POV Bella.
Tenemos que hablar – esas palabras hasta a mi me dan pavor, cuando una mujer dice eso, es porque de verdad están en un grave peligro, o en problemas que para el colmo es lo mismo.
¿Sobre que? – Emmett fue el primero en preguntar, sentía que tanto Edward como yo salíamos sobrando en esta plática.
Es algo más intimo – Irina se me quedo viendo feo, sabia que no era del agrado de ninguna de ellas, así como ellas tampoco eran del mio.
Nos vemos después chicos – me despedí de ellos antes de que las indirectas fueran más directas que nada.
Si, bell´s cuídala Edward – este último solo asintió.
Pierde cuidado – fue lo que dijo Edward antes de que nos fuéramos de ahí, él me mantenía sujeta de la cintura mientras que yo recargaba mi cabeza en su pecho, iba tan cómoda ahí que ni siquiera me daba cuenta de las miradas que nos estaban lanzando las demás personas que se encontraban a nuestro alrededor.
Bella – la voz de Rose hizo que me saliera de mi ensoñación.
¿Qué es lo que pasa? – se quedo callada por unos segundos, le iba a seguir cuestionando hasta que vi que lo único que hacia era tratar de recuperar la respiración.
Te he estado hablando desde hace un momento pero no me hacías caso, me vi en la necesidad de correr detrás de ti – así que era por eso.
Lo siento no te escuche – ella solo me sonrió.
Ni note eso he – lo dijo con sarcasmo.
De verdad lo siento – iba tan absorta en mi pequeña burbuja que no escuche cuando me estaba hablando.
No te preocupes – ambas sonreímos – ¿No has visto a Alice?
Ahorita que lo mencionas, la verdad es que no, ¿No estaba contigo? – supuestamente hoy iban a realizar una actividad de la escuela juntas así que no las había visto en todo la mañana.
Si, pero se me perdió de vista – esquivo mi mirada olímpicamente.
¿Estas segura? – algo me decía que ella no estaba buscando a Alice específicamente.
Si, ¿A caso te he mentido? – me dijo con la voz más inocente.
Quisiera no recordar esas veces – se sonrojo un poco – bien creo que ahora nos estamos entendiendo ¿Me dirás a quien buscas de verdad? – claro que lo sabia pero era mejor que me lo dijera ella a que solo lo pensara.
Sabes de quien estamos hablando – miro a Edward para ver si había indicios de algo, en cambio él solo soltó una pequeña risita.
Si, creo saber de quien me estas hablando pero sabes que no esta demás que lo digas, total solo es para saber si estamos pensando en la misma persona – eso solo ocasiono que el rubor se esparciera un poco más en su rostro.
De Emmett – lo dijo en un susurro.
¿De quien? – ella solo me fulmino con la mirada.
De Emmett – lo dijo un poco más alto.
Ha, estas hablando de Emmett – sonreí – si bueno esta con Jasper arreglando unas cosas con las arpías – eso desencajo su rostro.
Maldición – susurro, no sabia si quería que yo lo escuchara pero de todas maneras no le respondí – creo que iré a buscar a Alice – estaba por irse pero la detuve.
Oye espera – se giro para encararme – ¿Para que lo andabas buscando? – sonrió de medio lado – digo es solo curiosidad – quizás no quería decirme, mejor ya no la voy a presionar.
Es algo así como hablar – hizo una mueca – iba a decirle lo que me pasa cuando lo veo – se sonrojo – después de todo, alguien tenia que tomar la iniciativa – pude notar como se estaba refiriendo al pasado.
¿Tenia? ¿Ya no? – le pregunte.
Bueno, no lo sé – se veía pensativa – quizás, pero quien sabe – ni yo sabia de lo que me estaba hablando en esos momentos.
¿Quieres ser más explicita? – le pedí.
Que si ellos siguen andando de nada sirve que lo haga – fue directo al grano.
Siendo así – lo pensé un poco antes de decírselo – no pierdes nada con intentarlo, además ¿quien te dice que ellos siguen andando? – toda la escuela sabia que ellos ya no andaban, no sé de donde había sacado esa idea.
¿Tú crees? – por un momento sus ojos comenzaron a brillarle.
Por supuesto que si, no le veo el motivo a que no lo intentes – le sonreí para enfundarle ánimos – además quizás hasta puedas ganar algo más.
Tienes razón – sonrió conmigo.
Pero no me has respondido mi pregunta – nuevamente su mirada evito la mía.
¿Qué pregunta? – solo le estaba dando vueltas al asunto.
¿Cómo que cual? – eso si que era el colmo – bien te la diré de nuevo, ¿Quién te dijo que ellos seguían siendo novios? – empezó a juguetear con sus manos, claro síntoma de nerviosismo.
Ya sabes los chismes corren muy rápido – como si yo no lo supiera.
Sé que es así, es por eso que te estoy preguntando ¿Quién fue la persona chismosa que te dijo eso? – no tenia nada en contra de ellos, Rose creo que era muy inocente en estos casos.
Pues – se puso un poco nerviosa – no lo sé, solo escuchamos a unas chicas decir que seguían juntos.
¿En donde? – entrecerré los ojos.
En los vestidores de las chicas – se estaba mordiendo el labio.
Sabes que todo lo que se dice ahí no es confiable – me cruce de brazos, mientras que Edward me abrazaba por la cintura.
Si lo sé, pero tanto tú como Alice y yo sabemos que eso puede ser verdad – me refuto.
De verdad Rose, no sé que es lo que esta pasando contigo – ella me miro de manera interrogante – no sé que le sucedió a la Rosalie tan confiada que conocí el primer día al estar aquí, a la que no se deja vencer por nada ni nadie – bajo la mirada – no sé que es lo que te esta pasando por lo poco que te he conocido sé que tu no eras así, ¿Por qué estas así ahora?, eso es lo que no te entiendo.
¿De que hablan? – se nos unió Alice antes de permitir que Rose me respondiera.
Y tú – me dirigí en su dirección – ¿También que te esta pasando? – se sorprendido.
¿De que?, yo estoy bien – frunció el ceño.
¿Estas segura de lo que me estás diciendo? – me cruce de brazos.
Por supuesto que si – contrataco – no sé porque debería estar mal, ¿Sabes de que está hablando? – esta vez se dirigió a Rose.
Creo que es por los chicos – Alice parpadeo un poco y después sonrió.
Eso ya está hecho – le restó importancia – muy pronto estaremos juntos, lo sé ese es nuestro destino – junto sus manos y por el tono de mi voz estaba a punto de creerle, pero con ellas no se sabía nunca.
Quisiera creerte, pero sabes que no es tan fácil, no me malinterpreten solo que con eso de que ayer ni siquiera se veían a los ojos por obvias razones – rodee los ojos – y bueno ahora me sales con eso.
Estoy segura que es así – me sonrió – pero me preguntaba – medito un poco – ¿En dónde se han metido? – Le iba a responder pero ella rápidamente volvió a hablar – no importa, ahora tengo que ir a hacer otras cosas y bueno los buscare, nos vemos – se despidió de nosotros antes de que saliera corriendo a no sé dónde.
Nos vemos Alice – ya no me iba a escuchar.
¿Qué pasara cuando se entere? – me pregunto Rose.
