Capitulo 6
Carim estuvo a punto de ahogarse con su té, las palabras de Chrono Harlaow la habían tomado tan por sorpresa que ella misma tenía que recordarse que esto era un conversación seria y de vital importancia.
-¿Que quieres decir?
-Se que parece increíble, pero Fate no es del todo humana.-dijo Chrono.
Sus facciones se habían tornado más serias y su mirada estaba plagada de fantasmas del pasado que amenazaban con comérselo, algo que le decía a Carim lo importante que era que estuviera contándole aquello.
-No...no te entiendo, Chrono, ella parece normal.
-Lo parece pero, ¿nunca te has preguntado porque es tan buena en todo lo que hace?
La verdad que si lo había hecho, cuando llego a su oficina, Carim le había tomado las pruebas aunque no hizo falta mucho para que se diera cuenta de que Fate lo pasaba todo sin ni siquiera despeinarse, de hecho, parecía divertirse poniendo su cuerpo y mente a prueba.
-Al principio tuve mis dudas.-admitió Carim.-...incluso pensé en que hacía trampas y estuve a punto de no admitirla en la comisaría.
-Pero al final la admitiste.-dijo Chrono.
-Bueno, una noche la vi estudiando las leyes en la biblioteca, estaba tan concentrada y tan decidida que supe entonces que tenía que tenerla en mi equipo.-dijo la rubia.-...y me deje llevar por el pensamiento de que simplemente, Fate T. Harlaow era perfecta.
Chrono sonrió, muchas personas decían eso de su hermana y aún así ella no se veía perfecta para nada, ella se veía muy lejos de lo que la gente llamaba perfección.
-Supongo que no has visto a los perros del Consejo hablar de mi hermana.
-Si lo he hecho y, créeme, tuve que pelear con ellos.
-¿Si?
-Si, ellos no querían que mi comisaría, el estandarte de la policía, se manchara con el nombre de Fate. Sabía que me estaban escondiendo algo, Fate ya era mi amiga y mejor agente y no quería perderla, así que los mandé a mirar a donde el sol no brilla y les dije que si Fate se marchaba se despidieran de mi comisaría como ayudantes de guardaespaldas cada vez que salían.
Chrono asintió, él sabía muy bien lo que era pelear por darle a Fate algo de libertad mientras ellos solo salían a divertirse a costa de sus abusos de poder.
-Nunca te dijeron porque odian a Fate, ¿Verdad?
-Pues no y con lo que tu me has dicho, supongo que tiene algo que ver.
-Mucho...-susurro Chrono.-...para contarte la verdad de Fate, primero tengo que pedirte que esto no salga de aqui, solo Hayate, mi madre y yo conocemos este secreto y Fate no quiere que salga de ahí, ¿de acuerdo?
-Claro.-dijo Carim.-...pero ¿y Arf? Ella es como hermana para Fate y no creo que tenga que decirte nada de Nanoha.
Chrono negó con la cabeza, antes de contar la verdad escondida tenía que asegurarse, no quería que su hermana le gritara por contar algo que era tan suyo y debía darle la oportunidad de que ella misma se lo contara tanto a Arf como a Nanoha.
-Cuando Arf conoció a Fate, le cogió tanto cariño que no tuvimos corazón de contarle de donde venía.-dijo Chrono lentamente.-...y Nanoha...eso es algo que tiene que decidir Fate, no nosotros.
-Tienes razón...-dijo Carim.
Chrono suspiro, buscando en su memoria el recuerdo que quería olvidar, su primera misión y su peor pesadilla que todavía lo perseguía aún cuando sabía que no podía haber hecho nada más.
Aquello era insalvable y todavía daba gracias de poder contar con Fate.
-Todo empezó en mi primera misión...-comenzó Chrono.
Flashback
Chrono Harlaow tomo aire mientras aterrizaban en la zona de control donde su misión comenzaría, era de total prioridad cuidar los pasos que se daban y mantener una perfecta sincronización para que Anton Masaf no tuviera oportunidad de escapar.
