POV Bella
¿Qué nosotras que? – Ups
No es lo que parece – rápidamente se excuso.
Lo oí muy bien Jasper Whitlock – Alice si que estaba enojada
Alice no – Jasper estaba tratando de que se calmara.
Nada de Alice – ella se cruzo de brazos – ¿Por qué le andas diciendo esas cosas a bella? – frunció el ceño.
No, es que escuchaste mal – pobre de Jasper ya no sabia que mas decirle a Alice para que se calmara.
Alice – decidí intervenir por el bien de los dos.
No bella – me corto antes de que empezara a decir algo mas – esto es entre el y yo, no se quien se cree para andar diciendo que Rose y yo somos lesbianas – su rostro ya estaba rojo, pero era de la furia que le producían dichas palabras - ¿Qué le pasa? – lanzo la pregunta al aire.
¿Qué yo que? – oh no, lo que faltaba, que llegara Rose.
Rose – solo alcance a susurrar antes de que volviera a preguntar lo que estaba pasando.
¿Qué pasa?, ¿Oí bien? – se veía confusa.
No – ahora Alice era la que estaba nerviosa.
Claro que si – hablo nuevamente Rose.
¿Qué fue lo que oíste? – pregunte.
Que yo era lesbiana – sus ojos mostraban furia – no nada mas yo, sino también Alice – exploto – se puede saber de donde sacaste esa idea tan – estaba pensando en una palabra que decir, o bueno eso es lo que yo me imaginaba – tan estúpida – escupió la ultima palabra.
Chicas yo no – pero de nuevo interrumpieron a Jasper.
Me conoces por Dios – alzo las manos al cielo – como puedes decir eso de mi – lo acuso – esta bien que no nos hablemos, pero lo hacíamos cuando éramos mas chicos y sabias que no era lesbiana – se sentó en la banca que estaba a lado de nosotros, tratando de asimilar la información que recibió hace un momento.
Pero yo no – volvió a decir Jasper, pero nuevamente lo cortaron.
Whitlock – Rose hablo nuevamente – mejor no digas nada, solo estas empeorando las cosas – no sabia de que hablaba puesto que Jasper no había podido decir algo mas, siempre lo terminaban interrumpiendo.
¿Qué pasa? – esta vez el que llego fue Emmett con un Edward confundido detrás de él.
¿Qué pasa bella? – me pregunto, ni siquiera me atrevía a decirle lo que Jasper y Emmett pensaban de Alice.
Pasa que este pedazo de "Hombre" – hablo Alice – dice que Rose y yo somos lesbianas – Edward parpadeo varias veces antes de ponerse a reír.
¿Qué cosas dices? – soltó una carcajada que solo consiguió que Alice y Rose lo miraran serias.
Hablo enserio Cullen – oh creo que Rose si estaba enojada, muy enojada.
¿Qué hacemos? – Jasper se acercó a Emmett para susurrárselo.
No lo se – tanto Emmett como Jasper estaban pálidos – no pensé que lo negaran.
¿Qué les pasa? – les pregunte.
Nada – dijeron los dos al mismo tiempo.
No son lesbianas – hable entre dientes – se los dije pero no me hicieron caso – susurraba solo para que ellos me escucharan.
Lo siento – se disculpo Edward – pensé que lo estaban diciendo en broma
¿Tu lo sabias también? – Alice entrecerró los ojos.
¿Saber que? – pregunto confundido.
Lo que dicen de nosotras – se cruzo de brazos.
No sé que es lo que digan de ustedes – Edward no sabia nada de lo que le estaban diciendo.
Edward – había advertencia en la voz de Rose.
Basta – me puse entre Rose y Edward – solo son chismes – veía que iban a alegar – pero tenemos que saber de donde sacaron esa tontería – mire detenidamente a Emmett y Jasper, mientras que ellos tragaban saliva auditivamente.
¿De que están hablando?, no las entiendo – Edward me abrazo por la cintura.
Pasa que el – señalo Rose a Jasper – dice que Alice y yo somos lesbianas.
Yo no lo digo – se defendió Jasper.
Lo oí de tus labios, además también lo repitió Alice, ella también te estaba reclamando – las miradas que le lanzaba Rose a Jasper eran de pura ira.
¿Es cierto eso? – hablo Edward con su mismo tono de voz.
No es que – volvía a decir Jasper pero nuevamente lo interrumpieron.
No mientas Whitlock – Alice estaba con los brazos en la cintura – mejor me voy, no quiero segur escuchando mas estupideces – pobre Alice y pobre de Jasper también, por creer que Alice era lesbiana ahora creo que si la perdió de verdad.
