¿Serías mi San Valentín?
Capítulo 06
Aclaraciones:
Pareja: ¡Multi-pairing!
Disclaimer: El anime/manga Hetalia, al igual que todos sus personajes NO me pertenecen, pero esta historia es 100% mía.
Guías: "Citas y pensamientos"; historia narrada ; - diálogos -
Advertencias: Muuucho romance.
Momento 06 : USA x UK
Él no era un acosador, ¡Por supuesto que no lo era! Que en ese momento estuviese observando a Arthur tras uno de los muchos estantes de aquella tienda era una mera coincidencia. Y que estuviese vestido con una sudadera, una gorra de beisbol, y un par de gafas negras también lo era.
Es decir, él simplemente había decidido que era el día de "Seguir a Arthur". Así de simple. Que el almanaque dijese que era día de "San Valentín" le importaba tan poco como las miradas que estaba recibiendo de las personas a su alrededor.
Porque puede que le gente pensase en ese momento que él era un pervertido, ¡Pero ellos se equivocaban!
La verdadera razón que obligó a Alfred a encontrarse en aquella situación le convertía en sí en un héroe. O por lo menos él así lo pensaba, aunque quizás la palabra correcta para describirle sería "Novio Celoso".
Si, probablemente esa era la frase perfecta.
- Aquí tiene su pedido joven.
- Muchas gracias, quédese con el cambio.
- No hay de qué, ¡Feliz San Valentín! Y déjeme decirles que ustedes forma una linda pareja.
La "pareja" rió sutilmente. Y Alfred no pudo hacer más que empuñar fuertemente sus manos, y morderse la lengua para no salir de su escondite y gritarle a aquella mujer que esa bruja oxigenada no era la pareja de Arthur, ¡Por qué ÉL lo era!.
Gruñó y maldijo por lo bajo. Las terribles ganas de ir y encerrar a la bruja en un contenedor de basura por, por lo menos, un par de cientos de años estaban latentes. Pero, ¿Por qué no lo hacía? Estaba claro que esa era la parte de la historia en la que él salía en escena y con un heroico movimiento salvaba a su "doncello" de las garras de la pérfida mujer.
Entonces, ¿Qué hacía todavía allí? ¿Escondido tras ese estante como un perfecto cobarde y con los ojos puestos, cual espectador de primera fila, en la escena que se desarrollaba justo en frente de sus narices sin hacer nada para impedirlo?
Suspiró, y rememoró con amargura los acontecimientos que le habían obligado a pasar de "héroe" a "acosador". Todo en un mismo día.
Porque la realidad era la siguiente. Alfred había salido temprano de su trabajo aquel jueves 14, dispuesto a darle una sorpresa a su querido Arthur e ir a pasear y mimarse un poco por las calles, como cualquier pareja normal en San Valentín. Pero sus maravillosos planes se habían ido por el retrete cuando, camino al departamento de este, le encontró justo en la acera de al frente, caminando y riendo alegremente con una desconocida. Se quedó petrificado, no queriendo asimilar lo que estaba viendo, y cuando lo hizo, un mareo venido de quien sabe donde le obligó a apoyarse por unos segundos en la pared más próxima. Porque era imposible, ¡Su Arthur no podía estar engañándole! ¡Era ilógico!.
Y era por esa razón que en ese instante se encontraba allí. Escondido entre los anaqueles, mirando como el amor de su vida le regalaba una de esas flores de aquel enorme ramo de rosas a esa bruja rompe-relaciones.
Alfred sintió una leve punzada en el pecho al ver esa querida mano entrelazarse con otra que no era la suya propia. Tembló, y con un leve "Crack" sintió a su corazón romperse en mucho y pequeños pedazos.
Y fue entonces que Alfred se dijo a si mismo que si perdía, lo haría luchando. Y de un brinco, se paró de su escondite y a paso rápido caminó hasta alcanzar a la pareja.
- ¡Oye tú bruja rompe-relaciones, aléjate de mi Arthur! – Gritó y con un movimiento rápido separó aquellas manos y jaló al rubio a su lado.
- ¿A-alfred? ¿Pero qué…?
Sin medir palabras, Alfred le dirigió la mirada más venenosa de todo su repertorio a la desconocida y sin dejar que Arthur terminase su frase corrió fuera de tienda, ante las miradas atónitas de los presentes.
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- O-oye, Alfred.
Este no respondió y siguió caminando, casi corriendo, por las calles.
- Joder… pero que rayos estás haciendo, ¡Suéltame!
