WOOO! Ok, ok, sé que hable de toda la "campaña de votación", que créanme hago caso a las sugerencias, hasta ahora al parecer debería continuar es con Music Breakers (ando en eso, :D asi que espero subir algo pronto).
y sé también que esta historia es mindfucking. Lo lamento. Es culpa de inception, no mía :P. bueno sí es mía, la loca soy yo al final. Jajaja.
yada yada. Beyblade no es mío. Pero el ocio si es mío solito :P.
¡te quiero noda!
Capitulo 4
Deja de hacer eso
Reportaban las noticias:
-"en recuerdo al ataque terrorista ocurrido en las olimpiadas de Varsovia 2250, que dio muerte a-"
Kai estaba en lo que vendría siendo el área recreativa del psiquiátrico: otro espacio blanco con algunas mesas y comedor, iluminado por un enorme ventanal que daba a un jardín lleno de plantas el cual pocas veces les dejaban recorrer.
Luego de su charla con Kuznetsov en la mañana no podía evitar preguntarse sobre el subconsciente del chico al que estaba analizando: Tenía eventos históricos en su cabeza, cosa que no tenía sentido a menos de que este tuviese cuatrocientos años de edad o fuese un adicto a la antropología e historia humana.
Miró la televisión y escuchó un poco aunque sin demasiado interés intentando disipar sus pensamientos:
-"durante este ataque el equipo representante de Japón de Bey—"
-"¿es trágico no?"
Kai alzó el rostro y notó a un rubio pecoso y de ojos azules que le miraba con una sonrisa, en su vida le había visto y aunque le conociera probablemente no hubiese prestado atención, salvo sus compañeros de trabajo las demás personas en el planeta le daban igual. Al muchacho pareció no importarle sin embargo, y buscó asiento a su lado, volviendo la vista al televisor donde realizaban una marcha alegórica con flores y cintas de colores.
-"oye, te parecerá esto raro…pero yo te conozco…"
Kai le miró de reojo, escéptico.
-"Disculpa la rudeza…"- sonrió el chico rascándose la nuca y extendiendo su mano –"Soy Max Tate, extractor empleado de S.T.A.R.S, división A, número A-2463"
La compañía que el mencionaba era un enorme grupo de investigación Americano, la división A eran los extractores especiales y el número que dijo al último aclaraba que era un ser humano nacido de los mejores genes de su padres y un astro en cuanto a su código genético, era la información que cualquier persona solía dar para presentarse en ese siglo. Ahora, considerando que estaba en un psiquiátrico las palabras comenzaban a perder credibilidad.
-"me llamaron para realizar una nueva extracción, ¿a ti también no?"
O quizás no. Kai miró el televisor y prefirió no responder, nuevamente el chico no pareció importarle: o era estúpido o de alguna manera sabía que Kai no era comunicativo.
-"¡es fantástico!" –Comenzó –"bueno, no realmente…"- hizo una pausa –"estuve durante ese ataque"- comenzó a hablar de lo que presumía se trataba del atentado terrorista que se mencionaba en el televisor con sus mejillas algo coloreadas de la emoción –"tú estabas, es decir, parecías más acostumbrado a la situación que yo… ¿podrías decirme?"
Kai le miro extrañado tanto que incluso Max lo notó –"entonces…no recuerdas"
-"hmph"- dijo más irritado consigo mismo que con el pecoso molesto frente a él ¿por qué aparecía en los sueños de los demás y no recordaba?
-"le pasó al otro extractor…"- comentó con calma, girando su rostro y posando sus orbes azules en un joven japonés de ojos oscuros (que le resultaba vagamente familiar) y que al parecer estaba muy ocupado desayunando como para notar que le observaban –"el tampoco recuerda nada…"- miró entonces a Hiwatari, tomando sus manos–"pero…en estas nuevas extracciones lograron recrear un suceso histórico y lo vivimos ¡es asombroso!"- luego hizo una pausa –"no sé porque nosotros estábamos allí pero, ¡espero averiguarlo!"- su rostro brillaba de la emoción ante un nuevo descubrimiento –"¿me ayudarás? ¡Podríamos hablar de todo lo que veamos!"
