—Dentro de esta carta se encuentra la misión que te ha sido asignada—comunicó el superior de Alemania a dicha nación—Léela con atención.

La nación alemana tomó la carta, y comenzó a leer. Aunque sabía que se trataba de algo desagradable. Siempre que le mandaban las misiones en cartas, era porque era algo horrible.

Como siempre, tenía razón.

"Tienes que poner a Austria bajo tu protección".

Horrible. Aunque había un pequeño consuelo.

"P.D: Puedes golpearlo si quieres".

—De todas formas, no quiero hacerlo—se quejó Alemania, pensando en lo poco que soportaba al austríaco.

—Órdenes son órdenes.

Alemania estaba de pie frente a la puerta de la habitación del austríaco.

— ¡Alemania! —Gritó Italia, desesperado, mientras se aferraba a la espalda del alemán— ¡No lleves a Austria a nuestra hermosa casa!

— ¿"Nuestra"? ¡Es mi casa! —protestó el rubio.

—Es como si fuera nuestra. ¡No anexes al falso aristócrata podrido!

—No. De todas formas, no tengo opción. No es como que la opción me guste demasiado…

— ¡No lo hagas!

—Son órdenes de mi superior.

—Pero… pero… Austria…

—Debemos ser fuertes. Ahora, suéltame.

— ¡No quiero! ¡Nuestra casa…!

— ¡Es mía!

—Italia, quítate—interrumpió Hungría, mientras intentaba separar al italiano del alemán.

— ¿Qué haces, loca? —Se quejó Italia—¡Si no hacemos algo, Alemania anexará a Austria!

— ¿Y evitar liberarme de ese austríaco insoportable? Puf, claro. Yo apoyo la anexión de Austria. Me desharé de él~—comentó la húngara, feliz con esa posibilidad.

— ¡Son unos malditos! Además, creí que tu gobierno no apoyaba ésta anexión…

—Mi gobierno no lo apoya. Yo sí. Y haré lo que esté en mis manos para hacer que Austria se vaya de esta casa. ¡Ya sé! Alemania, ¿Por qué no me cambias a Austria por Prusia?

—Sería como cambiar oro por carbón—se quejó el alemán, fulminándola con la mirada.

—Por favor~—pidió ella.

— ¡Basta! —exclamó Alemania, dado que Italia había empezado a morderlo por cruzar algunas palabras con una mujer. Derribó la puerta de una patada— ¡Austria! ¡Te anexaré a mi país! ¡Si dices que no, utilizaré la fuerza!

—No hace falta dar tantos detalles. Iré sin problemas—se quejó el austríaco, mientras tomaba una cerveza—Pero te jodes, porque te tomaré toda la cerveza.

Y así empezaron a vivir juntos. Un falso aristócrata viviendo de calidad.

El pequeño Romano estaba en ese estanque, diciéndole unos cuántos insultos al pájaro molesto, y deprimiéndose un poco al pensar que España no lo quería, y que tampoco lo haría sonreír nunca.

El Jefe España y Chibiromano.

El pájaro finalmente salió volando. Romano se sintió un poco aliviado. Aunque eso no lo hiciera sentir mucho mejor, ahora sí estaba completamente solo

O eso creía.

Hasta que vio en el reflejo del agua como un hombre desconocido desenvainaba una espada, dispuesto a cortarle su rubia cabeza.

Gritó, mientras se apartaba rápidamente. El hombre lo observó. Vestía las típicas ropas del Imperio Otomano.

—No tenía la intención de cortarte—dijo el hombre, con un tono de voz suave—No entres en pánico.

Romano se tranquilizó un poco. A pesar de que el desconocido lucía como un enemigo de España, tal vez no le fuera a hacer ningún daño. Después de todo, a ojos de los demás, sólo era un niño abandonado en el bosque….

Y la palabra "abandonado" lo hizo sentir horrible.

— ¿Quién eres? —quiso saber el niño.

.

— ¿Dónde habrá ido ese niño? —murmuró España, buscando a Romano por el bosque. Era imposible que hubiera llegado a Italia.

Escuchó un grito. Uno que se le hacía bastante conocido. Como los gritos que dejaba escapar Romano cuando veía una serpiente, su mayor fobia.

—Romano—susurró, antes de correr hacia la dirección en la que escuchó el grito.

Austria se encontraba leyendo un libro erótico y tomando una cerveza, sentado en el sillón de Alemania. Cabe destacar, que los objetos mencionados anteriormente, también le pertenecían a Alemania.

—Tengo hambre—se quejó, cuando el dueño de la casa pasó detrás de él—Tráeme algo de comer.

—Búscalo tú—siseó Alemania, observando con mala cara al otro europeo leer sus libros.

—Llamaré a Italia y le diré que eres demasiado nenaza para ir a la cocina a buscarme algo~.

— ¿Y a mí que me interesa lo que Italia piense de mí? —mintió Alemania.

—Oh, supongo que no le molestará saber…

.

—Aquí tienes—gruñó Alemania, tendiéndole un trozo de wurst.

—Y ahora es la hora del té… —comenzó Austria.

— ¡Tú no tomas té! —lo cortó el rubio.

—Si es para fastidiarte, sí.

—Eres un maldito…

—Y también sería conveniente acompañar el té con los dulces…

— ¡Pues ve a comprarlos tú mismo!

—Bien, bien. Ya te enojaste. Al menos fue divertido. Los cocinaré yo~.

.

Italia entró en la casa de Alemania. Quería confirmar que el austríaco no hubiera hecho nada malo con su querido alemán.

Al entrar, sintió un montón de ruidos que venían de la cocina. Su instinto celoso se activó. ¡Austria quería violarse a Alemania en la cocina! Fue a toda velocidad hacia allí, y jamás hubiera esperado lo que veía.

Bueno, no del todo. Era bastante predecible.

Había platos y vasos rotos en el suelo de la cocina. Alemania estaba despeinado, sin remera y sostenía un revólver. Y estaba cubierto de cerveza.

Austria tenía los restos de un Apple Strudel desparramados en la cara. Estaba amenazando a Alemania con un buen armamento de cuchillos y tenedores varios.

— ¿Qué pasó aquí? —inquirió Italia, divertido.

—Tu novio es una nenaza~—comentó Austria, antes de irse hacia el patio, mientras se quitaba la comida de la cara.

—… Lo odio—siseó el alemán, dejando su arma en una estantería.

— ¿Por qué estás sin remera? —preguntó el italiano.

—Está llena de cerveza. Ya me iba a bañar… —fue interrumpido por una áspera lengua lamiendo uno de sus hombros— ¿¡Qué mierda haces!?

—Estás rico~—comentó Italia—Yo te ayudo a bañarte.

—No necesito tu ayuda—gruñó.

—De todas formas me meteré en la ducha contigo. Debo marcar mi terreno si ese aristócrata estará rondando por aquí.

Continuará~.


Sí, escribir a Alemania tan sexy, sin remera y cubierto de cerveza, era necesario. Italia lo merecía. Es su premio, porque desde que empecé con esto, creo que todos adoran al Feliciano 2P! xD.