POV Bella.

Me encontraba en la sala de mi nueva casa descansando, y es que tener ya ocho meses y tres semanas de embarazo cualquier cosa me cansaba rápidamente, además de que ya faltaba solo una semana más para dar a luz y decir que no solo era un bebé el que venía en camino, no por supuesto que no, eran dos, así que como quien dice iba a tener gemelos. Recuerdo cuando nos dieron la noticia juro que casi nos desmayábamos.

Flashback

Desde hace unos días me había estado sintiendo mal, me mareaba muy frecuentemente, y las ganas de vomitar siempre eran más fuertes en la mañana, justo hoy que no iba a trabajar iba a provechar el tiempo para ir al hospital para saber de una vez por todas que era lo que me estaba pasando. Al principio creía que era sobre una infección pero con el pasar de los días me convivencia cada vez más que no solo se trataba de una simple infección común y corriente. No le quería avisar a nadie para no preocuparlos, así que es mejor ir sola.

Al estar ya fuera del consultorio me sentía demasiado nerviosa, no sabía que es lo que estaba pasando pero, algo dentro de mí me decía que no tenía nada de qué preocuparme.

Señorita Swan – la voz de la enfermera hizo que saliera de mis pensamientos – es su turno – me dio una sonrisa cálida. Trate de devolvérsela pero mi rostro estaba entumecido – adelante – me dijo al momento de ver que no me movía de mi lugar.

Si, gracias – trate de sonar convincente pero falle en el intento, sin más que decir me dirigí al consultorio.

Buenos días señorita – el doctor se veía que era demasiado amable.

Fin del Flashback.

¿En qué estás pensando? – la vocecita de una chiquilla me saco de mis pensamientos.

Son solo recuerdos – toque su cabecita y ella me sonrió.

¿Podemos jugar? – sus pequeños ojitos se iluminaron con la sola idea de que alguien jugara con ella.

Por supuesto que si – se levantó corriendo.

Voy por mis muñecas – fue lo único que escuche que dijo antes de desaparecer de mi vista.

No tardes – le grite de vuelta.

Flashback.

¿Y bien? – Ya me estaba impacientando, desde la mañana la enfermera llamo a mi casa diciendo que ya tenían los resultados de los estudios que me mandaron hacer – ¿Qué es lo que tengo doctor?

Déjeme decirle que no es nada de lo que deba preocuparse – eso sí que me saco de onda, ¿Qué es lo que quería decir con eso?

¿Y qué es lo que tengo? – pregunte con cierto temor en la voz.

Está embarazada – ¿Qué había dicho? – Felicidades – el doctor me sonrió, pero yo no sabía qué hacer.

Me tengo que ir – no es que la noticia fuera desagradable, al contrario pero no pensaba que eso fuera posible, al menos no ahorita.

¿Se encuentra bien? – el doctor me miro preocupado.

Así es – dije lo más calmada posible – ahora me tengo que ir.

Cuídese mucho señorita Swan – solo asentí antes de salir de su consulto.

Gracias – le dije a la enfermera que estaba esperando a mi salida. Iba tan concentrada en mis pensamientos que ni siquiera me di cuenta de que choque con alguien – lo siento – empecé a disculparme.

¿Bella? – oh no, esa voz no.

Fin del Flashback.

Ya regrese – de nuevo esa chiquilla me saco de mis pensamientos.

Que bien – le sonreí – dime ¿A qué vamos a jugar?

No sé – se veía realmente tierna con ese pucherito, le iba a decir algo, pero en ese momento el timbre de la casa sonó.

Espérame aquí un momento – ella solo asintió en lo que yo iba a ver de quien se trataba.

Bella que bueno verte – fue lo primero que me dijo Kate al abrirle la puerta.

Lo mismo digo – la deje pasar.

¿Cómo se ha portado? – me pregunto al momento en que nos adentrábamos en ella para encontrar a la niña.

Bien, es una niña muy buena – cada vez nos estábamos acercando más y más.

Tía – la pequeña corrió a sus brazos.

