Disclaimer: Los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi, la idea para esta historia es mía.
Advertencia: Ortografía, pésimo intento de humor, etc.
Este fic participa en el Reto 5 días de Declaraciones extrañas, del foro ¡Siéntate!
Día dos: Una bufanda.
Se dio una ducha con agua caliente para quitarse el frío que le había dejado el pésimo clima. Se coloco el pijama y las pantuflas, salió del baño y se dirigió a su tocador; de pie frente al espejo, tomo un cepillo y comenzó a desenredar su larga y azabache cabellera. Hace poco había a leído en una revista que para mantener el cabello brillante y sedoso hay que cepillarlo diariamente con pasadas suaves.
Si había algo de lo que estuviera orgullosa era de su cabello, aunque todos los halagos se los llevaba Naraku, la mayor parte de ellos eran de su estilista, Yura.
Termino con el cepillado y dejo su cabello suelto, así podría secarse sin la necesidad de aparatos eléctricos que lo dañaran.
Aun era temprano y ella seguía sin cenar. De nuevo, gracias al clima, o eso quería creer.
Había invertido tanto tiempo en esa "persona especial"; meses atrás se fue acercando a él de manera "desinteresada" hasta que logro ganarse su confianza muy a pesar de la rivalidad que había entre "ciertos" miembros de sus familias. Y la espera había terminado el día anterior cuando en su viaje al centro comercial inesperadamente se encontraron en la librería.
La invito a la cafetería del lugar, en el que estuvieron ahí conversaron muy poco, ambos eran malos conversadores. Antes de retirarse él le pregunto si no tenia planes para el día siguiente. Al decirle que no tenia ningún compromiso, le propuso ir a dar un paseo por la ciudad la tarde siguiente.
Esa noche no pudo ser más feliz.
Pero bien parecía que el día de hoy se había levantado con el pie izquierdo. Tuvo un día fatal en el colegio, por tratar de ser una buena sobrina el atuendo que había preparado para su no cita –como le había dicho a su tía-, se había arruinado. Se volvió loca buscando algo medio decente para la ocasión, llego tarde al lugar en el que habían quedado encontrarse, lo espero más de una hora, el sol ya se había ocultado, pero él nunca apareció.
Ni una llamada, ni un mísero mensaje, tan solo la dejo plantada como si se tratara de alguien sin importancia.
Pero lo que ella no sabía era que una hora antes de la que habían acordado verse, Sesshômaru recibió un mensaje de texto enviado desde su celular, donde decía que ella no podría asistir a "su cita", ya que esa noche saldría con alguien más.
A esas horas ya no pasaban taxis por ahí y no tuvo más opción que regresar caminando, y para cerrar con broche de oro, el clima pareció ponerse de acuerdo con su estado de ánimo.
¡Todo fue un completo desastre!
Los tres estaban hambrientos, pero ninguno estaba dispuesto a cocinar; Naraku decía que Kagura era la mujer y ella debía de cocinar, Kagura se negó a siquiera acercarse a la estufa y Byakuya no sabia ni hervir agua.
Su única opción fue comerse el pay de limón que su amada madre y tia había preparado por la mañana.
Byakuya fue el encargado de cortar un trozo de pay para cada uno, ya que si alguno de los otros dos tomaba el cuchillo, lo más probable era que tratara de asesinar al otro, y su misión trataba de todo lo contrario.
— No puedo creer que Hakudôshi teniendo 10 años tenga más vida social que ustedes dos —dijo Byakuya, tratando de cortar el pay en partes iguales. —él esta en una fiesta con sus compañeros y ustedes… ¡Mírense!, par de forever alone — soltó haciendo énfasis en lo ultimo, acompañándolo con una risilla burlona.
— ¿Ah, si? —se cruzo de brazos— Entonces ¿Qué haces aquí? —inquirió Naraku.
— Bueno, todos mis amigos ya estaban comprometidos a salir con sus parejas y no quise ir a hacer el mal tercio —contesto— Pero si quieren quedarse a solas no tengo ningún inconveniente en retirarme —sonrió y les guiño un ojo.
— Paso —respondieron al mismo tiempo Naraku y Kagura, mirándose con desprecio.
