Capítulo 8
Sakura salto sobre sí misma y sonrió mirando a su abuela con los ojos abiertos y brillantes de felicidad, esperando una confirmación.
-sí, hija mía, no se han casado, pero... creo que alguien espera decírtelo personalmente -señalo por su ventana y la bella jovencita se asomó y allí vio a Sasuke, sonrió cálidamente pensando que este quería darle la buena nueva y...esa cabecita rubia... - ¡Ino!- grito sonriente, si, su antigua amiga estaba allí, ambos jóvenes que bajaban del auto del Uchicha elevaron la mirada hacia la ventana de la exultante joven peli rosa, la joven le sonrió animada, Sasuke solo levanto la mano en gesto de reconocimiento.
-tengo que recibirlos-dijo y ya iba hacia la puerta cuando dos manos la detuvieron.
-ya vienen para aquí niña, y no te muevas mucho que tras tus depresiones moverte demasiado podría volver a enfermarte.
-eso es imposible abuela-dijo la joven, pero decidió obedecer, Sasori no se había casado, y por alguna razón sospechaba que no lo haría con Deidara, algo realmente malo había pasado.
La puerta se abrió mientras su cuerpo temblaba ahora por la incertidumbre ¿cómo estaría él? sin duda no muy bien ahora que había roto su compromiso, se mordió los labios inquieta, y repentinamente deprimida.
Naruto extendió sus manos sobre las almohadas tras cambiarse la ropa, ahora solo tenía puesto su pijama, miro el reloj, las horas pasaban muy lentas y el realmente sentía que se iba a morir del aburrimiento, si tenía que pensar en el Uchicha pero pensar en el de repente le había sentir cosas mucho más extrañas, cerró los ojos disfrutando dentro suyo del beso que el otro le había dado
Flash Back
-vamos dobe ya no grites, guarda fuerzas para cuando haya gente en la casa...
-¡pero tengo miedo!
-hump...- de repente se quedaba quieto como quien piensa algo y luego lo abrazaba en el estrecho espacio de aquel armario y decía con voz suave- no veo porque si estoy aquí...o tal vez...me tienes miedo a mi –dijo con tono ligeramente insinuante.
-¿a ti...? –repentinamente Naruto era consciente de que estaba en un armario, con Sasuke.
-si... ¿me tienes miedo Naruto? –en medio de la oscuridad podía sentir un poco el aliento de su amigo.
-no… -logro contestar en un hilo de voz.
-no –repitió el de ojos ónix -¿porque...? –parecía decepcionado.
-pues porque...-entonces le vino la duda, pero no tenía porque ¡era su mejor amigo! pero había algo más...algo más fuerte...
-tampoco tienes porque...yo jamás te haría daño...- y en medio de las palabras la necesidad absurda de sonrojarse.
-¿eh?- y entonces aquel beso...
Fin del Flash Back
Cerro los ojos disfrutando del recuerdo, y sonrojándose con fuerza, amor, amor, eso era lo que pasaba entre Sasuke y él... sonrió tranquilamente, si eso era...y con tan puro pensamiento cayo en las redes de Morfeo...
Bueno eso hasta que oyó aquellas piedrecitas chocar contra su ventana, y al abrir los ojos noto la luna en el amplio firmamento, sonrió suavemente hasta que volvió a oír las piedrecitas, suspiro mirando su reloj y noto que eran más de las once, ya todos en la casa debían estar por el séptimo sueño, quien vendría a esas horas? Aun adormilado fue hacia la ventana y la abrió al mirar hacia afuera lo vio, aquel pelinegro con una sonrisa serena y arrogante, era Sasuke…
-¿puedo subir?… o es que mi adorada doncella no desea aceptarme en su habitación-dijo el Uchicha desde abajo, Naruto no sabía si enfadarse o sonrojarse, se espabilo un poco y abrió las ventanas de formas que el otro pudiera entrar cuando quisiese (oh cuando aprendiera a escalar)-bueno creo que es un si…-oyó una voz afuera y luego unos sonidos algo raros se asomó a la ventana de nuevo y allí vio que el otro ya estaba por colgarse a su ventana ¿Cómo? ¿Tan rápido?... decidió no pensar en ello mientras permitía al pelinegro ingresar por completo en la habitación.
-Sasuke- susurro mirándole unos segundos y luego se lanzó a sus brazos y el otro lo estrecho entre los mismos, para luego unir sus labios con cierta aprehensión….