¿Cómo te has portado Luna? – la pequeña solo se acurruco más a su lado.

Bien tía – le sonrió una vez más – Tía bella es muy buena conmigo, no sé porque mami no la quiere – dijo un poco pensativa, tanto Kate como yo nos tensamos al momento en que lo dijo.

No hagas caso – trate de no tomarle importancia – ahora vamos a jugar.

Si – se zafó de los brazos de Kate para seguir con sus muñecas.

¿Cómo están los bebés? – Kate se sentó a mi otro lado para poder jugar con la niña.

Bastante bien – le sonreí – ya falta solo una semana para que nazcan mis pequeños.

¿No has visto a Jasper? – bajo un poco la mirada al nombrarlo.

La verdad es que no lo he visto mucho – me sentía un poco incomoda al hablar sobre ello, ya que desde que Jasper y Emmett se enteraron de la "Bromita" que les hicieron se distanciaron de ellas, solo les hablaban lo necesario, creo que más por ser cortes que por otra cosa. No puedo creer que después de cinco años sigue habiendo esa tensión cuando están presentes.

Nunca debí hacerle esa broma – suspiro con cansancio.

Flashback.

¿Qué? – tanto Alice como yo nos espantamos por el grito que soltaron Emmett y Jasper? – ¿Me quieres explicar que fue todo eso? – nunca había escuchado a Jasper tan enojado y es que él era el más tranquilo de nosotros.

Jasper yo – esa era la voz de Kate – yo, sabes que lo siento mucho, no era mi intención hacerlo – Alice frunció el ceño.

Con eso no se juega – la voz de Emmett se escuchaba más severa que de costumbre.

¿Qué es lo que está pasando? – me pregunto Alice.

Eso mismo quisiera saber yo – nos adentramos más al aula para saber qué era lo que estaba pasando.

De verdad sabes que yo lo siento mucho – la voz de Kate se escuchaba quebradiza.

¿Qué está pasando? – pregunte.

¿Bella? – Esa voz yo la conocía – ¿Qué estás haciendo aquí?

Eso mismo quisiera saber yo – no sabía que estaba haciendo ahí Edward.

Yo solo estaba con los chicos pero llego Kate a hablar con ellos – se encogió de hombros – pero dime ¿Qué es lo que haces tú aquí? – no le podría decir que estaba aquí porque Alice quería hablar con Jasper, aunque no tenía nada de malo pero no con Kate frente a nosotras.

Solo te estaba buscando – levanto una ceja a modo de confusión.

¿Y que hace Alice aquí? – ella solo se sonrojo un poco.

Vino conmigo, porque yo se lo pedí – dije como si nada.

Lo siento mucho Kate, pero con eso no se juega – esas palabras hicieron que regresara mi atención en ellos de nuevo.

¿Qué es lo que está pasando? – le pregunte en voz baja a Edward para que nadie más nos escuchara.

Lo que pasa es que Kate e Irina les hicieron una broma de los inocentes a Jasper y Emmett diciéndoles que estaban embarazadas – ahora entendía el enojo de ellos.

¿Pero dónde está Irina? – y es que por más que la buscara en el aula no la encontraba.

Bueno, creo que ella si está embarazada – lo dudo un poco.

¿Y es de Emmett? – lo sentía mucho por Rosalie.

No lo sé, creo que Kate dijo algo de eso – ya no entendía nada.

¿Qué fue lo que dijo? – ya hasta parecía de esas señoras que se quedaban platicando pasándose un resumen de todos los chismes que se escuchaban en su calle.

Dijo que Irina estaba saliendo con un tal Lauren y que el bebé es de él – eso sí que no me lo esperaba.

Pero Jasper – trataba de hablar de nuevo – lo siento mucho – sus ojos estaban cristalinos.

Lo siento mucho más yo – se veía que Jasper trataba de contenerse para no gritarle, pero por supuesto que eso no funciono del todo – yo confiaba en ti y bueno, entiendo que ayer fue el día de los inocentes pero no sé.

