POV Bella
¿Hola? – no tenia registrado el numero, y tampoco lo reconocía, nadie me respondía - ¿Bueno?
¿Bella? – me dijo alguien al otro lado.
¿Quién habla? – se escuchaba mucho ruido del otro lado de la línea - ¿Bueno? – la línea se quedo muerta - ¿Bueno? – pregunte una vez mas, pero nada, ya no había nadie en la línea.
¿Qué pasa bella? – se me acerco Edward.
No pasa nada – aun mantenía el teléfono entre mis manos, como si eso me fuera a decir de quien había recibido la llamada.
¿Quién era? – frunció el ceño.
¿Celoso? – lo mire de forma divertida.
Poco – su expresión no se suavizaba.
¿Tienes motivos? – le seguí preguntando.
Umm – lo pensó por un momento – digamos que un día dijiste en los vestidores que te gustaba un tal Edwin – junto sus cejas de tal manera que pensé que se iban a tocar las dos.
Si, me acuerdo de ese día – vagamente las imágenes de ese día, recuerdo que igual se había molestado, pero ahora igual que ese día fue sin intención.
Tontito – lo abrace, con recelo me correspondió el abrazo.
¿Qué?, no le encuentro el chiste – su voz ya era normal.
Edward – suspire – esa vez dije que me gustaba un chico que se llamaba Edwin, pero el no existe – me miro sorprendido – ese día las chicas me preguntaron quien me gustaba, les iba a decir que me gustabas tu, pero en ese momento te apareciste así de la nada en los vestidores de las chicas y ellas me avisaron que estabas dentro, fue por eso que dije que me gustaba un chico que se llamaba Edwin pero en realidad ese Edwin eras tu – tome aire.
¿Es verdad eso? – sus ojitos se le iluminaron como a un niño con un nuevo juguete.
Claro que lo es amor – lo abrace a un más queriendo que nuestros cuerpos formaran uno solo.
No sabes que alivio, estaba luchando con un fantasma – se rio y me contagio.
Desde que te conozco solo has sido tú – recargue mi cabeza en su pecho y él puso sus manos en mi cintura – claro me tomo unos días aceptarlo, pero dime ¿Quién lo iba a aceptar cuando el chico que te gusta le gusta molestarte? – no ha pasado mucho tiempo solo unos días peor gracias a Dios los dos abrimos los ojos a tiempo para no desperdiciarlo.
Es que me gusta hacerte enojar – me hice la ofendida – aclaro, solo es de juego, por eso era que te molestaba con cosas insignificantes, solo eso.
Más te vale Cullen – lo decía en broma.
Claro que si Swan – me siguió la corriente - ¿Me dirás quien era que te dejo tan pensativa? – no me había dado cuenta que me había quedado callada por un tiempo.
Quiero decirte pero ni yo misma se quien era – recordé la conversación que había tenido, la gran mayoría era hablando yo sola, pero seguía sin saber quien había sido, no le había dado mi numero de teléfono a nadie, mas que a Edward y Alice que lo consiguió ella sola, de ahí en fuera nadie lo tenia, ni siquiera Emmett que supuestamente era mi hermano mayor, quizás Alice se lo dio a Rose, pero esa era la voz de un hombre, estaba segura que no era James, conocía su voz a la perfección y esa no era la suya.
¿Quién tiene tu número? – su voz ya era seria.
Solo tu y Alice, quizás Rose – dije por un momento.
¿James? – me pregunto Edward con los ojos cerrados y con la mandíbula apretada.
No, no era él, conozco su voz y esa no era la de él, además él no tiene mi numero ni siquiera Jake lo tiene como para decir que lo haya conseguido – finalice.
Eso si que es raro – se quedo pensando por un momento.
Bastante, si – admití, ya no dijimos nada, los dos nos quedamos en silencio logrando escuchar la respiración del otro, y a nuestros corazones que ahora estaban sincronizados, latiendo al unísono. El momento mostraba paz y tranquilidad, un momento relajante hasta que el sonido de mi celular rompió la armonía, sonando nuevamente, notificándome una llamada entrante, ¿El número?, no lo conocía pero estaba muy segura a que era el mismo número del que recibí la llamada anterior.
¿Quieres que conteste yo? – se ofreció Edward.
Yo lo hago – mire detenidamente la pantalla, esperando a que se callara, a que la persona que estuviera del otro lado se hubiera equivocado, o mejor que se cansara y que colgara sin darme tiempo de responderle, pero pensándolo bien creo que quería saber de quien se trataba para así de una vez por todas quitarme la duda - ¿Bueno? – pregunte esperando a que me respondieran.
