Los personajes de Naruto no me pertenecen, la historia si.
Advertencia: OoC, AU.
*Se esconde tras un gran poster de Itachi para evitar los tomatazos*
Tatatatan ¿Quién volvió? Ah, si, yo misma. Para mas notas de autora vayan al final del capítulo.
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CHAPTER IV
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Entregada a la oscuridad
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Pegotes de sangre y trozos de carne se esparcían por todo el lugar, las paredes salpicadas de carmesí, su cuerpo bañado en el espeso líquido rojo que corría descarado hasta hacer charco bajo sus pies. El cuchillo que precariamente sostenía entre sus dedos resbaló y cayó haciendo ruido en el inmenso silencio en que se consumía el en otrora salón de clases.
Sus ojos de luna abiertos como platos y su cuerpo convulsionaba en pequeños espasmos haciéndola sacudirse levemente. Dio un par de pasos torpes y cayó de rodillas contra el duro mármol. Un par de silenciosas lágrimas descendieron de sus ojos y de su garganta salió un horrible sonido de pánico brotado desde el fondo de su alma.
Los ojos le escocían, la sangre le hacía hervir el cuerpo y comenzaba a sudar copiosamente, por largos segundos el suministro de aire escapó de sus pulmones y cuando pudo aspirar de nuevo el vital elemento lo hizo tan fuerte que casi se atragantó.
El sonido de su propio corazón taladraba sus oídos y aunque trataba de enfocarse en lo que veía solo era consciente de la sangre, roja, espesa y pegajosa sangre pero ¿Lo había hecho ella? Se recordó con pasmoso dolor en el pecho que efectivamente había sido ella pero ¿De dónde había surgido la fuerza para realizar tales actos? O mejor aun ¿Por qué motivo lo hizo? Ella recordaba ser presa de un profundo rencor nacido desde el fondo de su ser contra sus crueles compañeros de clase pero ¿Era ese un motivo suficiente para asesinarlos a todos? En aquel momento lo parecía, en ese preciso instante… también.
Ellos, esos crueles chicos del instituto se habían burlado de ella, no, no solamente fue eso, ellos la atacaron, de la nada comenzaron a insultarla primero para luego proceder a halarle el cabello, hacer jirones su ropa, tirarla fuertemente contra el suelo, intentar patearla mientras aun trataba de levantarse. Sus ojos se habían llenado de lágrimas y le impedían ver con claridad, aun así sentía cada golpe que era proporcionado a su cuerpo.
Uno de ellos se lanzó hacia adelante para golpearla fuertemente y ella cerró sus ojos y estiró el brazo.
Un súbito silencio le hizo abrir los ojos solo para quedar atónita ante lo que sus ojos contemplaban.
Espesas gotas de sangre salpicaban su brazo mientras que un torrente del líquido carmesí escapaba del cuerpo de su compañero de clase manchando el suelo y ¿Su mano? No, no era su mano, era un cuchillo largo y puntiagudo aferrado fuertemente en su mano mientras traspasaba el estomago del pobre infeliz.
Los latidos de su corazón se detuvieron mientras intentó soltar el arma pero…estaba sujeta a su mano, no, una mano fuerte la mantenía sujeta ahí. Sintió un aliento de fuego pegado a su cuello y lo supo, no se atrevió a mirar pues antes de siquiera pensarlo era atacada por los demás estudiantes quienes entre escandalizados, aterrorizados y furiosos se lanzaban contra ella.
Una danza sangrienta protagonizada por sus atacantes, ella y el ser que la sostenía, cada corte más sangriento que el anterior, el cuerpo de ella se mecía como si fuese el mismo viento mientras que su mente permanecía aturdida, era ella y a la vez no. Una parte suya estaba horrorizada, estupefacta y la otra, esa estaba encantada, la imagen grotesca le parecía tan atractiva que inconscientemente en su rostro se dibujaba una sonrisa.
En el fondo del aula de clases se distinguía una figura de ojos carmesí y largo cabello negro con una sonrisa maquiavélica mientras que el que conducía el cuerpo de Hinata estaba extasiado por la situación. Al fin, luego de tanto tiempo se cumplía lo que tanto anhelaban.
Hacerla llegar a este punto requirió un grado de paciencia que Sasuke no poseía, de ser por él lo habrían completado hace tiempo pero Itachi y sus métodos efectivos pero lentos lo hicieron mantener en una constante excitación por la situación.
