Capitulo 14

Hayate sabía que había que hacer no era la primera vez que se veía haciendo aquello, era una policía y debía seguir el protocolo normal. Además, Carim había confiado completamente en ella.

-¿Estas lista?-dijo Teanna.

-Si, vamos.-dijo Hayate.

El estudio de las pruebas había sido una locura y probablemente, de no ser por Teanna, todavía estarían dándole vueltas donde podían estar los secuestradores de Fate.


Flashback

Teanna había llegado en el coche privado de las Fuerzas Especiales, algo que no le sorprendía, si eran famosos a parte de por tener la mejor flota de guardias de la seguridad a nivel mundial, era por tener siempre coches que podían valer más que sus vidas.

-Mi nombre es Teanna Lanster.-dijo a Carim.-...voy a ayudarlas en el desarrollo analítico y la planificación de rescate a su compañera y los demás rehenes.

-Encantada.-dijo Carim.-...siento conocerla en estas circunstancias...

-Yo también.-dijo Teanna.

-Pongámonos manos a la hora.-intervino Hayate.-...cuanto antes empecemos, mejor.

Parecía molesta y aunque no quería demostrárselo a Carim no podía evitarlo, ella siempre trataba tan bien a las visitas que a veces los celos le ganaban la partida.

-Bien...-dijo Teanna entrando a la base.-...¿Que tenéis?

-Marcas de ruedas.-dijo Hayate.-...nuestros científicos, Yuuno y Jaila dicen que las ruedas solo pertenecen a un tipo de coches, una furgoneta Nissan de los 80.

-Una vieja furgoneta y además especial.-murmuro Teanna.

-¿Especial?

-Si, solo hay un tipo de furgoneta Nissan que se comercializara aquí en esa época y la verdad es que solo unos pocos pudieron permitírsela.

-Siendo cosa de Bardock...-murmuro Carim.

Teanna asintió, no debería extrañarle aunque Hayate podía ver perfectamente que a ella si le extrañaba.

-¿Que pasa?

-Bueno...-dijo Teanna.-...Bardock no es tan viejo como para conocerla, no sabemos como es ni que edad tiene pero calculamos que si sigue los pasos de Anton Masaf no puede ser mucho mayor que Fate, calculamos que debería tener unos diez años cuando Fate estaba siendo realzada por Masaf.

-¿Y eso sería hace cuanto?

-No lo se, solo Shiro Takamachi, Fate o el propio Bardock podrían confirmarlo.

-Osea que puede ser algo dejado por Masaf.-murmuro Hayate.

Teanna asintió y probaron otra pieza de las pruebas, el cabello de Fate, habían demostrado que era suyo mediante el A.D.N pero no entendían como solo se había encontrado ese poco cabello.

-Probablemente ella lo dejara.-dijo Hayate.

-Lo que indica que sabía donde iba cuando la cogieron.-murmuro Teanna.

Carim asintió para ella más que nadie era difícil asumir que probablemente si ella no le hubiera pedido que hiciera aquello Fate no lo habría hecho, eso y su confusión por el aparente rechazo de Nanoha la habían llevado a este punto, pero había algo más que le carcomía la mente.

-¿Estas bien?-pregunto Hayate.

-Si...-murmuro Carim.-...me pregunto, Fate estaba más que preparada, es la mejor y con sus realces...¿porque se dejaría coger tan fácil?

-No se...-murmuro Hayate.-...quizá se negara a fallar la misión, ya sabes como es con el trabajo.

-¡Lo tengo!

Hayate y Carim miraron a Teanna mientras la joven aplaudía sobre su cabeza y las miraba señalando la pantalla de su ordenador.

-¿Que tienes?

-Donde esta la furgoneta.-dijo Teanna.

-¿¡Como!?

-Si, veréis, tenéis el perfil de A.D.N de Fate aquí, supuse que si la habían llevado inconsciente quizá tuviera una posibilidad de haber dejado alguna muestra biológica en el coche, así que saque mi super programa de detección de A.D.N y localice un punto donde se corresponde el A.D.N de Fate.

-Pero después del tiempo que ha pasado, el A.D.N habrá desaparecido.-dijo Hayate.

-Ahí entra la furgoneta, mientras estabais hablando hable con el fabricante de uno de las furgonetas Nissan, dice que sus alfombrillas suelen retener muy bien los restos ya que sus pelos están hechos para absorber, cuestiones de beneficios, cuanto más se ensuciaran, más tendrían que llevarlas a limpiar, creando así dinero para la empresa, por lo que cualquier resto fisiológico puede haberse quedado pegado en ellas.

Hayate y Carim la miraron como si acabara de obrar un milagro mientras ella señalaba a su tesoro más preciado de última técnologia, su super ordenador.

-Por este tipo de cosas amo las Fuerzas Especiales.-dijo Teanna.

-Bien.-dijo Hayate.-...pues me voy a averiguarlo.

-No, espera, iré yo.-dijo Carim a su espalda.

Teanna podía sentir cierta tensión y se excuso diciendo que iría a prepararse para irse con la que fuera a ir dándoles espacio para hablar.

-Iré yo.-dijo Hayate.-...es mi amiga.

-Soy tu jefa.-dijo Carim.-...voy a ir yo.

Hayate sonrió a pesar de la tensión le parecía algo tierno que Carim quisiera protegerla, pero como bien había dicho, era la jefa y tenía que controlar todo mientras ella andaba de cacería.