¿Bella? – se escuchaba igual que hace un momento.
¿Quién habla? – pregunte.
¿Bella eres tú? – la voz de aquel hombre se escuchaba barrida, como si ya tuviera algunas copas de mas.
Si – hice una pausa - ¿Quién habla? – insistí.
Soy yo, Emmett – respire de Alivio - ¿Puedes venir por mi? – se escuchaba mal.
¿En donde estas? – me acerque a mi mochila para sacar un papel, para ver si me daba una dirección apuntarla y pasar a buscarlo.
Estoy con Irina – hubo un silencio sepulcral – si estas con Edward, él sabe en donde vive – claro que lo sabia, como no iba a saberlo si una de ellas fue su novia, la rabia me consumía, pero tenia que controlarme, eso no me puede dominar, es pasado y se supone que lo único que me tiene que importar es su presente que es conmigo y su futuro, que no se si aun estaremos juntos, pero mientras entre nosotros haya amor, siempre estaré con él, el tiempo que el me permita.
Vamos para haya – avise.
Muchas gracias, pero también tengo que informarte que aquí esta Jasper – bueno supongo que me lo esperaba.
No te preocupes en un momento estamos haya – le dije con un suspiro.
Gracias – me dijo antes de colgar.
De nada – colgué antes de que se pusiera sentimental, bueno la verdad es que no sabia como se ponían las personas cuando tomaban de mas, estaba claro que no todas reaccionaban igual, yo por mi parte, bueno no quería recordar como me ponía con unas copas de mas.
¿Qué pasa bella? – nuevamente se me acerco Edward.
Tenemos que salir – recalque bien el "Tenemos".
¿A dónde? – me pregunto.
A la casa de Irina – recogí mis cosas para poder ponerlas en orden y tomar una chamarra, que por cierto se me había olvidado y ahora no traía.
¿Para que vamos a ir haya? – me siguió.
Era Emmett el que me había marcado, esta mal, creo que esta borracho – hice una mueca – me pido de favor que si podíamos ir por ellos.
¿Ellos? – creo que tenia que ser mas clara.
Bueno con ellos me refiero a Emmett y a Jasper, ¿Tienes una chamarra que me prestes? – le pregunte.
¿Qué día es hoy? – me pregunto.
Umm ¿viernes? – le respondí con otra pregunta.
Toma – me tendió una sudadera azul, de inmediato me la puse y su aroma me golpeo en la nariz, era una fragancia muy exquisita – te ves mas hermosa en ella, quédatela.
Como crees, si es tuya – me la quería quedar, pero no por ser encajosa sino porque su sudadera me hacia recordarlo, quizás me serviría cuando este en las noches sola y lo extrañe.
¿Qué cosas dices? – se rio – quiero que te la quedes, te ves muy hermosa en el azul, ahora entiendo porque es tu color favorito.
¿Te lo dije? – le pregunte con curiosidad.
No, pero con solo ver tus cosas cualquiera adivinaría que es tu color favorito, veamos, tu auto, tu ropa, tu ropa de cama, algunas cosas de tu cuarto – empezó a enumerarlas – y podría seguir si quieres.
No, así déjalo – me ruborice.
¿En donde dices que están? – regreso al tema anterior.
En la casa de Irina, Emmett me dijo que tu sabias en donde es – me cruce de brazos haciendo un puchero.
¿Celosa? – se rio un poco.
Algo – gire mi cara para no verlo, sabia que si lo hacia todo seria en vano, no tenia caso que me pusiera celosa de algo que ya había pasado, pero también era para jugar un poco con él.
No tienes porque lo sabes – se me acerco.
Estas en lo correcto – seguía sin verlo a los ojos.
Solo tengo ojos para ti – me ronroneo en el oído – solo tu – se detuvo en mi oído descargando todo el poder de esas palabras.
Mas te vale – quería decirlo lo mas seria posible, pero después de un momento la risa me gano – ok vale, pero lo digo en serio ¡He! – lo señale con un dedo y con mi otra mano en la cintura, simulando que lo estaba amenazando.
Lo que diga mi princesa – me dio un beso.
Vamos, Emmett se escuchaba mal – recordé su voz en mi cabeza.
Quizás tomaron de mas – Edward se encogió de hombros, de que había tomado lo sabia, se le escuchaba en la voz pero algo me decía que a Emmett le pasaba algo mas, pero era Edward el que los conocía mejor que yo.
Tal vez – Edward tomo las llaves de su auto y ambos bajamos las escaleras para poder salir de su casa - ¿Crees que tu mamá se enoje, si nos vamos? – le pregunte con algo de duda.
