Capitulo 22
-Aquí esta, jefe.
Mashamoto la observo detenidamente, atada de pies y manos parecía una princesa rota esperando por un príncipe para salvarla, mala suerte que estuviera en casa de malvado brujo que pensaba usarla.
-Perfecto...-dijo Mashamoto.-...ahora llevadla a su cuarto y aseguraos de que no salga hasta que yo lo diga.
-A sus ordenes.-dijo Dolor.
Miedo agarro a Fate y la llevo al cuarto donde la lanzó a oscuras aunque ella no era capaz de sentir demasiado por sus propias emociones intentando romper las barreras que ella quería imponer.
Mandaron a gente a buscarme...
El pensamiento era cada vez más fuerte pero la duda también ganaba terreno, no sabía si ellos habían venido a ayudarla o para llevarla ante el Consejo y la incertidumbre la estaba matando.
¿Me quieren? ¿Me odian?
No sabía que pensar entre todo aquello y su propia evolución, poco a poco podía sentir su energía fundirse con ella y le asustaba no ser capaz de poder hacerle frente, estaba aterrorizada de que algo saliera mal.
¿Y porque debería salir mal?
Su misma pregunta la sorprendió mientras la pensaba, su vida estaba patas arriba, no tenía control y no tenía nada que perder si las cosas que ella pensaba eran ciertas, aunque no tenía todas las pruebas a favor o en contra.
¿Que debería hacer?
Déjame jugar a mi...saldremos de aquí y luego tu decides...
Fate suspiro y cerró los ojos, su mente estaba dividida entre su propio miedo y la intensidad de sus emociones, solo tenía claro que quería ver de nuevo a Hayate y a Carim y su corazón le gritaba que fuera a buscar a Nanoha costara lo que costara.
Aunque ella le tuviera miedo, aunque Shiro Takamachi hubiera sido su verdugo cuando era una niña, ella quería ver a Nanoha y lo haría...
Eso es...déjame salir...
Nanoha...¡Nanoha!
Una luz amarilla la envolvió y exploto con una fuerza bruta que sorprendió a Miedo y Furia, que se encontraban guardando la puerta.
-Interesante...-murmuro Furia.
-Haga lo que haga, no saldrá de aquí.-dijo Miedo.-...solo tiene que asumirlo y dejar de luchar.
Las luces siguieron explotando dentro del cuarto ante la mirada de los dos soldados realzados que sabían que de no ser por las restricciones de Mashamoto la habitación a estas alturas no existiría.
-Chicos hora de prepararse.-dijo Dolor.-...al parecer Mashamoto cree que vendrán a buscarla.
-No estoy seguro.-dijo Furia.-..nadie sabe donde estamos.
-Claro que lo saben estúpido.-mustió Dolor.-...que no se te olvide que Final esta con ellos y puede transportarse, seguro que pensara en Fate y se transportara directamente donde esta, es decir, aquí.
Miedo miro a sus compañeros de uno a otro y luego a la habitación con intriga, aquella chica parecía más importante de lo que ellos mismos se imaginaban en un principio y comenzaba a darle todo mala espina.
-¿Donde nos hemos metido?-se pregunto.
-No, eso no es posible.
Hayate estaba prácticamente levantada mientras Vita intentaba explicarles a ella y a Carim lo que había pasado en el lugar donde habían ido a buscar a Fate después del incendio y la muerte de Bardock.
-Lo siento.-murmuro Vita.-...no pudimos hacer nada.
-¿¡Como que no!?-grito Hayate.-...¡sois policías maldita sea!
Carim suspiro intentando calmar a Hayate mientras no le quitaba la vista de encima a Vita, sabía que había algo más, era algo que la misma Vita no quería parecer hacer frente pero Carim quería saber que era porque tenía la sensación de que tenía que ver con Fate.
-Quedate aqui un momento, Hayate.-susurro Carim.
-No, Carim lo que tengas que decir dilo aquí.-susurro Hayate.-...no quiero que me escondas nada.
La rubia miro a su compañera a los ojos, intentando prepararla para lo que pensaba que tenía que decir, era algo que le había estado molestando desde que llegaron a ella y una duda que Vita, con su propia angustia le estaba confirmando.
-Vita...-susurro Carim.-..¿te han ordenado eliminar a Fate?
La cara de la joven fue un poema mientras apartaba la mirada incapaz de mirar a las dos mujeres y dándole a Carim la confirmación definitiva de que aquello era un hecho. Ellas ya no estaban allí para ayudarlas, estaban allí para cumplir ordenes.
Y esas no eran otras que acabar con Fate.
-¿Que estas diciendo, Carim?-pregunto Hayate.-...no es posible eso, Fate-chan no ha hecho nada malo...
Vita salió del cuarto no queriendo molestar a la pareja más de lo necesario y suspiro sobre la puerta preguntándose porque debería importarle lo que aquellas personas vivieran o sufrieran.
Al fin y al cabo aquello era otra misión más y nada más...¿cierto?
Shiro descanso sobre la silla mientras trataban a Toby de las pequeñas heridas que tenía después del enfrentamiento con aquellos tipos, para él le resultaba imposible que su amigo estuviera allí, sentado a su lado y tan...extraño.
-Es increíble...-susurro Shiro.-...pensamos que habías muerto.
Toby no dijo nada, espero a que la enfermera saliera de la sala para coger su camisa e intentar salir por la puerta, no quería hablar, no quería hacer nada más que no fuera perseguir a esos tipos y rescatar a Fate, eso era lo que debía hacer.