-Recojo mejor las pruebas que tu.-murmuro tocando su mejilla.-...volveré pronto.

-No te negaré eso, pero no me gusta esto.-dijo la rubia.-...ten cuidado.

-Siempre.

Le dio un pequeño beso en los labios, solo para recordarle que volvería a acabar la charla que tenían pendiente y se marcho lista para enfrentar a los secuestradores de su mejor amiga.

Porque pasara lo que pasara, iba a hacerles saber lo que era meterse con alguien cercano a Hayate Yagami.

Fin Flashback


Era un almacén abandonado a las puertas de una montaña, algo normal para ser la guarida de los malos pero había algo fuera de lugar para Hayate, un sexto sentido que no la dejaba vivir en paz.

-Bien, abramos la caja de pandora.-murmuro Teanna.

Hayate asintió y se dirigió a las puertas del almacén, el interruptor brillaba con rojo fuego cuando lo apretó y espero lentamente a que se abrieran las puertas con su arma apuntando al frente.

Instinto, algo no va bien...

Hayate entró lentamente, casi sin querer al almacén, su arma siempre delante a la espera de algún enemigo, de algo que la llevara a la furgoneta.

-Hayate, espera.-dijo Teanna.

Ella entró detrás suya, mirando a su alrededor todo lo que podía estar mal, aquello estaba muy tranquilo para ser normal y la sensación de que todo era una trampa se hacía cada vez más fuerte dentro de ella.

-La furgoneta esta justo ahí, voy a acercarme.-dijo Hayate.

Teanna la miro alejarse mientras ella se iba a un lado del almacén, extrañada de que nadie, ni uno solo de ellos estuviera cerca y de que hubieran abandonado la furgoneta que debía de ser al menos apreciada por Bardock.

Entonces se dio cuenta, bajo las cajas de cartón del fondo de la sala, tres cuerpo enredados sin vida yacían en el suelo.

-¡Es una trampa!-grito Teanna.

Se giro a tiempo de ver a Hayate abriendo la parte de atrás de la furgoneta y sus ojos abrirse en sorpresa antes de un ensordecedor estruendo llenara el almacén con una explosión que hizo que su onda expansiva lanzara a Teanna hacia las estanterías mientras las sirenas de policía se escuchaban a lo lejos.

Dos hombres, entre el humo y los escombros miro dentro del almacén con una sonrisa, estaba hecho y ahora solo tenía que salir de allí antes de que la policía llegara a donde estaban.

-Adiós, perras...-dijo otro hombre.

-¡Manos arriba!-grito Carim.

Los hombres se giraron al ver a la rubia en su moto apuntándoles con dos armas, ellos no habían contado con eso y les había pillado por sorpresa tanto como los coches de policía rodeándolos rápidamente.

-Mierda...-susurro uno de ellos.

-Estamos perdidos.

Carim ni siquiera los miro, dejo que los policías se hicieran cargo de ellos mientras ella corría al interior del almacén llenos de escombros.

-¡Hayate!-grito Carim.

-¡Carim! ¡Ayúdame!

Corrió a la voz de Teanna gritandole cuando la vio arrodillada al lado del cuerpo inconsciente y sangrante de Hayate que murmuraba de dolor.

-Oh dios mio...-susurro.

-Tenemos que sacarla de aqui, las quemaduras y las heridas podrían infectarse si no la llevamos rápido al hospital.-dijo Teanna.

Carim asintió temblando mientras cogía a Hayate muy lentamente entre sus brazos, la sangre le resbalaba entre los dedos y eso le hizo dejar escapar algunas lágrimas mientras Teanna se apoyaba en ella para salir cojeando de allí.

-Es fuerte...-susurro Teanna.-...solo por haber sobrevivido a la explosión cuando estaba tan cerca...es increíble.

-Lo es...-susurro Carim.

La puso en la camilla con cuidado y la miro a los ojos dejando que algunas lágrimas cayeran sobre su piel mientras dejaba un beso cargado de sentimiento sobre sus labios.

-Tenemos que hablar...-susurro sobre sus labios.-...no te rindas ahora.

Y sin más dejo que los médicos se las llevaran a los dos mientras ella se dirigía a la comisaría a interrogar a aquellos tipos, sus ojos irradiando la rabia que sentía por haber hecho daño a su pequeña obsesa.

Ya habían eliminado a dos miembros de su equipo y ella misma se aseguraría de que no hubiera ninguna baja más, aunque tuviera que arriesgar su vida en el intento.


Bardock sonrió mientras preparaba sus pociones, la mezcla con la sangre de su monstruo estaba hecha y en aquel mismo momento, había sacado la sangre de sus dos jóvenes realces para completar el proceso.

-Tiradlos a la celda de la doctora y traedme a la rubia.-dijo sonriente.-...es hora de empezar con la fase final.

-¿Que haremos con los otros tres después, señor?-pregunto un guardia.

-Mate a la doctora, para entonces ya no servirá para nada y en cuanto a Erio y Subaru...tráigalos para ver los resultados del control mental de nuestra arma.-dijo Bardock.-...además, dígale a su pez gordo que solo faltan dos días.

-Si, señor.-murmuro el oficial.

El guardia se fue dejando a Bardock con sus últimos preparativos solo le quedaba un paso para ser historia, podría hacerlo y después, con Fate y su ejercito controlado mentalmente, sería el amo y señor del mundo.