Naruto no me pertenece sino a su respectivo autor.
"Naruto" Habla un personaje humano.
"(Naruto)" Piensa un personaje humano.
"Naruto" Habla un personaje sobrenatural o invocación.
"(Naruto)" Piensa un personaje sobrenatural o invocación.
Leonardo872: La apariencia de Naruto es igual a la de la foto de portada del fic, la única diferencia es que la armadura es negra mientras que el dragón blanco.
Capítulo 5: Citas.
Eran alrededor de las tres y media de la tarde, Naruto todavía tenía tiempo antes de ir a la cita con Anko. De buena información el rubio supo que Kumiko y Satsuki se irían de entrenamiento afuera de la aldea para poder vencer a ese tal Gaara del desierto, asique ¿Por qué no pasar un buen rato con ambas? después de todo no las vería en un mes entero. Entonces entrando en Modo Sennin pudo distinguir de todas las personas en donde estaba Kumiko.
Kumiko Hatake era una mujer misteriosa para la mayoría de las personas, exceptuando a las que les tenía su confianza. Además, las personas que la conocían por bastante tiempo y la gente que poseía su confianza, dichas personas son tales como: Anko Mitarashi, Hana Inuzuka, Kurenai Yuhi, Gai Maito y Yugao Uzuki, es decir, sus más íntimos amigos. Todos ellos sabían que la Hatake estaba perdidamente enamorada de Naruto Ōtsutsuki, todas las ocasiones en que se encontraban esos dos la peligris se ponía nerviosa, tartamudeaba y le temblaban las piernas, señales claras de que estaba enamorada. En estos momentos Kumiko se encontraba caminando por las calles de Konoha, con las manos en los bolsillos, pensando en el dueño de sus sonrojos que de improvisto se presentó ante ella sorprendiéndola un poco.
"Hola Kumiko-chan, me estaba preguntando, ¿Quieres ir a una cita conmigo?" saludo/pregunto Naruto con una sonrisa amigable sonrojando a Kumiko detrás de su máscara.
"Por supuesto, Naruto-kun"
Kumiko y Naruto primero fueron por un helado, después con el Jutsu espacio-tiempo del rubio los dos se trasladaron a un bosque lejano donde nadie los pudiera ver, la única razón fue para que Kumiko revelara su máscara facial y la pareja consiguiera disfrutar el helado en tranquilidad, la plática fue muy amena, carcajadas, risas y sonrojos. La paz reinaba por el bosque, el ojiazul se encontraba abrazando a la ojigris con su brazo derecho pasándolo por detrás de su cabeza, haciendo que Kumiko se sintiera realmente protegida.
"¿Recuerdas cómo te conocí, Kumiko-chan?"
"Si, fue el día en que mi corazón empezó a latir intensamente, pero solo cuando estaba contigo"
FLASHBACK.
Un Naruto de casi siete años buscaba algo de comer por la inmunda basura, el rubio estaba tan concentrado en su labor que no se pudo percatar que una sombra se posó sobre él, momentos después el ojiazul notó una presencia a sus espaldas. Al darse media vuelta sobre sus pies, aprecio la mirada ¿Preocupada? de una albina, media alrededor de un metro setenta centímetros, tenía una máscara facial que cubría gran parte de su rostro, cuerpo escultural y fino, poseía unos pechos copa C quizás, en definitiva, una muy bella mujer.
La desconocida mujer se acercó lentamente al asustado niño, entonces cuando estuvo a unos escasos medio metro, ella dijo:
"¿Por qué estás aquí, niño?"
Naruto con una linda mirada inocente sonrojando levemente a la mujer, pero no se pudo ver debido a la máscara, respondió. "No tengo nada que comer, mis padres han cerrado la casa asique me dio mucha hambre, entonces una voz dentro de mi cabeza me dijo que hacer (mi amigo Kurama), me dijo que debía buscar comida aquí, y eso es lo que estoy haciendo"
"Mi nombre es Kumiko Hatake, dime, ¿Te gustaría ir conmigo, para buscar algo mejor que comer?"
"Puedes ir con ella Naruto, no noto ninguna mala intención" dijo el Biju de nueve colas en el interior del rubio, al mismo que este último asentía a sus recomendaciones.