¿De qué? – el rostro de preocupación que tenía era muy evidente.
Pues de que ellos están con esas arpías – pensé un poco mi respuesta.
Sobre eso, no lo sé creo que no tienen de que preocuparse esta demás decir que tanto ellos como ustedes se gustan – me encogí de hombros – así que no le veo el chiste.
De todas maneras – se apresuró a decir – creo que es mejor prevenir que lamentar, nos vemos después bella.
¿Prevenir qué? – Ya no me respondió porque al igual que Alice salió corriendo – maldición – susurre.
Tranquila – la voz de Edward siempre me tranquilizaba y esta vez no era la excepción – no pasa nada, no tienes por qué preocuparte – repitió las mismas palabras que yo.
Es que en verdad, quiero creerles y pensar que de verdad por una vez todo va a salir bien – me refugie en sus brazos – pero me es difícil, no es porque no lo quiera, es por cómo se comportan ellos.
Te entiendo, pero sus razones tendrán para hacer eso – me separe un poco de él para verlo a los ojos – todo pasa por algo y siempre tenemos que aprender de nuestros errores, así como lo hacen ellos que se arrepienten de haber creído lo que supuestamente eran ellas, pero lo quieren remediar de eso estoy seguro – bueno por una parte Edward supo que palabras utilizar para tranquilizarme y por la otra él los conoce mejor que yo así que él sabe lo que está diciendo.
Tienes razón, pero también comprende que mis razones tenia para estar así – me envolvió en sus grandes y fuertes brazos musculosos.
Ven es hora de ir a clases – me separe de él para tomar su mano y así caminar los dos juntos a nuestra siguiente clase, ¿Les comente que Edward había cambiado sus clases a las mías?, bueno, pues así lo hizo, claro que al momento no quería porque no quería que dejara de hacer sus cosas por mí, no quería alterar su vida pero en fin creo que esa discusión la perdí al momento de mirar la sinceridad plasmada en sus ojos – ¿En qué piensas? – involuntariamente suspire.
Ya sabes la respuesta a eso – le sonreí.
Supongo que tienes razón, pero no está demás que me lo digas tú – me deslumbro con sus gestos.
Creo que por esta vez te la pasare, estaba pensando en el maravilloso tiempo que he pasado contigo – me giño un ojo.
Déjame decirte que el sentimiento es mutuo – de sorpresa le di un casto beso a lo cual el solo parpadeo varias veces y me miro detenidamente.
¿Qué? – no sé porque me estaba mirando así.
Me has besado – dijo en un susurro.
Si – me puse nerviosa – ¿Es un problema eso? – de inmediato me arrepentí, quizás a él no le gusto que yo hiciera eso.
Si – m animo decayó – quiero decir no – para esos momentos ya no lo estaba viendo – mírame – ordeno pero aun así no le hice caso – bella por favor mírame – delicadamente coloco sus dedos debajo de mi barbilla para que así lo pudiera ver sin ninguna excusa – lo que quiero decir es que no me esperaba tu reacción, ya sabes con eso de que a ti no te gusta que alguien más nos vea besándonos – eso ultimo lo dijo con un tono de picardía en la voz – es por eso que me sorprendí pero te aseguro que si me gusto y no sabes cuánto y más por que fuiste tú la que tomo la iniciativa – era verdad, siempre que nos llegábamos a besar en el instituto era Edward el que me robaba los besos, y no me gustaba que nadie más nos viera así porque no falta la persona que se le ocurra andar inventando chismes.
Sí, creo que fue un arranque – me sonroje solo un poco.
Pero ese arranque me agrado y lo sabes – unió sus labios con los míos y ambos nos dimos un tierno beso – te amo – su voz era como música para mis oídos y mucho más esas dos palabras, aunque aquí las palabras sobran porque con solo una mirada nos podemos transmitir todo.
También te amo – sonreímos al mismo tiempo mientras nos observábamos y nuevamente emprendíamos nuestro camino al salón, a pesar de que Edward y yo ya llevábamos tiempo de estar juntos nunca faltaba una que otra chica que se le ofrecía en bandeja de plata a él, pero él no les hacía caso y eso era algo que me seguía inspirando confianza en él estaba segura de que él me iba a ser fiel tanto como yo se lo soy a él. La primera vez que sorprendí a una chica que estaba ofreciéndosele no sabía si enojarme o reírme, si pegarle o dejarla ir, en verdad me quede impactada por lo que mis ojos estaban observando.
Flashback.
Me quede de ver con Edward en la biblioteca porque tenía algo que decirme, lo malo es que ya iba un poco atrasada ya que en mi camino me había encontrado a Mike que no dejaba de insistir para que saliera con él, a pesar de que me ha visto con Edward no deja de perseguirme o mejor dicho acosándome, creo que nos llevaríamos bien si Mike no fuera tan obsesivo y entendiera que no le puedo ofrecer algo más que no sea mi amistad, pero en fin ni que hacerle, iba entrando en la biblioteca cuando escuche la voz de una chica pero simplemente no le tome importancia, al menos no en ese momento, hasta que escuche la voz de Edward.
Ya te dije que no – no sabía de qué estaban hablando.
Por favor – la chica cuyo rostro desconocía le estaba implorando algo.
He dicho que no – por lo poco que conocía a Edward sabía que no era de los que fueran muy tolerantes y su voz era lo primero que lo delataba.
Solo es un beso – inconscientemente mis puños se cerraron.
Te he dicho que no, no insistas – desde donde me encontraba no podía ver sus rostros.
¿Qué tiene ella que yo no? – no sé porque razón esa pregunta me recordaba a alguien ¬¬.
Sabes, no tienes por qué hacer eso simplemente déjame en paz y vete – mis piernas no reaccionaban a lo que mi cerebro le estaba mandando.
Solo bésame y ya – bueno al parecer esta chica no entendía nada.
Sabes que no lo hare – refuto Edward.
¿Por qué no? – me estaba acercando un poco más a ellos.
Porque tengo novia y no me apetece besarte a ti – suspiro – ni a otras que no sea ella.
Edward – ambos brincaron en su lugar al escucharme – que bueno que te encontré – me hice la que no sabía nada – no sabes por cuanto tiempo llevo buscándote.
Bella – Edward acorto la distancia que nos separaba tomándome en sus brazos.
¿Pasa algo? – más que nada esa pregunta iba dirigida a esa chica que a pesar de verme ahí en sus brazos no hacia ni el mínimo intento por irse y dejarnos a Edward y a mi solos.
No, no pasa nada amor – Edward fue el único que me respondió mientras que esa chica seguía ahí mirándome de pies a cabeza.
Bueno – me gire para ver a Edward directamente a los ojos – ¿me dirás que es lo que pasa?, digo quiero decir que ¿Para qué me querías ver aquí?
Si, ahora pasaremos mucho más tiempo juntos – me dedico una sonrisa radiante.
¿Ósea? – no entendía que era lo que me quería decir.
Que ahora nuestros horarios son los mismo – escuche un grito ahogado a mis espaldas, no tenía que voltear para saber que la chica aún seguía detrás de nosotros.
¿Eso es verdad? – no quería que Edward dejara a un lado sus cosas por mí, pero eso no lo podía decir con esa chica detrás, ya que ella o podría tomar a su favor y eso no es conveniente para nadie.