Solo vamos a ir por Emmett y Jasper, tampoco es que nos vayamos a quedar a dormir en otra casa – me dijo Edward.
Ok, pero tenemos que regresar rápido, no quiero que tu mamá se preocupe – tampoco quería que tuviera una imagen equivocada de mi.
De acuerdo – me dijo con una sonrisa bailando en su rostro.
¿Van a salir? – nos intersecto Esme.
Solo vamos a ir por Emmett y Jasper al parecer están algo mal – le explico Edward.
¿En donde están? – el tono maternal de Esme no me paso desapercibido.
En la casa de Irina – le dijo Edward.
No me gusta que estén en esa casa – se cruzo de brazos.
Estoy de acuerdo – al instante me arrepentí de haberlo dicho en voz alta, Esme me sonrió.
Bella y yo tenemos razón – que alivio, no se había molestado al entrometerme en una conversación con su hijo – gracias a Dios que tu te cruzaste en su camino y lo regresaste a donde correspondía – las palabras que me dijo Esme no le encontraba sentido pero de todas maneras le respondí.
Fue él quien se cruzo en mi camino y me regreso a mi carril – me abrace mas a Edward – y es a usted señora Cullen a la que le tengo que dar gracias por tener a un hijo como él – Edward se ruborizo.
¿En que quedamos?, no me dirías señora – me sonrío – solo Esme cariño – me recordó.
Esta bien, Esme – me esforcé por decirle así.
No se tarden, ya quiero ver como están esos dos jovencitos – se cruzo de brazos – maneja con cuidado cariño – le dijo a Edward.
Pierde cuidado – le sonrío él.
Lo digo por la niña, no quiero que me la asustes con tu forma de conducción – Edward solo rodo los ojos.
Ya ha visto como conduzco – dijo Edward con calma.
Cuídala Edward – no entendía de que me tenia que cuidar.
Lo hare – dijo con un tono de voz serio.
Nos vemos en un momento – se despido de nosotros – no lleguen tarde – se quedo en el umbral de la casa esperando a que nos fuéramos.
¿Edward? – lo llame, habían dos cosas que dijo su mamá que yo no le había entendido el significado detrás de esas palabras.
¿Pasa algo? – me abrió la puerta del auto.
Solo quería saber algo – me senté esperando a que el llegara a su lugar.
Dime – me dijo cuando ya estaba en su lado, poniendo el auto en marcha.
¿A que se refería tu mamá con eso de que "Te regrese a donde correspondías? – le pregunte, por más que le diera vueltas al asunto no entendía que era lo que me quería decir con eso, o quizás solo fuera que Edward era otra persona antes de que nos conociéramos, no quiero decir que sufra de algún problema de personalidad, pero si quizás se comportaba diferente antes de que estuviéramos juntos.
Digamos que era diferente al andar con Tanya – hizo una mueca – salía mucho a fiestas, no me gustan prefiero estar en un lugar tranquilo, muchos dicen que soy aburrido pero no me importa, tomaba, cosa que antes no lo hacia, y me metí en varios problemas Esme decía que esa relación solo me estaba destruyendo pero no le hice caso, hasta que llegaste tu a Forks fue cuando "Regrese" a donde correspondía como te lo dijo, es por eso que también ando mal en Biología, había veces que no entraba a clases, pero me compuse – me sonrío, ahora entiendo porque me daba las gracias, pero yo no tenia nada que ver conmigo, él había cambiado porque él quería hacerlo un merito que no es mio, por supuesto – desde que supo que me había fijado en alguien mas, se puso contenta te quiso sin conocerte, dijo que tu eras la indicada, la que había venido a devolverme, me dijo que solo tu serias capaz de descubrirme – se encogió de hombros – no le entendí, ya sabes como son las madres, pero en varias cosas no se equivoco, tu habías llegado para mi – el tono posesivo que utilizo me gusto.
Vaya – lo dije lentamente – tu madre es muy cariñosa, me recuerda a la mía – extendió su mano para juntar la suya con la mía.
¿La extrañas? – me pregunto.
Si, ella era como mi mejor amiga, por supuesto que la extraño – suspire – otra cosa – decidí seguir con el tema anterior entes de que me pusiera súper sentimental y derramara una que otra lagrima.
Adelante – me animo.
¿De quien me tienes que cuidar? – esa era otra cosa que había dicho pero que no le encontraba el verdadero significado.
De Tanya – suspiro frustrado.
¿Por qué de ella? – seguía sin entender.
Porque desde que terminamos se volvió mas agresiva, amenazo con hacerte algo, se lo dije a mi madre y me dijo que no debía dejar que ella te hiciera algo y ahorita que se entero que íbamos a ir a su casa dijo eso – su vista la mantenía en el camino – pero no te preocupes solo son amenazas, claro que yo si te cuidare de cualquiera que amenace con hacerte daño.
