POV Bella.

Estaba en la entrada de súper mercado, no sabia exactamente por donde comenzar, como me había dicho Esme, este lugar era enorme, se habían ofrecido tan amablemente para que me vinieran a traer pero les dije que yo podía encontrarlo, así que en conclusión he llegado en autobús, era el día de descanso para Carlisle y prácticamente era el único día que ellos pudieran estar solos. No sabía por donde estaba Edward y no le quería mandar un mensaje porque iba a ser una sorpresa, estaba pasando por los pasillos de lácteos, se me había antojado una natilla de chocolate así que es por eso que fue mi primera opción.

Acercándome a donde se encontraban las natillas se me hizo ver a un chico idéntico a Edward, no le hable porque quizás ya estaba alucinando con él y viéndolo en donde sea, al estar más cerca de él me percate de que de verdad si era Edward el que estaba ahí.

Edward – me acerque él, poco a poco se fue volteando y si, definitivamente era él– Edward – llegue corriendo a él y lo abrace como si fuera la primera vez que lo hacia.

Bella –me abrazo tanto o mas como lo estaba haciendo yo, es ese momento no me importo nada, no me importo que las chicas estuvieran ahí observándonos, que Emmett y Jasper estuvieran cerca, lo mas importante era que estábamos juntos– ¿Qué haces aquí? –nos separamos por un momento.

Es que ha llegado tu padre y Esme dijo que iba hacer de comer la comida favorita de tu padre – le sonrió – dijo que habían faltado ingredientes en la lista, te iba a llamar para decírtelos pero me ofrecí a venir hasta aquí para poder verte – me sonroje al admitirlo enfrente de los demás.

¿Me estuviste buscando por todo el súper? –me pregunto sorprendido.

Así es – me sonroje un poco mas.

¿Edward? –hasta ese momento no me había dado cuenta de que habían mas personas cerca de nosotros, pero esa voz no la reconocía y estaba segura que no era ni de Alice y mucho menos de Rose, y podía apostar a que tampoco se trataba de la loca de Tanya, me gire y pude ver que no conocía a esa chica y me moría de ganas por saber de quien se trataba, porque es que estaba viendo así a MI novio, mi lado irracional salió a flote junto con mi instinto asesino/celoso.

¿Quién eres tú? – no me iba a quedar con la duda, así que se lo pregunte así como si nada.

Soy Amber –no pase desapercibido como es que le estaba sonriendo a Edward– tu no te pareces a estas dos chicas – señalo a Rose y a Alice y me sorprendió que me dijera eso.

Por supuesto que no –no teníamos nada en común, hablando físicamente– ¿Qué te hace pensar que me iba parecer a ellas?

Porque son las hermanas de él –señalo a Edward, ¿Qué había dicho?, ¿Qué eran las hermanas de él?, eso era una locura, fije mi vista en ellas y me di cuenta que se estaban riendo disimuladamente.

¿Qué? – lo que había dicho me había sacado la primera sonrisa, claro después de Edward.

Lo que oyes – la chica parecía muy segura de lo que me estaba diciendo.

¿Quien te dijo eso? –quizás a las chicas se les había ocurrido hacerle una pequeña broma a esta chica.

Ellos – señalo algo cohibida a Edward, Alice y Rose.

Hay Edward –me gire y le sonreí como quien no quiere la cosa– que travesuras has estado haciendo en mi ausencia.

¿Eres una especie de niñeras? – pregunto Amber en tono burlón, y eso me dio una pequeña idea, para también molestarla yo, no dejaría que ella también se metiera con mi Edward.

Creo que eso no es de tu incumbencia –le dije con tono autoritario.

Si, lo siento tu hermano y yo nos hemos conocido hoy – sonrió de forma burlona, eso me molesto demasiado Edward y yo no éramos hermanos.

Ella no es mi hermana – grito Edward frunciendo el ceño.

Lo siento es que no nos han presentado aun – sonrió de manera maléfica.