Claro que lo es – Edward seguía sonriendo – la verdad es que no me costó mucho trabajo hacer que la secretaria cambiara mi horario al tuyo – eso ultimo me lo susurro en mi oído.
¿Cuánto? – aproveche puesto que estábamos abrazados.
¿Cuánto qué? – me cuestiono.
¿Cuánto te costó que la secretaria hiciera eso? – se quedó callado por unos segundos, supongo que esa era una pregunta que no quería oír, pero yo si quería oír esa respuesta.
Nada, solo hable con ella y accedió a hacerlo – eso no era un acto de nobleza, algo había detrás de eso, estaba segura.
¿Quién realizo eso? – empezaba a sospechar de quien era la responsable de eso.
La señorita Coppe – lo sabía, solo quería reafirmarlo escuchándolo salir de él.
Claro, dejando de lado que esa "Señorita" – no tenía nada contra de ella, pero ya no me podía detener a medir mis palabras – quiere contigo y eso lo hizo solo para quedar bien ante tus ojos ¿Verdad? – me solté un poco de su agarre esperando a que esa chica que yo estuviera cuando me volteara.
¿Estas celosa bella? – me abrazo por detrás susurrándome nuevamente en el oído.
Pensé que ya te habías ido – ignore la pregunta que Edward me hizo.
Sí, yo – la chica esa estaba dando vueltas sin saber por dónde ir – ya me voy, nos vemos después Edward – no pase desapercibido como le giño un ojo.
Creo que él no va a estar disponible para nadie más que no sea su mamá y yo, claro solo las dos mujeres – Edward solo se estaba riendo de lo que estaba diciendo, pero no era tan obvio – cuando ya no esté a mi lado, si podrá hacer lo que sea, mientras no porque es mi novio – creo que mis celos ya estaba llegando al límite.
No sé a qué te refieres con eso – se estaba haciendo la mustia.
Tú sabes perfectamente que es lo que yo quiero decir con eso – la fulmine con la mirada – ahora si nos disculpas – señale la puerta, dándole a entender que se fuera – tenemos cosas importantes de que hablar y creo que aquí sales sobrando tú, así que, si nos disculpas – esta vez me dedico una mirada llena de furia y salió de la biblioteca sin decir ninguna palabra.
¿Ya me responderás? – la voz de Edward inundaron mis oídos.
¿Responderte qué? – solo necesitaba ganar más tiempo para responderle sin que llegáramos a discutir.
¿Estas celosa? – entrecerré los ojos.
Demonios, si – no tenía por qué negar lo que ya era evidente.
Sabes que no tienes por qué estarlo – me dio un beso en la frente – tú tienes algo que ellas no.
¿Aparte de ti?, no lo creo – me cruce de brazos.
No hablaba de eso, pero si lo quieres ver de ese modo, entonces si – eso me dejo pensando.
¿Entonces a que te referías? – en tono en que salió hizo reír a Edward.
A que tú tienes mi corazón, literalmente – esas palabras hicieron que mí corazón latiera alocadamente, y en ese momento se me olvidara porque razón me estaba empezando a molestar.
Fin Del Flashback.
POV Emmett.
Tenemos que hablar – no sabíamos que era lo que les estaba pasando a esas chicas, se supone que tanto Jasper como yo, ya habíamos terminado nuestra relación con ellas y pensé que ya habíamos dejado las cosas bien claras, pero por lo visto no fue así.
¿Sobre qué? – no me gustaban los misterios, yo solo quería que fueran directo al grano para saber a qué me atenía con eso, pero por lo que parece ellas no están dispuestas a decirlo así nada más, creo que solo quieren jugar con nuestros nervios.
Es algo más íntimo – Irina se quedó observando fijamente a bella, sabíamos muy bien qué ella era la que menos la toleraba pero no sabíamos porque, de menos a bella eso parece no importarle y eso en Irina ocasiona que se moleste mucho más de lo que ya estaba hace unos momentos, pff, menudo lio.
Nos vemos después chicos – bella se despidió de nosotros con una cálida y radiante sonrisa por ende en Irina provocaba que el ceño de su frente se pronunciara un poco más, a tal grado que parecía que sus cejas se iban a juntar, si es que eso era probable.
Si, bell´s cuídala Edward – el solo asintió antes de tomarla por la cintura.
Pierde cuidado – Edward cuidaría bien de ella, ahora ya me sentía más tranquilo ahora que James estaba encerrado aunque claro eso era algo de lo que bella no quería hablar y yo no iba a iniciar una plática algo incómoda para ella.
¿Y bien? – la voz de Jasper hizo que regresara de donde me había ido.
No sé si este sea el lugar indicado para hablar – esa era la voz de Kate, gire mi vista para enfocarla en ella y ver que esta solo estaba mirando a otro lado posando su vista en cualquiera que estaba cerca de nosotros.
¿Qué cosas dices?, este es un buen lugar para hablar de lo que sea que quieren decirnos ustedes – Jasper sí que estaba perdiendo la paciencia y eso que todavía no decían nada.
Pero hay mucha gente – se quejó como una niña chiquita Irina ¿En qué momento me fije en ella?, no me gusta hablar mal de alguien pero es que ella solo ha logrado que todos pierdan el respeto para con ella.
Mejor – decidí que ya era el momento de que interviniera yo – creo que no hemos tenido recuerdos favorables cuando nos quedábamos solos ¿Cierto? – ellas solo giraron su mirada en torno a otro lugar.
No seas exagerado – rodo los ojos.
¿Qué no sea exagerado? ¿Estas conciente de lo que me estás diciendo? – ahora yo también estaba perdiendo el control.
Las que no deberían de ser exageradas tienen que ser ustedes – Jasper volvió a hablar – es mejor estar aquí que en otro lugar que no es por mala onda pero ustedes solas se han ganado esa desconfianza por parte de nosotros.
Ya, entendimos – dijeron las dos a coro.
Bien, ahora que ya está eso claro, ¿De qué era lo que nos querían hablar? – este tema estaba seguro que no iba a ser de todo mi agrado.
Es algo muy complicado – Kate estaba nerviosa – pero tienen que saberlo ya que ustedes dos están tan involucrados como nosotras – como lo sospechaba no estaban dispuestas a decir las cosas directamente, quería jugar pero ¿Qué era lo que iban a conseguir con eso?, por el momento no sabría con exactitud cuál sería el resultado de esta platica, algo incomoda.
Solo dilo y ya – fue lo primero que se me ocurrió decirle – no creo que sea tan grave como para que nos dejes con el suspenso por mucho tiempo ya que no sabes cómo decirlo.
Estamos seguras que cuando sepas a que nos referimos con eso como todo un hombre saldrás corriendo – ambas sonrieron.
No sabrán como me comportare si no me dicen que es lo que está sucediendo – mi voz estaba neutralizada, todo para que no se hiciera un escándalo.
Lo sabrás a su momento ¿Por qué tienes que ser tan desesperado? – Irina se estaba mofando de mí.
Si no es tan importante lo que nos tienen que decir creo que es mejor que nos vayamos – estaba tomando mis cosas a punto de irme pero nuevamente hablaron.
