POV Bella.

Mi turno – tome la botella entre mis manos y comencé a girarla, cayendo en el lugar de rose – que bien – ahora la sonrisa se estaba incrementando más en mi rostro – ¿Verdad o reto? – tenia que pensar muy bien lo que le haría, mis opciones variaban dependiendo lo que ella me dijera.

Reto – dijo con suficiencia, como si estuviera pensando que yo no podría decirle nada que ella no quisiera hacer, después de todo de esto se trataba el jugo ¿No?, hacer lo que no quieres, pero en este caso sabia que ella si quería hacerlo.

Perfecto Rose – la sonrisa se estaba incrementando – tendrás que besar a Emmett – estaba esperando a que reaccionara, mire de reojo a los demás dándome cuenta de que ellos estaban igual de sorprendidos que Rose, y ni que se diga de Emmett que él estaba rojo.

¿Qué? – Rose se sonrojo al igual que Emmett, sabia que si lo quería hacer.

Ya sabes lo que dije – me cruce de brazos esperando a que comenzara a actuar como era debido, pero se estaba tardando demasiado, no sé que era lo que le estaba pasando, sea cual sea las cosas que estén pasando por su cabeza me estaba dando miedo que se lo tomara a mal – ya sabes – trate de llamar su atención – puedes tomar un trago de ese botella – señale la botella que se encontraba del lado de Alice.

No, esta bien – a todos nos sorprendió lo que dijo, más a Emmett – no seré una cobarde – esto lo dijo más para ella misma que para los demás – lo voy hacer – se levanto de su lugar dejando a un Emmett petrificado en su lugar.

Espera – la detuve mientras que ella me miro con una interrogante reflejada en su rostro.

¿Qué es lo que pasa bella? – Alice estaba igual de emocionada que yo con solo ver que Rose se estaba sonrojando, algo que no era muy normal en ella.

El beso tiene que durar mínimo un minuto – los rostros se estaban desencajando.

Eso es fácil bella – se quejo Alice, yo solo esperaba a que me tocara también Alice y ya veremos si sigue diciendo lo mismo que ahora.

Supongo que lo es – me encogí de hombros – ahora ya sabes Rose – comencé a sacar mi teléfono para que checara justamente cuando fuera un minuto exactamente, los estaba mirando con una sonrisa plasmada en el rostro, lo sentía mucho pero situaciones desesperadas requería medidas desesperadas y esta era una de esas situaciones.

POV Emmett.

Creo que había oído mal, ¿Cómo esta eso de que Rosalie me iba a besar?, no es porque yo no quisiera que me besara, al contrario estaba que me moría, literalmente, para poder tenerla entre mis brazos, aunque solo se tratara de un juego sabia que lo iba a disfrutar, ¿Cuánto tiempo había estado esperando a que me pasara esta oportunidad?, creo que la respuesta me llego de inmediata, mucho, mucho tiempo estuve esperando por esto y sabia que no lo iba a desaprovechar, estaba seguro de que ese minuto iba a ser glorioso para mi.

¿Hay mas reglas? – pregunto Rose algo nerviosa.

No – la sonrisa en el rostro de bella me dejaba sorprendido nunca la había visto así – se vale de todo – sonreí ante esa idea, no es que yo fuera un degenerado, pero es que entiéndanme ¿Cuántas veces te ofrecen la oportunidad de que la chica que te gusta te vaya a besar?, las probabilidades eran casi nulas, y no iba a desaprovechar la oportunidad.

Bien – Rose se estaba acercando cada vez más a mi, yo solo la observaba pacientemente, esperando a que llegara a mi, me iba a acercar pero no se como lo iba a tomar ella – solo un poco más – susurro más cerca de mi.

Que comience – solo escuche un pequeño susurro antes de que Rosalie estampara sus dulces y delicados labios sobre los míos, me tarde un poco en reaccionarle porque me tomo desprevenido pero después la estaba besando como si nada ni nadie nos pudiera interrumpir, o en el peor de los casos como si nadie estuviera presente como para observar lo que estaba pasando frente a sus ojos, sus labios encajaban perfectamente sobre los míos, mis instintos me decían que la tomara y la acercara más a mi lado, pero aun era demasiado pronto para hacerlo, no iba a echar a perder esta oportunidad, ella se merecía algo más, no solo un simple beso, delicadamente mordí su labio inferior saboreándolo, este era un momento que jamás olvidare, quería más de ella, pero a lo lejos escuchaba el sonido de que el tiempo ya había terminado – el tiempo ha terminado chicos – a regañadientes me separe de esa chica que hasta el sueño me ha robado – creo que lo has hecho bastante bien – Bella tenia una enorme sonrisa en su rostro y al girarse para mirarme me giño un ojo, pude notar que Rose estaba sonrojada pero no sabia si era por lo que acababa de pasar, o por el simple hecho de que la respiración no estaba regulada como debería de ser, esa incógnita era algo que me estaba atormentando en estos segundos en los que ella me miraba detenidamente, no estaba dispuesto a evitar su mirada a si que se la sostuve un poco más hasta que ella corrió la suya.