Es cierto – le sonreí igual a como ella lo estaba haciendo– Edward que mal educado eres –regañe a Edward, se sorprendió por lo que le dije y levanto una ceja – lamento que no nos hayan presentado – le sonreí – tu ya lo hiciste, me dijiste que eres Brenda – no se me daba muy mal eso de recordar los nombres y estaba muy segura que ese no era su nombre pero no perdía nada con hacerla molestar un poco.

No soy Brenda – la chica protesto, Alice y Rose solo se estaban riendo de la situación y eso me motivo mas a seguir molestándola.

Si como se –hice un gesto con la mano como si le estuviera restando importancia a su nombre, la chica esa me vio de arriba abajo pero en ningún momento me intimido en lo absoluto.

Si, me di cuenta – la chica se cruzo de brazos.

Bueno, yo soy bella – sonreí aun mas – ¿Es guapo cierto? –le pregunte señalando a mi novio, que eso aun no lo sabia.

Diablos, si – parecía emocionada.

Muy atractivo – continúe, Edward y las chicas solo me estaban observando para ver que mas decía.

Demasiado diría yo – estaba que babeaba la chica.

¿Te gustaría salir con él? – Alice, Rose y Edward me estaban mirando detenidamente, quizás se estuvieran preguntando porque lo estaba haciendo.

Si – la chica esa le giño un ojo a Edward, y él se puso detrás de mi, obvio no iba a dejar que ella se metiera con él.

Lastima –le dije a la chica observándola con un tono de voz que estaba claro que no lo sentía– él ya no esta disponible, de hecho ya no estará disponible para nadie más que no sea para mí.

¿Qué? – la chica pregunto sorprendía por lo que le estaba diciendo.

Como lo oyes la novia de él soy yo – parecía que se le iba a caer la quijada.

Eso no es verdad – rodee los ojos.

Solo una cosa te pido –trate que mi voz saliera como si nada.

¿Qué cosa? – la chica no le quitaba la mirada de Edward, alternándola conmigo.

No te le vuelvas a acercar –me acerque a ella y susurre en su oído unas cuantas palabras– si te llego a ver con él, no me importa que estén haciendo, no me importa si vas con tu novio, si es que tienes, la que pagara las consecuencias serás tu, y créeme que no te va a gustar encontrarme a mi en un lugar poco concurrido, ¿Entendiste? – le pregunte mirándola a los ojos.

Si – la chica parecía nerviosa y eso me agradaba, había logrado mi objetivo alejarla de él, no podía creer a que grado llegaban mis celos, pero mientras no le llegue a prohibir sus amistades, cosa que lo dudo, supongo que esta bien.

Edward –me dirigí a él, y cuando lo llame me miro detenidamente esperando a que continuara con lo que le iba a decir– bésame – me miro por unos segundos mas y después sonrió.

Tus deseos son ordenes para mi – y me beso, me beso sin que le importara que estábamos rodeados de ellas, sin que le importara que estábamos en un súper mercado, en ese momento me sentí en las nubes, curiosamente sentí como todo lo que me rodeaba ya no estaba, Edward y yo nos encontrábamos en una burbuja muy profunda en donde no había absolutamente nadie, solo él y yo, como en pocas veces hemos podido estar.

Ya basta – Alice se estaba riendo – ya se ha ido – en ese momento nuestra burbuja se rompió.

Menos mal –dije con la respiración entrecortada.

Muy buena actuación he – me felicito Rose.

No fue ninguna actuación – me cruce de brazos y ellas solo se rieron de mi, mas lo hicieron cuando les fruncí el ceño a las dos, no le encontraba el chiste a lo que había dicho, mucho menos lo que había pasado con esa chica desagradable. Edward saco su celular y lo observo por un momento, frunciendo el ceño comenzó a teclear una respuesta.

¿Qué paso? –me acerque a él para ver que era lo que lo ponía así.

No pasa nada amor –me toco la mejilla y con su toque se me olvido que era lo que le había preguntando.

¿En donde están Emmett y Jasper? – se me hacia raro no haberlos visto cuando llegue, quizás era porque en ese momento me importaba mas encontrar a Edward, pensé que iban a estar aquí con ellos pero solo están las chicas y de ellos ni sus luces.