Claro que es importante – la voz escandalosa de Tanya hizo que me sorprendiera ¿En qué momento había llegado que ni cuenta me di de eso? – Es solo que mis hermanas – se acercó más a ellas – están un poco nerviosas.
¿Por qué deberían de estarlo? – nunca las habíamos visto así, y ahora no encontraba un buen motivo para que lo estuvieran.
Si ustedes no las hubieran dejado así como si nada, esto hubiera sido mucho más fácil de hablar – esta demás decir que Tanya también le daba muchas vueltas al asunto.
Me estoy desesperando así que solo hablen claro y listo – Jasper sí que estaba perdiendo la paciencia con ellas, era la primera vez que lo veía así y más con ellas.
Bien, pero primero tranquilícense creo que después de todo tienen que saberlo – se rio con ganas de algo que Jasper y yo desconocíamos aún.
Hablen de una vez ¿Quieren? – me recargue en mi auto.
¿No saben que es un defecto ser impacientes? – la mejor manera de hacer que hablen seria quedarme callado y esperar el momento.
¿Y eso les importo cuando andaban con nosotros? – bueno ahora sí que Jasper estaba en descontrol, no conocía esa faceta de él, siempre supe que él era el tranquilo y que llevaba las riendas del problema en sus manos, pero por lo que veo ahora eso no aplica en él.
No conocía ese carácter tuyo Jasper – Tanya y sus hermanas seguían sin decirnos una palabra de lo que "supuestamente era importante"
Basta ya, ahora hablen que esto es un fastidio, tienen que decirnos de una vez por todas lo que nos quieren decir – Tanya suspiro audiblemente.
Esta bien, solo porque ustedes lo han pedido – se recargo a mi lado.
Nosotras queremos decir eso – intervino Kate – creo que nos corresponde – Tanya la estaba observando – por favor – se dio por vencida.
Como quieran – les dio un abrazo a las dos y se fue meneando sus caderas y carcajeándose.
¿Y? – Solo faltaban quince minutos para que nuestra clase comience y está en otro edificio que por mala suerte no era este – ¿Ya nos dirán que es lo que está pasando?
¿Por qué nos tienen con el suspenso? – Jasper regreso a su tono normal – ¿Qué es lo que les preocupa? – si, como verán Jasper seguía siendo un alma "pura" por así decirlo con ellas, él cree que de la idea de hacernos todo eso es Tanya, quizás sea por eso que cuando esta ella se transforma completamente y se comporta como una persona que por supuesto no es él.
Es algo que de verdad no planeábamos – Kate rompió a llorar.
¿Qué tienes? – se acercó Jasper a su lado y la envolvió en sus brazos, lo cierto es que Kate no era tan perversa como sus dos hermanas, no tenia nada en contra de ella, porque cuando estaba lejos de ellas, Kate era muy dulce y una buena chica.
No llores – susurraba Jasper mientras ella seguía llorando.
¿Qué es lo que le pasa? – Irina era todo lo contrario a Kate, claro que ella también tenía sentimientos pero los mantenía muy dentro de ella, por más que quería acercarme para poder quererla no se dejaba y bueno creo que también yo no hice lo suficiente como para hacerlo.
Que es lo que nos pasa querrás decir – me corrigió – lo que le pasa a ella a mí también me pasa – claro, era su herma supongo que su dolor era el de ella.
¿Qué tienes? – Jasper le hablo con dulzura.
Estamos embarazadas – ¿Qué era lo que había dicho?, ¿Es que acaso había escuchado bien?
¿Cómo es posible eso? – las palabras salieron de mis labios sin detenerme a pensar exactamente qué decir.
¿Es que acaso no sabes cómo es eso? – ella al contrario que su hermana estaba toda tranquila por decirlo, ni siquiera se veía preocupada como lo estaba su propia hermana o incluso nosotros.
Claro que se eso, la pregunta correcta sería ¿Por qué creen que están embarazadas? – planeaba tener familia y por supuesto que hijos, pero no en esta etapa de mi vida, yo quería a alguien que amara y por supuesto que me amara no a alguien que solo me estuviera controlando mi tiempo, supongo que querer a Kate no sería difícil pero eso no lo puedo saber, Jasper es el único que me podría responder a eso, aunque claro no creo que se compare con lo que siente por Alice o incluso con lo que yo siento por Rosalie.
Porque teníamos un retraso – comenzó Kate – no le tomamos importancia porque pues no somos regulares – era vergonzoso hablar de eso con una chica, pero teníamos que tener la mente abierta para poder escucharlas y hacernos responsables de lo que habíamos hecho – después con forme pasaban los días nos dimos cuenta que de verdad no pasaba nada en nuestro cuerpo – se sonrojo.
No nos llegaba la regla – aclaro Irina.
Hacíamos cuentas y ya teníamos una semana de retraso, claro que en Irina fue mucho más tiempo – en automático mis ojos se posaron en ella, pero esta ni siquiera se inmutaba en nada, seguía igual con un semblante tranquilo – fue cuando decidimos hacernos una prueba de embarazo y nos dio positivo – no sabía que decir todo el color y las palabras habían huido de Jasper y por supuesto que de mí también – creímos conveniente hacérselos saber a ustedes – aun no caía en la cuenta de que podría ser padre, por supuesto que el bebé no tenía la culpa de nada, ni mucho menos de las cosas que hace su madre.
¿Seremos padres? – lo bueno que fue Jasper el primero en hablar, ahora todos mis pensamientos no tenían tanto sentido con forme a ese tema.
Bueno – Kate hizo una mueca.
¿Estás pensando en abortar? – la voz de Jasper se quebró.
No – rápidamente respondió – no le haría eso a mi bebé – poso sus manos en su aun plano vientre – lo que quiero decir es que….
POV Bella.
Estaba esperando a Edward en el pasillo porque el profesor pidió hablar con él en privado, no me quedo de otra más que estar aquí, ahorita nos reuniríamos con nuestros amigos para tomar el desayuno tranquilamente, mi día ha estado sumamente tranquilo, tanto que me sorprendía no haberme encontrado una de esas locas fanáticas del club de Edward y ¿Por qué no?, a Mike también, supongo que el karma hoy no me está observando a mí, y le daba gracias al Dios porque así fuera.
Bella – maldición hable demasiado temprano, creo que era bastante bueno para ser verdad – bella – la voz de Mike se estaba acercando más y con eso sus insistentes invitaciones para que saliera con él – que bueno que te encuentro – se colocó frente a mi callado regulando su respiración – ¿Y Cullen? – ya sabía lo que venía a continuación.
No tarda en venir – era una clara advertencia de que si lo encontraba podría ocasionarle un bonito moretón en su ojo.
No importa – le restó importancia, vaya que este chico sí que era masoquista – tengo que decirte algo muy importante – estaba ideando muchas maneras de torturarlo hasta el cansancio para que de una vez por todas dejara de insistir conmigo.
¿Y Jessica? – su rostro se desencajo, sabía que la nueva conquista de esa chica era Mike, pero eso a él no le gustaba, tampoco es que pudiéramos estar seguros de eso – ¿No la has visto? – retrocedió un poco ante mis preguntas.