Naruto y Kumiko pasaron la tarde con la compañía del otro, disfrutando de todos los momentos. Comieron un buen almuerzo, después fueron a busca de un helado y jugaron. Cuando llego el minuto de que sus caminos se separaran, Naruto pidió por favor si podría ver el rostro de Kumiko, con un rato de forcejeos de que si o que no, finalmente la albina aceptó mostrar su cara.
"Eres hermosa, Kumiko-chan" el rostro bastante sonrojados de ambos lo decía todo.
FIN FLASHBACK.
"Fue uno de los mejores momentos en mi vida, Kumiko-chan" dijo Naruto con una sonrisa de felicidad, inmediatamente miro a su novia y le reclamo los labios en un más que apasionado beso.
"Lamentablemente me tengo que ir Naruto-kun, tengo que preparar mis cosas para mañana porque que saldré de la aldea para entrenar a Satsuki" anuncio Kumiko con un tono de voz triste dado quería pasar más tiempo con su pareja. Naruto notando la tristeza de su novia le tomo de su mentón obligándola que le mire a los ojos, y entonces dijo:
"Descuida Kumiko-chan, siempre estaré ahí para ti, no importa a que distancia estemos, siempre te amaré" las palabras del rubio eran tan sinceras que llegaron en el fondo del corazón a la peligris haciendo que el calor se le concentrara en sus mejillas.
"Te amo, Naruto-kun, y siempre será de esa manera, pero desgraciadamente es hora de que me valla"
"Bueno Kumiko-chan, cuídate mucho en tu viaje, te deseo suerte" dijo Naruto antes de darle un largo beso de despedida a su novia, poco después ella se esfumo en un Shunshin de hojas.
En los terrenos Uchiha, una joven terminaba de ordenar sus cosas para salir de viaje mañana a primera hora, esta joven era Satsuki Uchiha.
Satsuki Uchiha es una joven bella mujer, anteriormente ella sentía un gran odio a su hermana por haber masacrado su clan, pero al enterarse por voz de Naruto, la pelinegra supo que el clan Uchiha no era muy trigo limpio que digamos, como tratar de hacer un golpe de estado, entonces Asuzi Uchiha, su hermana, fue obligada por el Yondaime Hokage y los consejeros para que asesinara a cada miembro de su clan, la orden fue bastante rápida, sin dar tiempo para una tregua pacífica. Posteriormente, Satsuki al saber la razón por la masacre, entristeció porque quizás nunca más pasaría tiempo con su hermana mayor, solo por la decisión apresurada de cuatro personas.
Con un destello negro, Naruto se fue en dirección a los terrenos Uchiha, esperando así encontrarse con su novia Satsuki para poder pasar tiempo con ella. Llegando sigilosamente a su habitación el rubio vio a la pelinegra terminando de ordenar sus cosas, un mechón de su largo cabello oscuro como la noche le estorbaba el rostro, se veía tan bella a opinión del hombre.
"Hola Satsuki-chan, te ves hermosa el día de hoy" hablo una voz detrás de la ojinegra asustándola, pero se tranquilizó cuando se dio media vuelta y sonrojada por las palabras.
"Hola Naruto-kun y gracias, dime, ¿Qué te trae por aquí?"
"Vine a preguntarte, ¿Te gustaría dar un paseo conmigo?"
"Como una cita" dijo un poco sonrojada la mujer.
"Si por supuesto, ¿Qué dices?"
"Acepto, Naruto-kun"
La pareja fue a sentarse en un banco del parque después de que ambos hubieran comido unas pequeñas golosinas. En ese entonces decidió hablar un tema que lo tenía muy preocupado.
"Satsuki-chan, debes de tener cuidado con ese tal Gaara no Sabaku, él es bastante fuerte"
"Lo se Naruto-kun, me estaré alerta, ¿Tu sabes cómo quedaron los resultados, cierto?"
