Notas del Capitulo: hola, bueno, personalmente me esforcé en este capítulo, me he dado cuenta de que l historia se alarga a pesar de mis intentos desesperados, pero no importa, personalmente me gusta cómo va.

Un beso y ojala el capítulo sea de vuestro gusto.

Gracias por el revien y si os comprendo, Itachi es una lacra… pero que podemos hacer con él.

Capítulo 13

Deidara se miraba en el espejo, con el alma en un hilo, sintiendo que su cuerpo se rompía en dos, Kabuto le había atrapado con dureza las muñecas, antes de que el sufriera un colapso nervioso.

-no quiero tenerlo- logro decir cayendo de rodillas frente a Kabuto, se miraron, Kabuto con la mirada sorprendida, -no puedo, no quiero… lo odiare, no podre –Kabuto le abrazo con delicadeza, intentando contener lo que sabía que podía resultar… terrible

-aún no sabemos si estas en estado –le dijo con suavidad sosteniéndole, deseando mantener con fuerza de orden su odio por aquella desesperación, ya sonreiría, luego, ahora no podía ofenderle ni herirle, aquello le heriría, lo sabía, pero Kabuto hacia ese tipo de cosas, lo había hecho antes, era un suerte de cuchillo que nunca dejaba a su herida personal curarse, cerró los ojos y le pareció sentir las manos de Orochimaru deslizarse por su piel, sintió asco, se alejó un poco y miro a Deidara –vamos, mírame, te prometo que no sufrirás –dijo con suavidad –no creo que estés en espera, quédate quieto y respira profundo –extendió su mano hasta la suya, los dedos largos la mano blanca como la de una momia, tomo su muñeca, una práctica antigua, escuchando los latidos del corazón de Deidara, el pulso de su muñeca, sabría sin muchas posibilidades de error si estaba en estado, las palabras de Deidara lo dejaban intranquilo, pero los síntomas, se miraron a los ojos, unos ojos oscuros y serenos, y otros azules desesperados y perdidos, ambos quisieron de alguna forma morir, por una propia, desconocida y muy diferente razón, pero no lo dijeron…

Uno dos

Uno

Uno latido

Uno latido dos

Uno latido

Uno

Uno dos latido

Latido

"me han dicho que lo haces, ya sabes, perdidas" aquellos ojos oscuros hace dos años aun le dejaban fría la piel, Deidara le miro de vuelta y Kabuto en silencio se preguntó porque había recordado desde hace tan poco y después de tanto tiempo a aquel muchacho, quizás porque tanto Deidara como aquel joven le habían dicho las mismas palabras

"no poder tenerlo… le odiare, me arruinara la vida" y habían ocultado los ojos.

-no- Deidara le miro, Kabuto soltó su muñeca, sintió asco de nuevo, Kabuto cerró los ojos, tomando en cuenta la cuenta números… -no estás en –dos… abrió los ojos, la habitación le daba vueltas "Deidara no estaba estado" –Deidara no estás –cerro los ojos y la sonrisa nació en sus labios- no creo que estés en espera- lo miro a los ojos, eran azules, muy profundos y brillantes- ¿te hiciste el test?

-salió negativo- la voz del rubio fue casi un hilo- entonces… ¿no?

-no, pienso que no- casi sintió que el rubio suspiraba de alivio, observo una sonrisa clara comenzar a nacer en los labios de Deidara, sentía la boca seca- bueno- la sonrisa vacilo en sus labios y el rubio le miraba de forma extraña- entonces… me voy- se las arregló para darle una sonrisa.

-espera, Kabuto ¿te sientes bien? - el peliblanco asintió en silencio - ¿seguro?

-si- se llevó una mano a un mechón travieso que había salido de la cola que siempre ataba su cabello- tranquilo –lo miro y luego el vientre plano del rubio- aunque te recomendaría ir a un médico –suspiro- solo para ver cómo estás.

-padre llamara a un especialista en un par de días –contesto el rubio, mientras le miraba extrañado.

-comprendo, entonces todo bien –le sonrió y dio media vuelta.

