Se presentaba en el siguiente capítulo un gran dilema. Verán, de verdad leo todos los reviews que me dejan y estoy muy agradecida, no sé cómo explicarlo, el problema es que comencé a trabajar y el trabajo, no les miento, es explotador y consume TODA mi energía.. Escribir es imposible así que estoy publicando lo que llevaba escrito de los capítulos de la caminata y espero, algún día poder arreglarlos. De todas maneras esto da culminación a la historia que espero todos hayan disfrutado. Gracias, me han hecho muy feliz.

De verdad. Gracias.


Ríndete y saborea cada minuto de ello.

Al salir de su habitación del hospital no esperaba encontrar a esa persona, Max Tate. El contener un puñetazo a su rostro lo consideró como una hazaña épica y el rubio lo intuyó pues buscó cubrir su rostro pecoso con sus manos. Hiwatari se giró sobre sus talones y continuó con su camino sobre el pasillo del hospital, le costaba un poco caminar pero suponía que no tendría problema en unos meses, ya había terminado su rehabilitación después de todo.

-"Tengo información importante"- intentó decir el rubio siguiéndole y extendiendo una carpeta digital al ruso -"si quieres, léela, si no, quémala"- reticente el ruso tomó aquella tableta de plástico entre sus manos -"pero lo que hagas, vive, haz caso a Kon"- dicho esto se dio la vuelta y caminó en dirección contraria.

Hiwatari suspiró y tomó asiento en los sillones del hospital mientras escuchaba en la televisión de la sala de espera: "El juicio contra Brooklyn Masefield llegó a su fin resultando en cadena perpetua y marca permanente a sus genes"- leyó la reportera -"El principal investigador de las farmacéuticas Kon y heredero de la compañías por contrato, fue declarado culpable en su juicio por el atentado contra los investigadores y extractores del proyecto Linker el pasado-"

Para ese entonces Kai había sonreído con suficiencia, le alegraba saber que Masefield recibiría su merecido, para variar -"Se aplicará uno de los nuevos métodos de condena, creados por el presidente Dickeson de las naciones del norte"- continuó la reportera -"donde, en el registro y código genético aparecerá permanente marcado con antecedentes legales y debe ser tratado con extrema cautela"

Hiwatari suspiró con una idea vaga de que debe ser agradable ser presidente y esta vez miró la carpeta digital, comenzando a escudriñarla con indiferencia hasta notar que habían datos sobre toda la vida de Rei Kon, desde fotos familiares hasta sus condiciones médicas y ciertas grabaciones donde se demostraba su alto coeficiente intelectual y entrevistas donde sonreía con timidez. Quizás niñerías pero el observar esos ojos dorados hacía que el corazón de Hiwatari dejase de latir por largos segundos.

Las grabaciones continuaron hasta dar con el final con las filas y reportes donde una última nota llamó su atención de sobremanera hasta que dos lágrimas rodearon sus mejillas.

En una acomodada casa un equipo de mudanza llevaba y traía cajas dentro del lugar. La residencia se encontraba frente al mar por lo que permanentemente recibía una brisa agradable, además de que traía un pórtico que permitía observar el océano. El doctor Lee se paseaba por las habitaciones y revisaba las escaleras con recelo hasta acercarse a su acompañante, quien observaba el mar desde el pórtico, dándole la espalda.

-"Esto es una locura, necesitas habilitar la casa para la silla de ruedas, el hospital y pueblo están demasiado lejos, no puedes vivir aquí tu solo"- terció cruzándose de brazos -" podrías acabar muerto y no te permi-"

-"Lee..."- le interrumpió, sentado en su silla de ruedas -"estaré bien, no estaré solo"

Lee descruzó sus brazos y miró con seriedad -"nadie podrá encontrarte"- repuso y suspiró antes de darse la vuelta -"vendré mañana en la mañana..."- El doctor se dio la vuelta y notó que el equipo de mudanza había terminado y ahora la residencia estaba llena de cajas de mudanza ¿cómo iba a poder si quiera desempacar? Subió a su auto y condujo preocupado, ignorando los pensamientos de su compañero y casi chocando con algún conductor demente que estaba conduciendo demasiado rápido en una vía más bien desolada.

