POV Bella.
Chicas tenemos que hablar con ustedes antes que sigamos haciendo eso – Jasper se sonrojo, mientras que Alice se estaba riendo como loca de nuevo.
¿Qué es lo que esta pasando Jazz? – su voz melosa de Alice era inconfundible.
Ya veras, te responderán ellos la pregunta que me hiciste a mi – me estrecho más a su costado.
Chicas – esta vez fue el turno de Emmett para hablar – creo que tenemos sueño – dicho esto Emmett Jasper comenzaron a reírse para después caer al sueño y quedarse completamente dormidos.
¿Qué fue eso? – le pregunte a Edward con una sonrisa plantada en el rostro, me dio mucha gracia como cayeron ambos al suelo.
No lo se – Edward parecía que tenía el rostro desencajado.
Eso no responde a ninguna de mis preguntas – lo fulmine con la mirada.
¿Bella? – me gire para ver a Alice que me estaba llamando.
¿Te pasa algo? – estaba observando su rostro para ver si había una nota de tristeza pero me sorprendí al ver que no era nada de eso.
Nosotras también tenemos sueño – y así sin más sé dejaron caer al suelo justo al lado de ellos dos, solo para que estos por un momento reaccionaran y las tomaran por la cintura para abrazarlas, ellas ni tarde ni perezosas se recostaron en su pecho.
¿Y ahora que hacemos? – me dirigí a Edward, ya que nosotros dos éramos los únicos que no habíamos tomado ninguna gota de alcohol.
¿Qué es lo que quieres hacer? – me dijo con un tono de picardía en su voz.
No lo se – le seguí un poco el juego – ¿Qué propones? – pase un de mis manos por todo su pecho, lo vi cerrar los ojos poco a poco y eso me incito a que siguiera haciéndolo.
¿Bella? – su voz era un poco rara, pero me gusta ese tono nuevo que le estaba saliendo de esos apetecibles labios, que lo único que se me antojaba era besarlos hasta el cansancio.
¿Pasa algo Edward? – trate de que mi todo de voz fuera inocente.
N-no, no pas-sa nad-a – su voz sonaba entrecortada y eso me gustaba.
Estoy muy cansada – dije con un fingido bostezo – creo que es mejor que me vaya a dormir – y antes de que pudiera reaccionar subí corriendo las escaleras dándole gracias a que mi mala suerte no hiciera acto de presencia, me adentre a la habitación en donde tenia mi mochila para que pudiera cambiarme sin ninguna interrupción, además de que estaba segura que él único que me podía interrumpir sería Edward, así que le puse seguro para que no se le ocurriera entrar.
Déjame pasar bella – escuche la voz ahogada de Edward detrás de esa puerta.
No puedo – fue lo único que dije y el me respondió con un bufido, cosa que hizo que me pusiera a reír.
Bella ábreme esa puerta – sus golpeteos no estaba cesando, mientras que yo disfrutaba de la situación mientras que me estaba apurando a vestirme, para que Edward no se molestara en mi demora.
Es que de verdad no puedo, me estoy cambiando – eso dejo que un silencio inundara esta habitación.
¿Ya terminaste? – nuevamente me estaba riendo de lo que me dijo.
Que desesperado eres Eddy – escuche que soltaba otro bufido pero no sabia si era porque le dije Eddy o por lo desesperado que sonaba.
¿Por favor? – ush como odiaba que hablara de esa manera tan seductora, que si no fuera porque estaba sentada en la cama me hubiera caído de sentón por la manera en que hacia que mis piernas flaquearan ante esta situación, que aunque no fuera comprometedora por fuera pero por dentro mi mente ya estaba imaginando cosas indecorosas con Edward presente en todas ellas.
Espera solo un momento más – en lo que mis piernas recobran la sensibilidad, eso lo agregue en mi mente – ya casi termino – solté un suspiro en lo que trataba de que mis piernas respondieran a mi mandato de moverse hacia la puerta y de una vez abrirla de un tirón, pero era inútil mis piernas seguían flaqueando y me temo que si me levantaba lo único que iba a lograr es que cayera al piso y eso alarmara a Edward por el golpe que se escucharía.
No tardes por favor – más que un comentario sonó como una orden.
