Naruto no me pertenece sino a su respectivo autor.
"Naruto" Habla un personaje humano.
"(Naruto)" Piensa un personaje humano.
"Naruto" Habla un personaje sobrenatural o invocación.
"(Naruto)" Piensa un personaje sobrenatural o invocación.
Capítulo4: Locuras.
Amanecía en Konoha, los aldeanos atendían sus negocios, los Genins se preparaban para empezar las misiones o entrenamiento, pero enfocándonos en nuestro rubio héroe, este comenzaba a levantarse de sus aposentos, con gran pereza y fastidio, ¿La razón?, bueno este día venia de visita su maestro más pervertido, Jiraiya, y probablemente el rubio tendría problemas por su comportamiento, pero hoy era un día importante, debía de cambiar "eso". El Sannin seguramente estaría espiando en los baños termales, asique se dio una ducha y partió a desayunar donde su linda Ayame-chan.
Al llegar al local fue recibido por un beso de su novia castaña, además de un buen ramen, pareciera que era rutina.
Después llegó a la sección de termas, específicamente la sección femenina, el rubio escucho una risilla pervertida a través de las paredes, su sensei nunca cambiaria, entonces se decidió a darle un buen susto por tales malas costumbres. Con su Jutsu espacio-tiempo se posiciono detrás del peliblanco sin que se percatara.
"¡Buu!" el Sannin dio un respingón por el susto y maldijo a quien quiera que fuera por interrumpir su 'investigación', se dio media vuelta y vio a su discípulo con una ligera marca de molestia en su rostro, entonces el invocador de sapos habló: "Gaki, que bueno es volver a verte, ¿Cómo has estado?" a lo que el rubio respondió: "Eh estado bien Jiraiya-sensei, y usted, ¿Cómo ha estado?" de inmediato el peliblanco cambio su expresión a una pervertida: "Oh, mi querido discípulo, tu sabes, recolectando información para mi nueva obra de arte literario", pero el ojiazul decidió tratar el asunto que incluía a su sensei: "Jeje, veo que algunas cosas no cambian, tampoco el cambia el tema de mi corazón" la tono de voz de Naruto significaba que dicho tema era bastante importante, en otro tanto, Jiraiya cambio su semblante de uno de diversión a uno extremadamente serio. "Hay que cambiar la red, me hice una revisión en el hospital y me di cuenta, ¿Me ayudaría, Jiraiya-sensei?" dijo el rubio, "Eso ni se pregunta, por supuesto que te ayudare, ya lo hemos hecho antes ¿No?" dijo el peliblanco con voz de aprecio y seriedad.
En el departamento del Ōtsutsuki, específicamente en el baño, se podía ver a discípulo y maestro preparando la operación para su corazón, se preguntarán ustedes, ¿Por qué?, es fácil, el corazón de Naruto no puede bombear sangre ni tampoco contraerla porque en una misión de mercenario rango S fue herido de gravedad en el corazón con un Jutsu Raiton, en ese tiempo el rubio creo un sistema para que su corazón pudiera bombear y contraerse que consiste en una red de alambres de cobre rodeando el órgano vital además de que todos los cables están conectados a una pequeña pero potente batería, pero no todo es perfecto, para mala fortuna de Naruto, cada 6 meses aproximadamente tiene que cambiar dichos alambres dado que estos sufren un deterioramiento por la electricidad presente.
Cuando Naruto y Jiraiya disponían a hacer 'eso' uno de los más gratos recuerdos vino a su memoria.
FLASHBACK.
En el país del rayo, adentrándose en los territorios de Kumogakure, Naruto de 12 años, había sido herido a gravedad al no poder esquivar un Kunai que tenía impregnado Raiton, dándole mortalmente en el pecho, el rubio no supo cuánto estuvo consciente, pero cada segundo que pasaba era uno menos de vida porque el Kunai impregnado en Raiton se le estaba acabando dicho elemento, y cuando eso ocurriera seria su fin al no poder alimentar su corazón de alguna, en teoría si se sacaba el Kunai moría o si pasaba mucho tiempo como para que el Raiton presente en el Kunai se acabara, moría, fin de su historia.