Creo que me vuelve a tocar a mi – Rose enfoco su mirada en la botella comenzándola a girar.

POV Bella.

Rose tenia su mirada clavada en la botella esperando a que se detuviera pero pude notar que estaba sonrojada por lo que había pasado, aunque me hubiera observado con esa típica mirada escalofriante sabia que en el fondo estaba saltando de euforia, su rostro daba a notar que lo disfrutaba, aunque ella lo negara su cuerpo la estaba delatando así que no le veía el chiste a que siguiera tan obstinada como siempre suele ser al tratar de hablar sobre sus sentimientos sobre Emmett, impaciente estaba observando como la botella giraba para ver a quien le tocaba, esta vez le toco a Edward y a Alice, por supuesto que fue Alice la que tenia que mandar a Edward.

¿Verdad o Reto? – la sonrisa maquiavélica en su rostro no me gustaba para nada.

Verdad – creo que ya había aprendido con Rose a que los retos no eran la mejor opción.

Miedoso – entrecerró su mirada pero después su rostro se recupero - ¿Eres virgen? – casi me atraganto con mi propia saliva, me gire para esperar impaciente a su respuesta y pude apreciar que tenia un leve sonrojo en sus mejillas – responde Eddy – huy lo que Alice no sabia es que a Edward no le gusta que lo llamen así.

En primera Alice – Edward se cruzo de brazos – no me gusta que llamen así, lo detesto – frunció el ceño – y en segunda si.

¿Si que? – Alice se estaba divirtiendo al ver que Edward se estaba sonrojando.

Si lo soy, aun no pasa nada – se sonrojo a más no poder mientras que Emmett soltaba una carcajada sonora – me toca – Edward quería que dejaran de prestarle atención a lo que le pregunto Alice, la botella estaba girando nuevamente, solo faltaba que salieran Alice y Jasper, me acerque más a su oído de Edward y susurre solo para él.

Sabes que eres una persona encantadora – se tenso solo por unos segundos para después relajarse – y no tienes por qué avergonzarte de eso, de todas maneras yo siempre te voy a querer por lo que eres Eddy – solo esperaba que no se molestara por lo ultimo que le dije.

También te quiero bella – me atrajo más a su lado – y lamento lo que tuviste que escuchar fue algo vergonzoso – recosté mi cabeza sobre su hombro.

Hey ustedes par de tortolos – Emmett hizo que nos sorprendiéramos, estábamos en nuestra propia burbuja personal ignorando que estaban los demás ahí con nosotros, me fije en la botella que estaba apuntando a Jasper y Alice, justo los que estaban faltando, pero ahora Jasper era el que mandaba a Alice.

¿Verdad o Reto? – le pregunto con delicadeza.

Verdad – Alice tenia una enorme sonrisa en el rostro, en cambio Jasper se veía preocupado.

¿Estas enamorada? – Alice se sonrojo violentamente.

Sinceramente no sé – se quedo callada por unos segundos para volver a hablar – quizás lo este, pero eso no se puede saber – Alice estaba sonrojada en extremo, mientras que Jasper la observaba fijamente.

Bien – Jasper comenzó a girar la botella nuevamente.

Ya me aburrí – se quejo Alice tratando de desviar el tema a otra cosa que no fuera la respuesta que le había dado a Jasper.

¿Pero que más podemos hacer? – pregunte, la botella seguía intacta, ni siquiera estaba abierta, Alice siguió mi mirada y también la poso en esa botella, solo que no sabría decir si pudo saber lo que yo trataba de saber sobre ello, ¿Para que Alice traería una botella, si ni siquiera se había utilizado en ese juego?, sea lo que sea Alice no podría haber sabido que tanto Emmett como Jasper también iban a estar esta noche con nosotros así que no le veo el sentido a eso.

Podemos ver películas – sugirió Rose.

Ya lo hicimos, es más ni siquiera terminamos de verla – se cruzo de brazos – si vamos a ver películas que no sea de romance o comedia.

