Inglaterra estaba orgulloso de sí mismo. Era de adolescente hormonal y deprimida encerrarse en su casa a ver comedias románticas y comer helado, mientras llora.

Por eso estaba en la cima de una colina, viendo las estrellas… comiendo un bote de helado gigante, mientras lloraba.

—Las rosas son rojas—decía—Igual que la sangre. Las violetas son azules. Igual que la sangre azul—seguía llorando—Y las estrellas son tan deprimentes que las pintaría de rosado y las haría estrellarse en la cabeza de Japón por traicionarme.

— ¡Inglaterra! —lo llamó una voz conocida. El aludido se volvió, con el rostro lloroso, sin molestarse en limpiarse las lágrimas— ¿Qué cosas estás diciendo? —murmuró Japón, subiendo a la colina.

— ¿Qué haces aquí? —inquirió el británico, llevándose una gran cucharada de helado a la boca.

—Mira, lo que pasó con Rusia…

—Ah, vienes a disculparte, maldito, después que me engañaste. Traicionaste mis sentimientos.

—Inglaterra, fue idea de mi superior…

—Primero Francia, mi amor, que no me quiere. Cuando creí que podríamos ser amigos, vas tú y te juntas con el ruso…

—Fue cosa de mis superiores…

—Excusas, excusas…

— ¡Ni siquiera sé porqué te doy explicaciones!

— ¡Ni siquiera me quieres! —Lloriqueó Inglaterra— ¡N-no quiero oír ninguna despedida tuya!

—Eres un estúpido. Me habías convencido de hacer una alianza contigo, y te pones histérico. ¿Sabes qué? Métete la alianza por donde te quepa.

— ¿En serio? ¡Espera! ¡Así que serás mi amigo! —exclamó de buen humor, tirando el helado hacia atrás— ¡Dame un abrazo para sellar nuestra amistad!

—No me toques—gruñó el asiático, mientras intentaba apartar a un hiperactivo inglés cariñoso.

Japan is my friend~—canturreó, mientras restregaba su mejilla contra la del otro.

—…Esto es demasiado cursi—se quejó el japonés, creyendo que vomitaría arcoíris de un momento para otro.

Y así se formó la dulce alianza entre ellos dos.

—Así que hicimos una alianza—comentó un soldado inglés de alto rango.

—Sí. Ahora, cierren los puertos franceses. Que ese francés se entere de lo que es ignorarme—ordenó Inglaterra—Y suspendan las exportaciones de carbón a Rusia. ¡Démosle a Japón toda la información que sea posible! ¡Y manejen la diplomacia a su favor!

— ¿Porqué? —inquirió el soldado.

—…Porque es el único que me quiere—murmuró.

.

—Y el único perjudicado soy yo—se quejó Francia, batiendo un nuevo récord de cigarrillos fumados, a causa de los nervios por una alianza entre Inglaterra y Japón— ¿Desde cuándo dejé de ser una prioridad suya? —murmuró, refiriéndose a la nación británica.

Además, Inglaterra se encargó de crear una gran brecha entre Francia y Rusia. No quería que el ruso se acercara a su francés, por más que fueran amigos. Dejó a Francia rodeado por la triple alianza: Alemania, Austria e Italia.

— ¿¡Porqué me hace esto!? —repetía una y otra vez Francia.

—Ay, sabes que me duele vengarme de ti—confesó Inglaterra—Pero alguien debe hacerte escarmentar. La próxima caerás a mis pies~.

— ¡Eres despreciable!

Beneficiar a Japón, beneficiar a Japón~—canturreaba.

—Deja de hablar de Japón.

— ¡France está celoso! —exclamó el británico, emocionado.

— ¡No estoy celoso!

— ¡Que alguien traiga una cámara! Now!

—Te odio.

Poco después de que la alianza anglo-japonesa fuera formada…

Japón consideró que debía aprender a hablar inglés.

—Y yo podría enseñarte~—propuso Reino Unido, emocionado, apenas el japonés le había contado sus planes—Seré el mejor profesor de inglés del mundo…

—Claro, claro—masculló Japón.

.

This is a pen, significa, "Esto es un bolígrafo" —explicó Inglaterra.

— ¿Y yo para qué quiero decirle a la gente que un bolígrafo en un bolígrafo? —se quejó Japón, algo decepcionado con su nuevo profesor de inglés.

—Sólo trataba de enseñarte cómo usar el "is" en una oración, friend.

—Por si no lo sabes, lo entendí a la primera—se quejó el asiático, tendiéndole un cuaderno. El británico lo leyó.

Estados Unidos is estúpido e insoportable.

China is un dolor de cabeza.

Inglaterra is el peor profesor de inglés del mundo.

—Discrepo—se quejó Inglaterra—Mi pequeño América no es estúpido ni insoportable. China no es un dolor de cabeza, es simpático. Y yo soy un buen profesor de inglés.

—Nunca te había visto ser sarcástico—comentó el japonés.

— ¡No es sarcasmo!

— ¡Qué buen chiste! —lo molestó el asiático, a pesar de que sabía de la ausencia de sarcasmo.

— ¡Que no es una broma!

Continuará~


Gente, es un hecho, Francia está celoso. Lalala~. Gracias por los reviews, en serio :'3 Las adoro! (No sé si hay hombres que lean esta historia, es una duda existencial que tengo ._.). Y... ¡Feliz día de San Valentín!