POV Bella.
Ya había pasado más de tres meses desde esa noche especial que pase con Edward y con los chicos nada que progresábamos, de hecho cada que se veían se sonrojaban y esquivaban sus miradas, me sentía mal con verlos así pero no sabia que hacer, solo un día los pude enfrentar, pero solo a las chicas.
Flashback.
¿Se pude saber que es lo que les pasa? – me cruce de brazos, ya que no pasada desapercibida las miraditas que se estaban echando entre ellos.
Nada – Alice fue la primera en responderme y por supuesto que se sonrojo.
¿Estas segura? – mis ojos se estaban estrechando al ver que su sonrojo iba en aumento.
Mucho – Rose se mantenía al margen sin decir nada.
¿No tienes nada que decirme Rose? – la aludida se sonrojo mucho más que Alice.
N-no, nad-da – era muy raro que tartamudeara, ellas no eran de las que se ponían nerviosas ante nada.
De verdad que quisiera creerles – solté un suspiro – pero no puedo – Alice iba a empezar a protestar, pero la calle con mi mirada – les creería si no se sonrojaran al verse entre ustedes, y si cada que se encuentran no se evitaran.
Eso es normal – dijo Alice como si nada.
Claro que no es normal, antes no temblaban ante ellos – esta vez si se quedaron calladas, trataban de decirme algo pero de inmediato cerraban su boca, estaba demasiado claro que no sabían que decirme ante eso – ¿Ahora me lo van a negar? – ellas seguían calladas sin producir algún sonido.
No es fácil – Rose fue la primera que recobro la compostura – es distinto esta vez – se quedo pensando por unos segundos, pensé que iba agregar algo más pero no fue así.
¿Te puedes explicar? – le pedí.
Antes por lo menos podíamos pasar como si nada aunque por dentro sabíamos que nos estábamos poniendo nerviosas – la vi vacilar por un momento – sabíamos que ellos no gustaban de nosotras así que no pasaba nada, y ahora – suspiro – ahora todo es distinto, esa vez que nos besamos fue tan especial que sentí que algo dentro de mi se movía, sentía cosquillas aquí – se toco su vientre plano – y mi corazón estaba latiendo desenfrenado, eso como si acabará de correr un maratón – su voz se quedo suspendida en las cuatro paredes de la habitación que ahora era la testigo de lo que les estaba pasando.
Al principio fue un roce – Alice se toco sus labios, como si estuviera recordando los besos de Jasper – un cosquilleo, que me produjo una descarga eléctrica – su voz ahora era soñadora – era tan especial que no quise romper el contacto, pero tenia que hacerlo.
Si, claro, casi se devoraban los dos – ella se sonrojo aun más – pero no tienes nada de que preocuparte – le sonreí.
¿Por qué lo dices? – me cuestionaron las dos con suma curiosidad.
Pues por que si ya avanzaron hasta la etapa del beso, eso quiere decir que están cada vez más cerca de su meta – ellas me miraron con incredulidad – lo que quiero decir – me explique – es que ahora ya pueden estar más cerca de ellos puesto que ya hay más confianza, por así decirlo – claro, después de que casi se comen entre ellos la confianza sale sobrando.
Eso no es tan fácil – Rose se mordió el labio inferior.
¿Por qué? – fruncí el ceño.
Es que todavía andan con esas cosas – la voz de Rose se endureció al hablar de eso.
¿Cosas? – creo que ya me había perdido una parte de esa conversación.
Si, bueno con sus arpías – eso lo explica todo.
Yo no creo que eso sea un impedimento para que ustedes se acerquen a ellos – me relaje un poco.
¿Tú crees? – los ojos de Alice le estaban brillando de la emoción.
Claro que si – le sonreí con confianza.
¿Por qué lo dices? – Rose era la que estaba más escéptica, poniéndome en su lugar creo que yo también estaría igual que ella.
Se por fuentes confiables – ellos – que esa relación ya esta más que terminada.
¿Quién te dijo eso? – entrecerró los ojos.
Eso si no te lo puedo decir – maldición, ellos quedaron que se los iban a decir a ellas.
Entonces no puedo saber si de verdad son fuentes confiables como lo dices – se cruzo de brazos.
¿Estas desconfiando de mi? – no quería decirlo, pero me dolía que fuera así.