Me voy contigo, no quiero seguir alegando sobre mi sexualidad – Rose se fue junto con Alice.
Esperen – las quería detener.
No, ya no quiero seguir escuchando lo mismo, te vemos luego bella – me dieron un abrazo las dos – y disculpa – no sabia de que se disculpaban si los que tendrían que hacerlo eran ellos, solo por unas estúpidas ideas que les habían metido en sus cabezotas, todo para que no anduvieran con ellas, maldigo a esas personas sin cerebro que no tienen nada que hacer, y creo tener la lucidez de quienes fueron las responsables de semejante disparate.
No lo puedo creer – me gire para enfrentarlos a los dos, solo para poder ver sus caras aun pálidas.
Pero es que nosotros no tenemos la culpa – se justificaron.
No entiendo – hablo Emmett.
¿Qué es lo que no entiendes? – le pregunte.
¿Porque no lo aceptan? – tenia ganas de darle una cachetada para ver si así dejaba de pensar que ellas eran lesbianas, pero juro que me iba a vengar de esas personas que habían dicho que tanto Alice como Rose eran lesbianas, no sabia en que cabeza cabía semejante estupidez, no corrección si lo sabia, solo a ellos se les ocurría pensar que eran lesbianas.
¿Alguien me puede explicar lo que esta pasando? – pido Edward.
Estoy de acuerdo con Emmett – ignoraron la pregunta de mi novio
¿Son tontos? – les pregunte a los dos.
Oye – se quejo Emmett – hermanita – reprocho.
Nada – me cruce de brazos – ¿Cómo es posible eso? – les pregunte a los dos.
No entiendo nada – volvió a decir Edward.
No hay nada que entender – le respondí yo.
Es que no se porque se enojaron Rose y Alice – hablo Edward detrás de mi - ¿Me pueden explicar ustedes? – se dirigió a sus amigos.
Yo – parecía mas nervioso que hace un momento – tengo clases, nos vemos bella, Edward – se despidió de nosotros Jasper.
Yo también ya me voy – se despidió también Emmett.
¿Por qué se van? – pregunto Edward.
Cobardes – susurre – no lo se – me encogí de hombros.
¿Tú sabes de qué estaban hablando? – me pregunto.
¿No? – mas que una afirmación, sonó como una pregunta.
¿Sabes algo que yo no se? – me giro entre sus brazos para verme directamente a los ojos.
No – esquive su mirada.
Bella – persuasión era la palabra indicada para describir su voz en este preciso momento.
¿Qué pasa? – recargue mi cabeza sobre su pecho.
¿Tan malo es? – me acurruco en sus brazos.
Algo – mantenía mi cabeza escondida en su pecho.
¿Tanto como para que se molesten Rose y Alice? – me pregunto otra vez.
Bastante, si – le dije de vuelta.
¿No puedes decírmelo tú? – estaba tratando de sacarme lo que yo sabia a base de besos.
Tenemos clases – no quería irme pero si me quedaba le iba a decir lo que sabia, solo era cuestión de minutos, quizás segundos, lo sabia.
Mentirosa – se rio sobre mi piel.
¿Por qué? – me atreví a preguntar.
No tenemos clases lo sabes, ya acabaron desde hace 10 minutos – maldición – solo que no les dije nada a ellos, porque quería estar contigo a solas – me beso nuevamente – sin nadie que nos pueda interrumpir.
Lo se – no me quedaba de otra.
¿Me dirás? – su voz se escuchaba victoriosa.
Tal vez – estaba jugando con él.
¿Por qué? – me siguió la corriente.
¿Qué me darás a cambio si te digo lo que se – tuve que tomar una bocanada de aire para decir lo siguiente – si te digo del porque Alice y Rose se molestaron y porque ellos no te quieren decir nada? – suspire al finalizar mi oración.
¿Qué quieres que te de? – me cuestiono.
Sorpréndeme – lo mire con una sonrisa plasmada en mi rostro.
¿De verdad quieres una sorpresa? – me sonrió y sus ojos se le iluminaron.
No, mejor deja lo pienso bien – me quede observándolo fijamente para saber que era lo que quería de él.
Tomate tu tiempo – podría estar así por mucho tiempo con él y no me cansaría, lo juro.
Ya se lo que quiero – su sonrisa se ensancho.
Dime – demando.
Tus noches – lo dije tan rápido que no se si me escucho.
¿Mis noches? – repitió lo que dije, al parecer si lo había escuchado.