Hiwatari tenía ganas de golpear su cara iluminada como bombilla pero se contuvo y solo cerró sus ojos y atinó a su característico –"hmph"- y un asentimiento muy leve con la cabeza, probablemente estaba loco pero suponía que más ideas le ayudarían a descifrar lo que estaba ocurriendo.
O tal vez no.
Se acostó en su cama pensando en el suceso ocurrido con el extraño rubio, se giró en su cama en realidad queriendo cerrar sus ojos pero con un miedo creciente de hacerlo: ¿qué otras cosas demenciales podrían suceder? No podía encontrar la conexión entre un colegio, un campo de guerra de la URSS y las azoteas de unos edificios y policías.
Es decir ¿qué tan dañada puede estar la mente de una persona? ¿y porqué investigarlo hará que le levanten los cargos por asesinar a …¿Cómo se llamaba?
Súbitamente el mundo se volvió oscuro pero su cama suave y cómoda, en una habitación finamente decorada con un enorme panel mostrando el mapa mundial con pequeñas banderas rojas. El ambiente estaba condicionado a una temperatura perfecta y el silencio era el gobernante mas fue roto por el sonido de botas repiqueteando tras la puerta.
La puerta corrediza se abrió y en la estancia entró ¡ese chico de nuevo!
De acuerdo, las personalidades de este tal Sheng Yu, fulano, parecían exceder los límites de la razón y estética, porque en esta ocasión: era alto, delgado e imponente y portaba anteojos delgados y rectos sobre sus ojos rojos: un tanto más brillante que los suyos.
Se incorporó en la cama para observarle mejor pero su cuerpo extrañamente se le hacía diferente; delgado, frágil y enfermizo. Miró sus manos como reacción natural y las encontró ridículamente más pequeñas así como su cuerpo ¿en qué momento había pasado a tener la contextura de un niño flacucho de catorce? ¡El ya era un hombre pasado de sus veinte!
-"¿por qué no comiste tus alimentos?"- preguntó el asiático, sentándose en una silla del pequeño comedor situado en el cuarto y dejando una bandeja; vestía además, un uniforme negro con detalles rojos. Si recordaba la historia natural ese era el uniforme Chino utilizado en la tercera guerra mundial.
Continuó observándole, quería estar más confundido pero más que eso se sentía irritado, de manera injustificada.
-"¿tienes que ser siempre un niño malcriado?"- prosiguió su acompañante, acomodándose sus anteojos
-"no soy un niño…"- replicó por reflejo pero mirando sus manos de cuenta nueva era difícil de creer esa mentira, ante sus respuesta el de cabello negro reviró la vista y extendió la bandeja
-"come"
-"no quiero"- en realidad podía comer y la comida del psiquiátrico era asquerosa, la bandeja que había dejado sobre la mesa se veía bastante gourmet y olía maravillosamente pero algo en su interior le negaba aceptar dichos alimentos y apretaba sus labios y ladeaba el rostro en negación ¿Cuándo se había convertido en un niño malcriado?
Ante su respuesta fue halado por el oriental, que a su parecer había crecido demasiado (o él se había encogido considerablemente), fuera de la cama hasta sentarle en un lugar muy peculiar; sus piernas. –"escucha…"- susurró en su oído, reparando que su voz resultaba considerablemente más grave que "Sheng" –"tengo cosas más importantes que hacer que pelear contigo Jov"- continuó, parecía irritado pero era fácil notar que se preocupaba –" tienes que comer algo, punto"
¿Ahora era Jov? Enarcó una ceja ante el apodo –"no tengo hambre"- pero en verdad si la tenía ¡¿por qué su cuerpo y su mente no parecían estar conectados? Intento apartarse de él, más específicamente de esa posición pero sus intenciones fueron detenidas al recibir un beso en la frente
-"¿es porqué no vengo a visitarte que estás molesto?"