Hinata era pieza clave para instaurar la oscuridad y el terror en la tierra, ella era quien iba a darles descendencia, una que caminaría no solo en lo profundo del inframundo sino que se podría mover libremente en ese plano existencial. Ellos dos podían hacerlo porque eran poderosos y aun así la fuerza de la luz luchaba incansablemente para quitarlos de su pureza, de erradicarlos para siempre, ellos eran maldad pura, nacieron para llevar la oscuridad y la destrucción, para pervertir las almas puras e inocentes y arrastrarlos a las profundidades del averno.
Ella era especial, en un principio solo era una diversión pero a medida que jugaban con ella se daban cuenta que no era tan débil y asustadiza como aparentaba. De hecho asustadiza si era pero eso no le impedía luchar contra ellos, aun mientras era consumida en la oscuridad Itachi podía percibir como una parte de ella luchaba contra la envolvente oscuridad. En su larga vida habían corrompido y consumido mujeres por doquier, siempre buscando una lo suficientemente fuerte como para llevar su cimiente en su vientre pero siempre fracasaban, al final todas terminaban consumidas sin siquiera dar su máximo esfuerzo. Pero la espera llegó a su fin.
Luego de haberla dejado ir de sus brazos Sasuke se acercó por su espalda y la sostuvo fuertemente por la cintura, su cuerpo casi inerte se dejó hacer por él. Los sollozos se habían detenido y solo quedaba…nada. Quería sentir algo pero estaba atrapada, no había más dolor ni remordimientos, solo estaba por estar en ese plano existencial.
Con una sonrisa ladina Itachi se acercó a ella luego de la masacre. Su hermano menor aun la tenía asida fuertemente contra su cuerpo pero la mirada de ella estaba perdida, en un principio pensó en ir más suave y esperar que se recuperase del impacto pero no, en cuanto vio los colmillos de Sasuke enterrados profundamente en el cuello de ella permitiendo que un débil jadeo saliera de los labios femeninos, el mayor obtuvo su respuesta.
Se inclinó hacia ella y lamió una parte de su rostro limpiándola del carmesí líquido que la cubría. Ella sintió la textura suave pero ardiente contra su piel y fue motivo suficiente, si es que los colmillos en su cuello no lo habían sido, para despertar. Solo que no le dio tiempo ni a parpadear dos veces seguidas pues su boca fue invadida salvajemente por los expertos labios del demonio de ojos rojos parado frente a ella.
Se perdía, lo sabía con cada inspiración de aire de sus pulmones, sentía la laceración fría de la oscuridad que la iba abrazando con sus fríos tentáculos. Él devoraba su boca, rasgaba su ropa y el otro lamía y succionaba su cuello enviando espasmos eléctricos que iban acallando una parte de su alma. Sin siquiera darse cuenta se encontró no solo devolviendo el beso de Itachi sino pasando los brazos por su cuello.
Fuego y oscuridad. Mientras ellos comenzaban un acto carnal en medio de toda esa carnicería una poderosa llama infernal bailaba alrededor mientras eran arrastrados a ¿Dónde? ¿Importaba? No, ya no. Ahora estaba a su merced, ellos harían lo que quisieran y nada podría hacer. Estaba perdida y enlazada en sus redes de pecado y oscuridad para siempre.
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Una explosión se escuchó y de inmediato todo el lugar comenzó a ser consumido por el fuego. Solo las cenizas y los escombros quedaron en el lugar pero mas allá de la vista del ser humano un gran agujero quedó abierto. Pronto… muy pronto.
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Una menuda figura vestida de negro, con el largo cabello índigo ondeando al viento caminaba descalza por la playa llevando entre sus brazos dos pequeños bultos. Tras ella una estela de cadáveres nauseabundos que se corrompían tan rápidamente que ni tiempo daba a los cuervos de mirar los cadáveres.
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Primeramente me disculpo por la larga ausencia, la inspiración no me ayudaba para concluir este fic… de hecho con ninguno de los ya existentes mientras seguía arrojando nuevas y nuevas ideas.
Segundo, quise hacer un capítulo más largo pero realmente quedé satisfecha con el resultado aunque esto se dio mientras iba escribiendo porque ni en mis más locos sueños soñé en concluir este fic de esta forma. No se, todo surgió y pues… espero les guste.
Tercero, la idea original era incluir un fogoso lemon en este fic pero como ya saben escribir historias hot no son precisamente mi fuerte, pensé arriesgarme pero creo que hubiese sido un poco tétrico hacerlo en medio de todo ese caos, aunque si su mente funciona bien ya pueden imaginarse la escena.
Ha sido un gran placer haber escrito para ustedes, haber leído sus maravillosos reviews, han sido una fuente incansable de apoyo pues por ustedes me veo forzada a seguir escribiendo aunque me tarde muchísimo.
He de confesar que me siento muy feliz porque por segunda vez culmino un fic con más de un capitulo… ¡Vivan los fanfics terminados!
