Capitulo 23

Aparecieron de nuevo en el bosque como tenían planeado, cabía la posibilidad de que alguien los estuviera esperando así que no se arriesgaron a ir directamente donde Toby senría a Fate.

-¿Y bien?-pregunto Shiro.

-Unos metros por delante de nuestro esta la casa de donde viene la energía de Fate.-contesto Toby.

-Esta bien.-pensó Shiro.-...tenemos espacio suficiente si necesitamos escondernos y fuerza de sobra para enfrentar esto.

-Yo tengo fuerza de sobra.-recordó Toby.-...sigues siendo un simple humano, si ellos vienen no podrás pelear con ellos.

Shiro lo miro con cierto enfado y comenzó a andar seguido de cerca por Toby que no podía entender porque se había molestado ante la verdad.

-Espera.-dijo él.-...¿que te pasa? Parece que te moleste que te haya dicho la verdad.

-No soy inservible.-dijo Shiro.-...últimamente todo el mundo piensa que lo soy pero no lo soy, puedo hacer todo esto y mucho más.

-Vale tipo duro.-murmuro Toby.-...que esta pasando.

Shiro se detuvo colocando la mano sobre su pecho, todo el mundo tendía a pensar que él era un monstruo intentando rescatar a Fate para demostrar que había cambiado, pero ese no era él caso, era un monstruo si, pero rescatar a Fate era algo que él se había jurado mucho tiempo atrás y que ahora tenía la oportunidad de cumplir, aunque nadie parecía querer verlo.

-Dices que no soy como tu...-murmuro Shiro.-...pero estoy exactamente igual, solo. Mi mujer no quiere sber nada de mi, ¿sabes lo que es eso? Yo la amo hasta que no puedo respirar y ella me odia por ser un monstruo. ¿Y mis hijos? Mis hijos creen lo peor de su padre, así que tienes razón, soy un simple y patético humano pero voy a gastar hasta el último tramo de mi respiración para salvar a esa mujer y que por lo menos mi hija sea feliz con quien ama.

-Así que iba bien encaminado, la Nanoha de Fate es tu hija.-murmuro Toby.

-Si y voy a asegurarme que sea feliz.-dijo Shiro.

Toby miro a su amigo con cierta compresión, suponía que no había sido fácil admitir la verdad sobre Fate a su familia, las caras de odio que lo habrían rodeado cuando las miradas que deberían amarlo lo apuñalaban.

¿Quien es más cobarde de los dos?

La pregunta asalto su mente como un torbellino, Toby no había sabido como enfrentar a todo el mundo, a su adorada Mary cuando el ataque se produjo y parte de eso lo había llevado a donde estaba ahora.

-No importa el pasado ahora.-dijo Toby.-...solo importa salvar a Fate y llevarla de nuevo a casa.

-Exacto...-murmuro Shiro.

Se pusieron de nuevo a caminar en silencio cuando una rafaga de frío viento les sorprendió con fuerza haciendo que Shiro cayera al suelo y Toby tuviera que clavar los pies en el suelo para no caerse.

-Vaya, vaya, vaya...-se escucho.-...demasiado divertido para perdérmelo.

Lo siguiente que Shiro supo, fue que alguien lo agarro por el cuello y lo tiro con una fuerza sobre humana lejos de Toby, casi al otro lado del bosque.

-¡Shiro!-grito Toby.

-Calla, escoria.-murmuro.-...voy a hacerte experimentar lo que es dolor de verdad.


Reunidas en la habitación de Hayate, Teanna, Subaru, Shamal y Erio se quedaron sorprendidos cuando Carim y Hayate les contaron las últimas noticias sobre las investigaciones en el caso de Fate.

-No puede ser...-murmuro Teanna.-...¿porque? Quiero decir, Fate es poderosa, ya lo sabíamos pero...destruirla...

-Al parecer es una orden de arriba.-murmuro Carim.-...es irrevocable y si os negáis simplemente mandaran a otro equipo a hacerlo.

Teanna suspiro, todo aquello se estaba volviendo cada vez peor y mientras ellas tenían que estar allí, metidas en un hospital sin poder ayudar a nadie.

-Tranquila...-susurro Subaru.-...nosotros lo haremos.

Lenvanto su mirada para encontrarse con la de ella descubriendo que no parecían tan fríos como pensaba al principio, ahora eran más calidos, incluso invitadores.

