— ¡Dijiste que no me harías nada! —se quejó Romano.

—Dije que no te cortaría. No creí que te asustara mi serpiente mascota~.

— ¡Aleja eso de mí! —exclamó el niño, alejándose del hombre y el reptil.

.

España apenas se había agotado de correr, y antes de que pudiera darse cuenta, ya se encontraba en el claro dónde Romano había gritado. Pudo ver la espalda de una nación que conocía muy bien.

Turquía. Mejor conocido como "Imperio Otomano".

—Atraparte fue muy fácil~—canturreó el turco, sosteniendo al pequeño rubio con una mano.

—Serpiente… serpiente—balbuceaba Italia del Sur, asustado. Ese hombre le había dicho que si se iba con él, lo liberaría de la serpiente. Romano accedió, sabiendo que no había nada peor que ese animal. Aunque le dolía mucho el pensar que, seguramente, no volvería a ver a España. ¿Cómo había podido renunciar así de fácil? Sabía que España valía más que una simple fobia. Debía hacer algo para escapar de ahí, a pesar de que estuviera en clara desventaja.

El español frunció el ceño. Turquía no le caía ni bien ni mal. Pero por alguna razón que él desconocía, ardía de rabia al ver a ese Imperio sosteniendo a su Romano.

Se debería haber ido. Su racionalidad pedía eso a gritos. Mejor era dejar que Turquía se encargara del niño. Además, era demasiado fuerte para él. Francia era una cosa, pero el Imperio Otomano, otra muy diferente. Y muchísimo más fuerte.

Batallaba mentalmente para hacerlo. Discutía con esa parte de él que insistía en matar lenta y dolorosamente al turco por atreverse a posar sus manos en Italia del Sur.

— ¡No me lleves! —exclamó Romano, pataleando. La nación que lo sostenía ni se inmutó— ¡Suéltame!

— ¿Y qué harás, niño? —Inquirió el turco— ¿Podrás zafarte tú solo? No lo creo~.

—Yo…

— ¿Acaso alguien vendrá a salvarte? —El niño no dijo nada—No conseguirás ayuda con sólo pedirla…

—Suéltame… ¡suéltame! ¡Yo…! ¡No quiero ir contigo!

— ¿Y por qué no? —preguntó, triste, dado que Grecia estaba creciendo, y no podía hacer nada para evitar ver como su niño se convertía en un hombre.

—Porque… ¡no puedo dejar a…!

— ¿A…?

—…España—murmuró, bajando la mirada.

El aludido sintió una sensación extraña en su interior. Y luego, esbozó una leve sonrisa. De esas que sólo Romano era capaz de generarle.

Y, cometería la imprudencia de su vida, pero debía salvar a ese niño. Fuera como fuera.

.

—Entra—dijo Turquía, encerrándolo en un carro.

—No me encierres—se quejó Romano, intentando salir, pero el turco se apresuró a cerrar las puertas—Tú… ¡no me encierres! ¡Quiero ir con España!

—Nunca creí que quisiera tanto a ese español~—murmuró Turquía para sí mismo, escuchando los gritos ahogados del menor.

De pronto, un toro embistió el vehículo del Imperio, haciendo que Romano saltara por los aires. El niño salió despedido hacia arriba, gritando a todo pulmón, para luego caer en el lomo del recién llegado animal.

Y se desmayó del susto.

—Detente ahí—gruñó el español—Ni se te ocurra tocarlo.

—Ah, España~—saludó Turquía, alegremente—Yo lo vi por ahí solo, y me dieron ganas de llevarlo con mis otros niños~.

—No dejaré que lo conviertas en parte de tu territorio.

— ¿Celoso?

—No—mintió.

—Deja los celos de lado, préstamelo un poco~.

—No—repitió, cortante.

—Si no lo haces, sufrirás las consecuencias. Te lo digo por tu bien…

—Si te atreves a atacar mi casa… o a Romano—siseó España, alzando su hacha—Esto terminará atravesándote.

—Oh, qué declaración de Guerra tan conmovedora. Me gusta. Supongo que atacaré Europa~.

España mantuvo su vista fija en el otro, listo para atacar en cualquier momento. Finalmente, Turquía dio media vuelta.

—Sin embargo, hoy no tengo ánimos para enfrentarme a alguien. Sólo quería dar un paseo por el bosque. Pero parece que fue más productivo de lo que creía al principio. En fin, me iré a controlar las novias del pequeño Grecia~.

Y se fue, no sin antes decir "Nos veremos en el campo de batalla".

.

España se dejó caer contra el tronco del árbol. Eso había sido bastante tenso. Además, su toro se había ido, no sin antes dejar a Italia del Sur inconsciente en el césped. Lo observó. Además de un pequeño moretón y unos cuantos raspones, parecía estar físicamente bien.

Y aunque lo negara, se sentía muy aliviado de verlo a salvo. Titubeando un poco, tomó al niño entre sus brazos, acercándolo a su pecho. Lo tranquilizaba sentir la cálida presencia de Romano entre sus brazos. Eso sería lo más parecido a un abrazo que el español había dado, voluntariamente.

Ni se le pasó por la cabeza soltarlo. Ahora estaba bien. Además, estaba increíblemente cansado. Sentía como se le cerraban los ojos.

Se durmió.

.

Después de un rato, el italiano comenzó a reaccionar. Antes de abrir los ojos, el aroma inconfundible de España inundó sus sentidos. Pensó que había llegado a su casa.

Al abrir los ojos, se dio cuenta que no estaba en su casa. Seguía en el bosque, aunque sin serpientes, ni pájaros burlones, ni extraños imperios sobreprotectores de griegos.

Y al ver al español durmiendo plácidamente, con los brazos rodeándolo, se asustó al saber que su hermano menor tenía razón.

El cielo existía. Lo sabía, porque aquello sólo podía ser el mismísimo paraíso.

Feliz con su ilusión, acurrucó su cabeza en el pecho de España, sabiendo que nada malo podría pasarle allí. A pesar de que el propio español diera un poco de miedo.

Después de todo el asunto de Turquía, España comenzó a llegar a su casa herido, agotado, y golpeado. Romano sólo podía quedarse esperándolo, luego de limpiar de arriba abajo la gran casa. Las gotas de sangre que resbalaban por el cuerpo del español, manchaban muchas veces las limpias baldosas.

Al pequeño italiano se le hacía un nudo en la garganta. Hubiera dado todas las cosas hermosas del mundo por ver al español a salvo, sin aquellos cortes o golpes en su cuerpo.

Y cabe destacar, que Romano amaba con todo su corazón las cosas hermosas.

Continuará~.


Spamano, Spamano everywhere :'D No es shota, Romano es demasiado inocente para eso. Los acosos amorosos se dan cuando Romano es grande. ¿Porqué escribo a los italianos tan acosadores? Quién sabe ._.

Bueno, hasta mañana de tarde-noche, no voy a subir capítulo, porque me voy a pasar el día a otro lado~. Pero volveré, no se preocupen. Por algo les dejé suficiente dosis de Spamano e.e