Caminaba y caminaba a paso lento pero seguro, seguía consciente y vivo, o mejor decir más muerto que vivo.
Sus ojos amenguaban, su cuerpo sufría por agotamiento, aunque el Modo Sabio aligeraba en pequeñas dosis el dolor. Su cuerpo, mente y espíritu pedían un descanso. Lo último que sus poderosos ojos vieron fueron la imponente entrada de Kumogakure no Sato.
Horas más tarde.
Naruto con pesar abría sus ojos por primera vez, su vista inaugural fue su armadura, su Gunbai y su Hoz, definitivamente esos objetos lo seguirían hasta el fin del mundo, el rubio sonrió por esto. La habitación era completamente blanca, obviamente un hospital, trato de levantarse, pero una especie de válvula bloqueaba su movimiento, el aparato tenía una especie de motor que enviaba descargas eléctricas directamente a su órgano vital. Posteriormente intento comunicar con Kurama o con Naruto-Ying, pero ninguna respuesta, seguramente estarían guardando chacra para sanar su cuerpo.
La puerta se abrió, mostrando al famoso Raikage acompañado por su hermano, el Jinchūriki del Toro-Pulpo de ocho colas, una de las pocas personas en la historia shinobi que podían colaborar con su Biju completamente. Definitivamente las personas apropiadas para su entrenamiento para el Raiton y como colaborar con Kurama en perfecta armonía. Naruto no se iría de Kumo sin antes de que el mismísimo Raikage A y su hermano Killer Bee lo entrenaran, ¡o su nombre dejaría de ser Naruto Ōtsutsuki!
"Veo que ya despertaste, Gaki" esa fue la voz ronca y poderosa del Raikage 'A'. "¡No soy un Gaki!" la semi-respuesta resonó por toda la aldea, así es Naruto odiaba que lo llamaran Gaki, al parecer todos sus maestros lo llamaban de esa manera, Ōnoki, Jiraiya, pero no Mifune, el samurái del hierro una de sus costumbres era ejercer gran respeto por cualquier ser vivo. "Hay que ser muy Gaki para que te destrozaran todos tus nervios del corazón, ¿No lo crees, Bee?" de nuevo es apodo por parte del Raikage, una mierda. El hermano del A asintió con un cabeceo, entonces el líder la aldea habló más serio: "Sé que tú eres Naruto Namikaze, hijo abandonado del Yondaime Hokage, Jinchūriki del Kyubi no Yoko, yo se la mierda de vida que has tenido que pasar para llegar hasta aquí, asique cuéntame todo para que la confianza exista entre los dos" Naruto no tuvo más opción que relatar toda su vida, una que otra lágrima escapo de los ojos del rubio, en otro tanto, odio y furia eran las palabras que caracterizaban los rostros de A y Killer Bee.
"Dime chico, ¿Te gustaría ser parte ninja de esta aldea?" preguntó A, a lo que el rubio quedo pensativo y luego contestó: "Es muy generosa su oferta, pero no puedo quedarme en ninguna aldea permanentemente, yo actualmente estoy buscando maestros que me enseñen como manejar los elementos, por ahora se manejar el Doton, Futon y Katon. Por más que me gustaría no puedo aceptar quedarme en…" Naruto iba a seguir, pero fue interrumpido "¿Te gustaría que te entrenáramos?" las voces de A y Bee lo dejaron incrédulo, sin habla, pero el que continuo fue A: "Has sufrido el mismísimo infierno, tu sueño es poder traer la paz al mundo ¿No?, en el camino te encontraras con enemigos formidables, yo te puedo enseñar a usar el Raiton como si fuera tu cuerpo mientras que mi hermano Bee te podrá enseñar cómo luchar con tu Biju. El problema es tu corazón, la única forma que entrenes con nosotros será un marcapasos, lo malo es que estorba un poco, pero sé que con tu podrás contra cualquier adversidad" las sabias palabras del Yondaime Raikage marcaron el destino de Naruto.
