Capitulo 11

Chrono se sentó cuando la principal rastreadora de las Fuerzas Especiales entró en su oficina, su semblante serio como una piedra le dieron los pocos indicios que le faltaban para saber que aquello no era visita de cortesía. Algo había pasado en su misión.

Que Fate este a salvo, que este a salvo...

-Singum...-murmuro Chrono.

-Necesito información.-dijo Signum.-...así que voy a saltarme el protocolo e iré directamente al grano, Chrono.

No podía negarse que era valiente, saltarse el protocolo delante de un superior era un desacato a la autoridad y conllevaba pena de cárcel, pero a aquella mujer ni siquiera parecía importarle y eso solo hablaba de lo delicado que era el asunto.

-Dime lo que quieres saber.-dijo Chrono.

-Los realces de Fate.-dijo Signum.-...necesito saber que clase de realces tiene.

Por un momento Chrono se quedo en silencio, él sabía que llegaría el día en que no podría esconder más el secreto, sabía que saldría a la luz y entonces querrían hacerle daño.

-¿Porque?-pregunto.-...¿vas a matarla?

-Espero que no.-admitió Signum.-...Chrono, Karpenski la tiene y no porque fuera parte de nuestro plan si él descubre que ella fue parte de los experimentos de Masaf...

La usara de nuevo...

Chrono cerró los sintiendo la bilis subirle por la garganta, tenía miedo por su hermana y por primera vez en años, no podía hacer nada al respecto. Era un perfecto inutil ahora mismo.

-¿Como conoce el secreto de mi hermana?-pregunto mirando a Signum.

-He tenido la sensación de que era distinta desde que oí hablar de ella.-admitió Signum.-...pero fue Carim quien me lo confirmo después de que secuestraran a Fate, ella sabe que solo trabajando todos juntos podremos hacer algo.

Chrono asintió, solo podían vencer a Bardock colaborando entre todos, aunque pudiera sentir como si Carim lo hubiera traicionado, ella lo había hecho desesperada por salvar a su hermana y solo por eso lo dejaría pasar esta vez.

-Mi hermana...-dijo Chrono.-...sus habilidades son tantas que a veces olvidos unas cuantas, puede correr a mucha velocidad, puede sentir presencias a metros de ella, también puede proyectar sus pensamientos en otras personas y leer el aura de la gente.

Signum admitió para si misma que estaba sorprendida, no podía imaginarse que una misma persona tuviera tantos realces y pudiera seguir con vida tanto tiempo como Fate lo había hecho, pero por otra parte le asustaba, todo eso le dejaba saber lo poderosa que era.

-Impresionante...-dijo Signum.-...¿tiene problemas de control?

-Varios.-sonrió Chrono.-...mi hermana necesita tener su mente en activo siempre, es una de las razones por las que eligió ser el tipo de policía que es, necesita la acción para vivir. También necesita independencia y seguridad para no perder el control.

-¿Lo ha perdido alguna vez?-pregunto Signum.

-Una vez.-admitió Chrono.-...acabe con la nariz rota y mi madre inconsciente, después de eso, se entreno día y noche y ahora puede vivir una vida normal.

-Ya veo...-susurro Signum.

Chrono estaba nervioso, ahora ella sabía las ventajas y las desventajas de Fate, podía ayudarla tanto como podía condenarla.

-¿En que piensas?-pregunto Chrono.

-Me preocupa que Bardock la siga alterando.-dijo Signum.-...si tiene algo que ver con Masaf debe saber sobre la cobaya superviviente de aquel loco y podría querer terminar su trabajo.

-Fate es fuerte resistirá hasta que podamos salvarla.

-No es eso, Chrono.-dijo Signum.-...si la sigue alterando y sale fuera de control, no me quedara más remedio que eliminarla.

Chrono apretó los puños hasta tener sus nudillos blancos por la fuerza, ella simplemente no podía hablar sobre matar a su hermana sin más, él no se lo iba a permitir.

-Lo prohíbo...-comenzó Chrono.

-No puedes.-dijo Signum.-...sabes que no habrá otra manera.