¿Por qué no quieres ver esas? – le fruncí el ceño.

Es sencillo, pero prefiero ver de Terror – esa mirada juro que la voy a matar, ella sabe que esas películas las detesto, la trata es terrible pero los efectos especiales y más que nada los sonidos son impresionantes, tanto que hasta sin verla me da miedo, bastante diría yo y se estaba burlando de mi – pero hay que pedir Pizza.

Yo la pediré – Rose saco su celular y comenzó a marcar el número – llegara en media hora.

Alice se acercó nuevamente para ver que películas tenia Edward, no se veía muy convencida con lo que tenia pero aun así estaba sacando varias de ellas para irlas poniendo a su lado, ¿Para que hacia eso?, simplemente no lo se yo solo la estaba viendo entretenida, cada pocos minutos se volteaba y observaba a Jasper para regresar su atención a las películas que estaban ahí.

Me iré a la cocina – anuncie pero nadie me hizo caso más que Edward que me tomo de la muñeca.

¿Qué vas hacer? – me pregunto atrayéndome a su pecho.

Palomitas – suspire – no creo que se llenen con unas pizzas – le sonreí.

Creo que tienes razón, Emmett no se llena tan fácilmente – me sonrió.

Los he escuchado – Emmett estaba con el ceño fruncido en una de las esquinas de la casa de Edward junto con Jasper hablando de no sé que cosas.

Sabes que es la verdad, Emmett no tienes por qué negarlo – le dijo Jasper sonriendo ante las caras que estaba haciendo él como si se tratara de un niño chiquito.

Bien, en un momento regreso – me dispuse a irme de nuevo a la cocina solo para que nuevamente Edward me detuviera, levante una ceja interrogante pero solo me sonrió de lado haciendo que todos los pensamientos coherentes que tuviera en ese momento desapareciera por completo.

Yo te acompaño – me dijo al momento que se comenzó a levantar para seguirme – no dejare que te pierdas de mi vista – me tomo de la mano y dos comenzamos a caminar a la cocina.

¿A dónde vas bella? – me pregunto Alice enfocando su viste en mi, pero sosteniendo las películas en sus manos.

Voy a la cocina a preparar más palomitas – estaba por llegar a la cocina cuando nuevamente me hablo.

¿Para que vas hacer, si es por eso que Rose ya ha ordenado la pizza? – rose enfoco su atención también en mi.

Pues conociendo a Emmett estoy segura que esas pizzas no nos van a alcanzar y es mejor prevenir que lamentar – las dos chicas enfocaron su atención en Emmett que solo estaba cruzado de brazos con un puchero y a Jasper que solo estaba negando con la cabeza.

Eres un caso perdido – alcance a escuchar que Jasper le estaba hablando a Emmett.

Y tu eres aburrido – se defendió este.

No soy aburrido – ahora era el turno de Jasper para fruncir el ceño.

No me tardare, ahora regresamos – les avise antes de adentrarme a la cocina.

Estábamos Edward y yo en la cocina preparando las palomitas, al principio decidimos que íbamos hacer las palomitas caseras pero nos dimos cuenta que de esas no habían y comenzamos a buscar las otras, por suerte de esas si habían y un montón, no creo que Emmett no se llene con esto, además también estará la pizza y bueno con eso su estomago se estará quieto por un buen momento.

¿En que piensas? – me interrumpió Edward.

En nada, solo estaba pensando cuanto era capaz de comer Emmett – al principio lo tome por sorpresa porque levanto una ceja y después comenzó a reírse.

No creo que quieras averiguarlo – me tendió un cuenco en donde se supone debería de poner las palomitas, al final eran del mismo sabor.

Era solo curiosidad – las estaba vertiendo ahí en lo que Edward comenzaba a tirar las bolsitas que ya no íbamos a ocupar – vámonos – Edward tomo en sus manos el cuenco de las palomitas y ambos salimos de la cocina para dirigirnos a la sala, todo este tiempo que la pasamos ahí no se escucho nada de ruido y eso era raro porque ellos no eran de los que se pudieran quedar callados, y mucho menos Alice y Emmett, pero Jasper él puede estar callado sin que se molestara, creo que él era de los que preferían estar en un silencio absoluto, y bueno Rose creo que después de lo del juego lo menos que podría pasar es que ella se quedara en su lugar esperando a que la pizza llegara, solo para que así ella no pudiera ver a Emmett a los ojos ya que si lo llegaba a hacer estaba segura que se pondría roja como un tomate o en el peor de los cosos como una de las señales de alerta en un callejón oscuro.

