—El mundo ha cambiado demasiado en tan sólo cuatro mil años—se quejó China, sentado en el porche de su casa—Odio a los occidentales.
Posó su vista en el gran oso panda que había sentado a su lado. Harto de todo eso, con ganas de desahogarse, y sin importarle lo ridículo que se viera, se abrazó al oso.
— ¡Quiero regresar a como era antes! —Gritó, enterrando su rostro en el pecho del oso— ¡Japón e Inglaterra me tienen harto! ¡El primero molestándome e ignorando todo lo que hice por él en el pasado! ¡Y el otro es un maldito psicópata extraño y acosador! ¡No le basta con acosar sólo a Francia, no! ¡También odio a Estados Unidos, Alemania, y Francia! ¡Y Rusia…!—hizo una pausa—Es mi amigo. Pero… ¡Estoy seguro que planea atacarme por la espalda en cualquier momento!
El "oso" se quitó la cabeza, revelando así a la nación rusa.
— ¿Cómo adivinaste? —quiso saber el euroasiático, preocupado de que sus planes hayan quedado al descubierto. China abrió los ojos como platos, y se separó del oso completamente sonrojado.
— ¿¡Q-qué haces aquí!?
—Acosando por la vida~—comentó—No, pero hablando en serio, ¿cómo adivinaste?
—T-tú… todo este tiempo… ¿¡Fuiste el maldito Oso!?
—Sí.
El grito de China resonó por todo el continente.
…
—Bien, bien, cómo decía…—continuó hablando Estados Unidos. Inglaterra lo observaba, intentando prestar atención, pero su concentración iba dirigida al amigo extraterrestre del americano, que fulminaba al inglés con la mirada, mientras susurraba mecánicamente "Fucking Limey, Fucking Limey". El odio del alien era prácticamente visible.
Además, la nave espacial con sus armas súper desarrolladas apuntándole al británico, tampoco ayudaban a que prestara atención a la charla de su ex colonia.
—Por eso digo que Alemania no tiene tan buen trasero como yo—siguió el estadounidense—Ahora, averiguaré como llegar a Alemania—dijo, desplegando su "Mapa del Mundo" (Véase: Mapa de Estados Unidos).
—Sweetie, deberías comprarte un mapa del mundo—sugirió el europeo.
— ¿Mapa del Mundo? Eso es de europeos.
—Te tienes demasiada estima…
—Fucking Limey—interrumpió Tony.
—Buscaré como ir a casa de Alemania utilizando Google. A ver…—dijo, tecleando en su computador—Desde Estados Unidos a Alemania…
—No creo que eso funcione…—comentó Reino Unido.
— ¿¡Cruce a nado el mar atlántico!? ¿¡Pero quién se cree que soy!? ¿¡Nadador profesional!?
—La verdad, estás un poco gordo, por lo que nadar podría ayudarte a bajar de peso…
— ¡No estoy gordo! ¡Todos están demasiado delgados!
—Fucking Bitch! —aportó Tony, defendiendo a su amigo.
…
Nekotalia.
—Bien, gato-idiotas, comencemos con la junta mundial—ordenó Gato-América, sacudiendo su cuerpo cubierto de pelo marrón.
—Si lo dice él, hay que hacerle caso~—aportó Gato-Inglaterra, mientras adoptaba una posición que exhibía perfectamente la mancha con forma de corazón, en color miel, que había en su pelaje blanco.
—Engreído—maulló el gato francés, con su despeinado pelaje marrón claro.
—No los soporto—se quejó Gato-Rusia.
—Compórtense como adultos—exigió el gato chino, peinándose con una pata el pelaje negro.
— ¿Alguien probó la pasta? —Interrumpió el gato italiano—Ya sé que es comida de humano, pero les juro que está buenísimo.
—Cállate—dijeron los gatos cuyos dueños pertenecían a las Potencias Aliadas.
—Ojalá les tiren agua fría. Malditos—contestó el animal italiano—Japón, yo sé que te importa la comida. Probarás la pasta algún día, ¿verdad?
—A mí me gusta el ramen—contestó el gato japonés, lanzándole piedritas al gato inglés, que parecía más interesado en olisquear al francés.
—Creo que alguien se cree perro—comentó el americano, despectivamente.
— ¡¿Perro?! —Saltó Gato-Italia, alarmado y con el vello erizado— ¿¡Dónde!? —fue a esconderse detrás del gato alemán.
—En ningún lado—gruñó el felino alemán.
Los gatos siguieron con su nada pacífica reunión, mientras sus dueños observaban de lejos.
—Bueno, todos sabemos que el mío es más lindo—dijo Inglaterra, rompiendo la momentánea paz que había entre las naciones.
Y entonces el caos se desató, seguido de muchas frases del tipo: "No, el mío es más lindo", "Los gatos capitalistas son feos" y "Mi gato y el tuyo se aman. ¡Esto sólo puede ser el destino!".