Ahora no hablemos de ella preciosa – se acercó a mi ignorando lo que le estaba diciendo – sé que ella me desea pero yo a la única que quiero a mi lado es otra – me moví de mi lugar ya que si no lo hubiera hecho me hubiera besado y eso sería asqueroso.
Mike – la voz nasal de Jessica en estos momentos me pareció lo mejor – Mike que bueno que te encuentro – se acercó a nosotros.
Nos vemos después bella – fue un alivio ver como salía corriendo en la dirección opuesta a donde nos encontrábamos ahora, Jessica y yo.
¿A dónde fue? – me pregunto con desilusión.
Dijo que se le olvido entregar un trabajo, ya sabes cómo es él – a pesar de que Jessica en un principio quería andar con Edward, cuando la tratas por un poco de tiempo te darás cuenta de que no es tan frívola como parece, solo que a veces llega a incomodar con sus típicos chismes que tiene acerca de todos los que van en este instituto, por suerte no he escuchado ninguno sobre mi o mis amigos, claro que si en algún momento lo llegara a decir creo que ella sabrá en que se estará metiendo.
En fin, yo que le quería preguntar sobre una tarea – se escuchaban los rumores de que Jessica quería a como dé lugar estar con Mike, así como lo dije anteriormente, pero es solo eso, rumores.
¿Te gusta Mike? – su rostro se mostró escéptico.
¿Qué? – creo que no era el momento de preguntarle esas cosas.
Lo siento, no quise ser indiscreta – me arrepentí al instante.
Que cosas dices – le restó importancia – es solo que me sorprende que tú también creas en esos rumores que andan diciendo de mi – se estaba riendo como si le hubiera contado un chiste.
¿Entonces no es verdad? – sea como sea tenia también la curiosidad de saber si era una farsa lo que se andaba diciendo en estos pasillos.
Por supuesto que no, yo tengo novio – eso sí que me sorprendió – no es de aquí, si es eso lo que te estas preguntando en estos momentos.
Vaya, que alivio – ella levanto una ceja.
¿Por qué? – me pregunto.
Bueno pensé que te gustaba Mike y bueno todos sabemos cómo es Mike – eso solo ocasiono que se riera un poco más.
Tranquila, no tienes nada que preocuparte, no pienso bajarte ni a Edward y mucho menos Mike – me giño un ojo.
No me interesa en lo más mínimo Mike – me cruce de brazos.
Ok, solo era una pequeña broma – así ya me sentía más tranquila.
Bien – suspire.
¿Esperas a alguien? – ¿Había dicho que Jessica puede ser entrometida?, bueno ahora lo saben.
Si – debería de saber a quién y sería muy obvio si me llegara a preguntar, reí ante mi comentario mental.
¿A quién bella? – creo te tengo que retirar lo dicho, Jessica sí que era bien cotilla.
A Edward – no me quedo más remedio que decírselo.
Vaya – silbo – que suerte tienes – creo que algún día voy a aprender a no entablar demasiada platica con ella.
¿Por qué lo dices? – fue inevitable, me gano la curiosidad de preguntar qué era lo que quería decir con eso.
¿Cómo que porque? – Rodo los ojos – creo que eso es algo demasiado obvio para todos.
Quizás, pero no lo es para mí, así que ¿Me dirás que era lo que querías decir con eso? – tendría que ser paciente, Jessica era un poquito, mucho, molesta de vez en cuando.
Porque andas con uno de los chicos más guapos de este instituto – creo que eso es lo único que ellas pueden ver de Edward, bueno, ¿Qué es lo que podría pedir al ver a tantas chicas detrás de él?, sé que todavía existen las personas que tienen sentimientos, pero para encontrar a una estaría mucho muy difícil, por suerte yo tenía a Edward y no me podía quejar, él era más de lo que alguna vez podría pedir – todas las chicas de este instituto andaban detrás de él desde antes de que tu llegaras a este lugar.
¿De verdad? – eso era algo que ya sabía.
Por supuesto que si – me dijo como si fuera lo más obvio del mundo – eso es algo que ya deberías de saber.
Si, supongo – no me quedaba de otra que seguirle la corriente.
¿Bella? – La voz de Edward fue mi salvación – lamento mucho haberte hecho esperar.
No te preocupes – él se acercó a donde estaba, mientras que Jessica veía como sucedía todo en sus narices, Edward me beso, eso era algo a lo que ya debería de estar acostumbrada pero eso era imposible jamás me cansaría de probar esos labios que para mí, eran mi perdición.
Nos vemos después bella – Jessica salió corriendo de ahí al ver que nos separábamos.
¿En qué momento llego? – la pregunta de Edward me tomo por sorpresa.
Ella estaba aquí cuando tu saliste – él solo levanto una ceja – ¿No la viste?
La verdad es que no, pero es que teniendo semejante belleza a su lado cualquiera no la vería, no me culpes a mí – sus palabras hicieron que me sonrojara.
No sabes lo que dices – escondí mi rostro en su pecho.
Sé muy bien porque lo digo, es solo que no te ves a ti misma con claridad – esperaba que el sonrojo fuera disminuyendo.
Lo dices porque eres mi novio – mi voz sonaba amortiguada por su pecho.
Si tienes razón – me separo de él, y me obligo a verlo a los ojos – pero también lo digo porque es verdad, solo que porque yo soy tu novio tengo el derecho y las ganas de decírtelo en el momento que sea, como ahora porque sé que eres una mujer totalmente hermosa y hablo en todos los sentidos – me dio un casto beso, haciendo flashback en nuestra primera noche que dormimos juntos como Dios nos había traído al mundo.
¿Qué te dijo el profesor? – hizo una mueca.
Me dijo que debería de prestar más atención en su clase que en estar observándote – eso sí que era vergonzoso, sabía que Edward me miraba en las clases pero no sabía que tanto, bueno hasta el profesor se ha dado cuenta de eso y creo que no es nada bueno para ninguno de los dos, aunque claro más para Edward ya que fue a él a quien le llamaron la atención.
Yo, lo siento – ni siquiera sé porque le estaba pidiendo disculpas, sentía que en parte era por mi culpa que estuviera pasando todo esto.
¿Por qué me estas pidiendo disculpas? – levanto una ceja.
Porque siento que es parte de mi culpa él que tú te distraigas en clases – baje la mirada un poco sonrojada por lo comentado.
Tú no tienes la culpa, ¿Me escuchaste? – coloco dos de sus dedos debajo de mi barbilla para que levantara la vista, tal y como lo había hecho en esta mañana – no tienes por qué pedir disculpas de algo que no es culpa tuya, eso lo hice porque yo quería hacerlo no porque me estuvieran obligando.
Si, lo sé eso lo tengo muy en claro, pero no me gusta que te estén llamando la atención por mi culpa – iba a interrumpirme pero me adelante a él – y sé que lo es porque a la que estabas viendo es a mí y sea como sea yo estoy un poco involucrada quieras o no – me cruce de brazos.
¿Es que acaso quieres que vea a alguien más? – pose mi vista en él solo para darme cuenta que estaba sonriendo de medio lado, algo ya tan característico en él.
Eso no lo puedo disponer yo – me gire para ya no verlo.
¿De nuevo estas celosa bella? – me ronroneo.
No lo estoy, ¿Debería? – lance la pregunta al aire.
