POV Tanya.
No podía creer que Edward me había dejado y todo por la desabrida de Swan, bueno pensándolo bien Edward ya no me era suficiente, no me daba lo que yo buscaba.
Tanya – la voz de mi hermana Kate hizo que dejara de pensar en mi – no lo puedo creer – sus ojos estaban mas grandes de lo normal
¿Qué? – pregunte al ver que no proseguía con su relato.
Se trata de Jasper – si, su novio pero no sé que le hacia dándose aires de preocupación cuando las tres sabíamos perfectamente que no los querían de verdad, solo era para molestar a Alice y a Rosalie.
¿Ahora que paso? – ya estaba harta de ese tema, no podía creer como es que seguían con ellos, pudiéndose conseguir a alguien mejor.
Prefiero a Swan que a mí que soy su novia – la verdad es que eso no me sorprendía, pero tenia que aparentar que así era.
¿En verdad? – me miro a los ojos como tratando de descifrar si lo decía enserio o solo era broma.
Si – parecía convencida – es que no me puedo creer – alzo las manos al cielo.
Bueno – me encogí de hombros - ¿Y que piensas hacer? – tome un mechón de mi cabello empezando a jugar con él.
No lo se – parecía dedutiva - ¿Qué me recomiendas? – me pregunto.
Que lo dejes – dije así sin mas – que busques a alguien que te de algo de acción – ella ya sabia a lo que me refería.
Tanya – hablo escandalizada – como puedes creer eso – con sus dos manos se aferro a la mesa.
¿Qué? – pregunte – las tres sabemos del porque empezaron a andar con ellos – me miro como diciéndome que me callara, y es que como ya lo había dicho antes solo era para molestar a las que antes eran nuestras "amigas", la verdad es que yo nunca las considere como tal, siempre andaban con secretitos ellas dos y no me gustaba para nada que ellas hicieran cosas a nuestras espaldas, recuerdo perfectamente el pretexto que ocupamos para dejar de ser amigas de ellas.
Flashback
Ya estoy harta – explote.
¿Qué pasa Tanya? – mi hermana Irina me pregunto.
Pasa que no puedo soportar que Alice y Rosalie sean más populares que nosotras – cerré mis ojos de golpe masajeando mi cabeza.
¿Qué planeas? – me pregunto.
No lo se, tal vez andar con los mas populares y así matar dos pájaros de un solo tiro – en ese momento apareció Kate.
¿Hablas de Edward, Emmett y Jasper? – me pregunto atónita.
Por supuesto, quien más si no ellos – sonreí de forma maquiavélica – yo quiero a Edward – y es que ese bombón no se me iba a escapar de las manos, antes me acostaba con él.
¿De que hablan? – pregunto una confundida Kate.
Dejaremos de hablarles a ellas – hable sin hacerle caso.
¿A quien? – volvió a preguntar.
¿Cómo que a quien? – me gire para enfrentarla – pues estamos hablando de Alice y Rosalie.
Ahorita no podemos dejar a Alice – parecía avergonzada.
¿Por qué no? – me enfurecí mas.
Porque su madre ha muerto – levanto la vista clavando sus ojos azules en los míos más profundos.
¿Y? – No le encontraba sentido a eso – a mi que me importa – alce una mano para callar sus quejas porque vi que estaba a punto de reprocharme algo -¿Quién te gusta Emmett o Jasper? – le iba a dar el placer de escoger con quien se quería quedar.
Ninguno – se cruzo de brazos.
Pues te tiene que gustar uno – alce la voz más fuerte que ella.
Ya dije que no – me regreso el grito.
Basta – intervino Irina – si no vas a elegir tu – la señalo – lo voy hacer yo.
Bien, un poco de cordura por fin – suspire – ¿A quien eliges? – le pregunte.
A mi parecer el que esta más pasable es Emmett, después de que tú te quedaras con Edward ya no hay de donde escoger – sabia que era broma pero no me gustaba que mis hermanas pusieran los ojos en donde ya los había puesto yo.
Perfecto, ahora tu te quedas con Jasper – le dije a un Kate no muy decidida.
Pero sabes muy bien que Emmett quiere con Rose y Jasper con Alice – eso si lo sabia las únicas que no se habían dado cuenta eran ellas, estaban tan embobadas con tanta popularidad que en la cabeza no había otra cosa que no fuera eso, pero quien las iba a culpar si los chicos no hacían ni el mínimo intento por acercarse a ellas, se preguntaran que como sabemos eso, es simple solo bastaba con ver como las observaban en secreto detrás de los casilleros cuando ellas iban saliendo de los vestidores o como las espiaban en los pasillos, eso si señores que era acoso.