Arthur separó su mano de la otra y con el ceño fruncido miró mordazmente a Alfred, esperando una explicación.
- Arthur, ¿Por qué me engañaste?
- Qu-… ¡Yo no te he engañado!
- Pero esa bruja y tú estaban…
- ¿Bruja? Te refieres a…. O-oye espera, ella solo es una amiga, ok?
- Pero ese ramo de rosas era para…
- ¡Era para ti, idiota! – Gritó a todo pulmón, haciendo que varias de las personas a su alrededor les mirasen y se detuvieran curiosas para observar la escena.
Arthur miró a su alrededor y, encontrándose como el centro de atención, sintió sus mejillas enrojecer. Frunció profundamente el ceño y tomando la muñeca del idiota que tenía por novio caminaron rápidamente a través de las calles, hasta llegar a un callejón apartado.
- ¡No puedo creer que hayas armado una escena como esa en medio de la calle!
- Pero es que Iggy tú me estabas…
- ¡No te he engañado!, por segunda maldita vez. Solo salí con ella porque quería que me acompañara a comprar unas putas flores, y de cualquier forma ¿Por qué estabas allí?
- Es que te vi de la mano con ella y no creía que me estuvieses engañando así que te seguí para comprobarlo.
- ¿Qué tú qué? – Dijo atónito.
Arthur bufó exasperado y se masajeó las sienes. Las ganas de moler a golpes al americano por haberle hecho pasar por semejante situación eran altas. Pero decidió tranquilizarse. Porque en cierta forma podía comprenderlo, es decir, él hubiese hecho lo mismo, o quizás algo peor.
Si, se conocía lo suficiente para saber que castraría a Alfred si alguna vez éste pretendía engañarle.
Suspiró.
- Mira, yo nunca voy a engañarte. A, porque primero terminaría contigo antes de hacerlo, y B, porque… porque yo… y-yo… yo te am-… m-…
- ¿Ah?
- ¡Entiendes la idea, así que no me hagas decirlo! Ok? Solo toma tus putas flores y olvida todo esto - Dijo, y alzando las flores a la altura de su pecho, las estiró en dirección al americano.
Alfred tomó el ramo, y mirando el profundo sonrojo de Arthur, asintió, y acercándose al anglosajón le abrazó fuertemente.
- Perdón Arthur, no volveré a dudar de ti.
- Más te vale, la próxima vez simplemente te golpearé, idiota – Amenazó el inglés, pero envolviendo los brazos alrededor de Alfred, correspondió el abrazo.
Se quedaron así, abrazados, disfrutando de la compañía del otro.
Y entonces Alfred pensó que quizás había exagerado un poco. Pero, ¿El amor es así verdad? Si fuera de otro modo, probablemente no sentiría ninguna de esas emociones que estaba sintiendo al tener a Arthur allí, entre sus brazos.
¡Hola a todos! Muchas gracias por leer hasta el final, aquí vuelvo yo con otro momento de este fic.
En realidad este capítulo debía de haber estado listo ayer :( pero su querida autora ha atrapado un terrible resfriado que la tiene en cama por, por lo menos, un par de días más. Pero no quise dejarles sin capítulo así que ¡aquí lo tienen!.
Si, lo sé, esta historia fue muy cliché y todo e_e, pero… ¡Es lo mejor que pude escribir! En realidad eh escrito tres historias más de esta pareja pero ninguna me convencía lo suficiente :S, así que puse esta jejeje.
Este momento va dedicado a (waaa la lista es larga xD):
"Nathalie Jones" ; "Lovyrs" (Espero ansiosa mi dibujo x3) ; "Kyary" ; "Miku-chan" ; "nena loca" ; "eclipse total" y "Nezza" … ¡Espero que les haya gustado chicas! Está hecho con mucho amosh :3 … y cualquier queja culpen a mi resfriado jajaja.
Y para las chicas que votaron por el AsaKiku y FranUk, ¡Perdón! La mayoría manda u _u, ¡Pero no se desanimen! Si me sobran momentos al final prometo tener en cuenta sus pedidos :)
¡Gracias a todos los que me dejaron reviews! Estoy emocionada, creo que podríamos alcanzar los 100 reviews antes de terminar el fic ;-; *llora* Nunca eh alcanzado esa cantidad de reviews así que realmente eso me motiva para seguir escribiendo.
¡Se cuidan!
¿Críticas?, ¿Dudas?, ¿Sugerencias? ¡Háganmelos saber! :D