Creo que me las podre arreglar con Tanya – no soy violenta pero yo defiendo lo que es mio, en este caso esta mal tratar a Edward como un objeto, pero tampoco voy a permitir que me haga algo, cuando ni siquiera le he hecho algo a ella, quizás se tome muy a pecho eso de que Edward la dejo por mi, pero yo no tenia la culpa de que la dejara.
No quiero que te haga algo – me dijo de manera dulce – hemos llegado – paro el auto fuera de una casa grande, no tanto como la suya, era llamativa, pero no hermosa como la de Esme – espérame – pidió, al llegar a mi lado me ayudo a bajar del auto, no me cansaría de esto y creo que tampoco me iba a acostumbrar a que lo hiciera, pero tendría que hacerlo, no siempre íbamos a poder ir juntos en el mismo auto – ven, vamos – me guio por el camino de flores que había alrededor. Toco el timbre y estábamos esperando a que abrieran, después de unos segundos mas la puerta se abrió revelando una casa totalmente tirada (desarreglada).
¿Puedo ayudarles? – nos pregunto una chica.
Venimos a buscar a Emmett y Jasper – le respondió indiferente.
No están – la voz de la chica fue silenciada por la de Irina – Emmett no ha estado aquí desde la semana pasada y de Jasper no se nada – eso se me hacia raro Emmett me había hablado diciendo que estaba aquí, y ahora su novia nos dice que no están.
¿Gracias? – Dijo a modo de respuesta, pero mas bien sonó como una pregunta – Que raro – me dijo Edward al estar lejos de la puerta - ¿Estas segura que Emmett te dijo que iban a esta aquí? – me pregunto.
Si, eso fue lo que dijo – le respondí – espera – saque mi celular de la bolsa de mis pantalones.
¿Qué haces? – me pregunto.
Voy a marcarle – estaba buscando entre las llamadas recientes el ultimo numero para poder marcarle – esta sonando – le dije.
¿Bella? – Me respondió Emmett - ¿Bella en donde estas? – se escuchaba algo raro.
Estoy fuera de la casa de Irina, ¿Dónde estas tu? – le pregunte.
Estoy adentro – me dijo en un susurro – estamos adentro, no nos dejan salir – la voz de Emmett se iba apagando.
Ella nos dijo que no estabas ahí, que no habías estado desde la semana pasada y que de Jasper no sabia nada – repetí las mismas palabras que utilizo ella.
No nos dejan salir – me respondió con la voz queda.
Te sacare, te lo prometo, tengo que colgar – estaba ideando algo para poder sacarlos de ahí.
Gracias bella – me dijo antes de colgar.
¿Qué paso? – me pregunto Edward.
Pasa que están dentro y no los dejan salir – le dije lo que sabia – necesito que me ayudes en algo – me di cuenta que la parte de la chochera estaba abierta y ahí habían una entrada – ¿A dónde lleva esa entrada? – le pregunte.
Si mal no recuerdo – enfoco sus ojos – a la parte de adentro de la casa, exactamente a las escaleras que dan a las habitaciones – me informo.
Necesito que las distraigas, que vuelvas a tocar y le hagas la platica a Irina mientras que yo los busco y los saco de ahí, ¿De acuerdo? – dije.
No tardes – me estaba arriesgando a ser descubierta por su hermana Kate o Tanya, pero eso era lo de menos ahora.
Listo – Edward toco el timbre, estaba esperando a que le abrieran para poder entrar yo.
¿Otra vez? – preguntaron.
Si solo quería hablar de… - perdí la voz de Edward, ese era el momento, entre por la cochera y justo como lo había dicho Edward daban hacia las escaleras, me di vuelta para ver si no estaba nadie, ahí me encontré a Edward en la puerta hablando con Irina, bueno la estaba entreteniendo, decidí que no tenia que perder el tiempo y subí con delicadeza las escaleras, ¿Dónde estas?, quería preguntar, tendría que revisar las habitaciones pero en donde, en cual estarán, no me daría tiempo, mejor les mandaba un mensaje.
¿Dónde están?
BS.
Estaba ansiosa, no podía ser descubierta, el mensaje de respuesta no tardo en llegar, por suerte lo había puesto en vibración sino, ahora mismo iba a alertar a alguien más que estuviera cerca.
Habitación lila, en el armario.
EM.