Por otro lado, el ocupante de esa silla de ruedas sonreía y miraba su tableta digital donde un mensaje de texto por parte de Tate leía; "le entregué la información. Te visitaré luego." El joven sonrió y giró su rostro a las escaleras del pórtico al escuchar un estruendo, Hiwatari había llegado corriendo y ahora se sostenía con fuerza del barandal pues su cuerpo continuaba torpe a pesar de haberse rehabilitado. Los ojos rojos estaban abiertos como platos y sus labios abiertos, al verle corrió de cuenta nueva esta vez abrazar a la persona en la silla de ruedas.

-"Rei..."- susurró abrazándole con fuerza, creyendo que estaba soñando.

-"bienvenido, Kai"- sonrió el chino apoyándose en su pecho.

-"estoy soñando..."- susurró con manos temblorosas, Rei cerró los ojos.

-"podría ser..."- dijo sonriendo -"no sabemos a ciencia cierta si esta vida es un sueño o no, existen teor-" -Kai le interrumpió besando sus labios y abrazándole. Era Kon diciendo métodos científicos o teorías rebuscadas incluso afuera del linker.

-"jeje..."- Rei bajó el rostro sonrojado -"no me esperaba eso..."-carraspeó.

-"porqué no dijiste que podías salir..."- comentó Kai tomando sus manos mirándole quizás un poco enojado. Kon se encogió de hombros

-"porque no creí que iba a salir...mi teoría no estaba comprobada y fue más un impulso; Mi cerebro junto a una mini descarga del linker por modificar el código lograron despertarme"- Rei suspiró, tuvo un poco más de ayuda que eso pero no era necesario explicar tanto -"lo lamento..."- musitó.

-"parecías empeñado en torturarme"- besó su frente y le abrazó, no importaba, el estaba allí con él, se giró a ver las cajas entonces en medio de la sala y Rei lo notó.

-"estaba pensando..."- comenzó -"podríamos vivir juntos...frente al mar"- dijo tomando su mano y sonriendo, agregando al cabo de unos segundos -"puedes torturarme la siguiente vez..."- sonrió divertido

-"Kon me aseguraré que la próxima vez tú seas el que se arrastre a mi"- dijo sonriendo levemente divertido o más bien no había podido borrar su sonrisa de hace rato. Abrió una de las cajas y empezó a revisar que en su mayoría eran libros, no le extrañó en lo absoluto.

-"si me lanzo de la silla puedo arrastrarme..."- dijo Kon sonriendo y avanzando su silla de ruedas hasta el ruso, tomando algunos de los libros; Don quijote, Kai alzó una ceja

-"no de esa forma, Kon"- continuó revisando -"tienes muchos libros de caballeros..."- comentó, llevando una pila de estos al estante bajo las escaleras. Rei sonrió ojeando las páginas (a pesar de haber libros digitales él prefería los tradicionales)

-"quizás la próxima vez yo seré un caballero y te protegeré"- dijo acariciando la tapa, Kai suspiró y lo tomó de sus manos

-"no me importa que serás...¿puedes pensar en el ahora Kon?"- comentó llevando otra fila de libros al estante, el chino sonrió con rostro culposo y le miró trabajar con una sonrisa, Hiwatari tenía razón debía concentrarse en que ahora estaban juntos. Miró una última vez al balcón pues creyó por un momento que alguien les observaba.

Rei sonrió y cerró los ojos por un segundo para susurrar un "gracias", miró a Kai nuevamente antes de también tomar unos cuantos libros y llevarlos al estante, continuaron hablando durante toda la noche. Hasta pasar la primera de muchas noches juntos.