Una semana paso para que le dieran el alta a nuestro rubio héroe, una semana extremadamente aburrida. Pero por fin termino dicha semana.
Naruto obtuvo un departamento cortesía de Raikage, las semanas pasaron, pero solo entrenaba con A-sensei, ninguna novedad de Bee-sensei, en ese entonces el rubio decidió preguntar.
"A-sensei, no es por ser desconsiderado, pero, ¿Por qué no eh entrenado con Bee-sensei?" el rostro de A se puso serio y habló: "Es porque no estás preparado para enfrentarte a tu odio interior, además Bee hace poco fue asignado como jounin sensei" obviamente Naruto ya conocía la existencia de su contraparte que, para su parecer, la persona más arisca, egoísta y odiosa del mundo, era difícil creer que era su consciencia interna malvada, pero como dicen, todo lo mal tiene algo malo y viceversa, claro que es un tema que deja para pensar. "Pero, A-sensei, yo ya eh interactuado con mi contraparte" dijo Naruto desconcertando a su maestro, A le diría a su hermano que el Gaki ya converso con su contraparte.
Al día siguiente, precisamente en el despacho del Raikage, se veía a Naruto sentado en el escritorio del Raikage mientras que A estaba en su silla, ambos comiendo bentos, carne acompañado de un buen sake, mientras conversaban animadamente.
Unos golpeteos en la puerta los sacaron de sus diálogos, A dio el permiso para la persona entrara, cuando se abrió la puerta se pudo apreciar al equipo de Bee, sus integrantes eran Samui, Karui y Omoi. Cabe señalar que las dos féminas del grupo se sonrojaron levemente al ver a Naruto, desconcertando a su compañero y maestro
"Yo!, brother, misión rango C completada, sin ningún problema" el saludo de Bee al Raikage dejaba que desear respeto, pero nunca le daba importancia, en ese instante la pelirroja del equipo reclamó: "Oye tú!, porque estas en el escritorio de Raikage-sama como si fuera tu casa" esto trajo una risa entre dientes por parte del rubio haciendo que Karui se enojara más, acumulando seños fruncidos de Omoi y Samui, pero una carcajada de Bee porque él sabía lo que venía. "¿Y qué?, acaso te molesta rojita-chan, créeme A-sensei se ha ganado mi respeto, pero no lo suficiente como para ponerle el 'sama', ¿entiendes, linda?" tal declaración dejó sonrojada y anonada a Karui además de sorprendida al resto del grupo menos a Bee, nunca el Raikage había tomado a un discípulo porque no consideraba a nadie digno de llevar el valor del rayo y de su legado, posteriormente el equipo se retiró dejando el informe, es decir más papeleo para A, pero afortunadamente tenía a su alumno Naruto que lo acompañaba para pasar el rato haciendo que el trabajo sea menos pesado, pero no todo es felicidad, cuando el rubio se fuera de entrenamiento con Bee a isla tortuga, nadie lo ayudaría en el maldito papeleo.
Era de tarde en la aldea de Kumogakure, Naruto iba caminando a paso lento, agotado después de un extenuante entrenamiento físico y elemental por parte de su maestro A, fue sacado de sus pensamientos cuando chocó con una linda peliblanca de tez morena y ojos azules, los papeles que traía la mujer cayeron al suelo inminentemente, por supuesto como todo caballero pidió perdón por su torpeza y la ayudo a levantar sus documentos. Las miradas de ambos se cruzaron por unos instantes, se despidieron tartamudeando, nerviosos y sonrojados no sin antes saber el nombre de cada uno y prometiéndose pasar tiempo juntos. Naruto y Mabui.