— Ajá —sin borrar su picara sonrisa, colocó una rebanada de pay en cada uno de los tres platos que había tomado con anterioridad.
Sin decir nada mas, cada uno tomo su plato con el pay y un tenedor, Naraku, casi corriendo se fue hasta la sala y tomo asiento en el sillón individual. Kagura se fue a su habitación pese a las suplicas de Byakuya para que se quedara con ellos para ver una de las películas románticas dignas de la fecha, que pasarían por la T.V.
Antes de ir a la sala, del refrigerador saco el galón de la leche, tomo un vaso del estante y vertió el liquido en el. Con su cena en las manos, camino a la sala. Se detuvo a un costado del sillón individual en el que Naraku estaba sentado cómodamente, comiendo su pay.
— Ese es mi lugar.
— Soy el mayor, tengo el derecho de sentarme donde me plazca —corto un trozo de su postre con el tenedor y lo llevo a su boca. Masticó lentamente saboreándolo. —Además, yo llegue primero —pasó el bocado y siguió viendo con aburrimiento la película que transmitían por el televisor. Se trataba de "Titanic", hasta ahora era la película más decente en la programación. Y solo la veía porque estaba en la parte donde el barco se hunde.
— No seas así, sabes que es el mejor asiento para ver el televisor.
— Precisamente por eso. —Sin prestarle más atención, siguió engullendo su pay y viendo al barco partirse por la mitad. — Tan solo siéntate en cualquier otro lugar y mira la película en silencio —. Byakuya hizo un mohín molesto. Dejo sobre la mesa de centro el plato y el vaso.
— Entonces yo…
— ¿Entonces, tu qué? —espeto molesto, retándolo con la mirada.
— Le diré a Kagura que fuiste tu quien cancelo su cita con Sesshômaru —esbozó una maliciosa sonrisa al ver la cara de desconcierto que puso Naraku.
Dejo el plato sobre la mesa del centro y se puso de pie— Yo no…— no pudo terminar de hablar ya que un histérico grito de una persona conocida se escucho detrás de ellos.
— ¡Hijo de perra! —Kagura se lanzo sobre Naraku atacándolo físicamente.
Byakuya veía divertido la escena, se había dado cuenta cuando Kagura bajaba las escaleras sigilosamente, seguramente quería escabullirse a la cocina y tomar el resto del pay para ella sola, Naraku no se percato de ello y por eso hablo a propósito, justo cuando ella pasaba por ahí.
Naraku trataba de quitársela de encima con cuidado de no golpearla y así no tener más problemas, pero ella estaba fuera de si.
— Detente prima, tan solo lo hizo para protegerte. — Byakuya se acerco a ellos, tomo a Kagura por la cintura y se la quito de encima a su hermano. Se quedo parado en medio para prevenir un segundo ataque.
— ¡Esto es tu culpa! —exclamo dándole un golpe en la cabeza. Les dio la espalda y comenzó a caminar en dirección de las escaleras —Me niego a aceptar que tendré que soportar esto el resto de mi vida —murmuro mientras se veía un par de rasguños en los brazos.
Kagura aprovecho el descuido que tuvo Byakuya por estar burlándose de Naraku, tomo una bufanda que había dejado en uno de los muebles cuando llego y corrió detrás de Naraku, este no reacciono en el instante que ella pasó la bufanda alrededor de su cuello y comenzó a tirar de ella.
— ¡Suéltame! —exigió con un tono de voz autoritario a pesar de que la falta de oxigeno se hacia mas fuerte.
— Perdónalo ya —dijo al ver como su hermano intentaba quitarse la tela que impedía respirar— él solo lo hizo por amor —Añadió sin moverse de su lugar, poco le faltaba por ir a buscar un tazón con palomitas de maíz y una videocámara.
— ¡Te demostrare lo agradecida que estoy de "tu amor"! —grito mientras apretaba mas la bufanda.
Me disculpo por el retraso, hubo fallos técnicos y termine reescribiendo el capitulo (eso explica por que es un reverendo asco).
Si llegaron hasta aquí, solo me queda decir ¡gracias por leer!