-Ella no dejara que pase.-dijo él.-...mi hermana tiene un corazón de oro y es muy buena, no se dejara vencer al descontrol.

-Sabes que hasta los mejores pueden perder el control con tanto poder.-dijo Sigum.-...aún así, espero que tengas razón, porque de lo contrario no me detendré.

-¡Tiene derecho a vivir!-grito Chrono.

Signum podía ver marcas de lágrimas en sus ojos y realmente no quería ser quien diera malas noticias, ella no quería tener que eliminar a alguien de los suyos, alguien que parecía ser mejor persona que ella.

-Lo tiene, Chrono.-dijo Signum.-...pero si es verdad lo que dices sobre ella, también sabrás que será la primera en pedirme que la destruya antes de hacer daño a nadie.

Su teléfono vibró, un mensaje de Zafira diciéndole que ya tenía lo que buscaba y que no iba a gustarle nada, algo que no iba a ser nuevo para ella pero que tenía que investigar por el bien de la misión.

-Siento que tenga que ser así, Chrono.-dijo Signum.-...y de verdad espero no tener que hacerlo.

Se levantó de la silla y camino hacia la puerta con el corazón pesado, sabiendo que realmente era la primera vez que deseaba que no pasara lo que ella sospechaba que iba a pasar.


Zafira respiro pesadamente mientras terminaba de desencriptar los datos sobre Shiro Takamachi, miles de archivos secretos sobre sus movimientos fuera de la policía.

-Este tipo esta en problemas.-murmuro frente al ordenador.

-¿Tan grave es?-pregunto Teanna a su espalda.

-Bastante...-murmuro Zafira.-...sus archivos son top secret y ese tipo de cosas solo se guardan para misiones de alto rango o para criminales, además, Vita, aquí hay muchas personas, seguramente jefes de Takamachi, puedo ver la formalidad policial en sus correos.

Vita suspiro sorbiendo algo de su café, no era normal para ella estar nerviosa, pero últimamente este caso la estaba llevando a la locura lentamente.

-Zafira, los datos.

Signum apareció por la puerta, siempre seria y concentrada a veces se preguntaba como Shamal había ido a parar con ella, pero Vita no podía quejarse, su amiga era feliz con esa mujer y con eso le bastaba.

-Jefa...no va a gustarte.-murmuro Zafira.

-Ya lo has dicho, ahora los datos.

Zafira le paso el informe de Shiro Takamachi mientras se encogía de hombros y sorbía de su té, todavía tenía que volver a casa y hablar lentamente con su esposa sobre este tema, no estaría contenta y él llevaba todas las de perder pero le había prometido no esconderle secretos el día que se casó con ella y pensaba cumplirlo hasta el día de su muerte. Aunque significara dormir en el sofá.

-Esto es increíble.-murmuro Signum.

Dejo el informe en la mesa mientras cogía el teléfono y la imagen de Carim aparecía delante de ella, Signum no estaba contenta y necesitaba sacar su rabia dentro de ella aunque sabía que no tenía derecho a hacer lo que iba a hacer no podía controlarse.

-Donde esta la oficial Takamachi.-murmuro.

-Aquí, he traído los resultados del cabello de Fate-chan.-dijo Nanoha.

-¿Tiene idea de lo el bastardo de su padre ha hecho?-pregunto Signum en un tono frío.

La imagen de Nanoha se paralizo en segundos, Carim la miro con sorpresa y Hayate comenzó a decirle cosas poco respetuosas mientras su equipo la miraba como si estuviera loca.

-¿Como?-pregunto Nanoha.

-He investigado a Takamachi como me pedisteis.-dijo Signum.-...tenía archivos encriptados y por eso llame a Zafira, mi informático, él a conseguido traducir los archivos y según lo que pone aquí, su padre es un verdadero bastardo.

-¿¡Que esta diciendo!?-grito Hayate.

-Signum, ¿de que hablas?-murmuro Carim.

Signum respiro, la rabia corría tanto por sus venas que apenas podía resistirlo mientras apretaba el informe en sus manos. Eran unos bastardos con poder y usaban peones igual de malos para sus propósitos.