Si, tus noches, sé que quizás lo que pida sea algo muy arriesgado, su yo fuera tu mama no te dejara salir – me miro sorprendido – no en forma de morbo, pero no dejaría que mis hijos anduvieran por ahí en la casa de una jovencita.
Tu no eres cualquier jovencita y lo sabes – me respondió.
A lo que me refiero – suspire – es que no se si eso te pueda traer problemas en tu casa.
De eso no te preocupes – me consoló – tratare de hacer todo lo posible por pasar todas mis noches contigo – beso la parte alta de mi cabeza - ¿Otra cosa que quieras? – me pregunto
Tus besos – era ilógico, no sabia por cuanto tiempo iba a durar mi felicidad cerca de él, pero también era egoísta pedirle que sus besos sean solo exclusivamente para mi, no se lo dije tal cual pero lo pensé y eso no hacia la diferencia.
Son todos tuyos – me respondió al instante.
Tus abrazos – lo mire a los ojos.
Siempre los tendrás – no tardaba nada en responderme – siempre tendrás todo de mi – me prometió – estaré siempre que me necesites – no cabía duda que había encontrado a la persona mas maravillosa en este pequeño pueblo, no m arrepiento de haber venido aquí, Edward, mi padre y mis amigos, incluyendo a mi hermano postizo, eran lo mejor que me había pasado al llegar aquí. Creo que si volviera a nacer, que me dieran otra oportunidad de vivir, y si me dieran la posibilidad de poder cambiar algo sobre mi pasado, no cambiaria nada, ya que dadas las circunstancias era lo que me había orillado a dejar Phoenix para refugiarme en Forks y así también en Edward, que me había recibido gustosamente, siempre fiel para protegerme de alguien que me hiciera daño - ¿Ya me dirás? – pregunto como niño chiquito desesperado.
Si, lo hare, no es tan difícil – me volví a recargar en su bien formado pecho.
Bien, te escucho – me dijo al ver que no continuaba.
Alguien les metió la idea a la cabeza de que Alice y Rose eran lesbianas – cerré los ojos, no es que me asustara la idea de que alguien le gustara su mismo sexo, solo que lo veía irracional porque ellas gustaban de ellos.
¿Les metió?, ¿de quien te refieres? – me pregunto.
De Emmett y Jasper – dije lo más tranquila que pude.
¿Qué? – parecía desconcertado.
Como lo oyes, alguien les dijo que ellas eran lesbianas – seguía tranquila.
No lo puedo creer – reacciono después de unos segundos que para mi se me hicieron eternos.
Ni yo – suspire de cansancio.
¿Alguna idea de quien pudiera haber sido? – no me dio tiempo de responderle cuando escuchamos algo que nos dejo sorprendidos.
Eso de que Alice y Rose son lesbianas se salió de control – dijo una voz detrás de los arbustos.
Se suponía que eso solo lo tenían que saber ellos, nadie mas – hablo la voz de otra mujer.
Lo se, ¿Ahora que vamos hacer? – pregunto nuevamente la primera voz.
¿Qué hacemos? – me susurro Edward.
Tratar de ver quienes nos, para saber así quienes fueron las que inventaron semejante chisme – hable igual que Edward.
Bueno, hay que acercarnos para ver quienes son – ambos nos acercamos con pasos sigilosos, para saber así de una vez por todas de quien se trataba.
Chicas – la voz de un hombre interrumpió a las chicas – se que tienes novio – no sabia a quien iba dirigido eso – pero quería decírtelo ahora – volvió a decir el chico.
Aquí están, las andaba buscando – interrumpieron al chico – es hora de irnos – oh no, no se podían ir, no ahorita que estaba demasiado cerca para saber de quien se trataba.
Luego me dices ¿Si? – dijo la voz de una chica .
Es rápido – hablo desesperado el chico.
Otro día con mas calma, ahora tengo que irme – se despidió la chica, sin darnos tiempo de saber de quien se trataba – quizás mañana, nos vemos – fue en ese momento que dejamos de escuchar la voz de ellas para que se quedara en absoluto silencio, solo el ruido de las ramas chocar unas con otras.
Me gustas – susurro el chico.
¿Quién es? – le pregunte a Edward.
No lo se – me respondió.
Ambos salimos de nuestro escondite solo para observar a un solo chico ahí parado en medio de la nada, hipotéticamente, no sabia quien era, no lo había visto en ninguna clase que yo tuviera, por mas que hacia memoria no lograba dar con el chico, su cara no se me hacia conocida, y por supuesto era de esperarse que ni su nombre supiera, pero yo sabia de alguien que conocía a todo, o la gran mayoría del instituto, quien si pudiera saber de quien se tratara.
