
Lo sabes muy bien cariño – me gire sobre sus brazos para poder besarlo bien.
Tu ganas – me di por vencida – tienes razón, pero ni se inmutaron – hice un puchero trazando líneas con mi dedo sobre su pecho – al parecer ni les gustan mis amigas.
¿Estas segura? – me miro levantando una ceja.
No – comencé a reírme – la verdad es que si quiere, aunque sea un poquito pero mientras anden con esas arpías no podrán andar con mis amigas.
¿Arpías? – repitió Edward.
Bueno con Irina y Kate – rodee los ojos.
Supongo que si les queda ese apodo – soltó su musical risa que me contagiaba - Vaya imaginación que tienes – toco mi cabeza depositando un casto beso en mi frente, al sentir sus labios contra mi piel suspire, no me iba a cansar de esto – ahora ven que tenemos que ir a clases – me tomo de la mano y ambos entramos al edificio para tomar nuestras respectivas clases.
¿Oye Edward? – lo llame antes de que entrara a mi salón.
¿Qué pasa amor? – nos detuvimos en la puerta y me miro directamente a los ojos.
Verdad que tu me ayudaras – algo se me tenia que ocurrir para que por fin dejaran a sus novias, sé que no se me iba hacer fácil lograrlo pero tal vez con la ayuda de Edward se me hiciera menos complicado, pero antes de que hiciera algún plan tenia que hablar con Emmett para poder saber al menos un poco de su historia con Irina, y como decía Edward "no podía ser cupido" pero si podía darles una ayudadita, solo para que ellos continuaran con el resto, sabia que o iban a desaprovechar esa oportunidad.