-Un momento, jovencita.-dijo Shamal.-...¿como que nosotros lo haremos?

-Eso exactamente.-dijo Subaru.-...iremos allí y sacaremos a Fate para llevarla a un lugar seguro.

-Es buena idea...-murmuro Erio a su lado.

Shamal se levanto agarrando cariñosamente las manos de los dos jóvenes para mirarlos a los ojos y suspirar, ella sabía perfectamente lo que ellos querían decir y no quería que aquella fuera la solución.

-No quiero que termine así.-murmuro Shamal.

-Estaba destinado a pasar.-dijo Erio.-...te espero fuera, Subaru.

Se separo de las manos de Shamal y salió por la puerta después de hacer un gesto de despedida con su mano dejando a Subaru completamente sola con las confundidas agentes y Shamal.

-Espera...-dijo Hayate.-...¿donde vais a llevar a Fate?

-A un lugar seguro.-dijo Subaru.-...donde nadie pueda atacarnos.

Carim pareció coger la verdad tan rápido como sus ojos parpadearon, era una posibilidad que ella también había sopesado pero no quería hacerla realidad porque al final sabía que si llevaba a cabo lo que pensaban, ellos perderían a Fate de todas formas.

-¿Que quieres decir un lugar seguro?-pregunto Teanna.

-Se van lejos de nosotros para no ser atacados.-murmuro Carim.-...es la única manera de que nadie los quiera para abusar de ellos.

Subaru asintió lentamente soltando la otra mano de Shamal pero en lugar de irse, tomo a la rubia en sus brazos y la envolvió en un abrazo impropio de su fría mirada.

-Gracias por todo, Shamal.-susurro en su pelo.

-No os vayáis, buscaremos la manera.-susurro la rubia.

-¡Eso es!-dijo Hayate.-...¡no tenéis que iros y no tenéis que llevaros a Fate!

Carim paso una mano por los brazos de Hayate para calmarla aunque ella misma sabría que no habría manera, mientras ellos existieran serían perseguidos, era así de simple.

-Carim...-susurro Hayate.-...dile que no se vaya...dile que no se lleve a Fate...

-Júrame que la mantendréis segura...-susurro Carim.

-¿Que dices, Carim?-pregunto Hayate.-...¡detenla maldita sea!

-Te lo juro...-susurro Subaru.-..estara bien.

Carim trato de coger a Hayate entre sus brazos pero se apartó de ella mirándola con rabia, una provocada por el plan que Subaru y Erio llevaban en mente.

-¡Te odio!-grito.-...si dejas que se vayan con ella te odiare para siempre, Carim.

Carim la miro durante uno segundos, el dolor de sus venenosas palabras clavandose en su corazón mientras se levantaba del silla y salia del cuarto con los ojos llenos de lágrimas.

-Hayate...-susurro Shamal.

-¡No!-dijo Hayate.-...no quiero saber nada más.

Subaru la miro y tomo la mano de Teanna casi de manera inconsciente hacercandose a la cama de la joven mientras su mirada volvía a ser fría y sin piedad.

-Si yo fuera tu atesoraría a la gente buena y amable que lo da todo ti.-dijo seriamente.-...porque nunca sabes hasta donde vas a poder compartir esos momentos con ella.

Sin decir nada más salió del cuarto con Teanna pegada a su espalda dejando allí a Hayate y a Shamal y al aire de tristeza que se respiraba en el cuarto.


Erio esperaba fuera pero decidió darle algo más de tiempo privado a Subaru y Teanna cuando las vio salir de la habitación de Hayate y comenzó a caminar por el hospital sin saber muy bien a donde ir.

¿Aquella sería su vida de ahora en adelante? ¿Perdido sin saber quien atacará mañana o porque?

Suspiro frotándose las sienes por el dolor de cabeza, por el momento no podía pensar en escapar si tenía que ir a buscar a Fate T. Harlaow y sacarla de los dominios de Mashamoto.

Con un poco de suerte quemando a ese bastardo en el proceso...

-¡Ouch!

Estaba tan metido en sus pensamientos que no vio a la joven que salía de la sala de curas con un montón de papeles y choco con ella lanzandola al suelo con todos sus documentos.

-Oh, lo siento.-dijo agachándose a ayudarla.

-No te preocupes no...-dijo ella.