Con sus arpías – respondieron Alice y Rose al mismo tiempo, "Arpías", era un buen sobrenombre para ellas.

Se quedaron afuera porque llegaron Kate e Irina a decirles algo, se veían emocionadas – no me gustaba para nada que estuvieran con ellas, no después de lo que ellas les habían hecho.

¿Por qué no los esperaste? –mi voz se alce un poco pero al instante me arrepentí, Edward no tenia la culpa de eso.

Porque tus amigas me jalaron para ya irnos – Alice y Rose se sonrojaron por lo que había dicho Edward, las mire perplejas no pensé que ellas fueran a actuar así, pero supongo que eso era de esperarse.

Lo siento – en ese momento me sentí peor por haber alzado la voz cuando el ni si quiera tenia nada que ver.

No te preocupes por ellos – ¿Qué no me preocupada?, con esas arpías nada era seguro y mucho menos que ellos se quedaran con ellas, sé que ellos las conocen mejor que yo pero no me sentía segura de saber que se habían quedaron con ellas afuera, sabrá Dios que cosas les puedan estar haciendo– Jasper me ha mandado un mensaje de texto para preguntarme en donde nos encontrábamos, y ya le respondí, supongo que ya no tardan en venir – se encogió de hombros, con esa simple respuesta que me dio me sentí mas tranquila, de menos sabia que ya no estaban con ellas y ya estaban por regresar con nosotros

Eso espero – fije mi vista para buscar mi natilla, pero mi mirada se cruzo con la de Alice y Rose y hasta ese momento me di cuenta de que ellas estaban igual o peor que yo, se me había pasado por alto que ellas también podrían estar nerviosas por que ellos no regresaban – Yo quiero eso – desvié mi vista de ellas, no me quería alarmar de mas y ni que ellas se alarmaran – iré por el, no tardo – no espere a que nadie se ofreciera para venir conmigo, al final solo iba ir por una natilla y regresaba.

Pero mira nada mas – la voz de la chica que estaba hace un momento con nosotros me estaba hablando.

¿Qué es lo que se te ofrece? – no me gire porque yo quería mi natilla.

Veo que se han separado – parecía disfrutar de eso, rodee los ojos ante su emoción, emoción que solo iba a durar muy poco porque no le iba a dar el gusto.

¿Y? – Me gire para encararla – ¿Qué no te quedo claro lo que te dije hace un momento? – me acerque a ella, mientras que veía como iba retrocediendo, se le acabo el camino hasta que choco con un estante y se le cayeron todas las cajas encima de ella, fue una situación muy cómica porque eran de jugos y algunos al caer al suelo o sobre su cabeza se rompieron al sentir el impacto y quedo toda empapada – ¿Vez? – Le dije – no había la necesidad de que yo me manchara las manos en ti, solita has recibido tu castigo, eso quiere decir que no debes de acercarte a MI novio – recalque el Mi, para que se diera cuenta de que no me iba a dar por vencida – cuídate – dije con voz atemorizante, al ver la cara que ponía no puede evitar soltar una carcajada, supongo que juntarme mucho con Emmett se me había pegado eso de hacer bromas pesadas y de burlarme de las personas sin importarme nada, hablando de Emmett ¿Ya habrá llegado con los chichos?, tendría que regresar para comprobarlo.

¿Edward? – Hable cuando estaba por acercarme, pero algo me impidió seguir avanzando no sin antes volverle a gritar a Edward – Edward – grite con mas ganas y él se dio vuelta observándome ¿Preocupado?, pero ¿Por qué?

Cállate – esa voz hizo que me estremeciera – hasta que por fin te he encontrado un poco sola – me giro bruscamente para que lo viera a la cara, tenia su asquerosa mano sobre mis labios impidiendo que gritara, era inútil Edward ya me había visto y no tardaba en llegar.

¿Qué quieres? – pude hablar cuando retiro su mano.

A ti preciosa – su voz me daba asco, tanto o más como él.

