Después de tan estresante sueño desperté con los rayos de luz que se colaban por la ventana. Edward no estaba a mi lado aun un poco desorientada por haberme acabado de levantar baje a la cocina donde se encontraba Esme que al verme había depositado un gran plato de comida frente a mi gracias a Dios Edward no era el único que sabía cocinar.
Después de literalmente tragarme toda la comida fue que empecé a entablar conversación con Esme quien esperaba paciente a que yo hablara primero.
- ¿Dónde está Edward?- Fue lo primero que pregunte.
- Fue de caza-dijo Esme en tono maternal- no te preocupes querida se fue en la noche ya no debe de tardar
Después de esta pequeña conversación con Esme me fui hacia el sofá y me puse a ver televisión para matar el rato.
- Bella cariño te llama tu madre - grito Esme sosteniendo el teléfono de la cocina.
Me apresure al teléfono ya que estaba ansiosa de hablar con ella.
- ¿mamá? - dije en el altavoz
- Ho Bella cariño no sabes cuánto te he extrañado, he intentado comunicarme contigo desde que te fuiste - dijo como siempre mi madre exasperada -¿Cómo va la vida de casada?
- Maravillosa mamá no tienes idea de lo grandioso que es Edward, es amable, compresivo y todo los adjetivos buenos que existen- dije divagando un poco en mis pensamientos
- Qué bueno cariño y ¿Cómo esta Edward?
- Está bien, todos estamos bien - dije posando la mano en mi vientre y pensando que pronto habría que decirle del embarazo.
- Y Bella cariño ¿has hablado con Charlie? Hace poco me llamo al borde de las lagrimas por qué no sabía nada de su hija - dijo melodramáticamente y exagerando las cosas mi madre.
- No, aun no he hablado con él - dije en un suspiro nostálgico - tal vez lo llame en la tarde.
- Eso espero cariño, mira que se le oía algo preocupado - dijo - bueno Bella, me tengo que ir Phill me pidió que lo acompañara al entrenamiento de hoy, te quiero cariño.
- Yo igual mamá saludos a Phill.
Después de la llamada estuve todo lo que quedaba de mañana acostada en el sofá de la sala viendo tele esperando que Edward regresara.
Después del almuerzo llegaron todos, incluyendo a Edward y en cuanto lo vi me fui a sus pétreos brazos y me fundí en un abrazo
-Amor no sabes cuánto me has hecho falta toda la mañana - le dije entre su pecho
-tú también cariño- dijo respirando en mi pelo - ¿ya comiste? ¿Has descansado? ¿la cuidaste en mi ausencia verdad Esme?
-por supuesto hijo, si ella lleva a mi nieto - dijo con una sonrisa.
…
- Edward quiero visitar a Charlie - dije después de un rato - René me dijo que estuvo preocupado por mí.
- Vamos mañana después de que desayunes amor - dijo acariciando mi espalda, ya era de noche y estábamos en nuestra alcoba.
- Me parece bien- dije mientras involuntariamente se me iba un bostezo
- Pero, ahora descansa Bella tuviste un día muy ajetreado - dijo cariñosamente
- Si ajetreado es dormir y comer todo el día si - dije riendo mientras seme cerraban los ojos
…..
Edward tenía en sus brazos el bebé de mi último sueño y lo arrullaba con una linda canción cerca de él se encontraban sus padre y los míos observando enternecidos la escena, yo me derretía de ternura.
Me acerque mas a ellos y Edward me lo ofreció así que lo sostuve entre mis brazos en ese momento abrió sus lindo ojos mostrándolos verdes y brillantes resplandeciendo en sus orbitas.
Y mostro una linda sonrisa sin dientes y prematura para su corta edad.
Tanta ternura fue suficiente para atraerlo hacia mí pecho susurrando:
-Edward…
…
Desperté con los primeros rayos del sol, mi mente aun andaba en las nebulosas, ese sueño me había dado esperanza, mi pequeño se desarrollaba perfectamente dentro de mí y Edward me apoyaba todo era perfecto.
Edward estaba a mi lado a penas lo vi una sonrisa se poso en sus labios, contagiándomela.
-cariño, al fin despertaste- dijo con entusiasmo
- hoy iremos con Charlie- dije removiéndome y estirándome bajo las sabanas – estoy ansiosa por verlo y Renné me dijo que el también.
Después de eso tome un largo baño y baje a tomar mi desayuno la casa estaba desolada solo estábamos Edward y yo. Un hecho que me pareció extraño ya que la casa Cullen siempre estaba bastante habitada, sin embargo ignore este hecho.
-Edward tu qué crees que sea nuestro bebe- dije
El pareció meditarlo un rato y luego dijo.
Sinceramente Bella no me importa que sea con tal de que nazca sano y salvo todo estará bien- dijo sonriendo
¿pero no tienes ninguna preferencia? Y te entiendo también pienso lo mismo pero me hace ilusión que se un niño no sé porque pero me encantaría que fuera niño.
Después de un montón de conversaciones triviales más. Nos preparamos para ir a la casa de mi padre nos montamos en su coche y salimos por el camino de acceso a la casa Cullen has Forks.
-¿Edward?
- si cariño
-tengo algo de hambre, te importa si paramos antes para comer.
-claro mi amor- dijo cariñosamente- ¿no acabas de desayunar?
- es que tengo algo de hambre- dije ruborizándome- crees que estoy muy glotona.
- no por supuesto que no mi vida, solo estas embarazada.- replico con amor.
Paramos en un restaurant que se encontraba en la vía hacia la casa de mi padre.
Al bajarnos lo primero que note fue un par de rubios sentados a una esquina del lugar.
¡Era Mike y Jessica¡ ambos voltearon al ver que entraban gente.
Yo le dedique una tímida sonrisa y un movimiento de brazo, Edward se limito a poner mala cara.
Nos sentamos en una mesa que Edward procuro que fuera lo mas apartada posible que la de ellos y comí.
Entonces vi como se levantaban de sus mesa y se dirigirán hacia nosotros….
