¡wiiii! Lamento la demora es que con diciembre y mi novio y muchas cosas no había tenido tiempito de escribir, además que tenia que hacer una ilustraciones y wah! 0 tiempo.
Aquí tienen gente preciosa, felices fiestas. 3 capítulos de golpe :?
como siempre, noda te quiero :D
Capítulo 15
Siento una debilidad acercarse (II)
-"¡Kinoshita! ¡Takeo! ¡Takeo!"
Takao abrió los ojos como platos y enfocó al frente con un dolor de cabeza increíble, tres personas que en su vida había visto le hablaban con tanta naturalidad que resultaba halagador y extrañamente cálido.
Un rubio le despeinó la cabeza –"¡nunca te quedas dormido antes de una ceremonia!"- su rostro era pálido y su sonrisa causaba que su corazón se acelerara, sin razón aparente. Parpadeó un par de veces más y volvió su vista a los otros: allí estaba el objetivo de su extracción, Rei Kon.
Aunque en la fotografía mostraba ojos dorados y aquí eran verde esmeralda no se iba a detener a pensar niñerías, bien sabía que estaba realizando una extracción en una máquina prototipo así que supuso que quizás no todo se mostraba perfectamente.
-"¡oye Ren!"- el rubio se giró y habló entonces con Kon, porqué le llamó Ren no tenía idea, el subconsciente de este tipo realmente trastornado. Miró por la ventana y notó que se encontraba en un vehículo en movimiento y la ciudad se encontraba agitada, llena de adornos y decoraciones. Les escuchó un poco pero solo encontró trivialidades, miró al último integrante del equipo que permanecía de brazos cruzados y ojos cerrados, sus cabellos era en dos tonos, blanco y negro. Por algún motivo el solo observarle hacía notar que se creía superior a todos por lo que un extraño deseo de molestarlo bulló en sus huesos. Negó con la cabeza e intentó ignorar eso.
El vehículo se detuvo finalmente y fueron recibidos por escoltas uniformados como organizadores de las olimpiadas, Varsovia 2250. ¡genial! Kon tenía un subconsciente retro, no le molestaba, es decir le gustaban un tanto las películas de este año. Caminó detrás del resto y la cuadrilla de ayudantes colocaban ahora algo en su brazo parecido a un lanzador, que no tenía idea de que era pero se limitó a imitar los movimientos de los demás y colocar una especie de trompo sobre un pequeño disco.
-"tengo que hablar con Kon…"- dijo Kinomiya al darse cuenta que no le gustaba mucho seguir la corriente de algo tan raro en especial porque estaba seguro que algo malo pasaba en ese año aunque no recordaba qué. Los otros tres le miraron con una ceja alzada.
-"¿quién?"- preguntó el rubio parpadeando, sus ojos castaños parecían dos platos.
-"Kon…"- hizo ademan con la mano y le señaló, pero el asiático aludido le miró como si estuviese fuera de sus cabales
–"…mi apellido es Wu"- aclaró con una ceja alzada
-"finalmente enloqueció…"- el chico con cabello a dos tonos se dio la vuelta y caminó dándole la espalda, ignorándole completamente, Kon fue tras y le sonrió cariñosamente.
-"Takeo…"- habló el rubio –"quizás estas nervioso por la ceremonia de unas horas…"- dio unas palmadas en su hombro –"pero sabes que puedes contar con nosotros…"- se giró a ver a los otros dos marchándose –"Estuvo muy mal que nos separáramos hace unos años porque queríamos enfrentarte pero… ¡nuevamente somos un equipo! ¡Y esta vez daremos todo lo que tenemos!"
Takao tragó saliva algo extrañado y asintió con una sonrisa nerviosa, el rubio volvió a animarle con palmadas alejándose entonces, no sin antes decir –"¡iré a saludar a mamá y los demás! ¡Deben estar dentro del edificio! ¡Recuerda que tenemos que hablar con el jefe antes de la ceremonia!"- hizo un ademán y se alejó.
El japonés se dedicó a recorrer el edificio ya que además de Kon debía buscar a Brooklyn Masefield, un pelirojo con cara petulante. El lugar estaba agitado y competidores de todo el mundo se colocaban el mismo aparato que él tenía en su brazo, rusos, europeos, chinos…
Observó al equipo chino con curiosidad: eran los mismos científicos del Linker, asintió y pensó que era lógico que Kon les colocara en el sueño si eran sus compañeros pero aún así las diferencias físicas le hacían extrañarse de sobremanera. Ignoró ese hecho de nuevo e intentó repetirse mentalmente la palabra "Masefield…Masefield" una y otra vez a ver si así no se distraía pero un estúpido nerviosismo se negaba a abandonarle.
Cerca de los jardines logró encontrarle y el aludido parecía sonriente aunque nervioso, se giró a verle una sonrisa algo sombría se cruzó en sus labios. Aquello le dio miedo, mucho miedo.
-"hm...¿Masefield?"- preguntó nervioso después del último incidente con Kon, el inglés se giró a verle extrañado –"¡cómo te llames!"- chilló –"¡necesito hablarte!"