Ya casi había pasado un alrededor de un año de entrenamiento con el Raikage A, ahora nuestro rubio héroe preparaba sus cosas para emprender el viaje a Isla Tortuga con su sensei Killer Bee y la Jinchūriki de dos colas llamada Yugito Nii, una bella chica de cabellera rubia, de la misma edad de Naruto, ojos negros y piel de la más fina porcelana, con una actitud alegre y simpática. El rubio Ōtsutsuki quedo embelesado la primera vez que la miro (N/A: Se me olvido decirles que Yugito también estará en el Harem.).
Naruto caminaba por las calles de Kumogakure, con su mochila de viajes a su espalda. Su destino era la casa de su amiga Karui, la que había entablado una gran amistad y secretamente para ambos, un gran amor.
Cuando llego al departamento de la Karui, iba a tocar, pero la puerta se abrió abruptamente dejando ver a una chunnin pelirroja muy nostálgica.
"Hola Karui-chan, vengo a despedirme, me iré de viaje de entrenamiento a la Isla Tortuga con Bee-sensei" señalo Naruto con aires de seriedad y tristeza.
"Prométeme que volverás, no sabría qué hacer si te pasara algo yo…" la ojidorada sabía que el entrenamiento Biju era sumamente complicado, ella tenía miedo de que su amor secreto le ocurriera algún percance desafortunado, todos sus preocupados pensamientos fueron interrumpidos por un beso por parte del ojiazul, dulce e inocente, al principio le pareció tan inesperado porque pensaba que su amigo solo la veía como una amiga, no tardo en corresponderlo.
El aire hizo su jugada y los obligo a separarse para lamento de los dos. En ese momento la recién pareja juntaron sus frentes para susurrarse palabras de amor y promesa. Naruto le comunico a su reciente novia que su corazón lo compartían varias personas, pero a la pelirroja ni le importo. Con un beso más subido de tono se despidieron felizmente. Su siguiente destino era la casa de su amiga rubia con grandes atributos, Samui.
Llego al lugar deseado y toco tres veces esperando a la kunoichi de la nube, en poco tiempo se hizo presente.
"Hola, Samui-chan, venía a despedirme, me iré de entrenamiento fuera de la aldea con Bee-sensei" la voz de Naruto sonaba triste porque no vería a su amiga en algún tiempo. En cambio, la rubia de Kumogakure, a pesar de su máscara de seriedad y sin emociones, se encontraba en una situación bastante rara, ella sentía una pequeña punzada en el corazón que nunca había sentido al momento que se enteró del viaje de entrenamiento afuera de la aldea y que no lo vería en algún tiempo. Entonces con voz de melancolía Samui dijo:
"¿Volverás?, sería una gran lastima para todos si te pasara… para mí" la última oración mirando al piso, la dijo casi en un susurro, pero perceptible para el ojiazul.
Samui sintió una presión en sus labios, dulce e inocente, el beso se prolongó hasta un par de minutos por la necesidad del oxígeno. La pareja de rubios apoyó sus frentes, mirándose con amor y ternura infinita, entonces el hombre habló:
"Samui-chan, yo no solo te amo a ti, también amo a otras, perdona si…" Naruto fue silenciado por los cálidos de su rubia novia dando a entender que no le molestaba, después prosiguió: "Me gustaría que dejaras esa máscara de frialdad que llevas, yo te ayudare". Samui asintió.
Su siguiente destino era el de su secretaria peliblanca favorita, Mabui.
Llegando a la torre Raikage, adentrándose por los pasillos, pudo ver a la dueña de sus pensamientos en esos momentos. Mabui caminaba a paso apresurado porque quería terminar rápido su trabajo para poder despedir a su mejor amigo y amor secreto. En un descuido la peliblanca trastabillo y precipito al suelo, cerrando sus ojos para la inminente caída y dolor que nunca llegó. Cuando la fémina abrió sus ojos aprecio que Naruto la sostenía en brazos al estilo nupcial. Lentamente sus rostros se fueron acercando hasta que sus labios hicieron contacto en un dulce y cariñoso beso.
Las palabras sobraban, con una mirada de determinación por parte de los dos, se prometieron amarse hasta el fin.