"He estado bastante ocupado, pero sé que tu peleaste contra alguien del equipo de Kabuto y ganaste, también sé que Tenten-chan peleo contra Temari-chan y perdió, después Ino-chan y Sakura-chan pelearon entre si y empataron, Naruko-chan le pateo el trasero a ese tal Kiba, Gaara y el chico que se llama Rock Lee que es un clon de Gai-san pelearon bastante bien, pero perdió Lee-san, el hijo de Shikaku-sama que se llama Shikamaru Nara le ganó a una chica de Otogakure, el hijo de Chōza-sama que se llama Chōji Akimichi perdió contra el otro Genin del Sonido, el hijo de Shibi-sama que se llama Shino Aburame le gano al Genin de los brazos con un sistema de aire comprimido en ellos, el marionetista de la aldea de la arena le gano al otro compañero de Kabuto, y finalmente Neji Hyuga casi mata a su prima, Hinata-chan" termino diciendo esto último con mucho dolor, pero se recompuso y después siguió: "Después no se quien se enfrentara con quien"
"Bueno, las finales quedaron así, por supuesto yo me enfrentare con Gaara, Naruko se enfrentará con Neji Hyuga, la chica de la arena se enfrentará con Shikamaru y el titiritero se enfrentará con Shino, Naruto-kun, de todo esto, ¿Por qué llamas a los líderes de clanes con los sufijos 'sama'? digo es gente importante, pero no para añadirle tal sufijo" relato y después pregunto con gran curiosidad Satsuki, en otro tanto, Naruto puso una sonrisa de agradecimiento confundiendo a su novia.
"Veras Satsuki-chan, hubo personas en mi pasado que me ayudaron mucho, como, por ejemplo, dándome comida o refugio cuando lo necesitaba, tanto como Inoichi-sama, Hiashi-sama, Shikaku-sama, Chōza-sama, Shibi-sama y también Tsume-chan y Mikoto-chan" habló de manera melancólica el rubio.
"Ya veo…" dijo de manera triste por el mal pasado que tuvo su novio.
Naruto y Satsuki siguieron conversando de cosas triviales y de sin importancia hasta que llegó la hora en que los dos separaran y se despidieron en beso muy largo y apasionado. Naruto porque tenía que estar listo para la gran cita con Anko mientras que Satsuki tenía que dormir más temprano de lo usual dado que mañana se levantaría muy temprano.
El rubio Ōtsutsuki llegaba a su departamento a alistarse correctamente para la cita con su Anko-chan, primero se daría una ducha y después se vestiría con una tenida formal que consistiría en un pantalón de color negro noche y una camisa de color azul marino acompañada de una corbata blanco crema. Y un ramo de flores para impresionar a su pareja, además de un regalito para ella.
"Listo, las siete con cincuenta y cinco, ya debería ir a buscar a Anko-chan" se dijo para sí mismo el ojiazul.
Con un destello es oscuridad llego a la casa de la pelimorada en menos de lo que cae un trueno, la cual estaba ubicada en una región semi acomodada de la aldea, tocó tres veces y recibió un 'ya voy' de una voz femenina obviamente la de su novia.
Cuando se abrió la puerta, una Anko Mitarashi llevaba un vestido negro entero de una pieza que abrazaba a su cuerpo literalmente, estaba maquillada levemente con un labial rojo que resaltaba unos apetecibles labios, sus pómulos sonrojados, zapatos de tacones no muy altos ni muy bajos, el pelo morado lo llevaba como usualmente los tenía solo que un poco más salvaje, y finalmente unos aretes de perlas. De algunos que pasaban por ese sector podrían haber jurado ver a Naruto Ōtsutsuki sonrojado levemente, cosa que nunca pasaba. Pasaron algunos minutos en los cuales la pareja se miraba embobados. El rubio rompió fue el primero en salir del estupor.
"Te ves realmente hermosa, Anko-chan" las palabras del guerrero solo hicieron que el sonrojo de su novia aumentara.
"Tu… tu ta…también te ves guapo" la respuesta hizo que Naruto se sintiera más seguro por haber elegido el conjunto de ropas.
"Te traje estas rosas" dijo el rubio pasándole el perfecto ramo de flores.
"Me encantan" anuncio la pelimorada acercando sus fosas nasales para oler el arome de la planta. Acto seguido se adentró a su departamento para poner el ramo en un recipiente con agua.
"¿Vamos?" dijo el ojiazul estirando su brazo, indicándole a la de ojos avellana para que caminaran juntos.
"Vamos" dijo Anko decidida con una sonrisa, aceptando el brazo de Naruto.