No fue mi intención de verdad – ya casi le estaba rogando.

Dame tiempo – bueno, algo es algo – no te puedo perdonar así como así, no después de lo que me dijiste así que solo necesito pensar claramente.

De acuerdo – su voz se escuchaba quebrada – como tú lo digas – bajo la mirada y se fue sin decir nada más.

Fin del flashback.

Lo hecho esta hecho – trataba que ella también dejara de pensar lo que sucedió ese día – además él dijo que no te odiaba.

Pero tampoco me perdono – me dio una sonrisa triste.

Ya no pienses en eso – estaba intentando animarla, cosa que creo que funciono porque de inmediato una sonrisa surco en sus labios al ver algo en su celular.

Permíteme tantito – se levantó de donde estaba para dirigirse al extremo de la sala.

¿Tía bella? – una vocecita hizo que enfocara mi atención en donde provenía.

¿Sucede algo? – ella solo me sonrió.

No, solo quería saber cuáles van a ser los nombres de mis primos – eso solo hizo que mi sonrisa se ensanchara.

Bueno, si es una niña se llamara Renesmee Carlie – ella solo frunció el ceño.

¿Renesmee? – Solté una carcajada – ¿Qué significa eso?

Es una combinación, pero no le tomes importancia – la pequeña solo asintió.

¿Y cuál va a ser el nombre del niño? – me pregunto con su inocencia reflejada en sus ojos.

Bueno – lo dude un poco – sería Tony.

Me gusta – empezó a dar brinquitos en su lugar.

Me agrada que te guste – toque sus pequeñas mejillas y ella recargo su cabecita en mi palma.

Se siente bien – sus ojos estaban brillando – mamá nunca hace eso – con eso solo logro que un nudo se instalara en mi garganta.

Mamá ha de estar muy ocupada cariño, no tienes nada de qué preocuparte, siempre que quieras puedes venir aquí conmigo – con esas palabras logre que de nuevo se pusiera contenta.

Te quiero mucho Tía bella – me rodeo con sus pequeños bracitos.

También te quiero mucho Luna – le correspondí el abrazo.

¿Y qué hay de mí? – La voz de Kate nos sorprendió – ¿A caso a mí no me quieres? – hizo un puchero.

Claro que si te quiero mucho tía Kate – se soltó de mi para ir darle un abrazo a su tía – no llores ¿Si? – con sus dos manitas agarro el rostro de Kate he hizo que la mirara directamente a sus ojos – sabes que también te quiero – le dio un beso en su mejilla – ¿Mejor?

Mucho mejor – la volvió a abrazar, y justo en ese momento sonó el timbre de mi casa.

Ahora vuelvo – las deje un momento a solas para ir a ver quién era en esta ocasión.

Hola bella – la persona que se encontraba al otro lado de la puerta, al verme se lanzó a mis brazos, justo y como lo hacía Alice, pero la diferencia es que con ella aun no me había acostumbrado a ese tipo de afecto de ella, pero de todas maneras le correspondí a su abrazo.

Hola, pasa – le dije cuando me libero de sus brazos.

¿Esta Kate aquí? – ambas nos adentramos en la casa, para ir directamente a la sala, que es en donde ellas se encontraban.

Así es, está aquí con Luna – ella solo asintió.

Tía Tanya – la pequeña corrió a sus brazos como lo hizo cuando vio a Kate.

Ya llego tu tía favorita – eso solo ocasiono que Kate rodara los ojos.

De hecho – hablo antes de que la niña lo hiciera – yo llegue desde hace un rato, así que su tía favorita ya había llegado antes – sonrió con suficiencia.

Lamento decepcionarte querida – soltó a Luna por un momento – pero aquí la tía favorita de Luna soy yo – se señaló.

¿Y porque no mejor se lo preguntamos a ella? – yo que me había mantenido fuera de esta conversación me alarme cuando Kate propuso eso, eso no era bueno, no la podían poner a escoger entre ellas y no sabía si solo era juego o si era de verdad.