-Una parte del gobierno apoyaba los proyectos de Anton Masaf.-murmuro Signum.-...la guardia que tenía no era de mercenarios, era un cuerpo de élite elegido para eso, ellos querían hacer daño a esa gente...

Como seguramente quieren hacer daño a los rehenes que tienen ahora.

-¿Quieres decir que nos están traicionando?-pregunto Carim.

-Eso exactamente.-dijo Signum.-...es repetir lo del pasado y Fate es la maldita pieza clave de todo aquello.

-¿Fate?-pregunto Hayate.-...¿porque?

-Sus alteraciones, velocidad, sensaciones, auras...-murmuro Signum.-...fueron programadas hace mucho tiempo para convertirla en un arma mortal, pero si ella es alterada con realces como fuerza y inteligencia, no podrá ser detenida a menos que...

-Que la eliminemos.-murmuro Yuuno.

-Exacto...-dijo Signum.

-¿En que favorece eso a los que nos traicionan si quieren hacerla un arma?-pregunto Hayate.

-Como he dicho, una parte la quiere como arma y la otra la quiere destruida.-dijo Signum.-...la están usando para jugar a quien es más fuerte.

Nanoha miro de Signum a Yuuno, los dos parecían saber lo que había que hacer en caso de que todo fuera realmente mal, se creían con derecho a eliminar lo que ella quería a cambio de la paz. ¿Ella tenía ese derecho también? ¿Que era más importante, la lealtad a tu país o el amor?

-¡No!-grito Hayate.-...¡No podéis! ¡No matareis a mi mejor amiga!

-No es justo...-murmuro Carim.-...tiene que haber más opciones.

-Quizá la única que haya sea encontrarla antes de que sea demasiado tarde.-dijo Signum.-...Teanna esta saliendo en este momento para allí, sigamos con el plan de rescate, Zafira intenta entrar en los archivos del Consejo, quiero la cabeza de quien nos esta traicionado.

-Si señora.

-Yuuno, Jaila dadnos todo, absolutamente todo lo que tengáis de esas pruebas, Hayate, yo y Teanna buscaremos similitudes e investigaremos quienes son los secuestradores.-dijo Carim.

-Yo y Vita iremos a ver a Takamachi.-dijo Signum.

-Esta bien.-dijo Carim.-...Nanoha...

Pero cuando se giro a mirar a su oficial, Nanoha ya no estaba a la vista, la puerta estaba abierta y un gran nerviosismo se apodero de todos los que estaban presentes.

-Su padre...-dijo Hayate.

-No te preocupes.-dijo Vita.-...si esta allí la encontraremos.

Y, aunque sabía que Nanoha no era una asesina, Hayate se encontró de repente temiendo por la seguridad del Señor Takamachi.


Los gritos se escuchaban por toda la sala, Shamal trataba de tapar sus oídos mientras Erio se mantenía en un rincón de su celda con las dos chicas que le acompañaban. No sabía quien era, pero parecía estar pasando por una tortura peor a la de todos los demás.

-Tírala a la celda, hoy no sirve para nada más.-dijo Bardock.

La celda de Shamal se abrió y un cuerpo entro con un fuerte golpe en el suelo mientras la celda se cerraba duramente. El cuerpo no se movía y Shamal se sintió tan enferma como el cuerpo se veía, golpes, sangre que goteaba de la oreja.

La chica no estaba en buen estado y a pesar de no confiar del todo, Shamal no pudo evitar acercarse a reconocerla.

-Pobre...-murmuro con lágrimas en los ojos.

Estaba dormida con una expresión de dolor rompiendo el corazón de Shamal, ella cogió una de las pequeñas sabanas que cubrían su cama y la tapo con ella, esperando darle algo de calor dentro de las frías celdas. Era todo lo que podía hacer.

Signum, ven pronto por favor...


Proximamente

-¡Voy a matarte!

-Detenla antes de que se arrepienta.

-¡No quería! ¡Te lo juro!

-¡Hoy va a ser un gran día!

-¿Cual es tu nombre?

-¿¡Que es esa bestia!?

-¡Los tengo!

-¡Policía! ¡Manos arriba!

-Ya podéis empezar a hablar o vais a ver lo perra que puedo llegar a ser...