-Espera Toby...-dijo Shiro.
-Déjame.-dijo él.-...tengo que buscarla.
-No puedes ir solo.-intento razonar.-...no somos lo que eramos antes ya no podemos...
La mirada helada de Toby se enterró en Shiro como un puñal mientras se lo quitaba de encima y dejaba que sus ojos azules brillaran con la intensidad de sus poderes.
-Tienes razón, ya no soy el que era...-susurro.
-Que...-dijo Shiro.-...¿que pasa contigo?
-¿Que pasa conmigo?-pregunto Toby.-...¡Que pasa contigo! ¡No tienes ni idea de lo que paso cuando te marchaste! ¡El infierno que se desato para nosotros, para ellos!
Shiro se quedo parado mientras Toby comenzaba a flotar en una fuerte aura de color azul que lo hacía parecer mortal mientras levantaba sus manos alrededor del cuello de Shiro.
-Tu no estabas allí, cobarde...-susurro Toby.
-Toby, para...-dijo Shiro.-...sabes que tuve que irme, no podía seguir dañando a Fate.
-¡La dejaste en el peor momento!-grito.
-¡Lo se!-contesto Shiro.-...se lo que paso, pero no pude verlo, no pude...por eso estoy aquí ahora, para hacer lo que no pude hacer entonces.
-¿Y crees que con esto bastara?-pregunto él todavía manteniendo su agarre.
-No lo se...-susurro Shiro.-...pero daré mi vida con tal de lograrlo.
Toby lo miro durante largos minutos, intentando pensar y asimilar hasta que una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
-Tu vida ¿eh?-susurro.-...no has cambiado nada, Takamachi.
-Tu tampoco.-susurro Shiro algo más tranquilo.-...sigues siendo tan intimidante como antes.
Se miraron a los ojos y solo por un momento sus miradas conectaron como solían hacerlo dandose los consejos y las ordenes necesarias para trabajar como solo ellos sabían hacerlo.
-¿Estas listo?-pregunto Toby.
-Nací listo...-susurro Shiro.
Toby sonrió y Shiro le devolvió la sonrisa mientras sentía las luces azules traspasar por su cuerpo para luego desaparecer sin dejar ningún rastro de que alguna vez hubieran estado allí.
Signum se había quedado en la oficina para intentar aclarar algo de lo que estaba pasando, humanos realzados, corrupción policial y oficiales desaparecidos era demasiado para ella.
-No creo que haya otra alternativa.-dijo un hombre.
-Pero quizá podamos salvarla.-murmuro Signum.-...quiero decir más que peligrosa parecía...perdida.
Muy confundida...
-La orden es clara y ya se le fue dada a la oficial Vita, deben destruir a Fate cuanto antes.-dijo el hombre.-...no nos gusta esto más que usted, créame, pero no hay otra opción si lo no hacemos estaremos poniendo al país en peligro.
-Un momento, por favor.-dijo Signum.-...¿porque Fate?
El hombre pareció extrañamente silencioso, intentando buscar la respuesta a su pregunta, ella quería saber porque la orden se había reducido a destruir a Testarossa, porque nadie más estaba incluido por muy realzado que estuviera.
-Es alto secreto...-murmuro el hombre.
-No me venga con esas.-dijo Signum.-...me lo debe, mi mujer casi muere allí por no hablar de mi oficial, la agente Lanster así que hable...¿que esta pasando con Fate T. Harlaow?
-Ella es peligrosa, agente.-dijo el hombre.-...sus archivos la indican como el arma del nuevo siglo, una mujer alterada genéricamente con la capacidad de asesinar como si fuera una experta, además tiene los principios de una agente de policía, lo que la hace más peligrosa.
-Todo eso ya lo se, señor.-dijo Signum.-...pero tiene que haber algo más que la haga destacar por encima de los demás.
El hombre parecía estar cada vez más nervioso, no sabía que contestar y Signum podía ver desde su vista algunas gotas de sudor rodeandole la frente.
-Hay una razón...-susurro el hombre.-...si Mashamoto consigue de alguna manera extraer el potencial de Fate a su máxima exponencia...ella sola es capaz de destruir todo el pais y gran parte del continente.
-¿Como?
-Su poder proviene de un realce genético llamado "calcium" puede deshacer todo lo que se pone a su paso en su máximo exponente, puede destruir hasta la celula más diminuta, lo que significa que si Mashamoto la tiene en su poder y la usa como pensamos, tendrá el poder para hacer y deshacer el mundo a su manera con un mínimo pensamiento.
Signum se quedo allí parada mientras el hombre cortaba la comunicación, ella no podía imaginarse el poder de una sola persona, lo que ella sola podía hacer si la controlaban.
Es un peligro y tu juraste proteger el mundo de esa clase de peligros...
-Lo siento, pensé que no había nadie aquí.-murmuro Nanoha.
Signum levantó la mirada hacia ella y se levanto dejándose llevar por primera vez en años mientras sentía que su propia impotencia se hacía más fuerte dentro de ella.
-Olvidate de Fate, Nanoha.-susurro.-...es lo mejor.
-¿Que?-pregunto Nanoha.-...¿que dices?
-Ella tiene que ser destruida.-dijo de nuevo tragando el nudo de su garganta.-...por el bien de todos.
Y a pesar de haber dicho aquellas palabras, Signum sintió que no podía estar haciendo lo correcto, no cuando aquella vez ella iba a ser la culpable.