- ¿no te quedas un poco más?- pregunto la voz de Deidara a sus espaldas, se volvió con una sonrisa burlona en los labios, ligeramente sorprendido – quédate –dijo Deidara, mirándole a los ojos- no hay nadie aquí y me siento… solo… -siguieron mirándose, el peliblanco entre confundido y burlón, el rubio entre ansioso y suplicante- tengo fotos de Orochimaru- Kabuto sintió sus mejillas enrojecer al mismo tiempo que unas ganas profundas de salir corriendo o de abofetear a aquel rubio insolente le nacían en la boca del estómago ¿cómo se …?- te he visto con él, a veces… las veces que iba con Itachi… en el "Odette" – Deidara se llevó una mano a los rubios cabellos, sus facciones clásicas… la mirada entre confusa y las mejillas llenas de vergüenza, Kabuto le miro extrañado ¿acaso Deidara le había elegido para sincerarse? Sería irónico hasta cierto punto pero comprensible, quizás lo hiciera porque pensaba que sus posiciones eran semejantes…

-si… suele llevarme allí- sonrió melancólicamente "bien, juguemos… no tengo nada que hacer" se dijo a sí mismo, sin reconocer que el también necesitaba de alguien con quien hablar y desahogar el alma… lo necesitaba con urgencia, con la misma urgencia con la que un peregrino sediento bebería del agua envenenada de un pozo… era mejor que nada.

Sasuke sintió un escalofrió sobre su espalda, y miro fijamente a su padre, no era un buen momento para distraerse, este lo miraba desde el otro lado de su despacho mirando a través de la ventana el mundo, en silencio pensó que la escena sería mucho mejor si fuesen las siete pasado el meridiano y las luces de la ciudad ofrecieran una vista entre dulce voraz y misteriosa de la capital.

-Minato Namizake vino- le dijo, siempre era así, impersonal, "lo vi" hubiera querido decirle, pálido, sintiendo frio en el alma, su padre se volvió a verle, con ligera dureza- Sasuke - el más joven retrocedió, un paso, con la tensión en la mandíbula ¿Qué pasaba?- no es que sea importante para ti realmente- y su padre cuidaba lo que decía, se preocupó- personalmente, no lo creo, pero Minato no puede enterarse de ello y no deseas saber cómo me entere de todo y aunque creo- puso deliberada atención en la última palabra- que los sirvientes pueden equivocarse… y no tienen una vista particularmente buena, siempre es necesario aclarar dudas de esta naturaleza, así que dime ¿ es verdad que Deidara y tu han sido amantes? –Fugaku Uchicha no era un hombre de sutilezas, aun así… Sasuke miro sorprendido a su padre, los labios apretados, convirtiéndose en una delgada línea, lleno de indignación.

-No- contesto, con la voz fría, la sensación seca de haber sido ofendido- no es verdad –le habría gustado sacudirse el cabello, pero no pudo, sabía que su padre le sondaba los ojos, deseando ver por debajo de sus pensamientos, - no hemos sido amantes, es una estupidez que digas eso, Deidara y yo… Deidara y yo ni siquiera nos habíamos hablado más de cinco veces

-por tu bien, espero que sea así, -dijo su padre con voz ligeramente amenazadora- porque no puedo entender que razones habría para que tú y Deidara salieran esta madrugada, de la casa de Namizake, Deidara era quien te acompañaba ¿no es así? –se miraron, el más joven quiso retroceder, pero no lo hizo, se habría desmayado, de no ser quien era, Naruto, por Zeus, no podía decir que había ido a visitar a Naruto.

-es posible que haya querido hablar con él- dijo con indiferencia, la reputación de Deidara ya estaba por los suelos, decir una mentira inocente que no saldría de aquella habitación no la arruinaría más de lo que sus propias acciones lo habían hecho - además, Deidara ya es casi de la familia… no creo que sea necesario seguir el protocolo... –el vaso de vidrio que su padre tenía en la mano había volado, Sasuke abrió los ojos con sorpresa al escuchar el sonido, detrás suyo anunciando que el cristal se habia estrellado contra la pared y luego caía al suelo, miro a su padre- ¿padre? –pregunto, ligeramente afectado, el líder de los Uchicha lo miro duramente.