La pareja fue caminando al restaurante más fino de la ciudad, los esperaba una reservación a nombre de Naruto Ōtsutsuki. Recibiendo miradas depredadoras por los dos géneros, pero nada que un poco de instinto asesino de ambos amainara. La cena fue perfecta, ninguno de los dos ingirió mucho alcohol porque querían estar conscientes de la gran noche, risas, sonrojos y palabras de amor. El rubio pagó la cuenta y caminaron tomados de la mano hasta el monte de los Hokages, se sentaron en el lugar donde debería estar el rostro del Godaime Hokage.
"Te amo, Anko-chan, nunca dejare que nada te pase" dijo Naruto, e inmediatamente recibiendo un apasionado beso de Anko. Besos cada vez más intensos y caricias que nada tenían de inocente se sumaron a la lista. La pelimorada susurro algunas palabras a la oreja del rubio.
"¿Estás segura?" fue la pregunta llena de respeto de Naruto mientras que Anko solo asintió con un cabeceo. Usando el Jutsu espacio-tiempo del ojiazul, los dos se trasladaron al departamento de este, específicamente en la cama de tamaño matrimonial de la habitación principal.
Lemon.
Los besos cada vez eran más profundos e intensos, la ropa comenzaba a estorbar, y entonces los dos empezaron sus movimientos. El primero fue Naruto, que descendió lentamente por el cuerpo de Anko hasta llegar a sus pies y procedió a sacarle sus tacones con seguridad, y después subió de nueva cuenta solo para sacarle el hermoso vestido negro que llevaba puesto. Cuando los dedos del rubio hicieron contacto con la tersa piel de la pelimorada, esta ultima de inmediato sintió una corriente eléctrica correr su espalda, señal del inminente placer. Una vez que el ojiazul arrebato el molesto vestido de la de ojos avellana quedó con un conjunto de lencería negra, preciosa a vista de Naruto.
Anko se frustro un poco por ver a su novia todavía con ropa e hizo lo que su instinto le dijo. Tomándolo de los hombros con decisión lo dejó caer en la espaciosa cama, primero quito la corbata blanca para después desgarrar la camisa de un tirón haciendo que los botones saltaran por todos lados.
"Me gustaba esa camisa" señalo Naruto con diversión.
"Más te va a gustar lo que pasara aquí" respondió Anko con un tono coqueto.
Dejando al blondo sin camisa, con el torso descubierto, la pelimorada bajó hasta el sector inferior de su novio y desabrocho el cinturón además de los botones del pantalón. Con un jalón suave deslizó la ropa hasta las rodillas, y siguió su movimiento hasta los pies para quitarle los zapatos. Anko ascendió y le despojo completamente del pantalón, dejándolo solo con un bóxer blanco.
Ambos se miraron a los ojos, ambos sonrojados. El primero en actuar fue Naruto que con extrema delicadeza saqueo el sostén de Anko que parecían que se iban a desgarrar por la presión de sus pechos. Y dándole un último beso en los labios atacó a las suaves montañas.
"Ahhh" fue la exclamación de placer de Anko cuando sintió a su pareja lamiendo con sutileza su pezón.
Naruto continuo el juego de lamer y succionar los pezones de Anko mientras que con la mano derecha amasaba los grandes pechos copa DD. Por otro lado, la pelimorada daba gritos por tales acciones, perdida en el mar de lujuria que su novio le provocaba. El rubio dándose cuenta de que tenía que avanzar a la siguiente base, descendió hasta la intimidad de la mujer, tomando las bragas por los costados la retiro con suma gentileza. Dejando visible en todo su esplendor la flor de su novia, con algunos vellos morados asomándose. El ojiazul acercó su rostro y oliendo la vagina de la ojicafé dijo:
"Huele bien, me pregunto si su sabor también lo es" dichas palabras solo hicieron que el marcado sonrojo de Anko aumentara a niveles atómicos, pero antes de que ella pudiera decir algo una ola de placer la invadió.
"Ahhhh" el grito de goce fue debido a que Naruto uso su lengua para dar un lametón a la zona erógena femenina.