Ya te dije que no – me dio un beso en mi cuello – sabes que tú eres a la única que quiero en mi vida y por la única que he recibido un castigo.
¿Qué castigo? – mi voz temblaba debido a los besos que él iba dejando por todo mi cuello.
Tengo que entregar un trabajo escrito de un libro – lo dijo como si nada – y sé que mi adorada novia – beso – me ayudara con eso – beso – porque ella me quiere tanto como yo a ella – beso – y no me dejara morir solo con todo ese trabajo – beso – porque ella si es gentil y sobretodo la más hermosa de todas las chicas que mis ojos han visto.
Sabes que no tienes que decirme eso para que te ayude con tu trabajo ¿Cierto? – encontré las fuerzas de no sé dónde para poder decir algo coherente.
Sé que estoy diciendo la verdad y aunque no lo quieras admitir tú misma sabes que es verdad – me rodeo con sus brazos la cintura.
¿Para cuándo es el trabajo? – estaba disfrutando demasiado su cercanía.
Para la otra semana – su voz era aterciopelada e irresistible.
Bien, empezaremos ahora mismo – recosté mi cabeza en su pecho.
En mi casa ¿Te parece bien?, Esme dice que te extraña y que te quiere ver – la madre de Edward es muy buena conmigo y de verdad aprecio mucho esa mujer, es como si fuera una segunda madre para mí – dice que no tengo que acapararte todo el día, pero es que ella no entiende que lo único que yo quiero hacer es estar contigo.
¿No te aburres? – lo decía en broma pero en una parte era verdad.
Claro que no, jamás me podría aburrir con la chica que amo – sus palabras inundaban mi corazón – además de que cuando estoy contigo el tiempo se me pasa deprisa y no quiero separarme de ti.
Eso mismo me pasa contigo, pero siento que si seguimos así vamos a caer en una rutina y eso es algo que yo no quiero – mi voz poco a poco se fue apagando.
Sabes que no vamos a caer en la rutina – me aseguro.
¿Cómo estas tan seguro? – le pregunte.
Por qué eso lo sé, además de que ya te dije que no me pudo aburrir contigo, siempre me la paso bien aunque no hablemos me agrada estar así contigo – hizo una pausa – aunque solo te esté observando me encanta, puedo ver todos tus gestos y así siento que te voy conociendo más y más – mis ojos involuntariamente se cerraron al escuchar su voz tan cerca de mi oído – no necesito nada más que estar a tu lado, claro que también tengo necesidades como lo es comer, dormir, bañarme y todo eso, ya sabes – sentí como se estaba encogiendo de hombros.
Bien, esta tarde iré a tu casa – me libere un poco de su agarre – ahora vámonos que tenemos que ir a la cafetería para estar con los demás, no quiero ni pensar que es lo que pasara si es que llegan ellos antes que nosotros.
¿Por qué? – Edward y yo seguíamos caminando tomados de las manos.
Porque sabes que se ponen incomodos desde ese día en tu casa, puede que ese día no hubiera sido el mejor para ellos, porque sabes lo que hicieron y pensé que no se acordarían – cuando estoy nerviosa hablo y hablo, como ahora – pero no fue así, ellos si se acuerdan de todo lo que llego a pasar ese día, claro que lo disfrutaron porque se vio, no lo puedes negar Edward.
Sé muy bien lo que paso ese día, yo estaba ahí – me sonrió pícaramente – y también lo disfrutamos nosotros dos – sí, era por eso que me estaba poniendo nerviosa, recordando lo que paso ese día creo que la que indusio eso fui yo, pero ahora cada vez que lo hablamos no puedo evitar ponerme nerviosa – y eso lo sabes tú también – me giño un ojo.
Sé a qué te refieres Edward – me sonroje un poco más si es que eso era posible – pero no estoy hablando de lo que pasamos tu y yo, si no de lo que pasaron los chicos, si, solo fueron unos simples besos pero sea como sea creo que no fue el mejor momento para que se los dieran.
No te sientas culpable por eso, ellos sabían lo que hacían – me calmo – además tampoco los podíamos detener, sabes que en esos momentos ellos tenían unas fuerzas que ni siquiera sé de donde salió.
En fin, creo que tienes razón, pero es momento de que nos vayamos – nuevamente comenzamos a caminar, ni siquiera me había dado cuenta que nos habíamos detenido.
Vamos – Edward tomo mi mano entre la suya y al llegar a la cafetería como ya es costumbre uno que otro se nos quedaba viendo – hoy newton te observa más que otros días – su voz era contenida, Mike no era de su agrado y tampoco del mío por el solo hecho de querer besarme a la fuerza, algo que no sabe Edward.
No le tomes importancia – lo abrace.
Sé que no debería de hacerlo, pero me es imposible y más cuando su mirada me taladra a mí, sabes que no soy de su agrado – se encogió de hombros.
Así como tampoco lo es él del tuyo – me sonrió.
Es verdad, creo que el sentimiento es mutuo, pero vamos que yo tengo mis razones para estar así – se excusó.
Si que lo sé de sobra – le sonreí – tengo que decirte algo – tenia que hacerlo, antes de que se enterara por otro lado, parece ser que cualquier cosa que ven lo toman en mi contra con tal de que Edward termine la relación que tiene conmigo.
¿Qué cosa? – Edward sabía que hablaba enserio y fue por eso mismo que cambio el tono de su voz.
Hace un momento, antes de que tu salieras de hablar con el profesor – tome aire para decirlo – llego Mike como siempre, ya sabes – evite su mirada – y bueno como sabrás lo puse en su lugar.
Como siempre – concluyo.
Así es, como siempre – le di la razón – pero esta vez no termino como esperaba que fuera.
¿Qué fue lo que paso? – nos sentamos en nuestra mesa de siempre esperando a que llegaran los demás chicos.
Bueno comenzó a molestar y le hable de Jessica, cosa que hizo que retrocediera un poco – Edward rio – pero después trato de besarme y por supuesto que me quite de ahí.
¿Qué hizo qué? – era razonable que se enojará ¿Cierto?
Eso – ni siquiera quería mirarlo, sabía que estaba enojado pero no sabía si también lo estaba conmigo.
¿Tú estas bien? – su pregunta me tomo desprevenida.
Si – pero aun así seguía sin verlo.
¿No te hizo nada más? – de reojo pude ver como apretaba sus puños.
No, en ese momento llego Jessica y bueno Mike salió corriendo – levante la mirada y me topé con la suya, me arrepentí al instante de haberlo hecho, su mirada solo mostraba furia por lo que le había dicho, me maldije por eso.
Ven aquí – abrió sus brazos y me atrajo hacia él – prometo que no dejare que ese psicópata se te vuelva a acercar – me estaba arrullando como a un bebé.
¿Estás enojado? – le pregunte.
Un poco – su voz era un susurro.
¿Estás enojado conmigo? – me atreví a preguntarle.
¿Tendría que estarlo? – me respondió con otra pregunta.
No lo sé, es por eso que te estoy preguntando – cerré mis ojos a la espera de su respuesta.
Bueno – lo pensó un poco – no estoy enojado contigo – solté el aire que tenía en mis pulmones – lo estoy con Newton y agradecido con Jessica.
¿Por qué estas agradecido con ella? – la duda me estaba ganando.