No me importa – iba hacer todo lo posible por que retiraran los ojos de ellas y los enfocaran en mis hermanas – ustedes van hacer todo lo que este en su alcance para que ellos las prefieran a ustedes antes que a ellas – me levante de mi lugar – y no espero un no por respuesta.
Me Salí del salón sin esperar que me dijera si estaban de acuerdo o no con lo que ya había acordado, ahora estaba buscando a Alice y a Rosalie para decirles que ya no queríamos saber nada de ellas, de paso buscar a Edward para conseguir una cita con el, y por qué no una también para mis hermanas, cada una con su respectiva pareja, esperaba que eso no me fuera de mucha complicación ya que desde que entramos al instituto Emmett y Jasper han estado solteros, pero Edward no, el siempre anda con una y con otra nunca le duran las chicas pero yo no lo dejaría hasta lograr mi objetivo, llevarlo a la cama.
Fin del Flashback.
No puedo dejarlo – hizo una mueca de dolor.
¿Por qué no? – Al no recibir respuesta decidí hablar otra vez – no me digas que lo quieres – me horrorizo esa idea, y rápidamente la deseche.
Le tengo un aprecio – parecía apenada.
Pero sabes que el no siente lo mismo que tu – no quería que alguien le hiciera daño a mis hermanas, y si con eso yo tenia que estarles recordando la verdad lo haría, era preferible que lo supieran por mi que soy su hermana que por ellos que solo sé que no las quieren, no al menos como novias – sabes que ellos están enamorados de ellas – baje la voz hasta convertirlo en un susurro no quería que nadie mas se enterara y fuera de chismoso con ellas.
Lo se – me miro despectivamente – no tienes que ser tan grosera conmigo – tomo aire – lo se a cada momento, cada que lo veo a los ojos y sé que ese amor no es para mi, cada que la ve a ella y sueña con ella en ves de mi, lo se Tanya no tienes que recordármelo – dio un manotazo en la mesa y se paro hecha una furia – lo que nos distingue entre tu y yo es muy distinto, yo no solo busco sexo – me lo escupió en la cara, yo me quede atónita era la primera vez que me hablaba así, salió del salón y azoto la puerta logrando que cerrara los ojos tan fuerte por el impacto que esta recibió.
¿Qué le pasa? – pregunto Irina al llegar a mi lugar.
Lo de siempre – ella y yo sabíamos como era Kate, como se aferraba en buscar un amor en el que nunca va a encontrar.
¿Jasper? – Pregunto y yo solo asentí dándole la razón – ya debería de dejarlo – lo mismo pienso yo.
Tu también ya deberías dejar a Emmett, ni creas que no me doy cuenta de como lo vez – me miro con angustia gravada en su rostro – como sonríes como idiota al ver que se aproxima, y también como te desilusionas igual que Kate cuando te das cuenta de que prefiere defender a Swan antes que a ti – se sonrojo – no me quiero ni imaginar que es lo que harán los dos al preferirlas a ellas antes que a ustedes – no quería ser tan dura con ellas, pero no entendían lo que yo quería decirles.
Basta – su tono fue mas suave que el de Kate, se retiro del aula al igual que lo hizo Kate, no las iba a detener ellas tenían que pensar en lo que estaban haciendo.
Hay veces que me reprocho haber obligado a mis hermanas a que andarán con ellos, yo que solo evitaba que alguien mas les hicieran daño cuando ni cuenta me estaba dando de que solo yo era la causante de sus problemas, y la gran mayoría eran de amor, quería con todas mis fuerzas encontrar una posición mágica para dárselas a ellos y que quedaran enamorados de mis hermanas en ves de ellas, que las prefirieran a ellas en vez de Alice y Rosalie pero sabia que eso era imposible, que no existía dicha posición, que si volvieran a nacer ellos las preferirían a ellas antes que a mis hermanas, que de nada sirve que los hubiera separado de ellas durante 6 meses, porque estaban igual o mas enamorados que antes. Bien dicen que en la guerra y en el amor todo se vale, esto era Guerra en el amor, solo que las únicas que estaban luchando contra algo imposible eran mis hermanas, las únicas que pedían a gritos un poco del amor de esos dos hombres que ni si quiera se dignaban en regalarles migajas de su amor, por una parte sabia que eso estaba bien, que cuando llegara el día la ruptura iba a ser limpia, al igual que la mía con Edward, solo que el sentimiento era diferente yo solo quería a Edward para una sola cosa y era el sexo, en cambio mis hermanas los quería de verdad. No concebía la idea de que no existirá en este mundo alguien que no las quisiera, tendríamos que estar equivocadas, tienen que existir tales personas que fueran capaces de dar la vida por mis hermanas si fuera necesario, seré muy liberal pero haría lo que fuera para hacerlas entrar en razón, para hacer que terminen con ellos por lo sano y así poder encontrar a alguien que si las quisiera de verdad, no creo que eso sea muy difícil de conseguir ¿Verdad?, sé que en algún lugar de este mundo existen las personas indicadas para ellas.
