Meeh, miren dos capítulos en un día :D.
Okay eeh. Sí que mis Reis (jajajaj Reis) están loquitos pero meh... y son super super OOC y mucha gente lo odia pero eh... -caraoyaoming-
al menos en este fic de veras de veritas intento que los demás personajes hagan algo.
yada yada ni beyblade, ni inception, ni assasin creed, ni nada es mio.
:D gracias por todos los dialogos noda.
Capitulo 5
Porque tú y yo nunca debimos conocernos
Frente al océano cristalino y azul se encontraba una hermosa residencia blanca, con un pórtico con una mecedora grande y donde descansaba un gato blanco, además de algunas plantas exóticas en macetas. Pasando la puerta de la entrada se encontraba el vestíbulo lleno de fotografías y finalmente el salón principal con un piano que emitía una hermosa pero melancólica melodía.
Lee dio pasos hasta el piano y observó con rostro preocupado al artista detrás de la obra, quien se detuvo apenas hubo terminado y le miró entre tímido y sonriente con su cabello negro tapando su rostro. –"no creí que alguien vendría hoy…"
Lee extendió un ramo de flores blancas –"¿te gustan no?"
-"me gustaban más en 1840"- comentó distraído tomándolas y asintió –"las pondré en agua…"- dijo levantándose y buscando un recipiente con agua, esa frase preocupó aún más al doctor Wong.
-"sabes que no se marchitaran…"
El chico detuvo sus movimientos y no le miró, simplemente las tiró a la basura de golpe y caminó lejos de él.
-"¡espera…"- caminó tras él –"¿Cuánto tiempo más permanecerás aquí?"-continuó siguiéndole –"¡has rechazado a todos los extractores!"
-"yo no les rechazo…"- dijo dándole la espalda mientras caminaba por el pasillo y tomaba un libro de recetas, aún sin mirarle y queriendo ignorarle por todos los medios.
-"¿dónde está Yuriy Ivanov?"- continuó insistente, tomando su hombro con brusquedad –"¡no ha despertado desde la última vez que entró a este lugar!"
-"¡vete!"- chilló
-"¡Rei! ¡No puedes estar en un sueño toda tu vida! ¡No puedes continuar vagando en tu mente por siempre!"
-"¡dije que te fueras!"- entró corriendo a través de una puerta roja y dio un portazo, que con el brusco movimiento parecía haber comenzado un temblor que destruía lentamente las hermosas paredes empapeladas. Lee optó por correr fuera de la mansión antes de que todo se viniese abajo.
Salió de la residencia la cual se destruyó completamente apenas cruzó el umbral y el océano antes azul y cristaliano se había alejado tanto que ahora no existía. Frente a sus ojos solo quedaba un desierto.
Lee simplemente se sentó en la arena y espero a que Mao le despertara.
Si el pudiese indagar aún más en la mente de Rei, vería que este se encontraba ahora en un pasillo lleno de puertas rojas, tocando los pomos con sus dedos al tiempo que caminaba distraído.
Se sentó en una banca al final del pasillo mirando los ventiladores del techo, le molestaba un poco tener que esperar a que Lee saliera de esa área de su mente para poder reconstruir su cómoda residencia pues lo que estaba tras esas puertas no le agradaba en lo absoluto, en realidad le aterraba.
Escuchó un ruido y un chillido se escapo de sus labios ¿había alguien allí? Sí, últimamente demasiada gente entraba a ese lugar y dado que no era muy bueno con las personas aquello solo alimentaba su miedo. Se levantó de la banca, buscó entre sus ropas una máscara de gato y se la colocó antes de asomarse por una de las puertas abiertas.
¡Allí estaba! La persona a la que más le tenía miedo en este mundo ¿por qué no estaba muerto como los otros? ¡Nadie era capaz de recibir esa clase de información por tanto tiempo y vivir para contarlo!
Cerró sus puños y avanzó entonces tomando aire –"eres más fuerte de lo que pareces…"
-"eres bastante inoportuno"- dijo el chico, si recordaba en esta vida se llamaba: Hiwatari Kai, frotando sus sienes y acomodándose con pesadez en su cama.
-"¿inoportuno?"- Rei estaba algo indignado ¿cómo se es inoportuno en tu propio subconsciente? –"tú eres el que ha venido…"- dijo mirándole y quitando un poco los mechones de su cabello: entre el largo de este y la máscara apenas y podía ver –"has saltado de un sueño a otro"
Por eso le molestaba ese tal Kai, al morir dentro del sueño despertaba o llegaba a ese lugar que se supone era de su uso exclusivo, un lugar donde nada podía afectarle, la idea de que el tuviese esa facilidad para entrar en su mente le hacía odiarle (más bien temerle)aún más.
-"da igual…"- dijo él enfocándole con sus ojos rojos que causaban escalofríos en Rei –"¿a qué has venido?"
-"tu eres el que ha venido…"- replicó, quería patearle y sacarlo de allí pero sabía que no podía tocarle o el podría ver su rostro.
-"…"-el dolor de cabeza de Kai pareció disminuir y con algo de mareo se dijo así mismo –"lógico, los gatos no hablan, sigo soñando…"
Se encogió de hombros y tocó su máscara, feliz de que en realidad él no pudiese ver cómo era su apariencia o todo se tornaría demasiado complicado. Sonrió entonces y pensó algo por lo que avanzó por el pasillo –"ven conmigo…"
Hiwatari le siguió siempre con su aire indiferente mientras observaba las puertas –"¿a dónde vamos?"
-"este es"- comenzó a hablar, no iba a decir que era su propio subconsciente así que mintió un poco –"tu subconsciente, cada puerta te llevará a algún sitio"- se detuvo entonces y le encaró –"algunas no te gustarán"
En realidad en todas moriría.
-"Después de todo lo que he visto, dudo que sean mucho peores…"-dijo mirándolas con curiosidad –"hay peores, ¿no es cierto?"
Rei ladeó la cabeza y le llevó a la primerísima puerta de ese pasillo. La más horrible de todas las puertas para él –"esta es la peor…o la mejor, según como pienses"- era en esa puerta donde comenzaba su miedo y donde se diría, comenzaba la historia de ambos.
-"no se me ocurre que podría ser peor…" Kai extendió su mano y giró la perilla lentamente
-"ya lo verás…"
Kai entró en la habitación y la puerta se cerró apenas lo hizo. Rei se apoyó en esta, deslizándole hasta el suelo y quitando su máscara con manos temblorosas
-"no quiero morir está vez…"- susurró e hizo ovillo –"por favor…esta vez tú tienes que irte primero…"