Buena idea – la niña al verse involucrada en ello se soltó de Tanya y se fue corriendo detrás de mí, como si así pudiera desaparecer de la mirada que le estaban dedicando sus Tías – cariño – la voz de Tanya era melosa – ¿nos podrías decir quien de nosotras dos es tu tía favorita?

Tanya no creo que – estaba tratando de detenerla pero ella me mando una mirada gélida – eso no está bien – me cruce de brazos.

¿Luna? – me ignoraron completamente.

Y-yo, no sé p-porque m-me preguntan e-eso – la chiquilla estaba tartamudeando.

Solo tienes que decir el nombre de alguna de nosotras – insistió Kate.

No puedo – la pequeña hizo un puchero.

¿Por qué no? – Tanya no tuvo la delicadeza de preguntarlo bien.

Porque no – fue su única contestación que recibieron por parte de la niña.

Luna – había una nota de advertencia en la voz de Tanya – ¿Por mí? – que chantajista era esta mujer, al escucharla así, solo bufe, pero antes de que pudiera decir algo más, volvió a sonar el timbre de mi casa.

En un momento regreso – volvió a decir.

Voy contigo – la niña no se me despego ni un momento, dejando así a las dos mujeres adultas en mi sala.

Bell´s – esa era la voz cantarina de mi mejor amiga – ¿Cuánto tiempo sin verte? – me dijo con sarcasmo.

Alice – respondí su saludo pero con una gran sonrisa.

Te extrañe – yo solo rodee los ojos, y sin esperármelo me rodeo con sus pequeños brazos, en un abrazo asfixiante, que gran diferencia, a este sí que estaba más que acostumbrada.

Alice, nos vimos apenas esta mañana – le respondí cuando de nuevo el oxígeno regreso a mis pulmones.

Lo sé – me sonrió –Oh pero mira quien está aquí – se agacho para quedar a la altura de Luna, ya que seguía pegada a mis piernas – Hola – le sonrió.

Hola Tía Alice – la pequeña se soltó un poco de mi para darle un abrazo tan característico de ellas.

¿Cómo estás? – le pregunto.

B-bien – lo pensó un poco.

¿Te pasa algo? – por supuesto que a Alice no se le pasa nada.

N-no – se ruborizo un poco.

¿Qué es lo que pasa bella? – al ver que la niña no le decía nada, me pregunto directamente a mí.

Kate y Tanya están en la sala – suspire – y querían saber quién era la tía favorita de Luna así que le preguntaron a ella poniéndola en un aprieto y bueno, eso es todo.

¿Así que fue por eso que la niña estaba pegada a tus piernas? – Alice tenía el ceño fruncido.

Si – fue lo único que le dije.

Esas dos, en vez de parecer las mujeres adultas que son, se comportan como unas niñas pequeñas – eso solo me hizo reír un poco, ya que yo también pensaba lo mismo que ella – no te preocupes – volvió a prestar atención en la niña – esas dos me van a escuchar ahora mismo – yo no dije nada, es más ni me entrometí en su camino, al contrario hasta me hice a un lado para que pasara como si fuera esta su casa, cosa que era algo más o menos parecido.

Justo cuando Tanya se acercó a hablar conmigo ese día en la escuela para ofrecerme disculpas, también lo hizo con Alice y Rosalie, por supuesto que también con los chicos, pero las que accedieron a perdonarla fueron las chicas puesto que antes ellas eran amigas, si no fueron las mejores amigas, al menos se hablaban bien sin poder pelear como lo hacían las hermanas Denali, al parecer los chicos a un no soportaban la idea de que fueran ellas las que se interpusieran en su camino para conquistar a las chicas, aunque claro también aceptaron parte de su culpa por haberse dejar manipular y no haber tenido fuerza de voluntad para ponerles un alto a esas chicas, que desesperadamente buscaban como separarlos.

Flashback.

¿Entonces? – tanto Tanya como Kate estaban nerviosas.

¿Entonces qué? – se atrevió a preguntar Alice.