-es la pareja de tu hermano, has el favor de respetar eso- Sasuke habría querido reírse, decirle que Deidara era cualquier cosa menos la pareja de su hermano, había sido su amante y que pasarían siglos , y Naruto y Sakura se casarían antes de que Deidara fuera la pareja de Itachi, Itachi no se lo merecía, quería decírselo, los ojos claros de Deidara hacia dos semanas aparecieron en su mente, mirándole con claridad, quiso morir, quiso decirle a su padre que era un monstro, que anoche no habían hecho nada malo, que solo había visto a Naruto, pero no lo hizo, sospechaba lo que su padre pensaba en su posición y no quería escucharlo decírselo, cerró los ojos y asintió.

-lo sé, lo lamento, te juro que no somos amantes, solo hablábamos, quería disculparme, no pude hacerlo en la tarde, y era necesario, estaba tan pálido –le miro a los ojos, - solo hablamos, te juro que... Deidara es más decente de lo que tú pareces pensar, aunque yo no sea decente, el sí que lo es….

-te creo –contesto el mayor volviéndose a ver por la ventana- se casaran en dos semanas… Sasuke… sobre Deidara ¿está realmente en estado? –le miro de nuevo, el rictus de dureza en los labios de su padre era más profundo, el menor sintió asco.

-no lo sé, no hablamos de eso –parpadeo - su padre asintió y pareció perderse un poco, Sasuke entreabrió la boca, dispuesto a preguntarle por Naruto, por su compromiso, pero no lo hizo era preferible dejarlo así por el momento, Naruto aún no estaba en edad para ofrecerlo en matrimonio, quizá en un par de años… pudiesen hablar de casarse ellos dos, sin tantos problemas, cuando todo se hubiese olvidado

El reloj toco las once de la mañana

Sakura sonrió a las dos personas frente suyo con adorable encanto, ambos eran pálidos como dos muertos, ella y su abuela eran dulces como un beso, lucho porque su mente no se fuera por diferentes derroteros, mientras notaba que la sangre se le hacia hielo en las venas y las manos parecían querer temblarle sin razón aparente.

Uno, Sasuke coloco artísticamente la mano izquierda en la cintura de Sakura mientras esta elevaba graciosamente la suya sobre su hombro, dos, la mano derecha de él se encontró con la izquierda de ella y se miraron a los ojos, tres la música, lo mismo que la magia empezó sin esperarla, simplemente por ser ella, comenzaron a girar, ella echo la cabeza hacia atrás disfrutando las vueltas del baile mientras sonreía dulcemente perdida en el encanto de la pieza, y girando alrededor del salón, los ojos, verdes, de ella eran el sueño perfecto Sasuke lo disfruto mientras duro completamente atrapado en un sueño infame por demás.

Eran tan atractivos los dos, y se veían tan bien

El más joven de los dos desconocidos frente suyo le sonrió con una sonrisa entre fácil y falsa y Sakura lo miro, adivinando el derrotero de sus pensamientos, creyendo saber porque él la miraba con tal tristeza velada de indiferencia en sus ojos.

Unos ojos negros como la noche, de nuevo Sasuke apareció en su mente y ella lucho por mantener la sonrisa, deseo otra cosa, y pensando… pensando se encontró con unos ojos verdes en el derrotero de sus memorias, "te amo" habría querido decirle, con los labios ansiosos por un beso, atrapada en sus ojos, en su ansiedad, giraba alrededor del salón, ella miraba a través de sus ojos, deseando decirle que lo amaba.

Entonces Sasuke sonrió mirándola a los ojos, y ella sintió vergüenza, sintiendo el pecho dolerle, Sasori la miraba dulcemente, ella sintió deseos de llorar, "oh dios mío, Sasori" quiso alejarse, sus sueños eran solo suyos, no podía comparar los ojos de Sasori, tan agradables, tan directos y decididos... tan… los ojos oscuros de joven frente suyo la sondaban, y ella ladeo la cabeza mirando al hombre, la piel pálida, los labios crueles y … esos ojos.