No, no es eso – Rose hizo una mueca al escuchar mis palabras – solo que no es fácil, después de todo ellas hacen lo que sea para volver a retenerlos a su lado.
Tienes razón, pero en este juego también pueden entrar ustedes – estaba tratando de animarlas.
Detesto lastimar a las personas – contra ataco Rose.
No se trata de lastimar a nadie – me defendí – solo es cuestión de que hagas lo que tú quieras, si tú quieres cumplir algo lo tienes que hacer por ti misma, ya que nadie puede hacer lo que te concierne a ti – claro, que con un poco de ayudadita a nadie le afectaría eso.
Pues si, tienes razón pero ¿Y si ellas hacen algo contra nosotras o en el peor de los casos en contra de ustedes? – Rose si que estaba exagerando las cosas.
Eso no va a pasar – pero parecieron que mis palabras no lograron aplacarla en nada – y si llegara a suceder, se me defender sola así como estoy cien por ciento segura que ustedes también se saben defender ¿Y porque no?, a ellos también – ambas se sonrojaron de pies a cabeza.
Que cosas dices – Alice trataba de restarle importancia a lo que les acababa de decir.
Sabes que tengo razón, además tu tienes una fuerza sobrehumana que estoy segura que si te ves en peligro o a Jasper eres capaz de todo por no dejar que ella lo toque solo para hacerle daño – con esas palabras solo logre que Alice se sonrojara un poco más – y no que se diga de ti Rose, no te he visto enojada, o al menos no como a Alice, pero estoy segura que eres igual o peor que ella, digo por algo son amigas – me miraron feo – esta bien, yo también soy un poco altanera – sonrieron – pero solo un poco he – se los deje bien en claro – digo, para que después no se sorprendan de algo que lleguen a saber – me hice la inocente.
¿Cómo que? – me siguieron el juego.
Como que por casualidad golpeara a Tanya por estarse metiendo con Edward, o quizás a Jessica también, incluso a Jane – cuando termine de hablar las vi que estaban sonriendo.
Tienes razón, pero sabes que la situación es diferente – Rose seguía negándose a algo que sabíamos todos algún día no muy lejano se iba a cumplir – Edward es tu novio y bueno Emmett y Jasper no son los nuestros – suspire con cansancio.
Chicas, les voy a confesar algo – ellas me estaban mirando atentamente esperando a que continuara con mi relato.
Dinos que es – como siempre Alice es la más desesperada de nosotras.
Antes de que comenzara a andar con Edward – comencé con mi relato – saben que él iba a ayudarme con eso de las asesorías ¿No? – ambas asintieron – bueno el primer día estábamos haciendo el trabajo tranquilamente, pero de la nada comenzó a comportarse de una manera muy extraña – solo de recordar todo lo que sucedió ese día me sonroje por completo – no le preste demasiada atención, así que subí a mi recamara para dejar mis cosas, ya que por supuesto habíamos terminado el trabajo a tiempo – suspire – cuando menos me lo espere Edward ya estaba detrás de mi, arrinconándome contra la pared – creo que es mejor omitir varios de esos detalles, no quiero ver como reaccionar al saber todo eso – y bueno paso lo que tenia que pasar – así termine mi relato.
¿Es todo? – la pregunta de Rose me tomo por sorpresa – ¿No tuvieron nada de acción?
Rose – la reprendí – ¿Cómo se te ocurre preguntarme eso? – me sonroje aun más al pensar que sería descubierta por lo que paso ese día.
Ahora que lo recuerdo – intervino Alice – un día llegaste tú – me señalo – con una playera de manga larga y déjame decirte que ese día no hacia suficiente frio como para que portaras una blusa así – Alice me estaba sonriendo de manera maquiavélica.
Ya te imaginaras porque – deje que su imaginación volara.
¿Cómo fue? – sus ojos les brillaban a ambas.
¿Cómo fue que? – ahora si que nos estábamos saliendo del tema principal.
Ya sabes – ambas movieron sus cejas subjetivamente.
No paso nada ese día Alice, si lleve esa blusa de manga larga era porque las marcas aun eran muy evidentes – no tenia porque tener secretos con ellas, al menos lo de mi noche especial eso no lo sabían y mucho menos lo sospechaban, aun – no es que sea un salvaje – explique al ver que tenían cara horrorizada – pero si hubieran visto su espalda creo que se sorprenderían – si ese día tenia unos cuantos rasguños, no me quiero ni imaginar como estuvo su espalda después de que él y yo, hicimos el amor, me sonroje aun más solo de recordar lo sucedido.