Sus manos se rozaron cogiendo uno de los papeles y ellos se miraron a los ojos, era extraño pero sintieron varias explosiones dentro de ellos junto con un pequeño "click", daba la impresión de que había conectado con fuerza.

-Discúlpame...-susurro él levantándose para ayudarla.

-No pasa nada...-dijo ella.

Erio sintió sus mejillas arder cuando ella le ofreció una sonrisa y él mismo se vió sonriendo mientras le pasaba el último de los papeles.

-Esta bien...-dijo él.

-Caro, mi nombre es Caro.-dijo ella rápidamente.

-Esta bien, Caro.-dijo él.-...espero no haberte costado mucho trabajo.

-No te preocupes no me llevara mucho.-dijo ella.

-Me alegro...-dijo él.

Ella miro a sus papeles resistiendo la urgencia de tocarlo, parecía que su cuerpo no cooperaba con ella y tenía que echar mano de toda su resistencia para poder controlarse delante de aquel chico.

-Bueno...-dijo ella.-...debo irme.

-Claro...-dijo él.

Caro comenzó a caminar pero el chico la detuvo justo cuando iba a pasar por su lado con una mano posándose ligeramente en su hombro y atrayendola hacia él.

-Erio...-dijo él.-...yo me llamo, Erio.

Tan rápido como la había abrazado la soltó y siguió con su camino mientras ella miraba la sombra que él dejaba con una pequeña sonrisa en sus labios.

Erio-kun...sería bueno verte de nuevo.


Nanoha estaba lejos de tener algún control en si misma, después de una fuerte discusión con Signum sobre Fate se había marchado de allí a toda velocidad, dejando que su corazón la llevara donde ella creía que debía llevarla.

Olvídate de Fate...

No quería hacerlo, con Fate había descubierto la libertad de amar y la diversión de poder disfrutarla, algo había estallado en su pecho la primera vez que la había visto y no se había marchado de su interior en todo el tiempo que se conocían.

¿Como esperaban que se olvidara de aquella sonrisa?¿Porque tenía que hacerlo?

-Tu no eres un monstruo...-susurro para si misma.-...no lo eres...

Casi sin saber como, había llegado con su coche al lugar donde Bardock había experimentado con Fate y los demás, él último lugar donde Fate había estado, las llamas ya habían muerto, igual que los cuerpo atrapados pero Nanoha todavía podía sentir a Fate allí.

-Fate-chan...-susurro.

Nada ocurrió, solo el frío silencio que la amenazo con devorarla mientras ella caminaba por los escombros mirando los cuerpos carbonizados de soldados y las cosas destruidas hasta que algo capto su atención.

-Esto es...-dijo para si misma.

Estaba destruido y de un color negro carbón pero aún así Nanoha podía reconocerlo, era el coletero que le había dado a Fate durante uno de sus días de trabajo.

Flashback

-Ne, Fate-chan, ¿no tienes calor?-pregunto Nanoha.

Fate había llevado su pelo dorado suelto aprovechando la brisa veraniega de la calle, pero las horas estaban pasando y el sol cada vez era peor comenzando a ser para ella incomodo llevar el pelo suelto.

-Estoy bien.-aseguro con una sonrisa.

-Espera.-dijo Nanoha.

Fate la observo mientras ella se quitaba una de sus coletas dejándose la otra en su lugar y con una mano dándole la vuelta para hacerle a ella una coleta.

-Así esta mejor.-dijo Nanoha.

Fin Flashback

Las gotas cayeron lentamente sobre el pequeño coletero mientras Nanoha suspiraba intentando controlarse, no era momento para llorar más, era momento para tomar acción y por fin ir en busca de lo que quería.

-Mira que hermosura se ha dejado caer...-susurro una voz detrás de ella.

Nanoha se giro, enfrentando a un hombre que estaba parado un poco más lejos de ella con una sonrisa en la cara y dos espadas a cada lado.

-¿Que...?-pregunto Nanoha.

-No se que haces tan cerca de nuestros dominios, jovencita.-murmuro.-...pero no me gusta nada y creo que voy a tener que echarte.

Nanoha se levantó rápidamente, aquel hombre no era normal y no parecía tener ni la pizca de interés en ella, quien era o porque estaba allí.

-¿Quien eres?-pregunto.

-Soy Furia...-susurro él.-...y tu vas a morir hoy mismo.