Tomados de la mano como cualquier pareja, Mabui acompañó a su reciente novio hasta el punto de despedida. Llegando a la entrada sur de la aldea escondida entre las nubes, ahí estaban las personas más queridas para el rubio, A-sensei, Bee-sensei, Karui, Samui y Mabui.
Con un beso más subido de tono, se despidió de cada una de sus novios, recibiendo miradas de orgullo y felicidad por parte de sus dos maestros. A y Bee sabían que Naruto cuidaría de ellas sin importar la situación en que se encuentren.
El trayecto a Isla Tortuga fue agotador, pero se pudo apaciguar con las entretenidas charlas con 'Yugito-chan' como ahora la nombraba, sonrojando cada vez que lo hacía.
Tres meses pasaran para que en la vida de nuestro héroe ocurriera algo más interesante que el fatigante adiestramiento físico, colaboración y armonía con Kurama por parte del plan de entrenamiento propuesto por Bee.
Con la noche despejada y cubierta por estrellas gran parte del panorama y luciérnagas iluminando el ambiente. Naruto con energías consumidas por entrenamiento estaba recostado en un montículo de suave pasto, observándolas con devoción. Unos sonidos de pisadas lo sacaron de sus pensamientos, alertándose por creer que podría ser algún animal, pero toda situación de combate se desvaneció al ver a Yugito.
La rubia kunoichi se sentó con calma al lado derecho del ojiazul, después ella posó su cabeza en el hombro del rubio shinobi. Varios minutos pasaron para que sus miradas se encontraran, zafiros y perlas negras. El mundo se detuvo, solamente estaban ellos dos en un juego de miradas que se consideraría románticas por el escenario presente. El espacio entre sus rostros se fue reduciendo hasta realizar un acto de amor tan sincero como lo sería un beso en esta ocasión, tierno y cálido. Las palabras eran sobrantes para el momento.
Tres meses más tarde el rubio de Naruto completaría el entrenamiento de colaboración con su amigo Kurama, creando un Taijustu especial para los dos cuando entraran en el Modo Biju, un verdadero prodigio en opinión de Bee.
Pero ahora comenzaría la etapa más difícil del entrenamiento para Naruto. El rubio tendría que conocer a su odio, enfrentarlo y aceptarlo, esas fueron las sabias palabras de su maestro. Aunque Naruto ya sabía de la existencia de su odio, nunca lo había visto físicamente, solo lo había conocido como una vocecilla en su cabeza incitándole a hacer cosas que él no haría tales como asesinar por placer.
Colocándose en posición de loto, entró a su paisaje mental. Una pradera con bosques y riachuelos, cielo despejado con una cálida temperatura ambiente, ese era el escenario de su paisaje mental.
"Visualiza tu odio, primero piensa en todas las cosas que no te agradan, después tu subconsciente escondido hará el resto" las serias palabras de su sensei resonaron en su cabeza como recordatorio.
Pensó en los maltratos de los aldeanos, los insultos y humillaciones. Pero lo peor de todo fue la mínima atención de sus padres hacia él, dejándolo sin ropa ni comida cuando estaban repugnados por su mera presencia, creyendo que era un ente de maldad pura cuando en realidad era un pequeño niño que lo único que quería era un poco de atención y cariño por parte de sus padres. Por muchos años trato de deshacer esos pensamientos dañinos, pero cuando perdemos todo estamos dispuesto a darlo todo. Dejándose ir, Naruto en ese instante, aceptando su pasado, y prometiéndose a construir un mejor futuro.
Una voz muy parecida a la del rubio lo saco de pensamientos. Abriendo sus ojos por primera vez en varios minutos y acostumbrándose a la luz, aprecio a una persona exactamente igual que él, la única diferencia era que tenía los ojos rojos, no eran como los de Kurama ni como el Sharingan, estos mostraban voracidad y curiosidad envés de cualquier otro sentimiento.
"Veo que al final me logras visualizar, Naruto-Yang" su voz era exactamente igual a la de Naruto.
"¿Quién eres exactamente?, ¿Cómo es que te puedo ver?" fueron las preguntas de nuestro héroe.