¿Ustedes ya… - las palabras se quedaron suspendidas en el aire.
Se supone que eso es intimo Rose – la reprendió Alice.
Solo era curiosidad – se defendió la rubia.
Esta bien, no se preocupen, después les diré – Alice me sonrió mientras que Rose se cruzaba de brazos – pero es que ya nos hemos salido demasiado del tema, se supone que íbamos a hablar de ustedes y los chicos no de Edward y yo.
Tienes razón – me dijo Rose como si nada – ¿Entonces que vamos a hacer? – me cuestiono, con más dudas reflejadas en su rostro.
¿Qué les parece si deciden poner manos a la obra? – me miraron sorprendidas.
Explícate – pidieron.
Decidan que es lo que quieren hacer, y sobretodo que es lo que ustedes quieren con ellos – ambas se quedaron pensando – a ver Alice – la aludida me miro con intensidad – ¿Qué es lo que sientes cada que vez a Jasper? – se sonrojo un poco, era la primera vez que lograba que ellas se sonrojaran más de una vez en mi presencia.
Pues siento que mi corazón se acelera demasiado y que las palmas de mis manos me sudan – inconscientemente Alice se limpio sus palmas en sus pantalones, como si estuviera recordando la sensación al ver a Jasper – mis piernas me tiemblan y mi cara arde, no me sale la voz y no puedo evitar mirarlo a hurtadillas cuando pienso que él no se dará cuenta de que lo estoy haciendo.
¿Y tú Rose? – le pregunte.
Es casi lo mismo de lo que dijo Alice, solo que cuando veo que esta con alguna chica sonriendo quisiera ser yo la que causara esa sonrisa en su rostro, quisiera ser yo la que lo estuviera escuchando, y cuando estaba hablando contigo, quería ser tú – eso si que me sorprendió – no quiero que me malinterpretes, es solo que en ese momento ni Emmett ni yo nos podíamos ver a la cara sin que lo insultara por lo que había estado pensando de nosotras en ese tiempo – se sonrojo y bajo la mirada – tú sabes a lo que me refiero con eso.
Si, no tienes que repetirlo – le sonreí para enfundarle ánimos.
Gracias – me dio un pequeño abrazo.
Bueno chicas, todo eso que me acaban de decir, a mi poca experiencia que tengo con los chicos, se llama atracción, gusto o como lo quieran llamar, pero quizás este equivocada, quizás ustedes estén enamorados de ellos – al escuchar esa palabra ambas se quedaron con la boca abierta, estaban tratando de decirme algo pero aun no salían de su estupor – yo no lo podría decir a ciencia cierta así que ustedes son las únicas que lo saben, ya que tienen el control de su cuerpo y conocen a la perfección cuales son los estragos que ocasionan esos dos chicos en ustedes.
¿Estas segura de lo que nos estas diciendo? – ambas parecían temerosas ante el nuevo descubrimiento.
Por supuesto que no – se relajaron un poco – ya les he dicho que solo ustedes están consientes de lo que les llega a suceder, yo no les puedo decir más porque no sé exactamente como es que reaccionan ante eso.
Gracias por lo que nos acabas de decir – Alice me tomo desprevenida ante uno de sus abrazos repentinos – no sabes la carga que me has quitado de encima.
No tienes nada que agradecer pequeña – le devolví el abrazo.
Ya sabemos que es lo que vamos a hacer – ambas se miraron cómplices y me sonrieron.
Fin del Flashback.
Y desde ese día los cuatro están haciendo lo posible por conquistarse entre ellos, solo que son demasiado ciegos como para ver lo que la otra persona hace por ellos, ahí si ya no me puedo meter ya que eso es cosa de cuatro y creo que tanto Edward como yo salimos sobrando. Solo nos limitamos a ver lo que hacen y cuando es preciso a escucharlos y hablar un poco con ellos, esto no estaba funcionando como pensé pero al menos estaban haciendo algo de su parte por estar los unos con los otros, o al menos eso pensé cuando llegaron las arpías de Kate e Irina.
Tenemos que hablar – esas palabras hasta a mi me dan pavor, cuando una mujer dice eso, es porque de verdad están en un grave peligro, o en problemas que para el colmo es lo mismo.