-Recordad que todo debe hacerse en silencio.-dijo su capitán.-...nadie debe saber esto hasta que tengamos a Masaf en nuestras manos.
-De acuerdo, Capitán.-dijeron sus cadetes.
Todos se desplegaron por la zona, varios compañeros irían por el patio, mientras otros usarían la distracción para atraer a los principales guardias y encargarse de ellos, Chrono, el Capitán y su segundo al mando junto con otros seis cadetes, entrarían por atrás, justo al laboratorio donde se pensaba que Masaf usaba a personas y niños para sus experimentos genéticos.
-Muy bien, Harlaow, fuerza la puerta, Corvex, noquea al primer guardia.-dijo el capitán.-...Rogers y yo iremos justo detrás.
Chrono tenía que admitir que los nervios se lo comían pero aquello era lo más excitante de su vida, el peligro, las misiones planeadas deprisa y el no saber cuando te podrían descubrir o atacar hacia de aquello algo adictivo. Ahora podía entender porque su padre había querido dedicar su vida a esto.
-¡Harlaow!-grito el capitán.
Chrono salió de su ensoñación y forzó la puerta con sus manos habilidosas dando permiso a Corvex que, con una llave de artes marciales, noqueo al guardia y rápidamente todos se apilaron en dos pilares cercanos a la mesa de operaciones.
-Que cojones hace...-susurro Corvex.
-Silencio.-dijo el capitán.-...tenemos que acercarnos con cuidado.
El capitán les hizo señas, Chrono debía mirar la mesa donde ahora Anton miraba lo que había creado con una sonrisa desencajada y la mirada perdida.
-Esta loco...-murmuro para si mismo.
-Adelante.-dijo el segundo del capitán.
Entonces, a la velocidad de la luz, Chrono se coloco en la mesa, delante de Anton Masaf mientras Corvex se colocaba a su espalda, el capitán en su lado derecho y el segundo en el izquierdo.
-¡Anton Masaf! ¡Queda detenido!-grito el capitán.
Anton se sorprendió al principio, pero luego su mirada se tornó pura desesperación mientras el segundo y Corvex lo arrestaban y le ponían las esposas y el capitán y Chrono se acercaban a la mesa.
-¡Mi preciosa arma!-grito Anton.-...¡no la toquéis!
-¿Arma?-pregunto el capitán.-...¿de que habla?
Chrono se quedo mirando a la mesa, una niña solitaria y asustada se envolvía en una suave manta amarilla con varios cables conectados a su cuerpo, parecía sacada de una película de terror y aún así, el chico podía ver la firmeza en sus ojos.
-Capitán..-dijo Chrono.-...es una niña y...
-Parece que le ha hecho algo.-terminó el capitán.
Los dos se miraron mientras la niña intentaba sin éxito soltarse de sus agarres, Chrono se sentía descorazonado por ella, su mirada roja como el fuego y su pelo dorado le pedían a gritos que la sacara de aquel lugar, ella estaba asustada de todos ellos.
-Sacala de aquí, Harlaow.-dijo el capitán.
-¡Capitán! ¡Corra!-grito otro de sus hombres.
Chrono se apresuro a coger a la niña a pesar de la pelea que ella le estaba dando y la llevo rápidamente en sus brazos mientras seguía la estela que el capitán había dejado detrás de él.
-¿Que pasa?-escucho decir al capitán.
-Cuerpos...-dijo el oficial.-...varios de ellos...tienen signos de violencia y hemos encontrado esto en la puerta.
El capitán leyó lo que ponía y murmuro una grosería mientras Chrono llegaba a su lado con una exhausta rubia en sus brazos, la niña había dejado de pelear y ahora dormía seguramente por el agotamiento y el esfuerzo. Fuera lo que fuera lo que le estaba haciendo Masaf, la estaba matando lentamente y lo habría conseguido de no ser por su llegada.
Pero ahora, otra nube estaba sobre sus cabezas,una que solo conocía al capitán y los oficiales que estaban en el jardín.
-¿Que pasa, Capitán?