Déjala – esa era la voz de Edward, pero estaba furioso.

Suéltala Idiota – mis ojos pudieron captar la voz de Emmett.

Lárguense –soltó de repente, vi como las chicas me miraban con una expresión de terror, pero ahí faltaba alguien mas, ¿En donde estaba Jasper?

Suéltala ya – repitió Emmett.

Cállate – se veía nervioso, pero su agarre se intensifico llegando al extremo de hacerme daño, me aterraba la idea de estar con él, no sabia que era lo que planeaba hacer, Edward y Emmett no se acercaron mas porque cuando lo intentaron el retrocedió, no me estaba amenazando con ninguna arma, gracias a Dios, pero si tenía él una gran ventaja sobre ellos, trataba de recordar como invertir la posición de como me encontraba para que con su propio peso nos cayéramos los dos y así pudiera escaparme de él, pero eso no llego a suceder porque sentí como su agarre se estaba aflojando, a tal grado que yo me pude soltar de él, me fije que era lo que le había pasado, porque razón me había soltado.

Jasper se encontraba parado frente a él, ahora entiendo porque no lo había visto antes, James se encontraba tirado con los ojos cerrados, por un momento me espante, no por él; eso claro esta, estaba asustada por Jasper, porque le pudiera pasar algo a él al haberlo atacado, pero me tranquilice porque pude notar que el cuerpo de James seguía con vida, su respiración era lenta pero seguía respirando.

Bella – Edward se acercó a mí con desesperación y me abrazo – ¿Estas bien? – tomo mi rostro con sus dos manos mirándome detenidamente, tratando de buscar algo en mi que yo desconocía – ¿No te hizo nada? – me volvió a preguntar.

Estoy bien – mi voz salió rasposa y tuve que aclararme la garganta un par de veces.

Tranquila no pasa nada – no le encontraba sentido a sus palabras hasta que sentí como el dorso de su mano se deslizaba por mis mejillas quitando las lagrimas que brotaban de mis ojos – no pasa nada – me abrazo y yo me desahogue en su pecho – no te va a pasar nada – mi cuerpo daba fuertes sacudidas – estoy contigo y no dejare que te hagan daño.

¿Bella? – La voz de Emmett me llamo – ¿Puedo? – no sé que porque había pedido permiso, hasta que sentí que el agarre de Edward se aflojaba y yo me aferraba a él.

Tranquila – me susurro – solo es Emmett – me tranquilice, había entrado es un estado de shock y solo en ese momento aceptaba los brazos de Edward.

Lo siento tanto – los brazos de Edward fueron remplazados por los de Emmett tratando de que las fuertes sacudidas que daba mi cuerpo se calmaran – quiero arrancarle la cabeza a ese tipo – Emmett se escuchaba seria.

No – me abrace más a él.

Tranquila bella, no le hare nada – me dolían los brazos al hacer fuerza para abrazarlo mas a mi, pero no quería que se separara de mi. Sentía la presencia de Edward cerca, gire un poco mi cabeza para encontrarlo, pero lo primero que vi fueron a las chicas que estaban abrazadas y con su rostros afligidos, gire un poco mas y me encontré a Jasper mirando detenidamente el cuerpo que yacía en el suelo, un poco mas y me encontré con el rostro de Edward.

Edward – pedí con mi voz rasposa, Emmett me soltó y pude llegar a Edward que me recibió con los brazos abiertos.

Vámonos – me susurro al oído.

Pero faltan hacer las compras – me aferre a él, si me quería ir pero tampoco quería defraudar a Esme.

¿Alice, Rose? – Escondí mi rostro en la playera de Edward cuando ellas se acercaron a él – ¿pueden hacer las compras por mi? – les pidió.

No hay problema – dijeron en automático.

No dejes que vayan solas – le susurre para que solo él me pudiera escuchar.