"Si, definitivamente su sabor es bueno e incluso mejor"
Los movimientos del musculo bucal siguieron lento, rápido, en círculos o de arriba abajo. Las acciones se prolongaron hasta pocos minutos más donde la pelimorada arqueo su espalda y dio un grito casi animal producto de un agresivo orgasmo, el primero de su vida, además de que con sus manos agarró el largo pelo rubio de Naruto, hundiéndolo en lo profundo de su ser para que la experiencia se intensifique.
Pasaron unos segundos donde Anko respiraba agitadamente, pero cuando se recompuso tomó a Naruto por los hombros y lo colocó tendido en la cama. De un tirón lo despojo de los blancos boxers, dejando apreciar el falo erecto en todo su esplendor, de gran tamaño. La pelimorada empezó a masturbar lentamente, más tarde daba lamidas con su suave lengua, en otro tanto Naruto producía suspiros y contracciones faciales producto del sexo oral. Anko comenzó a introducir su boca en el pene, chupándolo y masturbándolo. No falto mucho para que las acciones de la ojimarrón dieran efectos, el rubio dio una contracción en todo su cuerpo, señal del nirvana, y se corrió en toda la boca de su novia, mientras que ella tragaba toda la semilla como si fuera el mejor manjar. Pasaron unos segundos hasta que el hombre rompió el silencio:
"Hora del plato principal" con su fuerza de shinobi, volteo a Anko para dejarla acostada en la cama, y finalmente beso sus labios para dar el ultimátum. Bajando al sector más íntimo, Naruto procedió a alistarse para entrar, pero la pelimorada se mostraba visiblemente nerviosa.
"¿Es tu primera vez?" fue la pregunta calmada del rubio, con un tono de voz de comprensión y dulzura.
"Si…" respondió en un susurro, un poco cohibida la domadora de serpiente.
"Lo haremos despacio, ¿Ok?" fue sencilla, dulce y tranquilizadora. Tales palabras hicieron que Anko se sintiera segura de sigo misma, al saber que eligió al hombre correcto para dar el regalo más preciado que podría dar una mujer a un hombre, su virginidad.
El rubio continuo su acción, haciendo que su glande entrara completamente ocasionando un gemido de la pelimorada. Adentrándose un poco más, el ojiazul sintió como la punta de su falo chocaba con una barrera, el himen.
"Esto dolerá un poco, pero descuida, (estás conmigo, nada malo te pasará en mi guardia, no me lo perdonaría) aunque quisiera nunca hacerte ningún tipo de daño, ahora no podré" las sinceras palabras dejaron feliz a la Mitarashi.
Con un empujón más fuerte la virginidad de Anko Mitarashi fue obsequiada al hombre que más amaba. La fémina soltó algunas lágrimas a causa del dolor, nunca jamás había sentido algo así, las pequeñas gotas de sangre escurrieron por su sexo empañando el otro.
Minutos pasaron hasta que la misma Anko emprendió el movimiento del vaivén, con sus caderas. Luz verde para Naruto. El hombre empezó sus estocadas lentas al principio, pero los dos sabían que no sería suficiente. Impulsos por parte de ambos, una fina capa de sudor los cubría, sus olores se mezclaban formando un elixir para sus narices.
"Ya casi…" exclamo en gemidos la pelimorada.
"Si, ya casi…" en suspiros y gruñidos se expresaba el rubio.
Con una última gran estocada, Naruto se hundió en lo más profundo de Anko, originando que su esencia blanca fuera expulsaba dentro de su vientre.
"Ahhhhhhh" grito de placer la ojimarrón, arqueando su espalda, además de que sus grandes pechos casi que desearan tocar el cielo.
"Huuum" un gran suspiro de placer por parte del ojiazul, prácticamente sus brazos flaquearon y se dejó caer al lado derecho de su novia.
Fin Lemon.
Los dos se miraron a los ojos y dijeron con todo el amor que pudieron juntar.
"Te amo"
"Te amo"
Y así ambos se dejaron caer en el mundo de los sueños, lastimosamente que para Naruto solo eran sombras y tinieblas, nunca un sueño tranquilo, nunca en paz, una lucha constante consigo mismo.
Listo, mi primer lemon en mi primer fic. Lo siento por no poder actualizar más seguido, pero es que he estado algo ocupado últimamente. Espero que les haya gustado, comente. BYE.