El castaño de ojos jade se acercó y le miró aún con esa sonrisa –"será una gran ceremonia Kinoshita…"- la sonrisa se ensanchó –"la mejor de nuestras vidas…"
Takao parpadeó y le siguió el juego, carraspeó luego –"escucha, sé que todo esto te sonará extraño pero debes saber que estas dentro del subconsciente de otra persona…"-intentó hablar pausadamente y explicar con detalles como funcionaban las máquinas de extracción y el hecho de que en esos momentos se encontraban en una. El inglés sonrió aún más
-"Quieres decir…que soy Masefield y esto no está sucediendo…"- repitió, Takao asintió con la cabeza
-"los científicos del Linker mandaran una puerta de salida al insertar una serie de comandos específicos en, unas horas, presumo… tu entraste aquí intentando salvar a Kon"- dijo el japonés feliz de que hubiese alguien cuerdo o algo así.
-"¿Kon?"
-"Wu, como le digan…"- se rascó la nuca estresado -"tú eres un científico del Linker"
Masefield parpadeó y asintió repetidas veces –"yo no salvaría jamás a Wei…"- explicó mirándole extrañado.
-"oye, ¡a mí no me preguntes qué harías viejo!"- explicó Kinomiya estrujando su gorra con tanto estrés acumulado –"el punto es que esto es un sueño y tú tienes que despertar…"
-"¿cómo se despierta?"- preguntó mirándole curioso y siguiéndole la corriente.
-"por lo general, cuando se está a punto de morir se hace una "patada" o forma de salida, es un tiempo corto pero es donde más suele aprovecharse el momento…"- dijo el japonés con calma –"pero dado que Kon hizo esta máquina demencial debes buscar un área donde el sueño se termina y empieza la interface principal del Linker, de allí los demás te enviarán una puerta"- paseó su mirada por el estadio –"durante el sueño, hay algo que no encaja…ese algo que no encaja es lo que te lleva a la salida…"
Masefield asintió y miró también todo el lugar –"…entiendo"
-"¡debe ser por allá!"- señaló un área no decorada y con un poco de arena que no tenía realmente justificación si estaban en las instalaciones de un estadio –"¡oye! ¡Tú adelántate! ¡Aléjate de este sitio!"- dijo el japonés animado –"yo voy a ir a buscar a Kon…"
-"de todas maneras pensaba alejarme…"- susurró el inglés y le miró alejarse con una sonrisa –"Oye…Dijiste que muriendo también se despertaba…"- dijo en voz alta
Takao asintió –"¡pues, sí! ¡Algo así viejo!"
-"entonces…estoy seguro que vas a despertar"
-"¡dalo por hecho! ¡soy un profesional después de todo! ¡Nos vemos en el otro lado!"- hizo ademan mientras caminaba de vuelta al estadio mucho más calmado de que había logrado sacar a uno de sus objetivos, más o menos. Después de sopesarlo un rato Masefield si optó por hacerle caso hasta encontrar una extraña puerta de color aguamarina.
Al encontrar a Kon intentó hablarle pero organizadores del evento le llevaron a una habitación dentro de las instalaciones diciendo que aquí podrían prepararse mejor, aquello le extrañó un poco puesto que el rubio y el de cabello a duotono no estaban pero para ese momento sus preocupaciones eran otras como convencer a Kon de que cooperara.
-"espero que Koji llegue pronto…"- susurró Kon arreglando el extraño aparatejo de su brazo
-"Kon escucha…llevo media hora en esto… ¡esto es un sueño!"- dijo Takao desesperado pero antes de insistir habían tocado la puerta
-"disculpen, pero deben acompañarnos un momento…"- habló un organizador
Ambos jóvenes miraron extrañados al susodicho pero luego de mirarse entre ellos prefirieron seguirle, apenas consiguiendo dar unos diez pasos antes de que todo se oscureciera.
Escuchó estruendos y algo frío y metálico fue empuñado justo en su nuca, le empujaban para que continuase caminando, los murmullos era en idiomas que no entendía y cuando sintió que le subían a un vehículo desconocido pataleó por su vida, en vano puesto que un golpe le hizo caer inconsciente.
Para cuando recobró la conciencia Kon estaba frente a él atado a una silla con pequeñas cajas colocadas a su alrededor y un pequeño reloj sobre su pecho, entendió que se trataban de explosivos al instante–"¡Kon!"-miró al techo –"¡oigan allí afuera!"- intentó hablar con los científicos del linker –"sáquenme, intentaré continuar con la extracción desde otro punto…"- pero nadie respondía y comenzaba a desesperarse –"¡oigan!"
Escuchó voces y personas con máscaras entraron en la habitación, enfocando una cámara hacia ellos mientras hablaban, no quería entender sobre qué pues a pesar de estar consciente que era una extracción el miedo era real. Gritó de nuevo –"¡Wong! ¡sacame!"
Un golpe fue proferido con el cachazo de un arma sobre su frente y luego de que todo se vio borroso, enfocó a Kon, la voz de sus captores se escuchó entonces.
-"¡no deberíamos confiar en ellos! ¡es desagradable! ¡después de lo que pasó en la tercera guerra! ¡en especial los chinos! ¡no queremos un equipo mezclado!"- habló otras incoherencias pero lo importante es que el captor colocó un arma sobre la boca de Kon –"¡solo porque ganaron la guerra! ¡no significa que sean mejor que nosotros!"
-"¡iRen!"- no sabía por qué rayos le había llamado así, quizás fue una reacción por el miedo o el golpe en su cabeza, ambos ojos se enfocaron, los verdes estaban llenos de lágrimas y Takao tuvo la certeza de que no les sacarían.
Tiraron del gatillo.
Y el tiempo empezó a contar junto con la frase –"intenten encontrar al campeón nacional"
Pero jamás pudieron encontrarle y Takeo Kinoshita murió junto a Ren Wu en el atentado de las olimpiadas de Varsovia 2250.