Las palomitas ya están – anuncie al momento de que Edward y yo los vimos a cada uno de ellos perdidos en sus mundos, bueno pensándolo bien creo que no era de esperarse que estuvieran así, hasta el ambiente se tornaban en tensión – ¿Chicos? – les hable esperando a que me pusieran atención pero a duras penas lograron reaccionar un momento, solo para que después siguieran perdidos en sus respectivos pensamientos.

¿Qué les estará pasando? – me pregunto Edward.

No lo se, quizás estén incomodos – lo mire a los ojos tratando de obtener una respuesta más acertada de lo que estaba la mía.

Supongo que si, pero bueno solo hay que esperar a que llegue la pizza para comenzar a ver las películas – solo asentí dándole la razón.

Creo que tienes razón – colocamos el cuenco en la mesa de centro esperando a que llegara la pizza, estando en una tensión nosotros también al ver que ellos se esquivaban la mirada olímpicamente.

La pizza ha llegado – me dijo al oído al escuchar que tocaban la puerta de su casa esperando a que alguien le abra.

Ya voy – deje a Edward en la sala para poder llegar a la puerta y recibir la pizza, por suerte tenía mi dinero en mis jeans, porque de ser de otra manera estaba segura de que Edward se hubiera opuesto a que yo pagara.

Hola – me saludo un chico al abrir la puerta.

Hola – me sonrió.

Su pizza hermosa señorita – esta vez no me sonroje ante el halago que me estaba dando.

Gracias – estaba esperando a que me las diera.

¿Sabes? – Me sorprendió que aun no me las diera – tengo disponible mañana, es mi día libre y estaba pensando en que quizás tú quisieras salir conmigo en la noche.

Am yo, este – no sabia que le iba a decir, me estaba poniendo en un aprieto ¿Qué es lo que le pasaba este chico?, no me conoce y ahora me esta diciendo que quiere salir conmigo – no sabes nada de mi – no tenia porque decirle que tenia novio, esas eran cosas personales.

Se ve que eres una chica muy hermosa – y nada, seguía sin sonrojarme, creo que el único que logra ese efecto en mi era mi novio, y eso era bueno – y sé que cualquier chico quisiera tenerte – su patético intento de coqueteo no me estaba gustando.

Lo siento pero no puedo – estaba estirando mis manos para que me tendiera las pizzas pero parecía que no se estaba dando cuenta de mi intención.

¿Qué pasa amor? – esa era la voz posesiva de Edward, se seguro escucho algo – ¿Por qué tardas tanto? – se acercó a mi y me abrazo por la cintura poniendo su cuerpo de por medio para evitar que ese chico cuyo nombre no conocía y que no quiero conocer me viera.

Nada, no pasa nada – le sonreí y me perdí en sus orbes verdes.

¿Cuánto es? – Edward le pregunto al chico que solo se nos quedo viendo con asombro – no importa – se adelanto, ni siquiera le dio tiempo de responder a la pregunta de él – quédate con el cambio – no me dejo ver cuando dinero fue el que le dio, solo vi que le cerro la puerta sin dejar que diera el cambio, me quede impactada pero no por como lo trato sino por manera en que llego a mi lado, creo que si no hubiera llegado antes no se lo que hubiera pasado, quizás le hubiera ignorado o en cualquier caso le hubiera golpeado por su atrevimiento y cinismo al decirme las cosas así como si nos conociéramos de toda la vida.

¿Edward? – lo llame y me miro interrogante.

¿Qué pasa? – se acercó a mi y me recargue en su pecho pasando mis manos por su cintura.

Nada – le sonreí.

Cambio de plan – sonrió Alice al acercarse a nosotros – si comeremos la pizza – levante una ceja – pero tomaremos tequila, digo para que sirva de algo, después de todo ya no quisieron jugar.

La que ya no quiso jugar fuiste tu – le fulmine con la mirada.

Si como sea – le resto importancia – vámonos.

¿Qué le pasa? – le pregunte a Edward y este solo se encogió de hombros.

Pero pensándolo bien quizás nos sirva de mucho, cuando Emmett y Jasper se ponen borrachos dicen todo y quizás solo así le confiesen lo que sienten a ellas, ya sabes todo puede pasar – la sonrisa que me estaba mostrando me derretía.

Alice – llegue corriendo a ella – me gusta tu idea – "Todo puede pasar" – lo que pase aquí en esta noche, se queda en esta casa – les giñe un ojos a los cuatro que solo me estaban viendo como si me hubiera vuelto loca – la noche es larga, ya saben a lo que me refiero.