Solo un momento – poco a poco me fui levantando para caminar a esa bendita puerta que me estaba separando de mí perfecto Adonis, al abrirla lentamente me di cuenta de que Edward estaba sentado en el suelo con los ojos cerrados, al escuchar que la puerta se abría poco a poco fue abriendo los ojos para verme directamente con ellos.
Ya era hora de que me abrieras – con una sonrisa arrogante se levanto del suelo para poder rodearme la cintura con sus fuertes y bien formados brazos solo para atraerme más a él.
Si bueno, es que no me podía cambiar así de rápido – mentira, pero eso era algo que él no tenia que saber, ya era suficiente con esa sonrisita que me había dado como para aumentarle un poco más a su ego que estaba bien escondido, hasta ese momento, claro.
Ya veo – me miro de arriba abajo por un momento sopese la idea de poner mis manos para evitar que su mirada me siguiera recorriendo así como lo estaba haciendo ahora – no tienes por qué avergonzarte – una de sus manos paso por mi mejilla ya sonrojada por la mirada que me estaba dedicando – ven vámonos – jalo de mi mano para que nos fuéramos a su habitación.
¿A dónde vamos Ed? – me estaba haciendo la inocente, pero sabia que me estaba gustando demasiado esta nueva actitud que estábamos tomando los dos, solo por un momento me olvidare de mi papel de ser cupido, solo para dedicarme en cuerpo y alma a Edward, creo que ya han entendido a lo que me refiero con eso ¿no?, el problema es si Edward quiere que esto pase de una vez.
A dormir bella – me dijo como si fuera lo más obvio del mundo.
Yo no quiero dormir – me cruce de brazos, al ver que se detenía me sonroje porque se me quedo viendo como si le hubiera dicho que Emmett y Jasper eran gays.
¿Entonces que es lo que quieres hacer? – levanto una ceja.
Vámonos ya Edward – tire de su mano para comenzar a caminar de nuevo a la habitación de él.
No nos vamos a ir de aquí hasta que me digas que era lo que querías hacer – me soltó la mano y se cruzo de brazos.
Ya te dije que no, ya no quiero – vaya manera de bajarme los ánimos – es mejor que nos vayamos a dormir de una buena vez – comencé a caminar de nuevo pero esta vez sin su mano sobre la mía.
Bella – sabia que me estaba llamando pero no quería regresar a verlo – bella espera un momento – pidió más sin embargo no me detuve para esperar a que me dijera algo – bella – detuvo mi andar haciendo que girara mi cuerpo con la fuerza que ejerció una de sus manos en mi hombro pero sin llegar a lastimarme.
¿Qué? – trate de que mi voz no saliera mordaz pero fue imposible, pero pensándolo bien ¿Quién no respondería así cuando todo lo que te quema por dentro se apaga con un simple "Vamos a dormir"?
¿Me puedes decir que es lo que te esta pasando? – tenia el ceño ligeramente fruncido.
No me pasa nada – evite su mirada – es solo que estoy cansada y cuando eso pasa tengo un pésimo humor – trate de sonreírle pero ni así me creyó.
Sabes que eres una pésima mentirosa – con su dedo índice jalo mi mentón para que lo viera directamente a osos ojos esmeralda, sin darme la oportunidad si quiera de esquivar su potencia.
Esta bien no me creas – me zafé de su agarre – si tú no quieres dormir yo si – comencé a caminar de nuevo para irme a su habitación.
¿Me quieres decir que es lo que te esta pasando? – Me arrincono contra la pared haciendo que hiciera una mueca de dolor al pegar mi espalda contra esa fría pared – lo siento – se adelanto a decirme – no fue mi intención hacerte daño – me miro con un brillo de tristeza en los ojos.
No pasa nada – fue lo único que le dije tratando de zafarme de su agarre, pero lo único que logre fue que él tomara mis manos entre las suyas para ponerlas arriba de mi cabeza.
Ya te dije que no te vas a ir de aquí hasta que me lo digas – me susurro cerca de mi oído.
Pues ya te lo he dicho pero no quieres creerme – estaba tentada a besarlo en ese mismo momento, pero no lo iba hacer, no caería en sus brazos tan rápido.