No es nada de lo que tengas que preocuparte – soltó su musical sonrisa.
No me preocupo de ella – ahora menos que sé que tiene novio.
Estoy agradecido con ella porque llego en el momento indicado para impedir que Newton hiciera otra cosa, al aparecer él también cree en que ella anda detrás de él – me sonroje,
Ni que lo digas – yo también creía eso, por la puerta estaban cruzando Alice y Rosalie, pero nada se sabía de los chicos – ¿Sabes en donde están Emmett y Jasper?
No, quizás se retrasaron en alguna clase ya no tardaran – me tranquilice.
Eso espero, presiento que algo está pasando – levanto una ceja, pero ya no le pude decir nada más porque las chicas ya se estaban acercando a nuestra mesa con su bandeja de comida en sus manos – ¿Saben algo de los chicos? – Alice hizo una mueca.
No hemos sabido nada de ellos – Rosalie fue la que me respondió, en cambio Alice solo giro su rostro evitando que nuestras miradas se unieran.
¿Pasa algo que yo no sepa? – Alice estaba muy extraña su comportamiento no era el mismo que yo conocía – ¿Alice? – la aludida levanto la vista de su comida y nuevamente evito la mía.
No pasa nada bella – seguía observando su comida sin siquiera probarla.
¿Rose? – seguro que ella si sabía algo de lo que le estuviera pasando a Alice.
¿Sí? – estaba claro que estaba evitando decirme algo.
¿Hay algo que no sepa y me quieras decir? – creo que juntarme mucho tiempo con ellas se me estaba pegando la curiosidad.
Bueno – hizo una mueca – no sé si yo sea la indicada para poder decirte esto.
¿A qué te refieres? – la curiosidad gano más en mí, nuevamente.
Creo que la que te tiene que decir es Alice – ella en cambio solo ignoro lo que Rose dijo.
¿Me dirás que es lo que te pasa? – se quedó callada, mientras que yo esperaba a que nos dijera que era lo que la tenía así.
Bien, te lo diré – empujo su bandeja con todo y desayuno a un lado para comenzar con su relato.
POV Alice.
Bella está preocupada por lo que llegaría a pasar con los chicos y creo que tiene razón, en parte porque la mayor parte del tiempo nos la pasábamos ignorándolos porque creíamos algo que no era verdad, desde ese día en la casa de Edward ver a Jasper hacia que me sonrojara de más y es que yo había tomado la iniciativa para poder besarlo, es algo que me sigue sonrojando, pero ahora tengo que poner manos a la obra o si no de verdad lo voy a perder, pero pensándolo bien ¿Cómo voy a perder algo que nunca fue mío?, creo que no es el momento indicado para ponerme a pensar en esas cosas, lo más importante es llegar temprano a mi clase, la que compartía con Jasper así podría sentarme a su lado, pero algo o mejor dicho alguien logro captar mi atención. En el aparcamiento estaban Emmett y Jasper junto con las que hace unos días eran sus novias, el problema no era ese, sino que era la situación en la que se encontraban, Jasper tenía a Kate en sus brazos, la estaba abrazando.
Sentía como algo en mi pecho se estaba rompiendo, era verdad lo que decían, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde y es ahora que yo lo puedo ver con él, tantas veces que los había visto juntos sin que me llegara afectar su sola presencia, pero tenía el presentimiento de que esto no era igual que las otras veces, esta vez Jasper si la estaba abrazando de verdad, desde donde me encontraba no podría saber que era lo que les estaba pasando para que pasara todo esto, pero no necesitaba saberlo como para no darme cuenta de que hay algo entre ellos y si es así no seré yo la que se entrometa, si es verdad que bella ha dicho que en la guerra y en el amor todo se vale, pero no sé si seré capaz de hacer algo con tal de que Jasper este a mi lado, sinceramente yo no era de ese tipo de chicas. Sé aceptar mi derrota pero lo peor de todo es que ni siquiera había comenzado cuando me tiraron como si no valiera nada.
No podía quedarme ahí parada como si nada, de pronto un instinto de no sé dónde llego a mí y por curiosidad me acerque un poco más a donde ellos se encontraban sin que se dieran cuenta solo para saber qué era lo que les estaba pasando, ¿Por qué Jasper la seguía abrazando?, ¿Por qué Emmett estaba serio?, ¿Por qué Irina tenía el rostro indiferente?, y en el peor de los casos ¿Por qué Kate estaba llorando?, Ok quizás ahora sepa porque Jasper la estaba abrazando, tal vez, solo tal vez sea porque la trate de consolar, ¿Pero exactamente de qué?, al acercarme un poco más pude escuchar algo que logro por completo romperme lo que quedaba de mi corazón, literalmente.
Estamos embarazadas – ¿Qué era lo que había dicho?, ¿Es que acaso había escuchado bien?, ¿Dijeron que estaban embarazadas?, ¿Quiénes?, ¿Las dos?, ¿Cómo es que está pasando todo esto?, no me imaginaba que Jasper al igual que Emmett hubieran tenido relaciones sexuales con ellas.
¿Cómo es posible eso? – Emmett dijo las palabras que pedían a gritos salir de mis labios, pero por supuesto que no podía porque si no se darían cuenta de mi intromisión en una plática que no me concernía a mí.
¿Es que acaso no sabes cómo es eso? – maldición, ¿En qué momento llegue a parar aquí?, bien dicen que es peor escuchar lo que no queremos escuchar, valga la redundancia de lo que he dicho pero es la verdad.
Claro que se eso, la pregunta correcta sería ¿Por qué creen que están embarazadas? – eso mismo quería saber yo, pero ya era suficiente con lo que había escuchado era momento de irme a mi clase, haciendo una pequeña alteración en mis planes de ahora, dejaría a Jasper estar con quien quiera y no me meteré más en la cabeza esa idea de conquistarlo como lo había pensado desde esta mañana.
Las clases se me estaban pasando demasiado lentas mi mente estaba en otro lugar, ahora si Jasper era prohibido para mí, si es que él era el padre de ese bebé yo no tengo porque entrometerme ahí, no podía evitar imaginarme a Jasper con su pequeño bebé, por la manera en que tenía en sus brazos a Kate, me puedo imaginar que es porque estaba feliz pero no puedo decir que eso sea verdad, Jasper estaba ido, distante, en la clase que compartíamos pero ¿Qué es lo que tengo que hacer?, Rosalie también se tiene que enterar de eso, porque tanto ella como yo estamos enamoradas de ellos, sobretodo tengo que ser yo la que se lo diga, ambas tenemos el mismo problema.
¿Te pasa algo Alice? – no estaba preparada para decírselo.
No es nada Rose – recogí mis cosas dispuesta a irme para mi siguiente clase.
Te conozco, así que habla – Rose se puso enfrente de mí y se cruzó de brazos para no dejarme pasar.
Te lo diré – jale de su brazo para hablar en un lugar más privado, cuando comencé a contarle lo que había visto su rostro sufría varias emociones, pero la que más prevalecía era la de la tristeza, creo que su rostro era un reflejo vivo del mío, ambas estábamos pasando el mismo dolor.
¿Cómo es eso posible? – su voz fue amortiguada por sus manos que cubrían sus labios.
Así como lo oyes – estaba igual o peor que ella.