"Contestando a tus preguntas, yo soy la parte Ying de tu mente y espíritu, en cambio a la segunda pregunta, es porque finalmente aceptas las desgracias que nos ocurrieron en el pasado, para que entiendas, yo no soy tu odio, simplemente soy la fracción Ying" la explicación fue bastante sencilla y eficaz para que el ojiazul entendiera.
"Pero creo que las personas como nosotras se entienden mejor con los puños… ¿Qué dices?" Ying y Yang se compartieron una mirada desafiante y ansiosa.
Ninguno de los dos supo cuánto tiempo había pasado, pero lo único que sabían era que estaban satisfechos el uno con el otro. No hubo Ninjutsu ni Genjutsu, solo golpes cuerpo a cuerpo, moliéndose a puñetazos, midiéndose hasta donde podrían llegar.
Las caras de Naruto Ying y Naruto Yang eran un gran dilema…
Pómulos hundidos por incesantes golpes, ojos morados por duros puñetes, narices y bocas sangrantes en excesos, los nudillos de las manos estaban raspados por el contacto de la barba de su oponente.
Nuestro ojiazul entendió un poco lo que quería Naruto-Ying. Ying quería conocer a su otra parte, explorarlo y en el momento de los golpes sentirse libre consigo mismo.
"Oye Ying, creo que podemos ser amigos, no es cierto, después de todo nos entendemos y…" Naruto no pudo continuar hablando porque fue tomados por el cuello de la chaqueta con total brusquedad, tirándolo al piso y dado al agresivo movimiento obligado a mirarlo a los ojos de su contraparte.
"Escúchame bien porque no lo repetiré, ¡No soy tu amigo ni tu compañero!, con solo entender a las personas no formaras lazos de amistad como en los cuentos de hadas. La razón del porque nos molimos a golpes fue para confirmar que no eras ¡un bebito llorón que se acobarda con cualquier cosa que ve!" la tosquedad de las palabras del ojirojo calaron fondo en la forma de apreciar la vida a Naruto-Yang. "Primero conócete a ti mismo. Después para obtener la amistad de una persona deberás entrar en su vida, entenderlo y, por último, pero más importante ¡tú deberás ser una pieza fundamental para la vida de tu amigo!, ayudándolo o apoyando en momentos de mierda que el pasa en su vida o bien, como a nuestras novias, dando amor incondicionalmente de las circunstancias. Las promesas se llevan a cabo con acciones no con palabras vacías. ¡Grábatelo en lo cabeza, niño soñador!" esa era la realidad, aunque fuera amarga para nuestro mundo ninja, era necesario para traer la paz. Naruto deberá romper las cadenas de odio, para cambiar al mundo, para cambiar a la gente.
Tres meses pasaran para que Naruto completara su entrenamiento y encontrara la forma en que no necesitara el marcapasos para su corazón, y posteriormente abandonara el país del rayo, no sin antes despedirse de sus novias y maestros con la promesa de prometerse amor incondicionalmente y visitarlos cuando tuviera tiempo.
¿El motivo?, la guerra civil en Kirigakure no Sato, para la exterminación de los Kekkei Genkai había comenzado.
FIN FLASHBACK.
Acostado en la cama, con el torso desnudo, Naruto llevaba un vendaje a la altura del corazón, indicando que la zona era sensible. La operación había sido un éxito, un bisturí impregnado en Futon para que cortara la carne del pecho como un cuchillo caliente a la mantequilla, después, con unas pinzas de largo alcance, Naruto lograría retirar uno por uno los alambres de cobre desgastados y cambiarlos por unos nuevos y gracias a Kurama se encargaría de que no se desangrara, y, por último, colocarse una pequeña pero potente batería que generaría la electricidad para que los cables en contacto con la corriente obligaran al órgano bombear y contraerse.
Jiraiya había estado allí toda la cirugía, solo para que Naruto no se desmayara por el dolor, sorprendentemente nunca sucedió, quizás por los constantes combates con Ying.