Hola Tanya – la voz varonil hizo que el hilo de mis pensamientos se perdiera, al verlo a la cara me di cuenta de que en verdad era apuesto pero no recordaba su nombre.
Hola… – deje la palabra en el aire para que me dijera su nombre
Garrett – me dijo su nombre – ¿Sabes en donde esta Kate? – no sabia que este chicho conociera a mi hermana.
La verdad es que no – desde que salió no ha regresado, pero tenía que darle su tiempo a solas.
De seguro esta con su novio – lo dijo en tono triste pero a la vez en un susurro, al parecer no quería que yo escuchara esa última oración.
¿Oye te puedo hacer una pregunta? – sus ojos estaban perdidos en algún lugar lejano, al escuchar mi voz levanto la vista y me miro detenidamente.
Ya lo hiciste – sonrió solo un poco.
Ya – hable como si le estuviera repitiendo algo a un niño que no entiende lo que esta bien o lo que esta mal.
¿Dime de que va tu pregunta? – ahora el parecía interesado en saber que era lo que le quería preguntar.
¿Te gusta mi hermana? – puse demasiada atención para ver como reaccionaba ante mi pregunta, lo cual pudo aclarar mis dudas, se puso rojo al principio y después parecía nervioso, ni siquiera sabia que responderme.
No digas eso – se trababa solo con sus propias palabras – no quiero que se llegue a enterar Jasper , no sé de que es capaz de hacer al saber que me gusta su novia – abrí los ojos desmesuradamente y al darse cuenta de lo que había dicho se tapo la boca inmediatamente, ya era tarde sin querer ya había confesado que le gustaba mi hermana, no sabia si la quería pero lo que si sabia es que gustaba de ella, era mejor que nada, es mejor lo que siente el por ella, que lo que Jasper fingía sentir por ella, o la ilusión que se creaba mi hermana.
Tranquilo – trate de calmarlo – no le diré nada a Jasper lo prometo – vi que suspiro de alivio al escuchar mis palabras - ¿Desde cuando te gusta? – quise saber.
Desde que la conocí – sus ojos parecían soñadores.
Te ayudare – me miro dudando de lo que yo estaba diciendo – sé que tu serás mejor para mi hermana que otra persona – le sonreí para infundirle ánimos.
¿Cómo lo sabes? – me pregunto
Porque te brillan los ojos cuando la nombras – se sonrojo un poco – te sonrojas y además te trabas – entrecerró los ojos – ¿Quieres mas? – no sabia que mas decirle si se le ocurría decirme que si.
No, así déjalo – bueno eso era un alivio no sabia que mas decirte, planeaba decirle pero mejor me quede callada.
Nos vemos luego – me despedí de él con la mano.
¿Me ayudaras? – me pregunto con ilusión.
Te he dado mi palabra – no me iba a retractar en ayudarlo, pero si mi hermana no quería nada con el y si seguía aferrando con un capricho ya no había nada que yo pudiera hacer para ayudar al pobre muchacho, que ahora me veía a mi con ojos soñadores, como si yo fuera su salvación – ahora si me disculpas tengo que buscar algo con que apagar un fuego – le giñe un ojo.
¿Se esta incendiando algo? – pregunto inocentemente.
Algo así, pero seria difícil de explicar – asimilo mis palabras pero sin levantar la vista, seguía pegada a sus manos que jugueteaban nerviosamente.
¿Quieres que te ayude? – se ofreció, pero sabia que yo no podía disponer de sus "servicios" por así decirlo
No te preocupes encontrare algo con que apagarlo – volvió a asentir con la cabeza dándome la razón.
Salí del salón dispuesta a buscar algo de diversión pero no sabia con quien exactamente ir, no tenia muchas personas en las que pudiera desear echarme un polvo rápido, Edward se me había escapado de las manos pero no me iba a aferrar a algo que sabia que no iba a ser posible, no como mis hermanas, yo no me iba a enamorar de un idiota que no valorara mis sentimientos, solo buscare pura diversión y me valdrá todo lo que los demás digan a mis espaldas.
Yo puedo ayudarte cariño – ronroneo en mi odio la voz de un chico, metiendo su mano por debajo de mi mini falda, rápidamente hizo que me excitara con solo el sentir el calor que desprendía su mano sobre mi piel liza.
Ya lo creo – lo acerque mas a mi y nos metimos a uno de los baños de las chicas que por fortuna estaba vacío, cerramos la puerta poniéndole seguro para que no llegara nadie a interrumpir en pleno acto.