-Mira ahí dentro, chico.-dijo el capitán.-...para él no eran más que especímenes vacíos de su maldito experimento.
Chrono suspiro y echó un vistazo al cobertizo solo para ver la imagen más horrenda que sus ojos pudieran recordar, esqueletos amasados en el suelo daban pruebas más que suficientes para ejecutar a Masaf cientos de veces.
Entonces recordó lo que tenía en sus brazos y salió de allí sintiéndose enfermo y a la vez aliviado de, al menos, haber salvado a una persona, aunque la inminente pregunta todavía estaba flotando en el aire.
-¿Que han hecho contigo?-le pregunto al cuerpo dormido entre sus brazos.
Fin Flashback
Carim podía sentir las lágrimas derramarse por sus mejillas, Chrono contaba la historia de manera que ella no pudiera pasar por alto las emociones, el miedo de Fate o la angustia de Chrono por las víctimas y las consecuencias de un idiota.
-¿Que paso con los cuerpos?
-Los enterramos, pero sin un nombre.-dijo Chrono.-...pertenecen al panteón, tumbas que no tendrán nombre ni ningún familiar que pueda despedirlos como se merecen.
-Maldito bastardo.-mustió Carim.
La rabia se apoderaba de ella en segundos, ¿como podían jugar así con la vida? ¿quien les daba el derecho para decidir por los demás?
-Fate...-susurro Chrono.-...cuando volvió a despertar era totalmente incontrolable, tuve que pasar varias horas razonando con ella hasta que dijo su primera palabra y a partir de ahí, intente darle todo lo que pude.
-¿Porque?-pregunto Carim.-...es decir, ¿porque tu? ¿porque ella?
Chrono apenas sonrió, él se había preguntado lo mismo mucho tiempo atrás, cuando había ido con su madre para que Fate la conociera y se diera cuenta de que había gente buena en el mundo.
-Le hicimos estudios por semanas, buscando problemas pero ella no parecía tener ninguno.-dijo Chrono entonces.-...la única diferencia era que tenía mucha velocidad y era extremadamente lista a parte de poder razonar contigo como si fuera una persona totalmente seria y capaz y no una niña recién sacada de una tragedia.
-Ya veo, así que...-aventuró Carim.-...la alteraron.
-Más o menos.-dijo Chrono.-...mirando los apuntes de Masaf, pensamos que era más explotar sus habilidades físicas escondidas.
-Como...-pensó Carim.-...¿Como desarrollarlas rápidamente?
-Exacto.
-Pero, ¿para que?-se pregunto.
-Para convertirla en un arma.-mustió Chrono.
Ahora ella podía entender porque Fate era tan buena en todo, sus alteraciones la hacían igual de valiosa que de peligrosa, la diana perfecta para enemigos y para los idiotas del consejo.
-Entonces Chrono, es única para esta misión.-dijo Carim.
-Lo se.-dijo él.-...lo se, mi madre la adoptó porque se enamoro de ella al instante y yo ya la quería como mi hermana después de pasar semanas intentando hablar con ella. Era adorable a pesar de su tristeza, por eso pensamos que lo mejor era tenerla en la familia, para darle el cariño que se merecía, pero cometí un error.
-¿Cual?
-Le hable de la valentía de mi padre y ella quiso ser igual...-murmuro Chrono.-...y ahora, ella también se marchara y mi madre y yo no...
Carim lo abrazo porque no sabía que más hacer, ella misma se planteaba anularlo todo, pero sabía que no podía, si lo que estaba pasando ahora era como lo que había pasado con Fate tiempo atrás...no quería ni pensarlo.
-No va a irse, Chrono.-susurro Carim.-...volverá, me asegurare de ello.
E iba a hacerlo, porque ahora mejor que nunca entendía el miedo de todos los que la conocían de verdad, ahora sabía que no podía fallar por nada del mundo, ella era la jefa y ella protegería a los suyos con uñas y dientes.
Bardock Karpenski era historia y Fate iba a volver a su vida cargada de amor, esa era la solemne promesa que Carim se hacía así misma.
Cueste lo que cueste...