Si no es pedir demasiado – siguió hablando Edward – preferiría que fueran con Emmett y Jasper – no estaba viendo sus rostros pero sabia que quizás se habían sonrojado o quizás se hubieran puesto en una situación incomoda, en otro momento no hubiera dejado que se fueran con ellos, no porque no quisiera que así fuera, sino porque sabia que no se sentían bien al tenerlos ahorita mas cerca de ellas, mas que nada por lo del rumor que se había esparcido solo entre ellos dos.

No se si... – empezaron a protestar y antes de que continuaran hable un poco mas claro.

Me dará un poco de tranquilidad – mi voz se oía sofocada porque seguía oculta en la playera de Edward.

Esta bien bella – dijeron las dos un poco preocupadas, no se si era porque se iban a quedar con ellos a solas o si era por el estado emocional en el que me encontraba en este momento.

Vámonos – le susurre a Edward – salgamos de aquí – casi le imploraba porque nos saliéramos.

Ven – me jalo, pero yo no lo soltaba – amor ¿Cómo vas a caminar si no me sueltas? – Estaba tratando de que mi mente se despejara – ¿Te cargo? – tampoco quería que hiciera eso, moví mi cabeza negando pero él se estaba riendo.

¿Qué vamos hacer con él? – pregunto Jasper.

No lo podemos dejar aquí – esa era la voz de Emmett.

Tenemos que llamar al guardia de seguridad – la voz dulce de Alice se quebró al final.

Ahorita bella no esta en condiciones para hablar de lo que paso – me aferre mas al cuerpo de Edward, no sabía si se refería a lo que había pasado en ese momento o era lo que había pasado meses atrás.

No ahorita no, pero como es la hija del jefe de policía Swan podrán hacer una excepción – el tono juguetón de Emmett regreso – además no lo podemos dejar aquí, no voy a correr el riesgo de que le haga algo a bella.

Ni yo – Jasper volvió a hablar – no siempre vamos a poder estar con ella y Dios no lo quiera y cuando no estemos con ella él llegue y le haga algo – Edward al escuchar esas palabras me abrazo mas fuerte.

Iré por el guardia – se ofreció Rose – vamos Alice.

Estaba en los brazos de Edward un poco mas tranquila pero no quería hablar con nadie, solo me quería quedar en silencio en sus brazos, espere con tranquilidad a que regresaran Alice y Rose, no se cuanto tiempo paso, pero me sentía un poco mejor de lo que estaba antes.

Aquí es – la voz de Alice se escucho y me aferre mas a Edward, ya era el momento de hablarles a todos con la verdad, lo que me había orillado a que regresa a mi lugar de origen.

¿Qué ha pasado aquí? – se escucha la voz grave.

Él ataco a mi amiga – dijo Rose.

¿En donde esta la chica? – pregunto el guardia.

Es ella – supongo que me señalaron porque se quedaron calladas.

¿Hija? – su voz se escuchaba mas cerca.

Bella – corrigió Edward.

¿Bella? – Volvió a decir el guardia – ¿Puedes hablar conmigo por un momento? – me hablo con la voz tranquila.

Ella no puede hablar en este momento – Edward respondió por mi – esta en un estado de shock.

¿Nombre completo? – pido el guardia.

Isabella Marie Swan Dwyer – de nuevo respondió Edward por mí.

¿Es la hija del jefe de policía? – pregunto algo nervioso.

La misma – el tono de voz de Edward se escuchaba serio – ¿Le puedo pedir un favor? – pregunto Edward.

¿Qué pasa muchacho? – no quería despegar el rostro de la playera de Edward.

¿Se lo podrían llevar lejos de ella? – Se refería a James – la presencia de él – su mandíbula y puños se cerraron con fuerza – la pone mas nerviosa.

No hay problema, todo por la hija del jefe de policía – rodee los ojos, no me quería ni imaginar que hubiera pasado si se encontrara alguien mas en la misma situación sin que su padre fuera el jefe de policía, o una persona importante en este pueblo, hablo por su radio a alguien, pidiendo ayuda, me supongo, la ayuda tardo un poco en llegar, James ya comenzaba a levantarse y el guardia lo detuvo –¿Qué le hicieron a este chico para que quedara inconsciente por un tiempo? – escuche que se aproximaban unos pasos mas y me supuse que era su compañero.