¿Si nos perdonan por todo lo que les hicimos? – lo dijeron con un todo de nerviosismo y un pequeño rubor que cubría sus mejillas.

Pasado pisado – la respuesta que les dio Alice las dejo sorprendidas – eso ya se quedó atrás así que no hay porque lamentarnos de lo que sucedió antes.

¿Y tú Rose? – le pregunto Kate.

Concuerdo con Alice – les dedico una sonrisa.

Gracias, gracias, gracias, gracias – empezaron a decir las dos antes de saltar a los brazos de Rosalie y Alice para abrazarlas.

Fin del flashback.

Claro que la que siempre se estuvo excluyendo de nosotros fue Irina y no sé porque, por más que la tratáramos de incluir en nuestros planes de grupo ella simplemente bufaba y se iba por otro lado, que quede claro que nosotros intentamos por todos los medios que se sintiera integrada por nosotros, pero eso no sucedió porque ella era la primera en irse cuando estábamos a su alrededor, ni siquiera nos dejaba acercarnos a ella y eso fue más de una vez, a pesar de todos sus intentos por hacer que nos alejáramos de ella aun la seguimos tratando de integrar, creo que la muerte del padre de Luna le afecto más de lo que nosotros creíamos, y es por eso que últimamente no ha tenido el tiempo suficiente como para corrernos de su casa al ir por Luna, al menos la niña no tiene por qué estar sufriendo al ver que su madre aun no lo supera.

Y espero que eso no se vuelva a repetir – las palabras de Alice hicieron que saliera de ni ensoñación, estaba tan metida que ni siquiera escuche la reprimenda que les dio a las chicas, lo supe por la manera en como estaban sentadas las dos juntas y con la cabeza agachada – Creo que le deben una disculpa a alguien – Alice se cruzó de brazos, como si se tratara da una madre regañando a sus hijos.

Lo sentimos Luna – dijeron las dos mujeres al mismo tiempo.

Así está mejor – Alice volvió a sonreír – lo siento tanto bella – eso me sorprendió mucho – por todo esto se me olvido preguntar cómo estaban mis sobrinos – llego corriendo a mi lado para poner sus dos manos en mi vientre abultado.

Bien, son unos buenos niños – sonreí al sentir como daban una patadita.

¿Y Edward? – me pregunto.

Trabajando en el hospital – ella solo asintió.

Flashback.

¿Bella? – oh no, esa voz no.

¿Edward? – me gire lentamente para encararlo.

¿Qué es lo que haces aquí? – tenía que pensar una buena excusa para darle.

Te estaba buscando – genial, no fue tan buena después de todo.

¿Te sientes mal? – me tomo de las manos para acercarme más a él.

No, por supuesto que no – le sonreí para que no sospechara – estoy muy bien, solo que quería pasar a verte porque voy a salir con Alice y ya sabes cómo es tu hermana – eso lo convenció un poco.

Sí, es cierto – me dio una sonrisa torcida – ¿A qué hora vas a llegar a casa?

No lo sé, pero ten por seguro que no voy a dejar que me lleve como la vez pasada – eso hizo que se estremeciera con solo recordarlo.

Ni me lo digas, ese día ya estaba pensando en ir con tu padre para que autorizara una búsqueda para ti – eso me hizo reír.

Sabías que estaba con Alice – le recordé.

Sí, pero cuando las trataba de localizar ambos celulares me mandaban a buzón – ese día Alice dijo que era un día para chicas y eso quería decir que no tendríamos que estarnos distrayendo con otras cosas.

De acuerdo, no dejare que esta vez apague mi teléfono sin que me dé cuenta – y es que era verdad, ni siquiera supe cuando lo hizo, hasta que llegue a casa y Edward me dijo algo del teléfono me di cuenta que estaba apagado y al prenderlo me sorprendí al ver que tenía 20 llamadas perdidas de Edward y unos 15 mensajes de él.

¿Qué es eso que tienes ahí? – eso logro que los colores huyeran de mi rostro.