-"¿entonces así vas a acabar todo?"- escuchó ensimismado al ver al último de los centinelas caer al suelo por impactos de bala sobre su pecho, a su lado una mano levemente familiar y callosa tomaba su hombro; Zhong Wei tenía un arma en su mano y la guardaba en su funda al haber acabado con el último.

Rei Kon bajó la vista y separó sus manos de la computadora -"solo podía activarse desde afuera"- dijo y giró su vista, notando al resto de sus vidas pasadas que le miraban entristecido.

-"¿es verdad? ¿o eso quiere creer?"- preguntó Ren, colocando sus manos tras su espalda y encarándole con sus ojos verdes -"¿aún tienes miedo?"

Rei bajó el rostro y asintió -"mucho..."- miró al ascensor vacío -"pero todo acabo..."

-"¿de verdad esta cafetera ya no funciona?"- preguntó Sheng tocando al azar algunas teclas y generando una X gigante en pantalla, Zhong le haló de un movimiento.

-"no toques eso, tarado"- le replicó.

-"¿no te gustaría haberlo intentado?"- preguntó Song, el adolescente de ojos azules levantó el rostro de Rei para encararle -"¿una vida con Kai?"

Rei volvió a desviar la vista -"quizás no estamos destinados..."- se quejó -"no entiendo que hacen aquí, moriremos...con algo de suerte nuestra próxima reencarnación no será patética...¡no será horrible!"- cubrió su rostro y arrancó a llorar -"¡soy un cobarde!"- se abrazó a sí mismo -"de verdad quería ir con él y ahora nunca podré hacerlo"- los miró -"Ni siquiera pude conocerle bien"

-"entonces sal..."- Dijo Yu avanzando hasta el elevador para aplicar el mejor uso de sus fuerzas e intentar abrirlo, Ren fue en su auxilio y ambos lo abrieron sin problema.

-"ya no está el código..."- intentó explicar Rei con ojos abiertos pero Jinj se acercó y tomó sus manos.

-"tampoco deberías ser capaz de hablar con nosotros y aquí estamos, Rei"- explicó Jing con calma y sonriéndole. Rei se perdió tanto en los ojos dorados del otro que no notó que Zhong y Sheng le cargaban, uno levantándole por sus brazos y otro las piernas -"¿no lo ves? El linker está conectado a tu mente...no es simplemente un código"

-"...¿qué hacen?"- susurró Rei sorprendido mirándoles.

-"lo que tú no tienes agallas para hacer por ti mismo..."- explicó Zhong -"debes dejar de depender de las personas y encargarte de las cosas por ti mismo..."

-"si quieres a Kai, ve, por amor a los cielos acuéstate con él y deja esas fases depresivas"- dijo Sheng meciéndolo a un lado junto a Zhong, amenazando con lanzarle al foso del elevador vacío.

-"recuerda que somos parte de tí, Rei"- comentó Ren con calma -"así que eres más valiente de lo que crees"

Antes de reclamar ya había sido lanzado al foso, cayendo por un eterno vacío impoluto donde el blanco dominaba todo.


-"Entonces, así saliste"- comentó Kai extendiendo su mano y acariciando el rostro de Kon quien sonreía con timidez mientras asentía. Hiwatari se encontraba inclinado sobre su cuerpo y besaba con lentitud medida su cuello, pues la camisa de Kon ahora estaba en el suelo de la habitación.

-"crees que si estamos juntos..."- comentó mirándole y conteniendo un leve respingo por sus besos -"¿ellos también lo están?"

Kai apoyó la barbilla en el pecho de Rei y resopló -"...no lo sé"- dijo tranquilo delineando su silueta con los dedos -"ni me importa..."- Rei rió y le miró con reproche fingido.

-"estás siendo desconsiderado contigo mismo en el pasa-"- Kai le había besado y rodeado con sus brazos antes de que terminara aquella frase. Se miraron por largo tiempo antes de que Kon se apoyara en su pecho y lo besara, cerrando sus ojos luego. Tenía un lugar al que pertenecía y no quería alejarse de ese lugar.

Nunca más.