Solo lo noquee por la espalda – le respondió Jasper.

Levántelo y no deje que se vaya – ordeno.

¿Ha robado algo? – pregunto su compañero.

No, pero me han dicho que ha atacado a esa chica – dijo el hombre mayor – es la hija del jefe de policía Swan – oh genial ya se lo ha dicho a él también.

¿Es su hija? – Se escuchaba sorprendido – tenemos que informarle a su padre.

Si, eso mismo pensé – dijo el señor mayor – pero haga lo que le he dicho y en seguida háblele al jefe de policía Swan, en lo que yo reviso los videos de grabación para tener una prueba de lo que le ha hecho este joven a la señorita.

Si jefe – se escucharon los esfuerzos por parte del joven guardia al levantar a James.

Les tendré que pedir que me acompañen a mi oficina – se escuchaba nervioso – ¿Se encuentra bien? – me pregunto pero no le respondí.

Ella se pondrá bien – Edward traba de convencer al guardia, pero parecía ser que él también se quería convencer de eso.

Bien, síganme – dijo indicando el camino pero yo no me moví, Edward me levanto en sus brazos pero ni siquiera proteste para que me bajara, al contrario me sentía muy débil y escondí mi rostro en el espacio de su cuello.

No se cuanto tiempo nos vamos a tardar, pero ustedes háganme de favor de comprar las cosas de la lista e irse a casa y avísenle a Esme lo que ha sucedido para que no se alarme al ver que no llego –les pidió Edward a los chicos.

Espero que te pongas bien bell´s – me dijo Emmett dándome ánimos.

Te veremos mas tarde belly – Jasper se escuchaba mas tranquilo.

Bella, prometo que no dejare que nadie te haga daño – esas eran Alice y Rose.

Escuche cada una de las palabras que me dijeron pero simplemente no tenia ánimos de responderles, se me hacia una grosería pero mi voz no acudía a mi, mi garganta la sentía reseca, cerré mis ojos aparentando estar dormida, en otro momento me preocupare por el dolor en los brazos que le podría ocasionar en Edward, sentía como el piso se movía pero no quería abrir los ojos, al poco tiempo sentí que Edward se sentaba en algo y me acomodaba en su regazo acariciando mi espalda.

En un momento llegara el jefe de policía – sentía que el tiempo se me acababa, era el momento para decirle a Charlie lo que pasaba,

Gracias – la voz de Edward se escuchaba mas relajada – todo estará bien – parece ser que me leyó el pensamiento – tu padre va a entender y te va a proteger como lo hago yo, te va a proteger cuando yo no este cerca de ti.

¿Bella cariño? – esa era la voz de Charlie, ni siquiera le había dicho que mi novio era Edward Cullen ¿Cómo le iba a decir que hoy fui atacada y que casi sufro una violación?, las palabras nuevamente no llegaban a mi – bella, hija – se abrió la puerta de golpe y mis ojos se volvieron a cerrar – ¿Esta bien? – Se dirigió a Edward – ¿Cómo es que mi niña esta en tus piernas? – se me había olvidado que se suponía yo estaba con Alice y Rose en su casa haciendo una pijamada.

No pasa nada papa – abrí los ojos de golpe y lo asuste.

¿Qué no pasa nada? – Se alarmo – me han informado que fuiste atacada pro un jovencito que ni siquiera conozco – detrás de ese enojo estaba la protección que me quería dar.

Papa – por algo pasan las cosas – tenemos que hablar – hoy, después de seis meses hablaría con mi padre de algo que realmente no me gustaba hablar, algo que ya sabia Edward y Esme, pero que desconocían mis padres y amigos – siéntate – me aclare la garganta, y se sentó frente a mi, en ningún momento me aleje de Edward, él le dio un apretón a mis manos diciéndome en silencio que me apoyaba y que no me iba a dejar sola.

Me estas asustando Bella – trago saliva audiblemente.

Esto paso hace seis meses – iba a comenzar con mi relato.