No se cuanto tiempo pasamos encerrados en ese baño solo sé que estaba disfrutando de los besos que dejaba por todo mi cuello, solo era un faje nada fuera de lo normal, no quería tener sexo, no ahorita, no en un baño donde quien sabe cuantas cosas podría haber contaminadas además no traía condón y dudaba que lo trajera él, además ya no confiaba mucho en ellos.
Me gustas – ronroneo en mi oreja.
¿Dime a quien no le gusto? – parecía ofendida.
Te quiero para mi – mordió el lóbulo de mi oreja, eso lo dudaba no podía estar quieta con alguien al menos que no pudiera conseguir lo que me proponía desde el principio, así como paso con Edward que no pude conseguir acostarme con el, pero eso no quería decir que no lo hubiera hecho en el tiempo que estaba con el, que Edward no quisiera era muy diferente a que yo me iba a poner en abstinencia solo por el.
Lo dudo – dije entre jadeos – no puedo estar en una relación ahorita – estaba disfrutando del momento.
Quiero que seas mi novia – no era una pregunta, me estaba exigiendo algo que yo no podía ni quería darle, mas la primera que la segunda.
Ya va – me solté de él – lo has arruinado – me estaba acomodando el cabello, poniéndolo en su lugar pero en ese momento llego y me abrazo por la cintura haciendo que nuevamente el calor que desprendía su cuerpo fuera absorbido por el mio, tenia ganas de quedarme por mucho tiempo así con el detrás mio, no sabia que me estaba pasando pero no lo quería averiguar temía a las respuestas que tal vez llegara a encontrar.
Piénsalo – me beso el cuello – yo quiero que seas mi novia, me gustas y yo puedo darte lo que Cullen no te dio – estaba hablando de sexo tal vez, pero no lo necesitaba a él para eso tenia mas, no sabia de que me iba a servir el teniéndolo de novio pudiendo tener a mas.
¿Qué no me dio Edward? – quería comprobarlo, escucharlo Salir de sus labios, de alguna manera escuchar o imaginar que me dijera que él me podría dar sexo me excitaba.
Amor – ahí estaba, eso no me lo esperaba y mi cara de shock le confirmo a él que eso no era lo que yo creía o quería oír, pero en ningún momento se retracto de lo que había dicho, al contrario parecía estar esperando una respuesta a una pregunta no formulada – piénsalo, no pierdes nada – me sonrió desde atrás y me soltó, en ese momento añore su calor, sus brazos alrededor de mi cintura, se fue de mi lado dando pasos alargados y quitándole el seguro al baño fijándose de que nadie lo veía salió de ahí, dejándome a mi con una cara de póker que ni yo misma comprendía, muchas veces ya había lidiado con esto, pero de alguna manera sabia que esto era diferente, sabia que el me lo decía enserio pero no sabia que responderle, no sabia si estaba dispuesta a dejarlo todo por él, a cambiar mi vida solo por una sola persona la ocupara.
Lo cierto es que no había sentido con alguien mas lo que él me había logrado transmitir, ese calor que de repente me subía por todo mi cuerpo hasta llegar a mis mejillas ese sonrojo, espera un momento dije ¿Sonrojo?, ¿de cuando acá yo me sonrojaba por cualquier cosa?, esto era tan nuevo para mi, que temía que se volviera a repetir, esto no me podría estar pasando a mi, no ahora que estaba tan feliz de volver a regresar a ser libre sin que nadie me reproche nada, pero eso no quiere decir que él me esté atando, me propuse salir del baño dejando de un lado todos esos pensamientos locos sobre si me gustaba o no el chico para algo mas que sexo ocasional, este no era el momento, me dije a mi misma, ya encontrare el momento indicado para poder pensar con claridad todo lo que me quiso dar a entender, ¿eso se sentía estar enamorado de alguien?, lo cierto es que no era la primera vez que me fajaba con él, pero no creía que estuviera enamorada tampoco, deje de pensar en eso por que solo estaba logrando que me diera un enorme dolor de cabeza, quizás, solo quizás, con el tiempo pueda averiguar que es lo que me estaba pasando de verdad, porque mi cuerpo reaccionaba de esa manera tan diferente cuando estaba con él, cuando el me tocaba, el tiempo lo dirá todo, por el momento me quiero olvidar de todo lo sucedido recientemente, olvidarme que existe un mundo fuera del mio, en donde solo estamos mis hermanas y yo sin nadie que nos pueda hacer daño, sin nuestros padres tan descuidados que ni si quiera se preocupan por hacernos una llamada de perdida para saber como estamos, solo ellas y yo en un lugar tranquilo.