Bella – soltó todo su aliento en mi cuello haciéndome cosquillas a su paso – sé que algo querías hacer, dime lo que sea – beso mi cuello como cuando lo hizo la primera vez que estaba en mi casa – yo lo voy hacer contigo – esas palabras me estaban dando un doble significado, pero no sabia si me lo decía enserio o era solo producto de mi cochambrosa mente.
Edward por favor – se separo un poco de mi, pude notar que sus ojos tenían un extraño brillo – ya vámonos a dormir – su mirada cambio tan repentinamente que me asuste por un momento.
Me estoy cansando – su cuerpo se pego más al mio.
También yo, no sabes lo agotada que estoy – le dije sarcásticamente.
Bella – me gire para verlo nuevamente y fue un error, sus labios capturaban los míos, pedía no, mejor dicho estaba demandando una respuesta, sus labios eran feroces contra los míos, demandantes, pedían a gritos que les respondiera con la misma intensidad, no tarde mucho en responderle, mis labios estaban tratando de seguir con su ritmo pero me era imposible, aun sabiendo que Edward me estaba besándome con feracidad, no me importaba en lo más mínimo el dolor que me estaba produciendo, ahora solo lo estaba disfrutando.
Vámonos ya – le dije entre jadeos, Edward me cargo y comenzó a caminar así conmigo, recosté mi cabeza en donde se encontraba su corazón, pude apreciar que este estaba latiendo muy deprisa y así se encontraba el mio también.
Sé que es lo que quieres – alce un poco mi cabeza para verlo sonreír de manera tan arrogante – siempre lo supe, solo quería que lo admitieras pero me fue difícil lograrlo así que me vi en la necesidad de provocarte – me giño un ojo, se supone que debería de estar molesta con él por hacerme algo así.
Eres un… - estaba buscando la palabra correcta para decirle un par de cosas.
¿Amor?, sé que lo soy – Edward si que estaba arrogante en estos momentos.
No – me miro por unos segundos solo para volver a sonreírme – eres un tramposo, manipulador, chantajista – iba a seguir pero él me detuvo.
Oye – se hizo el ofendido – eres demasiado terca, y solo quería ver si me lo ibas a decir – hemos llegado – en otras circunstancias me hubiera molestado que Edward me llevara cargando hasta su habitación pero eso no sucedió, en parte porque nadie podía verme y además porque quería estar en sus brazos.
Gracias – trate de bajarme de sus brazos pero él me lo impidió.
¿A dónde crees que vas? – levante una ceja ante la obviedad de su pregunta.
¿A dormir? – mas que una afirmación sonó como una pregunta.
Por supuesto que no – negó con la cabeza divertido por la situación en la que nos encontrábamos – tú no quieres dormir así que esta vez cumpliré todos y cada uno de tus caprichos – me dijo en tono sensual haciendo que por todo mi cuerpo se erizara por las descargas eléctricas que me enviaba su aliento.
Ed-dwa-r – genial lo que me faltaba, que ahora estuviera tartamudeado.
¿Si bella? – sus labios se posaron en mi cuello nuevamente empezando a esparcir besos por todo mi cuello desnudo.
¿Qué es lo que te esta pasando? – me estaba mordiendo el labio para no dejar escapar un gemido ante las caricias que me estaba dando.
Nada bella – siguió con su labor – solo estoy haciendo algo que tú querías – hice una mueca, al decir eso se escuchaba como si yo fuera la que lo estuviera incitando a hacer algo que él no quería – que ambos queremos – dijo al notar mi rostro.
¿Estas seguro? – me mordí el labio nerviosamente.
Más que nunca – cuidadosamente me deposito en la cama para después el subir encima mio, sin llegar a lastimarme puesto que él con sus propios codos estaba cargando un poco de su peso.
Poco a poco fui besando mi cuello, mientras que yo lo atraía hacia a mi, sentía que algo dentro de mi estaba ardiendo, algo que solo Edward podía apagar, pero después de todo él estaba dispuesto a hacerlo lento y torturoso. Sus manos descendían a mi cuerpo, dejando a su paso una llama que iba encendiéndose con la más mínima caricia, con el mas mínimo roce sentía que mi cuerpo vibraba bajo el suyo, cada caricia suya hacia que me estremeciera, no cabía duda que lo estaba disfrutando al máximo.
Es la hora – mis manos se estaban aferrando a las sabanas, tratando de reprimir los gemidos que quería salir de mis labios.