¿Cómo estás tú? – me pregunto.
Así como tú supongo – me encogí de hombros.
Pero es hora de que nos vayamos a la cafetería – nos levantamos al mismo tiempo.
Pero sabes que ellos también estarán en la misma mesa que nosotros – era verdad, desde ese día ellos y nosotras nos sentábamos con Edward y Bella, en un momento pensé que íbamos a incomodarlos pero al parecer les agrado mucho la idea, la mayor parte del tiempo solo nos manteníamos callados observándonos los unos a los otros.
Pero tenemos que ir – mi lado masoquista salió a flote.
¿Crees que sea lo más conveniente? – su ceño se frunció.
Pues no lo sé, pero tenemos que ir – caminamos de nuevo para la cafetería. Como un robot estaba tomando en una bandeja mi desayuno, ni siquiera podía ver que era lo que estaba colocando ahí. En automático nos sentamos enfrente de ellos, esperando que por esa puerta entraran los chicos, pero no fue así, solo hasta que bella pregunto directamente por ellos.
¿Saben algo de los chicos? – involuntariamente hice una mueca ante su pregunta.
No hemos sabido nada de ellos – Rosalie fue la que respondió, pero yo ni siquiera la podía ver a los ojos.
¿Pasa algo que yo no sepa? – la voz de Bella se escuchaba un poco lejos, quizás sea porque seguía divagando, esperando a que todo esto fuera un mal sueño, pero por lo visto no era así– ¿Alice? – levante la vista al escuchar que me llamaban, error, era bella que estaba esperando una respuesta a una pregunta cuyo resultado no tenia, o no sabía cómo decirlo.
No pasa nada bella – perdí el apetito, de hecho lo había perdido desde que escuche eso.
¿Rose? – mejor que ella les diga, creo que a ella le saldría mejor la voz que a mí.
¿Sí? –para el paso que vamos estaba demasiado claro que la que iba a hablar sería yo, la pregunta sería ¿Cómo lo tomarían ellos?, ¿Bella sabría qué era lo que estaba pasando con ellos? Tal vez así sea, son sus amigos y puede que ellos les hayan dicho ya algo, pero no lo sé, mi mente me está jugando una mala pasada.
¿Hay algo que no sepa y me quieras decir? – Rose se veía algo dedutiva, supongo que estaba sopesando la idea de si decirle o no de una vez por todas lo que estaba pasando.
Bueno – hizo una mueca – no sé si yo sea la indicada para poder decirte esto – me miro de reojo, como lo pensaba, creo que iba a ser yo la que diría lo que paso.
¿A qué te refieres? –sonreí ante la curiosidad que estaba mostrando bella.
Creo que la que te tiene que decir es Alice – creo que era lo mejor, que lo dijera yo, en parte porque yo lo escuche y también porque quería desahogarme, con Rosalie no pude porque como dije antes, ella y yo compartimos el mismo dolor así que, necesito escuchar a alguien que esté un poco fuera de esto, a bella, quizás a Edward, un consejo una palabra de aliento, tenía que hablar o por dentro me iba a consumir.
¿Me dirás que es lo que te pasa? –me quede callada esperando a que las palabras llegaran a mi cabeza, y a que esas mismas palabras salieran de una vez.
Bien, te lo diré – empuje la bandeja de comida que tenía enfrente de mí.
¿Y bien? – me incito a hablar.
Cuando iba a mi primera clase – comencé con mi relato – vi a Jasper y Emmett con Kate e Irina en el aparcamiento – el rostro de bella palideció, pero no sabría si fue por lo que le dije o ya era alucinaciones mías – algo de lo que estaban diciendo me llamo mucho la atención, a tal grado de que me quedara paralizada en mi lugar.
¿Qué fue lo que escuchaste? – fue la primera vez que escuchaba la voz de Edward en todo el día.
Que estaban embarazadas – mi voz apenas si se lograba escuchar, era un susurro, pero al parecer si me escucharon por las caras que pusieron.
¿Qué es lo que acabas de decir? – la voz de bella se escuchaba igual que la de Rose cuando se lo dije.
Eso fue lo que escuche y vi que Jasper la estaba abrazando – me sorprendí por lo normal que salió mi voz por la noticia.
¿Serán padres en un par de meses? – la pregunta de bella se coló por toda mi mente.
POV Emmett.
No sabía qué hacer, esa noticia me había caído como balde de agua fría, y Jasper ni que se diga, no sabía cómo comportarme con los chicos, aun no era el momento de que supieran lo que estaba pasando y como cobarde que soy no me iba a presentar en las ultimas clases, planeaba irme a despejar mi mente en un lugar alejado de todos ellos, quizás sonara egoísta pero no podría meter a Jasper en algo que él no quisiera, así que en pocos palabras no me podría llevar si él no quería, aunque pensándolo bien ni siquiera tengo el valor de preguntarle qué es lo que está pensando en estos momentos. Acabando esta clase me iría y no regresaría hasta el día de mañana, tendría que pesar muy bien las cosas ¿Qué es lo que les iba a decir a mis padres?, aunque pensándolo bien siempre están de viaje y sinceramente no creo que noten que la familia crecerá un poco más, que irónico. La clase por fin se dio por finalizada y yo ya estaba más que listo para irme de una vez por todas.
¿A dónde vas? – Me pregunto Jasper – ¿Piensas dejarme aquí?
¿Cómo lo supiste? – era sorprendente lo unidos que nos hemos vuelto.
Te conozco además solo estabas observando tu reloj y de ahí en la puerta – si que era muy observador – ¿Piensas decirme a dónde vas?
Creo que es a cualquier lado – me encogí de hombros.
No me interesa en este momento, vámonos – comenzó a tomar todas sus cosas y guardarlas en su mochila.
¿Qué haces? – me desconcertó la imagen de un Jasper desesperado como yo para huir por unos momentos lejos de todas las personas.
No pienso dejar que te vayas solo, además que no me quiero quedar aquí – fue lo único que me dijo.
Bien, entonces hay que irnos ya – los dos nos levantamos de nuestro lugar para así poder irnos, ¿A dónde?, sinceramente eso era lo de menos, lo único que importa era salir de aquí.
Salimos como si nada estuviera pasando y caminábamos rumbo al aparcamiento, por suerte hoy Jasper se había venido en mi auto así que no me sentiría culpable de haberlo abandonado y además de haber dejado que se fuera solo, aunque claro no creo que Edward lo hubiera dejado irse así, hablando de Edward ¿Qué estará haciendo ahora?, la respuesta es demasiado fácil, supongo que en estos momentos él estará con bella rumbo a la cafetería esperando por nosotros, como últimamente lo han estado haciendo, el único inconveniente ahora sería que no íbamos a aparecer como lo hacíamos, es más ni siquiera sabía que era lo que iba a pasar mañana y si es que me atrevería a verlos a la cara, después de todo ellos fueron los únicos que confiaron en nosotros para hacer nuestras locuras en tratar de conquistar a las chicas, cosa que ahora ya no se podrá hacer, en fin creo que todo tiene un final y este para nosotros no era nada agradable, en cierto modo es algo que ni siquiera nos esperábamos ninguno de los dos.
¿A dónde vamos? – Jasper rompió el silencio.