"Me tengo que ir, tengo que ir a encontrarme con Naruko para que la entrene, ¿Quieres que llame a alguien para que este contigo?" pregunto con amabilidad el Sannin de los sapos.
"¿Crees que alguien se preocuparía por mí?" Naruto pregunto, pero más bien respondió con un tono de máxima ironía.
Jiraiya apretó los puños con tanta fuerza que llego a haber sangre en sus palmas, el peliblanco quería golpear a su alumno por ser tan duro consigo mismo, pero se guardaría las ganas por dos razones: la primera era porque el rubio estaba en un estado muy delicado como para molerlo a puñetazos, y la segunda razón era porque sabía que alguien visitaría a su alumno, de eso estaba seguro, él había visto con anterioridad todas las personas que se preocupaban por Naruto.
"No deberías hablar así Naruto, hay personas que se preocupan por ti" acto seguido el peliblanco se esfumo en un Shunshin de hojas. Dejando al rubio con un conjunto de emociones y sentimientos, entre ellos estaba la culpabilidad por hablar de ese modo con su sensei.
El reloj marcaba las dos y media de la tarde, el horario del almuerzo había comenzado hace poco. En el lujoso apartamento de nuestro rubio héroe de armadura, este ya había empezado a mostrar signos de hambre, la operación lo había dejado terriblemente mal, de no ser por el chacra de Kurama y Ying, Naruto no despertaría en alrededor de una semana.
La puerta de su ostentosa vivienda se abrió, alertándole en un santiamén. Naruto chasqueo los dedos de la mano izquierda y posteriormente de la derecha, al instante la usual armadura que usaba se materializo de la nada, protegiendo su cuerpo. Con el Gunbai y la Kama pasó exactamente lo mismo, el abanico de guerra se encontraba en su mano izquierda mientras que la hoz en su derecha.
La silueta que apareció a metros de Naruto aliviaron toda intención de ataque en el ambiente, se trataba de su Hebi-Hime, Anko Mitarashi. Con un chasqueo de dedos la armadura, Gunbai y Kama desaparecieron.
"¡Naru-kun!" la tokubetsu jounin se abalanzo y quedando sobre el abdomen del rubio, haciendo que Naruto gruñera por dolor además de que un poco de su líquido vital saliera de la comisura de sus labios. En el sector del pecho, la sabana que cubría al Ōtsutsuki empezó a teñirse de un líquido de color rojizo señalando lo obvio, su sangre.
La Mitarashi se alarmo inmediatamente y se apartó del abdomen de su pareja colocándose a la orilla de la cama, ella pensando que podría haberle provocado una herida grave a la persona que más amaba y si tal acto ocurría nunca se perdonaría. Naruto notó la preocupación de su novia, y con un suave movimiento acaricio la mejilla de Anko y posteriormente retiro un fragmento de la sabana que lo cubría mostrando el vendaje cubriendo todo su pecho.
"¿¡Que te paso!?" fue la pregunta con total angustia de la pelimorada.
Naruto procedió a contarle toda la situación respecto a su corazón para horror de Anko. Después de la explicación e historia relata, Anko como toda buena novia fue a prepararle un almuerzo a Naruto para alivio de este dado que se moría de hambre. Después de que la pareja comiera se fueron a recostar en el sofá, donde Naruto paso un brazo detrás de la nuca de Anko y disfrutaron del momento, hasta que el rubio rompió el silencio:
"Anko-chan, ¿Te gustaría tener una cita, hoy?"
"Por supuesto que me encantaría tener una cita contigo, Naruto-kun, ¿A qué hora podría ser?"
"Que tal a las ocho en punto, ¿Te parece?"
"Me parece perfecto"
"Excelente, ponte linda, ¿Ok?, te paso a buscar a tu casa"
Con un asentimiento de Anko, esta se despidió diciendo que estaría en su casa preparándose.
Perdón, me demore, pero acá lo tienen, espero que lo hayan disfrutado, comenten. BYE.