…
—Soy Sealand—se dijo un joven, observándose al espejo. En efecto, era Sealand, y ahora había crecido. No estaba a la misma altura que su hermano inglés, pero sí se había ganado unos cuantos centímetros—Ahora, Inglaterra no podrá negar que soy grande.
.
— ¿Inglaterra? —dijo Estados Unidos, girando a Sealand bruscamente. Los había confundido— ¿Porqué te encogiste?
—No soy Inglaterra...—comenzó la micronación.
—¿Qué ha pasado aquí?—inquirió el inglés, apareciendo allí. Estados Unidos casi se desmayaba.
—¡Madre mía!—gritó el americano, alterado—¡Lo han clonado!
…
— ¿Canadá? —Inquirió Rusia, con el oído pegado al teléfono y un gran oso polar queriendo morder su cabeza— ¿Qué hago con un oso polar que me quiere morder…?
— ¡Deja que te muerda, así te arranca la cabeza! —contestó alguien del otro lado de la línea, aunque no era la voz de Canadá, si no la de América, su hermano.
—Nadie te pidió opinión—gruñó el ruso—Imbécil.
…
— ¿¡Porqué me hacen a un lado de nuevo!? —se quejó Austria, bajando bruscamente la tapa del piano… rompiendo algunos pedazos.
— ¡Por diabólico y mata pianos! —lo acusó Prusia, sosteniendo su inseparable rosario, aquel que lo acompañaba en cada indeseada pero obligada visita a la casa del austríaco.
Y el gas pimienta. Por si aparecía Hungría.
—Prusiaaaaa~—canturreó la chica, acercándose a él.
— ¡Aléjate de mí! —chilló el albino, buscando su arma desesperadamente.
— ¿Gas pimienta a una chica? Y luego dicen que yo soy el bruto—murmuró Austria.
…
—Hong Kong—lo llamó China, entre dientes.
— ¿Qué sucede? —preguntó el menor, sonriendo.
— ¿¡Porqué pusiste imágenes de Doraemon en mi pared!?
—Era para alegrar un poco el ambiente… —contestó él, revolviendo su cabello rojo oscuro.
…
—En verdad no quería utilizar esto—murmuró Japón, con los ojos cerrados, mientras su cabello ondeaba un poco por el viento—Pero si vas en serio… yo también lo haré.
Tomó aire antes de seguir, y abrió los ojos carmesíes.
— ¡Sentimientos de pesar! —gritó apasionadamente.
Pero nadie respondió.
Hasta que Italia, enojado, le pegó un manotazo al tablero del Monopoly.
—Bien. Te saliste con la tuya—gruñó Italia—Nunca más volveré a robarte esa propiedad.
—Eso espero—dijo el japonés, contando los billetes que había logrado obtener.
— ¡Esto es una estafa! —exclamó el italiano.
—Te has quedado en quiebra—le dijo Alemania.
— ¡Pues dame más! ¡Tú eres el banco!
—Ya me cansé de darte. Ahora no se me da la gana de prestarte más dinero.
— ¡Maldito millonario! ¡Estás forrado hasta en el juego y no me das nada!
— ¡No soy millonario!
—Pero yo sí—dijo el japonés, contento por haber ganado.
…
—Bueno, te devolví el territorio—comunicó Inglaterra, luciendo algo cansado, pero sin perder su sonrisa.
—…Gracias—respondió el chino, sintiendo su orgullo herido… y también su brazo derecho, que se encontraba enyesado.
—Hay que ayudar a los aliados cuando están en problemas—dijo Francia.
China se asustó. Esos dos tenían una mirada que sólo decía "Te ayudé, pero luego me aprovecharé de ti, y la pagarás el doble~".
—Dejen de hacer eso—saltó Rusia.
—Gracias—volvió a agradecer el asiático.
—Después de todo, China va a vivir contigo.
— ¿¡Eh!? —Saltó el aludido, confundido— ¡No! ¡No, no, no!
—Creo que deberíamos imitarlos, ¿no crees, love? —dijo el inglés, tocándole la mejilla al francés con su dedo índice.
—Me pinchas—se quejó el galo—Aléjate de mí, o te quemo con mi cigarrillo.
—Abrazar a Francia o salir quemado, esa es la cuestión—murmuró Inglaterra—Una quemadura no es nada comparado contigo—decidió, estampándole un beso en los labios al más alto.
Y sí, al final terminó con una fea quemadura en el medio de la frente. Pero había valido la pena.
Sí, los tuve esperando dos temporadas para el beso FrUk .3. Y por supuesto, lo puse en el final del Extra ewe. Ahora pueden morir tranquilo/as. Y el siguiente capítulo será Hetalia Fantasia :D Siento que no será buena idea dejarles una computadora a las naciones 2P! ._.