"¿no es Deidara hermoso?" sonrió Sasori, estaban en el instituto de arte, mientras ella se agarraba de algún lado, cerca de él mirándolo con la alma en un hilo,

"lo es, si… ¿te gusta Sasori?" preguntaba ella, muerta de ansiedad con un sordo dolor atrapándose en su pecho

"bastante, es un sueño…" la miraba, los ojos brillantes de amor, un amor que no era para ella "le adoro, me casare con él" y brillaba, preso de amor, un amor muy superior al que ella sentía, pero que la hería con fuerza

"casarse"

"si… Sakura, estas pálida"

"no me siento bien…" ella se cogía de su brazo "Sasori llama a mi abuela por favor, dile que venga…no me siento bien"

"Sakura"

"Sakura" Sasuke la miraba desde el centro del salón de baile, los ojos desesperados, el gesto de horror.

"Sasuke ¿Qué pasa?" ella corría a su lado y lo miraba, porque estaba tan mojado "estas…"

"Sakura… Sakura he hecho algo terrible… la atrapaba en sus brazos, ella temblaba

"¿Qué pasa Sasuke?"

"maldición, maldición… no lo sabía"

Y ella temblaba

"¿Sakura?" la peli rosa elevo la mirada pálida, atrapada en un sueño, y miro a Ino que la miraba confundida "¿estás bien?"

"Si" contestaba, la voz en un hilo, la sensación de terror corriéndole las entrañas "Ino, ¿Recuerdas sobre la persona que te hable?" preguntaba con la voz clara, los ojos asustados, Ino asintió

"el joven que me pediste que averiguase como estaba en la clínica, déjame decirte que mi abuelo quiso saber porque… estaba muy curioso"

"lo sé, lo sé ¿Cómo me dijiste que se llamaba?"

"Sakura… Sakura"

"Sasuke ¿Qué hiciste?"

"¡no pude evitarlo!" él gritaba, agarrándose los cabellos lleno de dolor "ha perdido al niño, no me perdonara jamás"

"Sai, Amane Sai" contestaba Ino "ese es el nombre ¿pasa algo?"

"ha perdido el niño, no puedo verle de nuevo…. Dios mío, le amaba"

"vete por favor" Sai sonreía sin dolor alguno, tranquilo y sin lágrimas, desde la camilla de la clínica "no voy a morirme, no necesitaba ese niño" sonreía con naturalidad y se llevaba una mano a un cabello largo y negro, hasta la cintura, "vete"

"no me perdonara jamás"

-Haruno-san – lentamente, con la misma sonrisa clara de antes, frente a ella se encontraba, dios hace dos años que no lo veía…pálida como un muerto le miro "Amane Sai"

Seguía pálido, aunque ahora llevaba el cabello corto, la sonrisa pálida (falsa), los ojos oscuros, los labios delgados estaban frente a ella, sintió que se caía, pero estaba en el sofá.

"Sasuke"

-Amane san… es un placer- realizo una inclinación ordenada, a su lado su abuela sonreía orgullosa

-mi nieta Sakura – explicaba su abuela, al lado de Sai observaba un hombre de rasgos fríos, duros, y unos ojos crueles, Sakura le temió inmediatamente – Orochimaru, es mi favorita, también la única lo confieso… la adoro, estoy segura de que se llevaran bien, Sakura, no te sientas ocupada, Sai es un doncel – "no me digas"

-estoy seguro de que se llevaran bien –era tan pálido, ¿serían familia? No le sorprendería, aunque.. Orochimaru san le recordaba a una serpiente, sintió que se moría cuando los enviaron fuera, que pasearan….

¿Cómo se lo diría? Sasuke… Sasuke le había dicho que amaba a Naruto "dios mío"

-Sakura chan, puedo llamarte así ¿verdad? –el jardín era hermoso, y amplio, Sai no pertenecía a ese ambiente, él estaba hecho para un mundo más gótico más "triste, debería lucir triste" Sasuke golpeando contra una pared con fuerza, le miro sin forzarse a mantener la sonrisa.

-por supuesto- hacia esfuerzos por no retroceder, se miraron

-¿cómo está Sasuke? –los labios de Sai perdieron la sonrisa, y su mirada se hizo dura, Sakura retrocedió un paso

El viento corría con fuerza

Se miró en los ojos de Sai, dos profundos pozos oscuros

Sintió frio

-está bien, se encuentra bien –contesto, la boca seca

Sai sonrió un poco

Sintió miedo