¿Habitación lila?, ¿había pasado por una habitación así?, la verdad es que no recordaba, pero solo había revisado dos de las 5 habitaciones, y estaba segura que ninguna de ellas tenia un color lila, la siguiente que me asome el color era Rosa, solo me quedaban dos opciones, y justo la penúltima esa, era la que Emmett me había dicho que era - ¿Emmett? – Susurre – ¿Están aquí? – y si ¿alguien mas me había escuchado?
¿Bella? – Me susurro – estamos aquí – dio unos golpecitos al armario, me acerque para abrirlo y no pude estaba cerrado – tiene llave – me dijo.
Ya lo note – mi vista voló a la habitación buscando una llave pero no la encontraba – ¿Tienes alguna idea de donde pudiera estar? – Le pregunte - ¿Dónde esta Jasper? – me había dado cuenta que no le había escuchado la voz.
Por sus cajones, del lado de su cama, Jasper sigue inconsciente – me dijo, ¿Qué les habían hecho?, quería e preguntarles pero ese no era el momento para ponernos hablar. Me dirigí a los cajones que me había dicho Emmett y ahí encontré dos llaves, una de esas dos tenias que ser la que me abriera el armario.
Espera un momento – introduje la primera pero nada mas no se abrió, la segunda, esperaba que fuera esa sino estábamos perdidos. Gracias a Dios si se abrió.
Bella – la voz de Emmett me alerto estaba algo débil – no te preocupes – me dijo cuando vio mi cara, se pasara – eso no me calmaba pero no sabia que mas hacer – ¿Vez?, aquí esta Jasper – señalo algo, mi vista se dirigió a donde me indicaba con su dedo y pude ver a Jasper totalmente dormido.
Ven, no pasa nada – escuche la voz de alguien acercarse – sé que me quieres a mi, y que Isabella solo era un pasatiempo.
Tanya – esa era la voz de Edward – no sabes lo que dices, estas borracha, además no te permito que hables así de mi novia.
Eddy, no sabes lo que dices tu – se rio tontamente, las voces se escuchaban mas cerca.
Saca a Jasper de ahí – le indique a Emmett – si se abre esa puerta me ayudaras ¿Correcto? – solo asintió.
Ven, vamos a mi cuarto – dijo la voz de Tanya.
¿De quien es este cuarto? – le pregunte.
De Tanya – perfecto.
¿Quién los encerró? – no podía creer de que eran capaces hacer.
Creo que fue ella junto con sus hermanas – me dijo algo irritado.
¿Qué haces aquí? – maldición, no escuche que la puerta se abriera.
Sorpresa – me acerque a ella – ven – la jale.
¿Qué te pasa? – estaba tratando de zafarse de mi.
Tranquila, esto es para que no te metas con mi novio – la empuje dentro del armario – Emmett – lo llame, dejo a Jasper en la cama y empujo la puerta del armario, impidiendo con su peso que se abriera en lo que yo me encargaba de cerrarlo – buenas noches, vámonos – me dirigí a ellos – entre Emmett y Edward se llevaron a Jasper a la salida.
¿Por donde? – me pregunto Edward.
Por donde entre – le dije – me asegurare que no este nadie.
Kate salió – nos informo Emmett.
Eso nos deja solo con Irina y la chica que nos abrió la puerta – susurre.
Están en la parte de atrás de la casa – me dijo Edward, lo mire danto a entender que quería una explicación de eso – estaba hablando con Irina – al parecer me entendió – y llego Tanya con la chica que nos abrió, la dejo a ella y se me acerco, le dijo a su hermana y a la chica que la esperaran en la parte de atrás de la casa, así que ellas se fueron dándonos un tiempo para hablar – termino de decir.
Las matare a las cuatro – le dije con algo de rabia, no contra de él pero si con ellas, una por encerrarlos, dos por engañarme y tres por coquetear con mi novio.
Que agresividad pequeña – Emmett estaba regresando poco a poco a su humor habitual.
Poco, ahora hay que salir de aquí – deje que ellos pasaran primero para asegurarme que nadie se había dado cuenta de que habíamos entrado y salido por aquí – listo, vámonos – solo cuando estuvimos en el auto me sentí mas tranquila, Emmett y Jasper iban en la parte de atrás y yo iba del lado de Edward - ¿Qué les hicieron? – le pregunte.
Cuando te hable la primera vez y colgué era porque se despertaron, cuando pensé que esta dormida te volví a marcar diciéndote que vinieras por nosotros y cuando colgué algo me dio a oler con un pañuelo y lo ultimo que supe era que estábamos Jasper y yo encerrados en ese armario – dijo Emmett tratando de recordar algo de lo que paso.
¿Qué estaban haciendo ahí Emmett? – en su cara me di cuenta de que esa era la pregunta que no quería escuchar.