-"no estoy molesto…"- de verdad no lo estaba pero ya que su cuerpo no hacía caso: su frente se arrugo y sus cejas se fruncieron hacia abajo, sintió entonces los labios del más alto en su cuello y sus manos recorrían ahora su pecho –"he estado ocupado, las tropas inglesas avanzan con demasiada prisa…"- le cargó entonces como si fuese una pluma y acostó en la enorme y lujosa cama –"pero quería verte"-volvió a besar su frente –"cuando la guerra termine estaré todos los días junto a ti"
-"¿guerra?"- le observó. Si analizaba un poco eso explicaba el uniforme y que definitivamente era un muchacho con problemas bélicos. Notó entonces la posición en la que se encontraban que, si bien debería causarle vergüenza estaba relajado, feliz inclusive, todas las caricias recibidas eran demasiado agradables
-"pronto terminará todo…"- susurró sobre su oído y paseó sus labios por sus mejillas –"china ganará…"- sus manos ahora subieron su camisa para dejar su pecho expuesto –"aún no puedo creer que te usaran para esto…"- quitó sus anteojos y comenzó a trazar con su lengua círculos de saliva sobre sus pezones –"¿cómo alguien de cuerpo tan frágil estaba en el ejercito?"
Instintivamente se removió y dio mejor acceso al tiempo que suspiraba –"no soy frágil"- logró decir y en su dejo de control tomó sus manos y preguntó –"¿por qué me tienes aquí?"
-"¿preferirías estar en una celda?"- preguntó el chino alzando una ceja –"te tengo aquí porque eso quiero…"- beso nuevamente su cuello y habló lentamente –"porque eres mío…"
Un ligero escalofrío recorrió su cuerpo, pues como la última vez su cuerpo estaba reaccionando con ese chico –"tuyo…"- repitió distraído –"así que es eso…"
El ambiente comenzaba a subir de temperatura y por alguna razón deseó repetir el acto de la última ocasión (con una pequeña variante) pero este fue interrumpido nuevamente por el sonido de sirenas y alarmas que llenaron la habitación de luces rojas.
Su corazón dio un ligero vuelco porque no solo le habían sorprendido si no que ahora estaba siendo llevado en los brazos del otro, acunándole como si fuese lo más preciado del mundo mientras salía de la habitación con prisa.
-"¿qué es eso?"- preguntó mirando los alrededores
-"aeronaves están por acercarse al área, podrían bombardearnos si el escudo y sistema de defensa no es lo suficientemente fuertes"- dijo casi corriendo a toda prisa mientras le llevaba –"tengo que ponerte a salvo"
-"puedo andar por mí mismo" –pues era un tanto incómodo (sin mencionar embarazosa) esa posición
-"no empieces con esto J.."- intentó hablar pero un soldado le interrumpió, un soldado con un rostro muy familiar para el ¡era el doctor Lee del hospital!
-"¡General Wei!"- chilló "Lee" a lo lejos cómo pidiéndole que se regresara
-"¡ahora no Lu!"
-"¡pero Zhong!"- continuó el soldado –"tienes que ir a la sala de mandos primero…"
Bien, Sheng, Yu, ¡Zhong!, el de anteojos demasiado alto para él se "llamaba Zhong", algún día sabría su verdadero nombre ¡tenía qué! Luego de reparar eso estaba siendo dejado en un pequeño compartimiento redondo y acolchado, donde le dejó y cerró la compuerta
No supo porqué pero aquello comenzaba a desesperarle al punto de querer llorar, la puerta de esa pequeña habitación poseía una ventana donde colocó su mano para observarle mejor. Zhong hizo lo mismo y habló lentamente con sus labios para que pudiese leerlos:
"te amo"
Después de eso escuchó un estruendo.
y todo se volvió negro.
¡en alguna parte del subconsiente de Kai es un uke! saben que sí! no estoy tan loca jajajaja. ok no
gracias por leer nvn
